45 años del Apolo 16 y las “cosas” que encontraron en la Luna

5 mayo 2017

Tripulación Apolo 16. De izq. a dcha: Mattingly, Young y Duke.

La semana pasada se cumplieron 45 años del fin de la penúltima misión Apolo a la Luna. Misión que llevó a los astronautas John Young (Comandante) y a Charlie Duke a pisar la Luna mientras que un tercer astronauta, Thomas Mattingly, permanecía en órbita dentro del Módulo de Mando llamado “Casper”. La misión del Apolo 16 fue una de seis grandes misiones que lograron llegar a la superficie de la Luna. En ella se realizaron tres salidas de la nave para explorar la zona al sur del ecuador lunar donde habían aterrizado. El tiempo total de estas tres actividades extra vehiculares (EVAs en inglés) fue de más de 20 horas repartidas en los casi tres días que permanecieron allí. Además, en todo ese tiempo, pudieron recolectar casi 100 kilos de rocas lunares para ser analizadas posteriormente en laboratorios y universidades de la Tierra sin olvidar la instalación del paquete de instrumentos científicos ALSEP por toda la superficie. Entre los experimentos e instrumentación que se dejó allí había un medidor del flujo térmico, un micro sismómetro pasivo, un detector de campo magnético (Magnetómetro), un sismómetro activo, un detector de la composición del viento solar,  un detector de rayos cósmicos o un retro reflector láser. No hay que olvidar tampoco que se lograron recorrer 20 kilómetros con el Rover lunar ni que se puso en órbita lunar un sub-satélite para estudiar el plasma y el campo magnético de la Luna así como realizar un mapa del campo gravitatorio de la misma.

Gran Prix con el LRV Apolo 16

Pero esta misión dejó multitud de anécdotas como por ejemplo aquella en la que John Young condujo el Rover lunar a la increíble velocidad de 18 km/h logrando el record de velocidad en la Luna y que aún sigue vigente (a pesar de que Eugene Cernan, Comandante de la siguiente y última misión a la Luna, la del Apolo 17, intentó batirlo pero sin lograrlo). Otra simpática anécdota la protagonizó Charlie Duke, cuando dejó sobre la superficie lunar una fotografía de él y de toda su familia, como recuerdo. Fotografía que seguramente hoy en día ya se haya borrado por efecto de la luz y las variaciones de temperatura que hay allí.

Sin embargo, durante aquellos días del mes de abril de 1972,  ocurrió otra anécdota, poco conocida, pero muy cercana a nosotros puesto que la misma sucedió en la Estación de NASA en Fresnedillas de la Oliva (Madrid) que seguía a la nave Apolo cada 8 horas al día. La anécdota me la contó hace muchos años el Director del personal español de la estación, Don Luis Ruiz de Gopegui, siendo confirmada también por Don José Manuel Grandela en su libro sobre Fresnedillas que ya reseñamos en este mismo blog.

Ya en la Luna John Young, en un momento dado al principio de la misión, pidió por radio hablar de forma privada con el Director de Control de Misión en Houston (MOCR) algo, a priori, no muy normal. Sin embargo, Houston ordenó a la red de seguimiento que reservaran una línea para que se produjera esa comunicación directa además de prohibir a todos los técnicos escuchar aquella conversación.

Estación de seguimiento de Fresnedillas (Madrid) en 1967.

En el mismo momento, el subdirector de NASA en Fresnedillas, Steve Stompf, fue a la sala donde estaban los periodistas acreditados y en donde había un altavoz que permitía a los profesionales de la información seguir las andanzas de los astronautas el tiempo que durase la misión. Stompf, una vez allí, apagó el altavoz justo después de que el Comandante de la misión dijera las siguientes palabras:

Young: “Hey, here they are! They are back again!”. (¡Eh! ¡Ya están aquí! ¡Ya han vuelto otra vez!).

Pues bien, parece ser que entre los periodistas allí presentes se encontraba José Antonio Silva do Porto, un ex piloto de Aviaco, que, sin esperar ni un segundo, se subió a su motocicleta y partió raudo hasta las instalaciones de Televisión Española en Madrid. A las pocas horas, un informativo de TVE anunció que el señor Silva, acreditado para la cadena en Fresnedillas, había oído que los astronautas habían exclamado asustados desde la Luna que estaban viendo alguna evidencia de lo que podrían ser ovnis o extraterrestres y que un americano había cortado esa comunicación delante de ellos con lo que se demostraba que algo excepcional pasaba en la Luna. Algo que, evidentemente, no era verdad pero la falta de paciencia del señor Silva le jugó una mala pasada porque lo que realmente pasaba era que John Young tenía gases.

Flatulencias debidas a que los astronautas bebían zumo de naranja en vez de agua con el fin de contrarrestar la pérdida de potasio que había causado problemas a los astronautas de las anteriores misiones. Cuando Young pidió hablar por la línea privada en realidad lo que hizo fue hablar con el médico de la misión para comentarle que tenía retortijones de tripa y no que habían visto supuestos extraterrestres en la Luna.

