NASA quiere que compartas tus recuerdos sobre el Programa Apolo

17 junio 2019

¿Te acuerdas dónde estabas o lo que hacías el día que el Hombre pisó la Luna?

Con motivo del 50 aniversario de la llegada del Hombre a la Luna por primera vez, a la NASA se le ha ocurrido recopilar los recuerdos de todas aquellas personas que vivieron aquella maravillosa época (entre 1960 y 1972) y quieran compartirlos, con el fin de estudiarlos y ver la influencia científica y cultural que ha tenido la Luna en estos últimos cincuenta años.

Para ello ha habilitado una dirección de correo electrónico (apollostories@mail.nasa.gov) en el que recibir los audios con esas historias personales. El plazo para mandar los archivos termina el 31 de diciembre de 2019. Los detalles sobre la duración, el formato de estos archivos de audio y cómo grabarlos los puedes encontrar en la web de este evento.

Posteriormente, NASA seleccionará algunas de estas historias para que aparezcan en su web y en sus redes sociales. El resto se archivarán.

En julio de 1969 yo no había nacido aún pero mi madre siempre me contó que, en aquel verano, ella jugaba con sus primos con unos walkie-talkies imitando las conversaciones entre los astronautas del Apolo y el Control de misión de Houston.  A ver si se deja grabar y comparto su historia. 🙂

Pero lo más reseñable para España, quizás, sea la cantidad de historias y anécdotas que podrían grabar todas las personas que trabajaron en las estaciones de seguimiento de Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela y Maspalomas… A ver si se animan y las mandan a NASA.

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ACR-FA-5, la linterna que llevaban los astronautas del Programa Apolo

13 junio 2019

Linterna ACR-FA-5 de Michael Collins (Apolo 11). Fotografía: Smithsonian Institution, National Air and Space Museum.

En 1965, la empresa ACR Electronics Co que fabricaba linternas y equipos de supervivencia tanto para uso civil como militar, suministró a NASA el modelo FA-3 para equipar a los astronautas del Programa Géminis. Se cree que este modelo también estuvo presente en el Apolo 1, la trágica misión que acabó con la vida de sus tres astronautas durante una prueba en tierra por un incendio dentro de la nave.

Para los vuelos Apolo, ACR suministró el nuevo modelo FA-5 hecho con latón que, aunque era un material más pesado que la aleación de las FA-3, se comportaba mejor ante los incendios. Además, prácticamente no se corroe.

Esta linterna se utilizó en todas las misiones Apolo y en las del transbordador espacial hasta finales de los años 80.

Normalmente se llevaban entre 6 y 8 unidades en cada misión lunar. En el módulo lunar se llevaban al menos dos unidades.

Utilizaban dos pilas AA y se encendía y apagaba girando la cabeza donde está la lámpara y la lente.

Ron Evans (Apolo 17) y su linterna en el brazo (bajo la bandera). Fotografía: ap17-72-HC-879.

Aunque estas linternas se desarrollaron bajo un contrato entre el Centro de investigación de Langley y la empresa ACR Electronics Co en realidad fueron fabricadas por otra empresa: Fulton Industries. Fulton era famosa por su linterna modelo MX 991/U que equipó al Ejército norteamericano en Vietnam.

Se estima que no se fabricaron más de 2.000 unidades en tres tandas: entre junio y julio de 1968, las que empiezan por el número de serie 10xx, en febrero de 1970 las que tiene el número de serie 20xx y en agosto de 1972 las 30xx.  El número de serie y la fecha de fabricación de cada unidad constaba grabado en el propio caparazón. Toda la fabricación fue exclusivamente para NASA.

El uso de esta linterna fue vital en la misión del Apolo 13. Como hubo que apagar y desconectar todos los equipos eléctricos del módulo de mando hasta justo antes de la reentrada, la principal fuente de luz que tenían los astronautas era la que suministraban las linternas. Además, no tuvieron que cambiar las pilas ni una sola vez, como contaron los astronautas en una carta que enviaron posteriormente a ACR para agradecerles su esfuerzo y dedicación en diseñar ese producto.

Carta de agradecimiento a ACR por parte de la tripulacion del Apolo 13. Fuente: https://www.facebook.com/note.php?note_id=139894555439

Es complicado (y caro) intentar hacerse con una de esas linternas originales, sin embargo, hace muy poco, descubrí, casi por casualidad, que se puede comprar una réplica de ésta. Y lo que es mejor, la empresa que las fabrica es una empresa española: Barbolight.

