Actualización: cinco conferencias más sobre el Programa Apolo

2 octubre 2019

Con este artículo queremos actualizar y ampliar con cinco nuevas conferencias el artículo publicado el pasado 23 de septiembre titulado: “Unas cuantas conferencias que no deberías perderte en las próximas semanas”.

El próximo martes día 8 de octubre se impartirá la charla “1869-1969: visita guiada por las conquistas científicas que la ingeniería coronó en el Apolo 11” por parte de Javier García Álvarez, fundador del Museo de la Informática y las Transformaciones Digitales (MITD). Este evento tendrá lugar en la sede de la Real Academia de Ingeniera situada en la C/ Don Pedro 10 de Madrid a las 18h.

Ese mismo día, pero a las 19:30h, en el salón de actos de la sede de la Fundación Ramón Areces de Madrid (C/ Vitruvio 5) tendrá lugar la conferencia titulada “¿Por qué no volvimos a la luna? La historia desconocida del programa Apolo” impartida por Rafael Clemente. El Sr. Clemente es el autor del libro “Un pequeño paso para [un] hombre” que ya reseñamos en este blog hace unos meses. Para asistir es necesario inscribirse previamente ya que el aforo es limitado. Esta conferencia pertenece al ciclo: La conquista del espacio. 50 años de la llegada a la luna. Historia e historias de la exploración espacial.

El viernes 11 de octubre vuelvo a casa (antes de Navidad) para impartir la conferencia: “La participación española en la llegada del hombre a la Luna: 50 años del Apolo 11” en el salón de actos de la ETS de Ingenieros Industriales y de Telecomunicación de Santander (Cantabria). Esta conferencia ha sido organizada por ERZIA y SANTANDER TELEPORT con la colaboración de la Universidad de Cantabria. ¡Ah!, empezaremos a las 13h y la entrada es gratuita. En la charla explicaré el papel de las estaciones de seguimiento españolas de la red MSFN y NASCOM de NASA durante el Programa Apolo.

El viernes siguiente, 18 de octubre a las 18 horas, nuestro admirado Carlos González Pintado se trasladará hasta el nuevo edificio del Museo de Ciencias naturales de la ciudad de Granollers (Barcelona) para dar la conferencia “Carrera espacial a la Luna: Un salto de gigante”.

Saltamos al 15 de noviembre (viernes) en Boadilla del Monte (Madrid). A las 18:30h tendrá lugar en el Aula Medioambiental de Boadilla (Avda. de Adolfo Suárez 35) un mano a mano entre Carlos González y Alberto Martos. El primero impartirá su conferencia “Apolo 11: Un salto de gigante” y el segundo la conferencia “El legado científico del Proyecto Apolo”.

Así que actualizad vuestras agendas. ¡Os esperamos!

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Unas cuantas conferencias que no deberías perderte en las próximas semanas

23 septiembre 2019

Llega un final de septiembre y un mes de octubre cargado de conferencias interesantes que no deberías perderte si eres un “lunático”. Además, en algún caso, no hace falta venir a Madrid para disfrutarlas, como suele ocurrir en la mayoría de las veces.

Comenzamos con el repaso:

Pasado mañana, 25 de septiembre, José Manuel Grandela imparte, en el Salón de Actos del Museo de la Evolución Humana de Burgos, la charla “El primer hombre en la Luna: España lo hizo posible”.  Hora: 20:15 h.

Dos días después, el viernes 27 de septiembre, Quixote Innovation, a través de su presidente, ha tenido la generosidad de invitarme a impartir una charla en el Museo del vino de Valdepeñas (Ciudad Real) sobre el papel de España en la llegada del ser humano a la Luna. Os esperamos allí a partir de las 20:30 h.

