TRAPPIST-1, los nuevos exoplanetas y otras conferencias de la Semana de la Ciencia 2017

27 octubre 2017

La Fundación Madri+d, encargada de organizar los eventos anuales de la Semana de la Ciencia, ha tenido a bien invitarme, a través del Colegio Oficial de Físicos (COFIS), a impartir la conferencia “TRAPPIST-1 y la posibilidad de encontrar vida en los nuevos exoplanetas descubiertos”.  La fecha elegida es el miércoles 8 de Noviembre, a las 19 horas, en la sede del Colegio Oficial de Físicos situada en la calle Monte Esquinza 28, 3º dcha. de la ciudad de Madrid.En la conferencia intentaré razonar si pueden existir civilizaciones extraterrestres en los exoplanetas que giran alrededor de TRAPPIST-1, una estrella enana roja mucho más fría y más pequeña que nuestro Sol. Si fuera así se podría tratar del mayor descubrimiento en la Historia de la Humanidad aunque, a lo mejor, de lo que se trata es de un hallazgo más propagandístico que real.Para poder asistir, es necesario reservar plaza llamando al teléfono +34.914.470.677 o bien escribiendo un email a administracion@cofis.es.

Por otro lado, no quiero dejar pasar la oportunidad de comentaros otras conferencias interesantes que he visto en el programa de esta XVII edición de la Semana de la Ciencia:

¡Qué las disfrutéis!

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Blade Runner 2049

24 octubre 2017

Blade Runner 2049 de Denis Villeneuve (2017) con Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas y Jared Leto.

¡Ojo que te la puedo destripar! De nada.

Reconozco que fui al cine a ver la segunda parte de Blade Runner con bastantes reticencias. Reticencias por las estupendas críticas previas que estaba teniendo el film ya que, en general, no me suelen gustar las películas que maravillan a críticos o salen premiadas en famosísimos festivales. Y, sobre todo, reticencias con respecto a Denis Villeneuve, el director de la película.  Hace casi un año, reseñé en este mismo blog “La llegada”, el último trabajo del director canadiense. Reseña bastante crítica por mi parte, calificando a Villeneuve como bluf. Pero como se suele decir, a la tercera va la vencida… No sé si Villeneuve leyó mi crítica y leyó la obra de Don Luis Ruiz de Gopegui (en especial “Cibernética de lo Humano”) o este hombre tenía talento pero no quería gastarlo antes de tiempo o ambas. Y es que Blade Runner 2049 está muy bien. Reconozco que entré al cine frunciendo el ceño y salí del mismo con una sonrisa tonta.

Desde un punto de vista cinematográfico, la película es merecedora de todos los elogios que está recibiendo. El ritmo es bueno a pesar de las dos horas y media largas del metraje y del pequeño bajón a mitad del mismo pero se recupera bien. La combinación de lo visual junto con la banda sonora sigue siendo brutal, aunque reconozco que eché en falta a Vangelis. Y los actores muy bien, salvo Jared Leto. Muy “intensito” en comparación con los replicantes. Aunque tampoco hay que olvidar que la mayoría de los personajes son replicantes y la empatía la tienen por los suelos…

Rutger Hauer interpretando al replicante en Blade Runner (1982)

Pero sin duda, lo mejor es que Blade Runner 2049 resuelve muchas dudas de las planteadas hace treinta años en la película original y amplia y mejora en muchos otros aspectos el universo imaginado por Ridley Scott. Me quedo, sobre todo, en el planteamiento de la evolución de la vida inteligente, la consciencia y los cambios emocionales. Todas estas variables conforman el mensaje más importante que quiere trasmitir el film. Y lo mejor no es que lo trasmite excelentemente si no que, incluso, da pie para una tercera parte, aunque esperemos que no haya que aguantarse treinta años más.

