50 años del Apolo 11: un gigantesco salto para la humanidad

16 julio 2019

Y llegó el momento de la verdad. El Apolo 10, la misión previa, había sido un éxito total. Ya no había vuelta atrás. La humanidad, encarnada en tres hombres, intentaría pisar la Luna por primera vez. Si no lo conseguían por cualquier motivo, pero, sobre todo, si lo lograban, sus nombres quedarían grabados para siempre en el listado de protagonistas de los hitos conseguidos por el Homo sapiens: Neil Armstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael Collins.

Tripulación del Apolo 11: Armstrong (izq.), Collins (centro) y Aldrin (dcha.).

El Apolo 11 comenzó el 16 de julio de 1969 con el lanzamiento del Saturno V a las 9:32 am, hora local de Florida. Cuatro días después, durante la noche del 20 de julio, el módulo lunar tocó la superficie de nuestro satélite. Enseguida los dos astronautas, Armstrong y Aldrin, salieron a la superficie metidos, eso sí, dentro de sus trajes espaciales. Permanecieron allí fuera dos horas y media, regresando a la Tierra el día 24 de julio (para conocer un poco mejor sobre los pormenores de la misión, os enlazo el artículo que publiqué en el suplemento “Fuera de Serie” de los diarios Expansión y El Mundo el fin de semana del 6 y 7 de julio de 2019).

Lanzamiento del Apolo 11 por un cohete Saturno V (16 julio 1969).

El indicativo de llamada elegido para el módulo de mando fue “Columbia” y para el módulo lunar “Águila” (Eagle en inglés). Michael Collins afirmó en su momento que le gustaba el nombre de Columbia por su relación con el nombre de Colón, el descubridor de América.  Otros, sin embargo, quisieron relacionarlo con el “Columbiad”, el cañón imaginado por Julio Verne para lanzar a unos astronautas hacia la Luna en su novela “De la Tierra a la Luna”. El nombre del Águila vino por el emblema de la misión. Ahí se quiso representar al ave nacional de los Estados Unidos. El Columbia, la única parte de la nave que regresó a la Tierra, se puede admirar desde entonces en el grandioso Museo Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos situado en la ciudad de Washington D.C.

El Columbia en el Museo del Aire y del Espacio (EE.UU.). Foto cortesía: Smithsonian Institution, National Air and Space Museum.

Actualmente, solo Buzz Aldrin y Michael Collins siguen vivos. Desgraciadamente el primer hombre que puso el pie en la Luna falleció hace ya casi siete años.

Cuentas de Aldrin y Collins en Twitter.

La red de seguimiento de naves espaciales tripuladas (MSFN en sus siglas en inglés), apoyada por la red del espacio profundo (DSN, también en sus siglas en inglés), se preparó a su máxima capacidad. El lanzamiento y las operaciones en órbita terrestre eran soportadas por las estaciones con las antenas de 30 pies (9 metros) de diámetro. En España, la estación de NASA en Maspalomas (Gran Canaria) era la encargada de confirmar que el lanzamiento del Saturno V había transcurrido bien. Cuando la nave Apolo se encontraba, aproximadamente, a una altitud de 16.000 kilómetros, las tres antenas principales de 26 metros de diámetro, separadas 120 º unas de otras, tomarían el control del seguimiento. La antena “prime” en Fresnedillas de la Oliva (Madrid) era la encargada de realizar esta función desde suelo español. Pero no estaría sola, a pocos kilómetros de Fresnedillas se encontraba la estación de NASA para el espacio profundo, en Robledo de Chavela, cuya antena actuaba de reserva de la “prime” en caso de emergencia, pero también, seguiría al módulo de mando y de servicio, con Collins dentro, cuando se separase del módulo lunar Eagle en la Luna y hasta el regreso de éste desde la superficie de nuestro satélite. Según el informe de NASA “Network Controller’s Mission Report for Apolo 11”, se puede comprobar que Fresnedillas (MAD) estuvo soportando la misión durante 87 horas y 2 minutos, Robledo (MADX) 85 horas y 56 minutos y Maspalomas (CYI) 76 horas y 75 minutos. Además, Fresnedillas estuvo controlando el descenso a la superficie lunar, recibiéndose allí, por primer vez en la Tierra, la famosa frase de Neil Armstrong: “El Águila ha aterrizado” (The Eagle has landed, en inglés).