Réplica de la linterna ACR-FA-5 hecha por Barbolight (España).

Enseguida me puse en contacto con ellos que me contaron que también les apasiona el Programa Apolo y como ellos se dedican a diseñar y fabricar linternas nada mejor que hacer este pequeño homenaje a esa gran linterna. Se documentaron muy bien y han podido respetar las dimensiones, la apariencia externa – incluso el patrón de la parte rayada – y la temperatura de color cálida entre otras cosas. Lo único que han cambiado es la lámpara (porque han puesto un LED para adaptarla y dar el toque moderno y actual) y la potencia (limitada a un vatio).

Si has leído hasta aquí, y para finalizar ya el artículo, Javier, el responsable de Barbolight, como deferencia a los lectores de este blog y aprovechando que este año se cumplen 50 años del Apolo 11, quiere compartir el código de descuento MRGORSKY con un -30 % sobre el precio de venta de su web para los diez primeros pedidos que se reciban. Creo que es una oportunidad única para hacerse con esta pequeña joya a un precio, sin duda, que brilla con luz propia..

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De Madrid a la Luna, la exposición de Telefónica sobre la participación española en el Programa Apolo

3 junio 2019

La Fundación Telefónica, en su Espacio Efemérides de la segunda planta de su emblemático edificio de la Gran Vía de Madrid, organiza una exposición sobre el papel de España en la llegada del Hombre a la Luna. Efeméride que cumple 50 años durante este año 2019. Para el que no lo sepan aún, el ser humano pisó la superficie lunar por primera vez en julio de 1969 durante la misión Apolo 11 y España, a través de una serie de estaciones de seguimiento de naves espaciales y de enlace de comunicaciones por satélite en su territorio, ayudó a que esto fuera posible.

Esta exposición es especial para mí ya que tengo el honor de ser el comisario de la misma.

En este artículo describiré cómo se ha estructurado el espacio expositivo, hasta cuándo se puede visitar y algún detalle más. Mi intención, por otro lado, es contar, en otro artículo, cómo se gestó el proyecto, quién participó en él y como se llegó a materializar todo. Pero para eso habrá que esperar un poco.

¿QUÉ SE PUEDE VER?

Nada más salir del ascensor que sube a la segunda planta podemos ver el espacio expositivo a mano derecha. Lo primero que nos encontramos es una columna central con imágenes y videos dentro de unos cubos de diferente tamaño. Detrás de esa columna hay un muro con paneles y vitrinas y a la derecha de la columna otro muro con más paneles y vitrinas. El espacio disponible es pequeño y se ha tenido que hacer una labor de resumen importante. Labor que ha implicado descartar muchos hechos y acontecimientos que seguramente deberían estar presentes. Mis disculpas, de antemano.

MURO GENERAL

En el muro de la derecha se cuenta, cronológicamente, el contexto histórico general, es decir, desde el lanzamiento del primer satélite artificial en 1957 por parte de la Unión soviética – el Sputnik -, hasta la última misión Apolo a la Luna (Apolo 17) en 1972. En la primera vitrina nos encontramos una serie de objetos relacionados con el Programa Apolo como las insignias de todas las misiones tripuladas, una fotografía de Alan Shepard jugando al golf en la Luna, una maqueta del lanzador Saturno V y un certificado de agradecimiento de NASA a un empleado de Telefónica (D. Vicente San Miguel, Director de la estación de Buitrago). Bajo esta vitrina hay un cajón en el que se puede ver el BOE con el primer acuerdo firmado entre los Gobiernos de España y Estados Unidos en 1960 y una medalla conmemorativa realizada con el metal de la nave Apolo a nombre de D. Valeriano Claros Guerra, ingeniero de la estación de NASA en Canarias. En la otra vitrina se puede ver una maqueta de la nave Apolo en órbita lunar, una réplica de la placa que dejaron los astronautas en la pata del módulo lunar Eagle del Apolo 11 y una réplica de la linterna que llevaban los astronautas en su equipamiento personal. Para terminar, en este muro, hay una proyección de un video sobre la misión del Apolo 11.

Exposición De Madrid a la Luna. Muro general.