Ese mismo día, el viernes 27 de septiembre, José Manuel Urech e Isaac Domínguez darán la conferencia “Exploración y telecomunicaciones espaciales, pasado y presente de las estaciones españolas” en la sede del Instituto de la Ingeniera de España en Madrid. Hora de comienzo: 18:30 h. Hay que recordar que esta actividad se encuadra dentro del ciclo de eventos de exploración espacial para conmemorar el 50º aniversario de la llegada a la Luna y que ya anunciamos en este blog, gracias a Juan F. Cabrero.

Llegamos a octubre. El miércoles 2, a las 19 h, en la sede del CaixaForum de Sevilla, José Manuel Grandela impartirá su conferencia “El primer hombre en la Luna. España lo hizo posible”.

Dos días después, el viernes 4 de octubre, Valeriano Claros impartirá, en la Casa del Cultura de su localidad natal de Fuengirola (Málaga), la charla “50 aniversario de la llegada del hombre a la luna”. El evento comenzará a las 20 h.

El 4 y 5 de octubre, otra vez dentro del ciclo de eventos de exploración espacial para conmemorar los 50 años de la llegada del hombre a la Luna, Juan F. Cabrero nos hablará sobre “Música y Luna” desde el Planetario y el Museo lunar de Fresnedillas. (ACTUALIZACIÓN 24/09/2019: Se ha pospuesto la actividad del Planetario, seguramente hasta el mes de Diciembre. La actividad del día 5 en Fresnedillas será una observación de la Luna y de las estrellas).

A finales de octubre habrá otra conferencia de Valeriano Claros en Madrid, pero hasta que no se confirme oficialmente no lo anunciaremos en el blog y en Twitter. Estad atentos.

El miércoles 4 de diciembre, José Manuel Grandela viajará a Zaragoza para impartir su conferencia “El primer hombre en la Luna. España lo hizo posible” en el CaixaForum de la ciudad. Hora de comienzo: 19 h.

Tenemos trabajo. ¡No os las perdáis!

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50 años del Apolo 11: un gigantesco salto para la humanidad

16 julio 2019

Y llegó el momento de la verdad. El Apolo 10, la misión previa, había sido un éxito total. Ya no había vuelta atrás. La humanidad, encarnada en tres hombres, intentaría pisar la Luna por primera vez. Si no lo conseguían por cualquier motivo, pero, sobre todo, si lo lograban, sus nombres quedarían grabados para siempre en el listado de protagonistas de los hitos conseguidos por el Homo sapiens: Neil Armstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael Collins.

Tripulación del Apolo 11: Armstrong (izq.), Collins (centro) y Aldrin (dcha.).

El Apolo 11 comenzó el 16 de julio de 1969 con el lanzamiento del Saturno V a las 9:32 am, hora local de Florida. Cuatro días después, durante la noche del 20 de julio, el módulo lunar tocó la superficie de nuestro satélite. Enseguida los dos astronautas, Armstrong y Aldrin, salieron a la superficie metidos, eso sí, dentro de sus trajes espaciales. Permanecieron allí fuera dos horas y media, regresando a la Tierra el día 24 de julio (para conocer un poco mejor sobre los pormenores de la misión, os enlazo el artículo que publiqué en el suplemento “Fuera de Serie” de los diarios Expansión y El Mundo el fin de semana del 6 y 7 de julio de 2019).

Lanzamiento del Apolo 11 por un cohete Saturno V (16 julio 1969).

El indicativo de llamada elegido para el módulo de mando fue “Columbia” y para el módulo lunar “Águila” (Eagle en inglés). Michael Collins afirmó en su momento que le gustaba el nombre de Columbia por su relación con el nombre de Colón, el descubridor de América.  Otros, sin embargo, quisieron relacionarlo con el “Columbiad”, el cañón imaginado por Julio Verne para lanzar a unos astronautas hacia la Luna en su novela “De la Tierra a la Luna”. El nombre del Águila vino por el emblema de la misión. Ahí se quiso representar al ave nacional de los Estados Unidos. El Columbia, la única parte de la nave que regresó a la Tierra, se puede admirar desde entonces en el grandioso Museo Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos situado en la ciudad de Washington D.C.