NASA: Antenas españolas (Fresnedillas, Robledo y Maspalomas)

Todos los datos, la voz y las imágenes de televisión que se enviaban desde la nave y los astronautas y que se recogían en las estaciones de la red MSFN, se reenviaban al centro de control de misión de Houston (EE. UU.) mediante la red NASCOM (NASA Communications). Para las estaciones españolas de Canarias y Madrid, era Telefónica (CTNE en aquel entonces) la encargada de suministrar ese enlace. El enlace principal se realizaba a través de dos estaciones de comunicaciones vía satélite situadas en Maspalomas (para dar soporte a la estación de NASA allí) y Buitrago del Lozoya (para dar soporte a las estaciones de NASA en la sierra de Madrid). Ambas estaciones se conectaban con Andover, en Estados Unidos, a través de un satélite INTELSAT situado sobre el Océano Atlántico. Además, las dos estaciones de Telefónica estaban, a su vez, interconectadas (gracias a un cable submarino entre las Islas Canarias y la Península) con el fin de reconducir los tráficos en caso de ocurrir alguna incidencia.

Detalle de las conexiones de la red NASCOM entre España y EE.UU para el Apolo 11

Pero ¿qué pasaba si las estaciones funcionaban bien pero el satélite de comunicaciones sobre el Atlántico era el que fallaba? Pues eso es lo que ocurrió el 29 de junio, diecisiete días antes del lanzamiento del Apolo 11. El satélite INTELSAT III-F2 falló y quedó inutilizado. Había que buscar, por tanto, otras rutas secundarias para redireccionar todo el tráfico de datos, voz y televisión que se recibiría en Fresnedillas. Las reglas de la misión eran claras (Sección 4 – Ground Instrumentation Requirements): si no se conseguían asegurar las comunicaciones de la red, el lanzamiento se tenía que suspender y la oportunidad de ir a la Luna, antes de que acabara la década de los años 60 como había profetizado el presidente Kennedy, se perdería probablemente. En aquella época se necesitaba una señal digital multiplexada de 48 kilobits para poder trasmitir a la vez los distintos canales de voz y datos. Se propuso como solución utilizar de nuevo el primer satélite comercial de comunicaciones del Mundo (llamado Early Bird o Pájaro del Alba ó INTELSAT I), lanzado en 1965. El problema era que no se confiaba en que la estación de Telefónica de Buitrago fuera capaz de comunicarse con él dado que las baterías del satélite estaban ya muy debilitadas y solo era capaz de emitir una débil señal. De hecho, eso fue lo que ocurrió: el enlace entre Buitrago y el corresponsal al otro lado del Atlántico, a través del Early Bird, tenía mucho ruido y por tanto poca calidad. La otra solución posible era negociar, a toda prisa, enlaces con otras compañías telefónicas para buscar una ruta alternativa a través de otros circuitos. Se movilizó a personal de Telefónica y de ITT puesto que este tipo de trámites y conexiones requerían de su tiempo. Cuando quedaban 2 horas y 7 minutos para el lanzamiento del Apolo 11 en Cabo Cañaveral, Guenter Wendt, el jefe de la plataforma de lanzamiento, daba la orden para cerrar la escotilla del Columbia con los tres astronautas ya preparados en su interior. Dos minutos después, cuando quedaban 2 horas y 5 minutos, se consiguió juntar todos los circuitos secundarios (y una docena de cables submarinos bajo el Atlántico) que garantizaban los 48 kilobits de señal. El jefe de la red trasmitió el GO inmediatamente a Control de Misión. La histórica misión podía continuar, muy pocos, sin embargo, conocían lo que había estado pasando en esos días previos.

Telefónica: Antenas Intelsat – NASCOM para el Programa Apolo. Fotos: cortesía de Telefónica.

Dando un repaso a las hemerotecas de algunos periódicos de entonces, vemos que diez días antes del lanzamiento ya se empezaban a redactar informaciones, comentarios y noticias. La agencia EFE, la agencia Cifra, Europa Press, Pyresa, con sus enviados especiales a Houston, Cabo Cañaveral, Washington, Nueva York, Fresnedillas, Maspalomas, no paraban de enviar sus crónicas.  En los días previos al alunizaje, muchos de los medios trasmitían la preocupación sobre la coincidencia del Apolo 11 con la sonda soviética Luna 15 y las posibles interferencias que pudieran dar al traste con la histórica misión norteamericana. El lunes 21 de julio no hubo periódicos en España, por lo que se tuvo que esperar al martes 22 para leer todas las noticias relacionadas con el alunizaje. La apoteosis de aquellos días se trasladó a los medios escritos. Podemos ver, incluso, artículos profetizando ya la llegada del hombre a Marte en los siguientes años sin olvidar tampoco cómo se resaltó la participación española a través de las estaciones de NASA y de la red de Telefónica. Dos curiosidades más reflejadas en los periódicos: la cantidad de municipios que pusieron los nombres de los tres astronautas a alguna de sus calles y los anuncios de multitud de empresas aprovechando el tirón lunar.