MURO DEL FONDO

En el muro del fondo se explica la participación de Telefónica en toda esta historia. Participación que arranca desde el mismo momento en el que empieza la Carrera espacial, ya que Telefónica se encargaba de trasmitir la voz y los datos que se recibían en la estación que NASA instaló en 1960 cerca de la Playa de Maspalomas hasta su central, en la ciudad de Las Palmas, y de ahí, por enlace de radio a Londres, desde donde se reenviaban por cable submarino a Estados Unidos. Posteriormente a los Programas Mercury y Géminis, en 1967, NASA y Telefónica firmaron un contrato para que Telefónica se incorporase a la red NASCOM con dos estaciones terrenas de comunicaciones por satélite. Estas dos estaciones iban a dar servicio a las dos estaciones de NASA en España que se utilizaron durante el Programa Apolo: la principal en Fresnedillas de la Oliva (junto con su reserva de Robledo de Chavela) y la secundaria en Montaña Blanca en la isla de Gran Canaria. El contrato original es uno de los documentos que se exhiben en una vitrina. A parte de los paneles informativos, existen tres pantallas que muestran un video con imágenes del Proyecto Mercury, otro video con gráficos explicando la red NASCOM y un tercero con imágenes de la estación de Telefónica en Buitrago del Lozoya (Madrid). Este video se sustituirá en breve por otro con imágenes del recorrido que realizaron en coche descapotable los tres astronautas del Apolo 11 (Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins) por Madrid en su visita a la capital en octubre de 1969.

GRÁFICOS SUPERIORES

En la parte superior de los muros principales hay dos gráficos que muestran las etapas del viaje desde la Tierra a la Luna y el regreso desde la Luna a la Tierra. En el lateral del muro del fondo hay un cajetín con una hoja explicativa de cada etapa.

COLUMNA CENTRAL

La columna central sirve de apoyo a los dos muros con imágenes y videos. En especial quiero destacar el video con los testimonios de José Manuel Grandela, Valeriano Claros y Alberto Martos – técnicos de las estaciones de NASA en Madrid y Canarias -, y de Vicente San Miguel – Director de la estación de Telefónica en Buitrago -. En este video se han seleccionado sus comentarios sobre las relaciones personales entre los técnicos norteamericanos y los españoles.

VIDEO EN LA SALA DE LA HISTORIA DE LAS TELECOMUNICACIONES

No quisiera olvidarme de comentar que al lado del espacio expositivo está la exposición permanente que la Fundación Telefónica tiene sobre la Historia de las Telecomunicaciones. En esa otra exposición se ha colocado un video de 15 minutos de duración, a modo de mini documental, contando cómo fue la participación española en esta aventura de la Humanidad. Aunque hay que verlo de pie creo que merece la pena.

Exposición De Madrid a la Luna. Columna central en primer término, muro del fondo a la izquierda y acceso a la sala Historia de las Telecomunicaciones (derecha).

FECHAS Y HORARIOS:

La exposición se puede visitar desde el 11 de mayo hasta el domingo 17 de noviembre, en horario de 10 a 20 horas de martes a domingo. El lunes está cerrado.

REDES SOCIALES:

Sobre redes sociales comentar que el Twitter de la Fundación Telefónica ha creado la etiqueta #DeLaSierraALaLuna para concentrar aquí todos los mensajes sobre la exposición.

POSIBLE ITINERANCIA POR ESPAÑA:

Desde la Fundación Telefónica me han comentado que es posible que la exhibición itinere posteriormente por otros lugares de España.

Si te gustaría que la exposición llegase a tu ciudad o comentarme tus impresiones sobre la misma, por favor, mándame un correo electrónico.

AGRADECIMIENTOS:

Para finalizar quisiera agradecer a la Fundación Telefónica haber apostado por este proyecto, en especial a Reyes y a Laura. Tampoco me puedo olvidar mencionar  a mis compañeros de viaje de Mykado Media; Carmen (productora) y Gustavo (realizador). Ni de Iria, que me animó y ayudó desde el momento en el que le conté que tenía esta idea.

A todos muchas gracias y, por supuesto también, muchas gracias a todos los que habéis visitado ya la exposición.


Apollo 11 (Documental)

30 mayo 2019

Esos colores.

Esa definición.

Esa ingeniera de Bendix, rodeada de ingenieros.

Ese momento, mientras se visten los astronautas.

Esa abrumadora cantidad de técnicos, en el Centro de control de lanzamiento de Cabo Cañaveral.

Ese polo rojo de Deke Slayton.

Esa cantidad ingente de gente, esperando el lanzamiento.

Ese ajuste de última hora, por parte de tres técnicos, de una válvula del Saturno V.

Esas camisas blancas de los técnicos.

Esa subida en ascensor a lo alto de la torre de lanzamiento.