El Columbia en el Museo del Aire y del Espacio (EE.UU.). Foto cortesía: Smithsonian Institution, National Air and Space Museum.

Actualmente, solo Buzz Aldrin y Michael Collins siguen vivos. Desgraciadamente el primer hombre que puso el pie en la Luna falleció hace ya casi siete años.

Cuentas de Aldrin y Collins en Twitter.

La red de seguimiento de naves espaciales tripuladas (MSFN en sus siglas en inglés), apoyada por la red del espacio profundo (DSN, también en sus siglas en inglés), se preparó a su máxima capacidad. El lanzamiento y las operaciones en órbita terrestre eran soportadas por las estaciones con las antenas de 30 pies (9 metros) de diámetro. En España, la estación de NASA en Maspalomas (Gran Canaria) era la encargada de confirmar que el lanzamiento del Saturno V había transcurrido bien. Cuando la nave Apolo se encontraba, aproximadamente, a una altitud de 16.000 kilómetros, las tres antenas principales de 26 metros de diámetro, separadas 120 º unas de otras, tomarían el control del seguimiento. La antena “prime” en Fresnedillas de la Oliva (Madrid) era la encargada de realizar esta función desde suelo español. Pero no estaría sola, a pocos kilómetros de Fresnedillas se encontraba la estación de NASA para el espacio profundo, en Robledo de Chavela, cuya antena actuaba de reserva de la “prime” en caso de emergencia, pero también, seguiría al módulo de mando y de servicio, con Collins dentro, cuando se separase del módulo lunar Eagle en la Luna y hasta el regreso de éste desde la superficie de nuestro satélite. Según el informe de NASA “Network Controller’s Mission Report for Apolo 11”, se puede comprobar que Fresnedillas (MAD) estuvo soportando la misión durante 87 horas y 2 minutos, Robledo (MADX) 85 horas y 56 minutos y Maspalomas (CYI) 76 horas y 75 minutos. Además, Fresnedillas estuvo controlando el descenso a la superficie lunar, recibiéndose allí, por primer vez en la Tierra, la famosa frase de Neil Armstrong: “El Águila ha aterrizado” (The Eagle has landed, en inglés).

NASA: Antenas españolas (Fresnedillas, Robledo y Maspalomas)

Todos los datos, la voz y las imágenes de televisión que se enviaban desde la nave y los astronautas y que se recogían en las estaciones de la red MSFN, se reenviaban al centro de control de misión de Houston (EE. UU.) mediante la red NASCOM (NASA Communications). Para las estaciones españolas de Canarias y Madrid, era Telefónica (CTNE en aquel entonces) la encargada de suministrar ese enlace. El enlace principal se realizaba a través de dos estaciones de comunicaciones vía satélite situadas en Maspalomas (para dar soporte a la estación de NASA allí) y Buitrago del Lozoya (para dar soporte a las estaciones de NASA en la sierra de Madrid). Ambas estaciones se conectaban con Andover, en Estados Unidos, a través de un satélite INTELSAT situado sobre el Océano Atlántico. Además, las dos estaciones de Telefónica estaban, a su vez, interconectadas (gracias a un cable submarino entre las Islas Canarias y la Península) con el fin de reconducir los tráficos en caso de ocurrir alguna incidencia.