Fotografía de Buzz Aldrin tomada en la Luna por su Neil Armstrong (Apolo 11).

Pero volviendo a la misión: el Apolo 11 había hecho historia. El reto lanzado por John F. Kennedy, ocho años antes, se había cumplido: los norteamericanos eran justos ganadores de la carrera espacial. Pero lo más importante: se acababa de demostrar que nuestra civilización podía realizar viajes interplanetarios. Además, aquellos días del verano de 1969, toda la humanidad pareció ser un único género humano con un espíritu común.

La tripulacion del Apolo 11 en Nueva York (Agosto 1969).

La aventura no acabó ahí. De hecho, quizás, empezaba de verdad. Otros tres hombres; Charles Conrad, Alan Bean y Richard Gordon se preparaban ya con el Apolo 12 para repetir la gesta de Armstrong, Aldrin y Collins en el mes de noviembre.

Godspeed, Apollo 11!

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De Madrid a la Luna, la exposición de Telefónica sobre la participación española en el Programa Apolo

3 junio 2019

La Fundación Telefónica, en su Espacio Efemérides de la segunda planta de su emblemático edificio de la Gran Vía de Madrid, organiza una exposición sobre el papel de España en la llegada del Hombre a la Luna. Efeméride que cumple 50 años durante este año 2019. Para el que no lo sepan aún, el ser humano pisó la superficie lunar por primera vez en julio de 1969 durante la misión Apolo 11 y España, a través de una serie de estaciones de seguimiento de naves espaciales y de enlace de comunicaciones por satélite en su territorio, ayudó a que esto fuera posible.

Esta exposición es especial para mí ya que tengo el honor de ser el comisario de la misma.

En este artículo describiré cómo se ha estructurado el espacio expositivo, hasta cuándo se puede visitar y algún detalle más. Mi intención, por otro lado, es contar, en otro artículo, cómo se gestó el proyecto, quién participó en él y como se llegó a materializar todo. Pero para eso habrá que esperar un poco.

¿QUÉ SE PUEDE VER?

Nada más salir del ascensor que sube a la segunda planta podemos ver el espacio expositivo a mano derecha. Lo primero que nos encontramos es una columna central con imágenes y videos dentro de unos cubos de diferente tamaño. Detrás de esa columna hay un muro con paneles y vitrinas y a la derecha de la columna otro muro con más paneles y vitrinas. El espacio disponible es pequeño y se ha tenido que hacer una labor de resumen importante. Labor que ha implicado descartar muchos hechos y acontecimientos que seguramente deberían estar presentes. Mis disculpas, de antemano.

MURO GENERAL

En el muro de la derecha se cuenta, cronológicamente, el contexto histórico general, es decir, desde el lanzamiento del primer satélite artificial en 1957 por parte de la Unión soviética – el Sputnik -, hasta la última misión Apolo a la Luna (Apolo 17) en 1972. En la primera vitrina nos encontramos una serie de objetos relacionados con el Programa Apolo como las insignias de todas las misiones tripuladas, una fotografía de Alan Shepard jugando al golf en la Luna, una maqueta del lanzador Saturno V y un certificado de agradecimiento de NASA a un empleado de Telefónica (D. Vicente San Miguel, Director de la estación de Buitrago). Bajo esta vitrina hay un cajón en el que se puede ver el BOE con el primer acuerdo firmado entre los Gobiernos de España y Estados Unidos en 1960 y una medalla conmemorativa realizada con el metal de la nave Apolo a nombre de D. Valeriano Claros Guerra, ingeniero de la estación de NASA en Canarias. En la otra vitrina se puede ver una maqueta de la nave Apolo en órbita lunar, una réplica de la placa que dejaron los astronautas en la pata del módulo lunar Eagle del Apolo 11 y una réplica de la linterna que llevaban los astronautas en su equipamiento personal. Para terminar, en este muro, hay una proyección de un video sobre la misión del Apolo 11.