Esos 60 segundos previos al despegue del cohete.

Ese paso por encima de Canarias, confirmando los datos de la inserción en órbita.

Ese grafismo tan simple y elegante.

Esa ignición de la tercera etapa, con destino a la Luna, mientras se produce el amanecer terrestre.

Esos planos, con dos o tres cámaras, de lo mismo al mismo tiempo.

Ese caricaturista, Paul Calle, dibujando en el Control de misión de Houston.

La sonrisa tranquila de Deke Slayton.

Esos cráteres lunares, vistos desde la órbita lunar.

Ese descenso a la superficie lunar.

Esa música de fondo.

Esas alarmas 1202 y 1201.

ESE DESCENSO A LA SUPERFICIE LUNAR.

Esa vista, desde la ventana del Módulo lunar, del “That’s one small step for a man, one giant leap for mankind”.

Ese “adiós amigo”, en español, de Buzz Aldrin justo antes de ingresar a la nave desde la superficie lunar.

Ese encuentro en órbita lunar entre el Módulo lunar y el Módulo de mando que parece una danza de seducción.

Ese John Stewart cantando “Mother country”.

Ese Océano Pacífico, antes de la reentrada.

Esa reentrada. Ese apagón de las comunicaciones. Esa apertura de los paracaídas.

Ese júbilo en Control de Misión de Houston. Ese júbilo del Mundo entero.

Ese helicóptero de recuperación número 66.

Esas palabras de Kennedy en la Universidad de Rice: “y hacer todo esto y hacerlo bien, y hacerlo primero antes de que acabe esta década, entonces deberemos ser audaces”.

Gracias Todd Douglas Miller, por dirigir este pedazo de documental.

ESTA OBRA MAESTRA.

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Conferencia en el Ateneo de Santander sobre la participación española en el Programa Apolo

22 mayo 2019

Ateneo de Santander. C/ Gómez Oreña 5.

El Ateneo de Santander ha tenido la cortesía de invitarme a impartir, el próximo viernes día 24 de mayo, una conferencia sobre la participación española durante el Programa Apolo, con motivo de la celebración, este año 2019, de los cincuenta años del Apolo 11.

Cortesía que agradezco de antemano, especialmente a Miguel Ángel y a Maví. Esta charla supone todo un honor para mí por la institución de la que se trata y toda una responsabilidad por la ciudad en donde se imparte: Santander. Mi ciudad.

El tema escogido no podía ser otro que contar el papel que tuvo España, como apoyo al programa espacial de los Estados Unidos para que éstos pudieran enviar astronautas a pisar la superficie de la Luna a finales de la década de los años 60 y principios de los 70.

Estación de seguimiento de Fresnedillas de la Oliva (Madrid) – Apollo Prime. NASA. S68-37980

En la conferencia mostraré imágenes y algún video de las estaciones de seguimiento que instaló NASA en Madrid, así como en la isla de Gran Canaria. Sin olvidar tampoco mencionar que Telefónica, a su vez, ayudó a que todas estas estaciones pudieran conectarse con Houston para trasmitir la información de la nave y los astronautas.

La idea es que la charla dure aproximadamente unos cincuenta minutos para que después pueda haber un rato para plantear preguntas. Me preparé bien la respuesta a la de si todo eso fue un montaje. 😉

Os espero en el Ateneo de Santander, calle Gómez Oreña 5, este viernes a partir de las 19:30 horas. Gracias a todos por adelantado.

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Próximos libros sobre el Programa Apolo aprovechando el tirón de los 50 años del Apolo 11

20 mayo 2019

Lo bueno de celebrar los cincuenta años del Apolo 11 en este 2019, es que surge nuevo material prácticamente a diario. Lo que, para los que nos gusta este tema, es una suerte.

Misión: La Luna – ediciones 40 y 50 años del Apolo 11

En relación a publicaciones en español, quiero destacar un par de ellas de obligada lectura, pero antes me detendré en un tercer libro. En concreto Misión: La Luna”, de la editorial Tikal / Susaeta ediciones. Se trata de una reedición del libro ya conocido y publicado hace unos años en forma de caja. Aunque se trata de un libro pensado para niños a partir de los 12 años, nos encontramos con una obra muy bien editada, con multitud de fotografías, gráficos y reproducciones de documentos clave de la Carrera espacial. Además, en esta nueva edición se han actualizado los últimos capítulos con las últimas novedades de estos años: la llegada de China a la Luna, el desarrollo del lanzador SLS o, incluso, el viaje de Starman a bordo de un coche Tesla.  Por último la obra se complementa con una aplicación para instalarse gratuitamente en dispositivos Apple y Android titulada Missions to the Moon.