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Próximas conferencias de Alberto Martos sobre la Luna y el Sistema Solar

29 septiembre 2017

Estamos de enhorabuena. Durante el próximo mes de octubre (2017), nuestro querido y admirado Alberto Martos va a repetir dos de sus últimas y exitosas conferencias sobre la Luna y el Sistema Solar en distintos lugares de la Comunidad de Madrid.

“Cómo llegó Aristarco de Samos al heliocentrismo” – AAM.

La primera de ellas tendrá lugar el martes 3 de octubre en la sede de la Agrupación Astronómica de Madrid (C/ Albendiego 22 – Metro Ventilla) a las 19:30h. Se trata de la conferencia “Cómo llegó Aristarco de Samos al heliocentrismo” que impartió Alberto el pasado 26 de Agosto en Daimiel (Ciudad Real) dentro de las terceras jornadas de astronomía celebradas en aquella ciudad manchega. La conferencia es de libre acceso hasta completar el aforo.

Harrison Schmitt en el módulo lunar (Apolo 17)

Finalmente, el sábado 28 de octubre, en el Centro de Visitantes del MDSCC de Robledo de Chavela, Alberto volverá a repetir la conferencia “¿Por qué hemos de volver a la Luna?” que ya impartió hace unos días en el mismo lugar sobre la posibilidad de utilizar el Helio-3 que hay en la superficie lunar dentro del Proyecto ITER. Se trata de una conferencia interesantísima ya que está extraída de estudios de la Universidad de Wisconsin, en los que tomó parte el único astronauta científico que ha pisado la Luna con el Apolo 17, Harrison Schmitt. Como el aforo es limitado, hay que llamar al teléfono 918.677.321 para reservar previamente.

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La generación de Marte, el documental de Netflix

5 julio 2017

Hace unos meses, escribía en el blog de la Asociación Española de Comunicaciçon Científica un artículo sobre si era posible realizar un vuelo tripulado a Marte en la próxima década. Después de razonar sobre una serie de cuestiones como el tipo de misión, el tamaño de la nave, el número de astronautas, las comunicaciones y la financiación, la conclusión a la que llegaba era que veía muy difícil conseguir llevar a unos seres humanos a la superficie de Marte en ese periodo de tiempo.

Sin embargo, al igual que pasa con la Luna, de vez en cuando se divulgan artículos, se realizan reportajes o, como en el caso que nos ocupa, se producen documentales en los que se plantea, o se quiere plantear, la idea de que si se puede conseguir lo que sería, probablemente, el mayor logro del Hombre hasta la fecha. La experiencia, por el contrario, me dice que al final no es más que otra campaña de humo, que se reactiva un tiempo después, en sucesivos ciclos.

El documental “La generación de Marte”, que se puede ver este año 2017 en Netflix, sigue a un grupo de adolescentes norteamericanos que están en un campamento espacial de NASA y juegan, de una manera más o menos realista, a simular cómo sería un viaje espacial tripulado a Marte. Como un documental solo de esta temática sería, probablemente, bastante aburrido, el director intercala entrevistas con expertos – como Neil deGrasse Tyson o Michio Kaku – e imágenes de la historia de la carrera espacial, situando el inicio de la misma en los cohetes V2 diseñados por Wernher von Braun durante la Segunda Guerra Mundial.

Según el documental, la generación de Marte es la generación de los adolescentes actuales. Ellos son los que deben convertirse en astronautas y explorar el planeta rojo. Alguno afirma, incluso, que se ha de ir porque simplemente es “cool” (palabra inglesa que significa genial, guay…). Y es que, a falta de dinero, no queda más remedio que pensar en otro tipo de motivaciones.

Es cierto que ir a Marte sería algo grandioso. Que el precedente del Programa Apolo nos dejó con ganas de más y que seguramente nadie se arrepiente de haber ido a la Luna hace ya casi cincuenta años. Es cierto también que a todos nos gustó ir a la Luna y que ir a Marte sería mejor aún pero mientras no haya un líder visionario, como Kennedy lo fue en su momento, que apoyado por unas acciones de marketing que vendieran muy bien al, ya famoso, “contribuyente” el tremendo esfuerzo que va a ser necesario realizar, ningún avance real se va a lograr.