Detalle de las conexiones de la red NASCOM entre España y EE.UU para el Apolo 11

Pero ¿qué pasaba si las estaciones funcionaban bien pero el satélite de comunicaciones sobre el Atlántico era el que fallaba? Pues eso es lo que ocurrió el 29 de junio, diecisiete días antes del lanzamiento del Apolo 11. El satélite INTELSAT III-F2 falló y quedó inutilizado. Había que buscar, por tanto, otras rutas secundarias para redireccionar todo el tráfico de datos, voz y televisión que se recibiría en Fresnedillas. Las reglas de la misión eran claras (Sección 4 – Ground Instrumentation Requirements): si no se conseguían asegurar las comunicaciones de la red, el lanzamiento se tenía que suspender y la oportunidad de ir a la Luna, antes de que acabara la década de los años 60 como había profetizado el presidente Kennedy, se perdería probablemente. En aquella época se necesitaba una señal digital multiplexada de 48 kilobits para poder trasmitir a la vez los distintos canales de voz y datos. Se propuso como solución utilizar de nuevo el primer satélite comercial de comunicaciones del Mundo (llamado Early Bird o Pájaro del Alba ó INTELSAT I), lanzado en 1965. El problema era que no se confiaba en que la estación de Telefónica de Buitrago fuera capaz de comunicarse con él dado que las baterías del satélite estaban ya muy debilitadas y solo era capaz de emitir una débil señal. De hecho, eso fue lo que ocurrió: el enlace entre Buitrago y el corresponsal al otro lado del Atlántico, a través del Early Bird, tenía mucho ruido y por tanto poca calidad. La otra solución posible era negociar, a toda prisa, enlaces con otras compañías telefónicas para buscar una ruta alternativa a través de otros circuitos. Se movilizó a personal de Telefónica y de ITT puesto que este tipo de trámites y conexiones requerían de su tiempo. Cuando quedaban 2 horas y 7 minutos para el lanzamiento del Apolo 11 en Cabo Cañaveral, Guenter Wendt, el jefe de la plataforma de lanzamiento, daba la orden para cerrar la escotilla del Columbia con los tres astronautas ya preparados en su interior. Dos minutos después, cuando quedaban 2 horas y 5 minutos, se consiguió juntar todos los circuitos secundarios (y una docena de cables submarinos bajo el Atlántico) que garantizaban los 48 kilobits de señal. El jefe de la red trasmitió el GO inmediatamente a Control de Misión. La histórica misión podía continuar, muy pocos, sin embargo, conocían lo que había estado pasando en esos días previos.

Telefónica: Antenas Intelsat – NASCOM para el Programa Apolo. Fotos: cortesía de Telefónica.

Dando un repaso a las hemerotecas de algunos periódicos de entonces, vemos que diez días antes del lanzamiento ya se empezaban a redactar informaciones, comentarios y noticias. La agencia EFE, la agencia Cifra, Europa Press, Pyresa, con sus enviados especiales a Houston, Cabo Cañaveral, Washington, Nueva York, Fresnedillas, Maspalomas, no paraban de enviar sus crónicas.  En los días previos al alunizaje, muchos de los medios trasmitían la preocupación sobre la coincidencia del Apolo 11 con la sonda soviética Luna 15 y las posibles interferencias que pudieran dar al traste con la histórica misión norteamericana. El lunes 21 de julio no hubo periódicos en España, por lo que se tuvo que esperar al martes 22 para leer todas las noticias relacionadas con el alunizaje. La apoteosis de aquellos días se trasladó a los medios escritos. Podemos ver, incluso, artículos profetizando ya la llegada del hombre a Marte en los siguientes años sin olvidar tampoco cómo se resaltó la participación española a través de las estaciones de NASA y de la red de Telefónica. Dos curiosidades más reflejadas en los periódicos: la cantidad de municipios que pusieron los nombres de los tres astronautas a alguna de sus calles y los anuncios de multitud de empresas aprovechando el tirón lunar.

Fotografía de Buzz Aldrin tomada en la Luna por su Neil Armstrong (Apolo 11).

Pero volviendo a la misión: el Apolo 11 había hecho historia. El reto lanzado por John F. Kennedy, ocho años antes, se había cumplido: los norteamericanos eran justos ganadores de la carrera espacial. Pero lo más importante: se acababa de demostrar que nuestra civilización podía realizar viajes interplanetarios. Además, aquellos días del verano de 1969, toda la humanidad pareció ser un único género humano con un espíritu común.