Pero pasemos a la “chicha” de la buena.

El Gran Salto al Abismo. La extraordinaria historia de un técnico español de la NASA en la exploración del espacio

En las próximas semanas van a salir al mercado dos libros que esperamos con mucha ilusión y atención. El motivo es que se trata de libros cuyos autores y protagonistas son conocidos míos, y por muchos de los que soléis visitar este blog también. Se trata de Carlos González y de Eduardo García Llama. Dos personas avaladas totalmente por su experiencia profesional y trabajo de divulgación a lo largo de los años.

La historia de Carlos va a ser contada, en el libro titulado “El gran salto al abismo, la extraordinaria historia de un técnico español de la NASA en la exploración del espacio”, por Jesús Sáez Carreras bajo la editorial Next Door Publishers, colección El Café Cajal. Además está prologado por Miguel López-Alegría. Si eso no fuera suficiente, el epílogo corre a cargo del astronauta del Apolo 16, y amigo de Carlos, Charlie Duke. Uno de los pocos caminantes lunares que aún sigue vivo.

Apolo 11, la verdadera historia de la llegada del hombre a la Luna – Eduardo Garcií Llama

Y por último, pero no menos importante, está el libro que sobre el Apolo 11 ha escrito nuestro admirado Eduardo García Llama. Eduardo trabaja actualmente en NASA y divulga escribiendo artículos para El Mundo, entre otros importantes medios, así como a través de su cuenta en Twitter. Según me ha adelantado Eduardo, este libro es diferente a todos los demás. Como podéis comprender, con esta frase ya ha captado toda mi atención y ha hecho que mi nivel de ansiedad aumente exponencialmente. El libro se titula “Apolo 11, la verdadera historia de la llegada del hombre a la Luna” y lo publica la editorial Crítica.

Así que estad muy atentos, haceros con estos lujazos de libros y reservad unas cuantas horas en vuestras agendas para leer y saborear estas dos maravillas literarias.

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50 años del Apolo 10: todo o nada

18 mayo 2019

Después de comprobar que el módulo lunar (conocido como LEM, en sus siglas en inglés) funcionaba perfectamente durante la misión del Apolo 9, la idea de pisar la Luna empezaba seriamente a transformarse desde un anhelo a una realidad.

La misión del Apolo 10, que probaría si el LEM también podía funcionar en órbita lunar, – sin llegar a tocar la superficie de nuestro satélite -, sería algo parecido a cuando se apuesta en el casino al rojo o al negro. Todo o nada. Si el módulo lunar actuaba según lo que se esperaba de él, la siguiente misión, la 11, tendría una oportunidad real de ser la primera en pisar la Luna. Sin embargo, si por alguna razón el LEM no ofrecía las garantías esperadas, seguramente el Programa Apolo se hubiera retrasado, poniendo en peligro el objetivo marcado por John F. Kennedy ocho años antes.

Lanzamiento del Apolo 10. 18 de mayo de 1969.

Pero volvamos a la misión. El lanzamiento se produjo el 18 de mayo de 1969 desde Cabo Cañaveral, como todas las misiones Apolo. La única diferencia es que el cohete Saturno V partió desde la rampa 39B y no desde la 39A. Fue la única misión de todo el Programa Apolo que se inició desde ese lugar.

A modo de resumen, el Apolo 10 fue una misión histórica por los siguientes motivos:

  • Se probó el LEM en órbita lunar por primera vez. A las 98h47m52s de iniciar la misión, mientras se separaba el LEM del Módulo de mando y servicio (CSM), el Comandante Stafford se despidió de su compañero John Young – que se quedaba en el CSM – con un “adiós” en español.
  • El módulo lunar se quedó a tan solo 15 kilómetros de la superficie lunar. Era una altitud de seguridad, ya que el punto más alto de la Luna no llega superar los 11 kilómetros.
  • Fue la primera vez que se usó la televisión en color desde la Luna.
  • Se fotografió el Mar de la Tranquilidad, el lugar donde estaba previsto que se posara el Apolo 11 dos meses más tarde. Este trabajo fue tan concienzudo que incluso los astronautas llegaron a bautizar a las Rimas Hypathia como la autopista US-1, pero de esto hablaremos en otro artículo.
  • La etapa de ascenso del módulo lunar no se estrelló en la superficie del satélite una vez abandonada,  como se hizo con todas las demás misiones lunares, sino que fue puesta en órbita solar, donde todavía sigue hoy en día.
  • El Apolo 10 batió el record de velocidad en la reentrada a la Tierra.  Según el libro Guinness de los Records la nave llegó a alcanzar los 39.987 km/h. Además de ser los astronautas más rápidos también fueron los humanos que han estado más lejos de la Tierra; 408.950 km. Esto fue debido al tipo de órbita que siguieron.