Sin duda, el mayor problema tecnológico que existe hoy en día es que ir con un cohete a la órbita baja de la Tierra (a unos 400 kilómetros de altura) resulta muy caro. Sin embargo, poca innovación se ha producido en los últimos cincuenta años para resolver este asunto. La prueba es que el nuevo cohete que está desarrollando NASA, el SLS, utiliza prácticamente los mismos motores que se diseñaron para el transbordador espacial. La solución parece que va a venir de Elon Musk y sus cohetes reutilizables de SpaceX pero no se sabe aún si este proyecto actuará como catalizador que haga reaccionar, de una vez, a las agencias espaciales de los distintos países y a la industria privada.

Está muy bien entrenar a chavales desde pequeños para que puedan ir a Marte en un futuro más o menos cercano, pero si no se va al planeta rojo no es por falta de entrenamiento sino por falta de apoyo público y de “marketing”, básicamente. Mientras esto no se canalice lo único que nos quedará será visionar, de vez en cuando, este tipo de documentales porque, ahora, todos sabemos que en realidad, la generación de Marte va a ser la generación perdida de Marte…

(Artículo publicado originalmente en el blog de la Asociación Española de Comunicación Científica).

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Ludwig, el extraterrestre (libro)

12 junio 2017

Ludwig, el extraterrestre. Por Luis Ruiz de Gopegui. Editorial Media Vaca. 2017. 224 páginas. ISBN: 978-84-943625-7-6.

“Ludwig, el extraterrestre” es la segunda novela que ha escrito, recientemente, Don Luis Ruiz de Gopegui sobre si estamos, o no, solos en el Universo. Recordamos que la primera novela que escribió fue “82 Erídano”. La diferencia entre esa primera novela y esta segunda es que la primera trataba sobre el problema de la comunicación con unos extraterrestres que venían a la Tierra y “Ludwig, el extraterrestre” se centra en el origen de la vida.  La idea planteada es simple. Un meteorito llega a la Tierra y unos científicos que se han dedicado a estudiarlo descubren que contiene unas células orgánicas. Después de una serie de experimentos, logran extraer el ADN de la roca y traen a la vida a un humanoide extraterrestre.

No se trata de una novela fantástica de ciencia ficción, en la que muchas veces se plantean más preguntas que respuestas, sino que se trata de una obra de anticipación científica, como le gusta definir a su autor. Esto quiere decir que se trata de ficción realista porque todo lo que relata Don Luis no va en contra de las leyes de la naturaleza, ya sean físicas, químicas o biológicas. Otra cosa es la mucha o poca probabilidad de que ocurra lo que imagina el autor en esta cuidada publicación.

El relato sigue el estilo propio de Gopegui; claro, directo, cercano, amable. Va al grano y no se detiene en descripciones pesadas o que no aportan nada a la historia. Por tanto es de muy fácil lectura por el fondo y por la forma. Hay que recordar también que la novela está formada por capítulos muy cortos que proporcionan esta sensación. Tampoco hay que olvidar que el estilo de Don Luis es muy didáctico ya que, en ocasiones, la lectura de algunos párrafos parecen sacados de un ensayo más que de una novela fantástica.

Como decíamos anteriormente, se trata de una edición muy cuidada por parte de la editorial Media Vaca en la que se nota el cariño con la que han tratado a esta obra. Esta editorial ya publicó, hace unos años, un cuento de Gopegui titulado “Seis niños en Marte” la diferencia ahora es que “Ludwig, el extraterrestre” no es cuento, aunque haya un cuento dentro de la novela. Por tanto la obra no está enfocada a niños o adolescentes sino que es una novela para todos los públicos.