La tripulacion del Apolo 11 en Nueva York (Agosto 1969).

La aventura no acabó ahí. De hecho, quizás, empezaba de verdad. Otros tres hombres; Charles Conrad, Alan Bean y Richard Gordon se preparaban ya con el Apolo 12 para repetir la gesta de Armstrong, Aldrin y Collins en el mes de noviembre.

Godspeed, Apollo 11!


La conferencia de Alberto Martos en el IIES sobre el origen de la carrera espacial

6 julio 2019

El Instituto de la Ingeniera de España (IIES) ya ha colgado el video con la conferencia que impartió el gran Alberto Martos el pasado 4 de julio en su sede de Madrid.

Alberto nos contó todos los entresijos previos al órdago del presidente Kennedy, cuando anunció, en el año 61, que los norteamericanos irían a la Luna.

Como se puede ver en el video, Alberto es una auténtica enciclopedia. Da gusto escucharle.

Alberto Martos en el IIES (4 julio 2019) – La carrera espacial a la Luna.

Me surgió la duda sobre si los soviéticos crearon también una red de seguimiento de sus vuelos espaciales tripulados. Duda que me resolvió Alberto después, durante el “tradicional vino español. Efectivamente, los soviéticos tenían estaciones de seguimiento en su vasto territorio, y allí donde no llegaban hicieron como los norteamericanos, enviaban buques.

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ACR-FA-5, la linterna que llevaban los astronautas del Programa Apolo

13 junio 2019

Linterna ACR-FA-5 de Michael Collins (Apolo 11). Fotografía: Smithsonian Institution, National Air and Space Museum.

En 1965, la empresa ACR Electronics Co que fabricaba linternas y equipos de supervivencia tanto para uso civil como militar, suministró a NASA el modelo FA-3 para equipar a los astronautas del Programa Géminis. Se cree que este modelo también estuvo presente en el Apolo 1, la trágica misión que acabó con la vida de sus tres astronautas durante una prueba en tierra por un incendio dentro de la nave.

Para los vuelos Apolo, ACR suministró el nuevo modelo FA-5 hecho con latón que, aunque era un material más pesado que la aleación de las FA-3, se comportaba mejor ante los incendios. Además, prácticamente no se corroe.

Esta linterna se utilizó en todas las misiones Apolo y en las del transbordador espacial hasta finales de los años 80.

Normalmente se llevaban entre 6 y 8 unidades en cada misión lunar. En el módulo lunar se llevaban al menos dos unidades.

Utilizaban dos pilas AA y se encendía y apagaba girando la cabeza donde está la lámpara y la lente.

Ron Evans (Apolo 17) y su linterna en el brazo (bajo la bandera). Fotografía: ap17-72-HC-879.

Aunque estas linternas se desarrollaron bajo un contrato entre el Centro de investigación de Langley y la empresa ACR Electronics Co en realidad fueron fabricadas por otra empresa: Fulton Industries. Fulton era famosa por su linterna modelo MX 991/U que equipó al Ejército norteamericano en Vietnam.

Se estima que no se fabricaron más de 2.000 unidades en tres tandas: entre junio y julio de 1968, las que empiezan por el número de serie 10xx, en febrero de 1970 las que tiene el número de serie 20xx y en agosto de 1972 las 30xx.  El número de serie y la fecha de fabricación de cada unidad constaba grabado en el propio caparazón. Toda la fabricación fue exclusivamente para NASA.

El uso de esta linterna fue vital en la misión del Apolo 13. Como hubo que apagar y desconectar todos los equipos eléctricos del módulo de mando hasta justo antes de la reentrada, la principal fuente de luz que tenían los astronautas era la que suministraban las linternas. Además, no tuvieron que cambiar las pilas ni una sola vez, como contaron los astronautas en una carta que enviaron posteriormente a ACR para agradecerles su esfuerzo y dedicación en diseñar ese producto.