Exposición De Madrid a la Luna. Muro general.

MURO DEL FONDO

En el muro del fondo se explica la participación de Telefónica en toda esta historia. Participación que arranca desde el mismo momento en el que empieza la Carrera espacial, ya que Telefónica se encargaba de trasmitir la voz y los datos que se recibían en la estación que NASA instaló en 1960 cerca de la Playa de Maspalomas hasta su central, en la ciudad de Las Palmas, y de ahí, por enlace de radio a Londres, desde donde se reenviaban por cable submarino a Estados Unidos. Posteriormente a los Programas Mercury y Géminis, en 1967, NASA y Telefónica firmaron un contrato para que Telefónica se incorporase a la red NASCOM con dos estaciones terrenas de comunicaciones por satélite. Estas dos estaciones iban a dar servicio a las dos estaciones de NASA en España que se utilizaron durante el Programa Apolo: la principal en Fresnedillas de la Oliva (junto con su reserva de Robledo de Chavela) y la secundaria en Montaña Blanca en la isla de Gran Canaria. El contrato original es uno de los documentos que se exhiben en una vitrina. A parte de los paneles informativos, existen tres pantallas que muestran un video con imágenes del Proyecto Mercury, otro video con gráficos explicando la red NASCOM y un tercero con imágenes de la estación de Telefónica en Buitrago del Lozoya (Madrid). Este video se sustituirá en breve por otro con imágenes del recorrido que realizaron en coche descapotable los tres astronautas del Apolo 11 (Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins) por Madrid en su visita a la capital en octubre de 1969.

GRÁFICOS SUPERIORES

En la parte superior de los muros principales hay dos gráficos que muestran las etapas del viaje desde la Tierra a la Luna y el regreso desde la Luna a la Tierra. En el lateral del muro del fondo hay un cajetín con una hoja explicativa de cada etapa.

COLUMNA CENTRAL

La columna central sirve de apoyo a los dos muros con imágenes y videos. En especial quiero destacar el video con los testimonios de José Manuel Grandela, Valeriano Claros y Alberto Martos – técnicos de las estaciones de NASA en Madrid y Canarias -, y de Vicente San Miguel – Director de la estación de Telefónica en Buitrago -. En este video se han seleccionado sus comentarios sobre las relaciones personales entre los técnicos norteamericanos y los españoles.

VIDEO EN LA SALA DE LA HISTORIA DE LAS TELECOMUNICACIONES

No quisiera olvidarme de comentar que al lado del espacio expositivo está la exposición permanente que la Fundación Telefónica tiene sobre la Historia de las Telecomunicaciones. En esa otra exposición se ha colocado un video de 15 minutos de duración, a modo de mini documental, contando cómo fue la participación española en esta aventura de la Humanidad. Aunque hay que verlo de pie creo que merece la pena.

Exposición De Madrid a la Luna. Columna central en primer término, muro del fondo a la izquierda y acceso a la sala Historia de las Telecomunicaciones (derecha).

FECHAS Y HORARIOS:

La exposición se puede visitar desde el 11 de mayo hasta el domingo 17 de noviembre, en horario de 10 a 20 horas de martes a domingo. El lunes está cerrado.

REDES SOCIALES:

Sobre redes sociales comentar que el Twitter de la Fundación Telefónica ha creado la etiqueta #DeLaSierraALaLuna para concentrar aquí todos los mensajes sobre la exposición.

POSIBLE ITINERANCIA POR ESPAÑA:

Desde la Fundación Telefónica me han comentado que es posible que la exhibición itinere posteriormente por otros lugares de España.

Si te gustaría que la exposición llegase a tu ciudad o comentarme tus impresiones sobre la misma, por favor, mándame un correo electrónico.

AGRADECIMIENTOS:

Para finalizar quisiera agradecer a la Fundación Telefónica haber apostado por este proyecto, en especial a Reyes y a Laura. Tampoco me puedo olvidar mencionar  a mis compañeros de viaje de Mykado Media; Carmen (productora) y Gustavo (realizador). Ni de Iria, que me animó y ayudó desde el momento en el que le conté que tenía esta idea.

A todos muchas gracias y, por supuesto también, muchas gracias a todos los que habéis visitado ya la exposición.