Finalmente, destacar al otro autor de la novela, Juan Miguel Aguilera, que con su magnífico trabajo ha ilustrado todos los capítulos con maravillosas imágenes. Imágenes que ayudan a sentir mejor el relato de Don Luis. Imágenes con un estilo propio y que encierran, algunas de ellas, pequeños guiños para descubrir. Sin duda todo un acierto por parte de Media Vaca que hace que merezca la pena comprar un ejemplar de este libro.

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Lunar, un corto hecho con las fotografías del Programa Apolo

30 mayo 2017

Seguimos creyendo que el Programa Apolo que consiguió llevar a 12 hombres a pisar la superficie de la Luna, sigue fascinando a muchas personas. La prueba es que, a casi 50 años de la llegada del Apolo 11 a nuestro satélite, se sigue generando material y contenido sobre aquella gran aventura del Ser humano.

Lo último que hemos podido ver, y admirar, en ese sentido, es un corto de poco más de 7 minutos titulado “Lunar” el cuál se ha realizado, única y exclusivamente, con las fotografías que tomaron los astronautas en todas las misiones Apolo. Si a eso le añades una banda sonora y, sobre todo, aplicas una serie de técnicas a las fotografías para dar sensación de movimiento el resultado es realmente maravilloso.

Captura del corto “Lunar”.

Hay que dar las gracias a los hermanos Christian y Wolfgang Stangl que han trabajado durante 18 meses para dar forma a este corto tan espectacular y les animamos, desde aquí, a que continúen con este tipo de iniciativas.

(Vía mi madre, ¡gracias mamá!).

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La manzana roja en el traje de los astronautas del Programa Apolo

18 mayo 2017

Buzz Aldrin en la Luna (Apolo 11)

En muchas de las fotografías de los astronautas del Programa Apolo en la Luna se puede observar, en la parte delantera del traje espacial y a la altura de la cintura, una especie de bolita roja.

Esta bola, llamada “la manzana roja” por razones obvias, colgaba de un cable con un pasador de bloqueo en el otro extremo. Cuando se tiraba de la bolita roja, el sistema se desbloqueaba y permitía a los  astronautas girar la válvula de purga de doble posición que permitía seleccionar un caudal alto o bajo de oxígeno.

Válvula de purga de doble posición y manzana roja

La válvula de purga se utilizaba junto con el sistema de purga de oxígeno (OPS en sus siglas en inglés) en los casos de que la mochila principal (PLSS – Portable Life Support System) no pudiera proporcionar oxígeno al traje, tuviera un mal funcionamiento (por ejemplo, cuando no se pudiera gestionar correctamente el dióxido de carbono generado por la respiración del astronauta) o hubiera una fuga en el traje espacial.

Con la posición de bajo caudal de oxígeno seleccionada,  se permitía refrigerar, respirar y vaciar el CO2 del astronauta de forma normal. Sin embargo, si se giraba para obtener un caudal alto, el astronauta podía respirar y eliminar el CO2 pero se refrigeraba mínimamente. La presión dentro del traje espacial se mantenía a 0,27 atmósferas (4 psi).

PLSS (Portable Life Support System) y OPS (Oxigene Purge System)

En el Apolo 14, tanto el Comandante Alan Shepard como el Piloto del módulo lunar Ed Mitchell, tuvieron dificultades con los cambio de posición de la válvula y estuvieron practicando antes hasta que se sintieron seguros de que podían hacerlo correctamente sin riesgo para sus vidas. Sin embargo, a ambos astronautas no les gustó nada el diseño de esta parte del traje espacial.

En la misión del Apolo 16, a John Young se le salía a menudo el pasador cuando se subía al Rover lunar y se echaba hacia adelante. Por esta razón, su compañero en la Luna, Charlie Duke, le tenía que recordar a menudo que se asegurase de tener la válvula cerrada para no dejar escapar el oxígeno lo cual acortaría el tiempo de sus paseos por la superficie lunar.

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