Carta de agradecimiento a ACR por parte de la tripulacion del Apolo 13. Fuente: https://www.facebook.com/note.php?note_id=139894555439

Es complicado (y caro) intentar hacerse con una de esas linternas originales, sin embargo, hace muy poco, descubrí, casi por casualidad, que se puede comprar una réplica de ésta. Y lo que es mejor, la empresa que las fabrica es una empresa española: Barbolight.

Réplica de la linterna ACR-FA-5 hecha por Barbolight (España).

Enseguida me puse en contacto con ellos que me contaron que también les apasiona el Programa Apolo y como ellos se dedican a diseñar y fabricar linternas nada mejor que hacer este pequeño homenaje a esa gran linterna. Se documentaron muy bien y han podido respetar las dimensiones, la apariencia externa – incluso el patrón de la parte rayada – y la temperatura de color cálida entre otras cosas. Lo único que han cambiado es la lámpara (porque han puesto un LED para adaptarla y dar el toque moderno y actual) y la potencia (limitada a un vatio).

Si has leído hasta aquí, y para finalizar ya el artículo, Javier, el responsable de Barbolight, como deferencia a los lectores de este blog y aprovechando que este año se cumplen 50 años del Apolo 11, quiere compartir el código de descuento MRGORSKY con un -30 % sobre el precio de venta de su web para los diez primeros pedidos que se reciban. Creo que es una oportunidad única para hacerse con esta pequeña joya a un precio, sin duda, que brilla con luz propia..

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Un par de exposiciones fotográficas sobre el Programa Apolo que no debes perderte

10 abril 2019

Exposición fotográfica en Fresnedillas (Casa de la Cultura)

Este mes de abril de 2019 se inauguran un par de exposiciones fotográficas sobre la Carrera espacial y el Programa Apolo. Ambas en la Comunidad de Madrid.

Exposición en la Facultad de Ciencias Fisicas (Madrid). Foto: Twitter de la Facultad.

La primera de ellas se puede ver, desde el día 4, en la planta baja de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid. Estará allí hasta el sábado 27. Son pocos días así que hay que aprovechar. Una pena no habernos enterado antes porque la exposición se abrió con una conferencia de Carlos González.

Cartel a la entrada de Fresnedillas de la Oliva (Madrid) – 2019. Foto: MrGorsky.

La otra la organiza el Ayuntamiento de Fresnedillas de la Oliva dentro de los actos sobre el cincuenta aniversario de la llegada a la Luna, por primera vez, con el Apolo 11. En la Casa de la Cultura se puede ver una colección de imágenes en blanco y negro de la estación de Fresnedillas durante la época de los vuelos del Programa Apolo. Tuve el placer de asistir a la inauguración el pasado sábado día 6 y he de decir que, junto con la conferencia que impartió Ernesto García Pérez sobre el Saturno V, mereció mucho la pena.

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El órdago de Kennedy, próxima conferencia de Alberto Martos en el CEV del MDSCC

8 abril 2019

Alberto Martos. (Foto: web MDSCC)

El gran Alberto Martos, Ingeniero técnico de Telecomunicaciones que vivió en Fresnedillas el Programa Apolo, impartirá, el próximo domingo 14 de abril de 2019, una conferencia en el Centro de Entrenamiento y Visitantes del Madrid Deep Space Communications Complex (MDSCC) sobre el Programa Apolo y la apuesta del Presidente Kennedy para vencer a los soviéticos.

Para poder asistir es necesario reservar plaza llamando previamente al teléfono 918.677.321.

El Centro de Entrenamiento y Visitantes INTA-NASA está en la  carretera de Colmenar del Arroyo a Robledo de Chavela, km. 7. M-531.

Para más información visitar el siguiente enlace.

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