El órdago de Kennedy, próxima conferencia de Alberto Martos en el CEV del MDSCC

8 abril 2019

Alberto Martos. (Foto: web MDSCC)

El gran Alberto Martos, Ingeniero técnico de Telecomunicaciones que vivió en Fresnedillas el Programa Apolo, impartirá, el próximo domingo 14 de abril de 2019, una conferencia en el Centro de Entrenamiento y Visitantes del Madrid Deep Space Communications Complex (MDSCC) sobre el Programa Apolo y la apuesta del Presidente Kennedy para vencer a los soviéticos.

Para poder asistir es necesario reservar plaza llamando previamente al teléfono 918.677.321.

El Centro de Entrenamiento y Visitantes INTA-NASA está en la  carretera de Colmenar del Arroyo a Robledo de Chavela, km. 7. M-531.

Para más información visitar el siguiente enlace.

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59 años del acuerdo entre España y EE.UU para establecer una estación de seguimiento del Proyecto Mercury en Canarias

18 marzo 2019

Captura del acuerdo España – EEUU – 1960

Aunque la cifra no es redonda, – el año que viene se cumplirán 60 años -, tiene su importancia. Y es que el 18 de marzo de 1960 se oficializaba un acuerdo histórico y de gran importancia.

Histórico porque aquella aventura del Proyecto Mercury, que se iniciaba bajo el mandato del Presidente norteamericano Eisenhower, concluiría, nueve años después, con los pies de Neil Armstrong y Buzz Aldrin sobre la superficie de la Luna en la misión del Apolo 11. Misión de la que este año 2019 se cumplirán 50 años.

Y España jugaría un papel destacable desde ese mismo momento. Papel que se mantiene hasta nuestros días gracias al Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid (Madrid Deep Space Communications Complex o MDSCC) situado en Robledo de Chavela. Sin olvidar que en Maspalomas, lugar escogido finalmente para la estación del Proyecto Mercury, sigue existiendo hoy en día una gran instalación de seguimiento de satélites.

Estación Espacial de Maspalomas (años 60). Fotos: ESA.

Siendo rigurosos con las fechas, un año antes de la firma del acuerdo, en 1959, fue cuando los dos Gobiernos empezaron a mantener conversaciones al respecto. En concreto, el 4 de agosto de 1959, la NASA informaba al Gobierno español de que requería instalar una estación de seguimiento en las Islas Canarias. Seis días más tarde, el 10 de agosto, una delegación de NASA visitaba ya las islas. Para ponerlo todo en contexto, en diciembre del 59 el Presidente Eisenhower vendría a España en visita oficial.

Si observamos el acuerdo, podemos destacar varias cosas. La primera que fue bastante sencillo, ya que solo consta de 14 puntos que caben en tres hojas. Otro punto que me llamó la atención fue que en el punto 3 dice que “La estación estará compuesta […] de las instalaciones necesarias para las comunicaciones de punto a punto en aquellos casos en que las comunicaciones no puedan ser facilitadas por los servicios telefónicos y telegráficos locales y previo acuerdo entre ambos Gobiernos”. Me llamó la atención porque este punto daba pie a la participación de la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE). Finalmente, otro punto importantísimo fue el 10 en donde se acordaba que en la estación también hubiera “personal español calificado en relación con el funcionamiento y mantenimiento de la estación”.

Habiendo pasado tantos años de aquello y viendo como transcurrieron posteriormente los acontecimientos, creo que es de recibo reconocer que se trató de un gran acuerdo. Por esta razón, mi reconocimiento al Ministro de Asuntos Exteriores de la época, que fue quien firmó aquel acuerdo, Don Fernando Castiella.

Diario Falange – Canarias – 22 marzo 1960

La única manera que tuve de conseguir ver este acuerdo fue a través del lado norteamericano, dentro de un volumen que recopila los tratados y acuerdos de los Estados Unidos durante el año 1960, encontrado en Google. Por parte española, el diario ABC publicaba la noticia el día 20 de marzo. En los medios de Canarias, solo hemos visto la publicación de la noticias el día 22 en el diario Falange.

ACTUALIZACIÓN (22/03/19): El acuerdo, por parte española, se puede ver en el BOE del día 7 de abril de 1960.

ANOTACIONES RELACIONADAS:

En el espacio, no es lo mismo órbita que revolución

11 marzo 2019

Red de seguimiento del Programa Mercury (Project Mercury – A Chronology. NASA-4001)

Si nos atenemos a lo que dice el diccionario de la Real Academia Española, la primera acepción que nos encontramos para la palabra órbita es “curva debida a la acción gravitacional, descrita por un cuerpo celeste que se mueve en torno a otro”. Si buscamos revolución obtenemos “movimiento de un astro a lo largo de una órbita completa”.