Charlie Brown y Snoopy en el control de misión de Houston. 20 de mayo de 1969. NASA. S69-34343.

El indicativo de llamada elegido para el módulo de mando y de servicio fue Charlie Brown y, como no podía ser de otra manera, se escogió Snoopy para el LEM. Además, el verbo husmear, en inglés, se dice snoop que es lo que haría el LEM sobre la Luna… Fisgar la superficie para seleccionar el mejor sitio de alunizaje para el Apolo 11.

De los tres astronautas que participaron en aquella misión sólo el comandante Thomas P. Stafford sigue vivo a día de hoy. Desgraciadamente John Young, piloto del módulo de mando, falleció en enero de 2018 y Eugene Cernan, piloto del módulo lunar, en enero de 2017.

El Módulo de mando Charlie Brown se exhibe en el Museo de la Ciencia de Londres. Es la única nave Apolo que se puede visitar fuera de los EE.UU.

Apolo 10. Cámara de TV en color. Imágenes del LEM y de la Tierra obtenidas por la cámara. NASA. S69-34438, S69-33993 y S69-33995.

En relación a la red de seguimiento, su configuración fue esencialmente similar a la de la misión del Apolo 8. Sin embargo, esta vez se necesitaba tener más capacidad para poder recibir las imágenes de televisión en color. Otra diferencia con el Apolo 8 fue que en el Apolo 10 hubo que seguir dos naves en órbita lunar. Las tres antenas principales (Apollo prime) de la red de seguimiento de vuelos tripulados (MSFN) seguirían al módulo lunar y las antenas de la red de espacio profundo (DSN – Apollo wing) al módulo de mando. En general, la red demostró que podía seguir y comunicarse con dos naves a distancias lunares.

El módulo de mando visto desde el módulo lunar y viceversa. Apolo 10. NASA

Con respecto a la red de comunicaciones de NASA, NASCOM, la configuración fue similar a la de misiones anteriores. Destacando que se utilizaron, otra vez, los dos satélites de comunicaciones INTELSAT, siendo el que estaba situado sobre el océano Atlántico con el que se comunicaban las estaciones españolas de Maspalomas en las Islas Canarias (CYI) y las de Madrid (Fresnedillas y Robledo). Para el caso de Canarias, el enlace con Estados Unidos lo proporcionaba la estación de la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE) situada también en Maspalomas y para el caso de la estación principal de Fresnedillas (Madrid Apollo prime) la situada en Buitrago del Lozoya a unos 80 kilómetros al norte de Madrid.

El día del lanzamiento, el periódico canario El Eco de Canarias informaba de que la estación de NASA en Maspalomas “se hallaba preparada” así como también la estación de Telefónica que permitiría enviar por el satélite”Intelsat IIF3” “las comunicaciones por voz y teletipo” a y desde EE.UU.

El Eco de Canarias (20/05/1969) – ed. especial sobre el Apolo 10 en TVE.

En la edición del día 20, se puede comprobar en la programación diaria de Televisión Española, como a las 22:10 horas iba a emitirse un programa especial sobre el Apolo 10 de 10 minutos de duración.

El ABC del día 27 de mayo publicaba una nota de la agencia Cifra, contabilizando el número de horas en las que estuvo la estación de Fresnedillas en contacto con el Apolo 10. Fueron nada más y nada menos que 105, lo que representó un 55 % del total de horas de la misión. Aunque de esas 105 horas, solo un 29 %, es decir, 56 fueron en exclusiva.

Los astronautas del Apolo 10 a su regreso de la misión. De izq. a dcha: Young, Cernan y Stafford. NASA. AP10-S69-20549.

El Apolo 10 fue una misión excelente. Buena parte de ese éxito fue debido a la tripulación escogida. Tres astronautas veteranos con muchas horas de vuelo en el espacio durante el Programa Géminis.

Solo una pieza faltaba ya para encajar en el inmenso puzle… El Apolo 11 estaba listo para pasar a la Historia.

Godspeed, Apollo 10!