Pero para el ámbito de los vuelos espaciales estas definiciones no son del todo precisas.

Una órbita sería la circunferencia que dibuja una nave espacial, por ejemplo, alrededor de la Tierra. Esto significa que si se parte de un punto A en la circunferencia, la órbita se consigue cuando se llega a ese mismo punto A. Independientemente de la posición y rotación del cuerpo celeste sobre el que gira la nave. Se sale de A y se llega a A.

El Apolo 7 a punto de pasar sobre Cabo Cañaveral (Florida) y completar otra revolución

Una revolución, sin embargo, toma la referencia en un punto sobre la superficie del cuerpo celeste. Esto quiere decir que una revolución es la circunferencia que se completa cuando la nave espacial empieza y pasa por el mismo punto sobre la superficie del cuerpo celeste. Como los cuerpos celestes giran sobre su eje, una revolución no estaría completa hasta que la nave espacial recorre la distancia extra que el punto de la superficie del cuerpo celeste se ha movido como consecuencia de la rotación del propio cuerpo celeste. Dicho de otro modo, una nave espacial es lanzada desde Cabo Cañaveral, la revolución se completaría cuando la nave vuelve a pasar sobre Cabo Cañaveral. Sin embargo, la órbita se completaría antes dado que no tiene en cuenta la rotación de la Tierra, en este caso.

Por esta razón, si estudiamos una misión real, en la Géminis 7 por ejemplo, la nave espacial completó 220 órbitas pero solamente 206 revoluciones.

Fuente: Tracking Apollo to the Moon.

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La conferencia de José Manuel Urech en la semana “España en el Universo” de Tres Cantos (Madrid)

18 febrero 2019

Al igual que ocurrió hace unos días con la conferencia que impartió Carlos González, ahora le toca el turno a la conferencia de José Manuel Urech. Gracias al canal de YouTube de la U. P. Carmen de Michelena Tres Cantos podemos saber más acerca de las estaciones de NASA cerca de Madrid. Como sabéis, la instalación actual, el MDSCC de Robledo de Chavela, sigue siendo parte de la Red de comunicaciones del espacio profundo (DSN).

La conferencia de Urech fue la última que se impartió dentro de los actos de la semana titulada como “España en el Universo” y que organizó la U. P. Carmen de Michelena de Tres Cantos en Madrid con motivo de los cincuenta años de la primera misión tripulada a la Luna (Apolo 11).

Gracias a la Universidad y a José Manuel.

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España en el Universo: conferencias sobre la participación española en la llegada del hombre a la Luna

8 febrero 2019

Logotipo de los actos. (Autora: Laura Pastor).

La Universidad Carmen de Michelena, en colaboración con el Ayuntamiento de Tres Cantos, organiza desde hoy día 8 de febrero hasta el 27, el evento titulado “España en el Universo”. Se han previsto una serie de actos con motivo del próximo cincuenta aniversario de la llegada del hombre a la Luna por primera vez durante la misión del Apolo 11.

Entre esas actividades hay una observación astronómica, una exposición con materiales cedidos por NASA, ESA, el Centro de Astrobiología, el INTA y empresas del sector espacial que coordina Ángel Sierra (Ex Jefe de Telemetría del Complejo de Comunicaciones Espaciales de NASA en Robledo de Chavela – MDSCC) y un ciclo de conferencias.

Todo el personal de la estación de Fresnedillas en el año 1972

Entre las conferencias previstas, nos quedamos con estas dos:

Martes 12 de febrero, de 11:00 a 13:00 horas, en el Teatro del C. Cultural “Adolfo Suárez”, conferencia: “La Carrera Espacial, el Apolo XI y la contribución española”. Ponente: D. Carlos González Pintado, Ex Jefe de Operaciones y Subdirector del Complejo de Comunicaciones Espaciales de Robledo.

Viernes 15 de febrero, de 18:00 a 19:30 horas, en el Auditorio del C. Cultural “Adolfo Suárez”, conferencia de clausura de la semana: “Estaciones de la NASA cerca de Madrid, parte de la Red de comunicaciones del espacio profundo (DSN)”. Ponente: José Manuel Urech, Ex-Director del complejo de comunicaciones espaciales de la NASA en Robledo.

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