Al finalizar la primera actividad extra vehicular en la superficie de la Luna, y ya dentro del módulo lunar, los dos astronautas siguieron comentando lo que había pasado con la mala suerte de que la línea estaba abierta, con lo que esa conversación pudo ser escuchada por toda la red de seguimiento, ya en abierto.

128:50:37. Young: “I have the farts, again. I got them again, Charlie. I don’t know what the hell gives them to me. Certainly not…I think it’s acid stomach. I really do.”. (Tengo gases otra vez. Los tengo otra vez Charlie. No sé qué demonios me los causa. Creo que es ácido en el estómago. Estoy seguro.).

128:50:44. Duke: “It probably is.”. (Seguramente lo sea.).

128:50:45. Young: “(Laughing) I mean, I haven’t eaten this much citrus fruit in 20 years! And I’ll tell you one thing, in another 12 fucking days, I ain’t never eating any more. And if they offer to sup(plement) me potassium with my breakfast, I’m going to throw up! (Pause) I like an occasional orange. Really do. (Laughs) But I’ll be durned if I’m going to be buried in oranges.”. (Riendo) (¡Lo que quiero decir es que no he comido tanta fruta cítrica en veinte años! Y te voy a decir una cosa, en otros doce jodidos días, nunca voy a comer más naranjas. Y si me quieren servir potasio en el desayuno, lo voy a vomitar (Pausa). Me gusta la naranja de vez en cuando, de verdad (risas). Pero maldito sea si me van a enterrar en naranjas).

Mística y misterio de los ovnis

Fin de la historia. Sin embargo, quince años después de aquello, José Antonio Silva publicó un libro titulado “Mística y misterio de los OVNIs” en donde contaba su versión de los hechos afirmando, en la página 93 del mismo, que habían encontrado “cosas” en la Luna y que las comunicaciones entre la Tierra y los astronautas habían sido “rigurosamente censuradas” por NASA.

(Artículo publicado originalmente en el blog de la Asociación Española de Comunicación Científica).

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Efemérides relacionadas con el Programa Apolo para este año 2017

4 enero 2017

Durante este año 2017, que ahora comienza, van a tener lugar las siguientes conmemoraciones relacionadas con el Programa Apolo y con la exploración de la Luna:

  • 27 de Enero de 1967: 50 años del accidente del Apolo 1, que causó la muerte a los astronautas Grissom, White y Chaffee.

    Tripulación del Apolo 1 durante un entrenamiento

    Tripulación del Apolo 1 durante un entrenamiento

  • 50 años de las misiones a la Luna: Lunar Orbiter 3 y 4.
  • 50 años de las misiones a la Luna: Surveyor 3, 4, 5 y 6.
  • 45 años de la misión Apolo 16.
  • 45 años de la última misión tripulada a la Luna: Apolo 17.
  • 27 de Diciembre de 1982: 35 años de la muerte de Jack Swigert, tripulante del Apolo 13.
  • 2 de Diciembre de 1987: 30 años de la muerte de Donn Eisele, tripulante del Apolo 7.
  • 3 de Mayo de 2007: 10 años de la muerte de Walter Schirra, Comandante del Apolo 7.
  • 25 de Agosto de 2012: 5 años del fallecimiento de Neil Armstrong, Comandante del Apolo 11.
  • 4 de febrero de 2016: Primer aniversario de la muerte de Edgar Mitchell, tripulante del Apolo 14.

Comentarios a la ponencia titulada como “El Hombre nunca pisó la Luna” del primer congreso de historia, política y conspiración

1 septiembre 2016

Congreso historia politica conspiracion - Sitges - 2016El pasado 25 de junio de 2016 se celebró en Sitges, Barcelona, el primer congreso sobre historia, política y conspiración organizado por Felipe Botaya. Una de las ponencias llevaba el taxativo título de “El Hombre nunca pisó la Luna” y fue impartida por el señor José Luis Camacho.

Como es verano y tengo tiempo, me propuse perder un poco del mismo en tragarmela, gracias a que fue subida al canal de YouTube que tiene el ponente. Reconozco que miento si afirmo que en ella me esperaba encontrar nuevos argumentos e indicios que pudieran hacer dudar, razonablemente, sobre la llegada de los norteamericanos a la Luna. Sin embargo, me topé con los mismos comentarios de siempre: que si no hay estrellas en el cielo de las fotografias, que si se ven a los astronautas claramente en mitad de las sombras, que si la radiación de los cinturones de Van Allen habrían matado a los astronautas, etc. Lo que si me sorprendió fue comprobar cómo una persona que se atreve a impartir una conferencia pública, y con la facilidad que hay hoy en día para acceder a todo tipo de información, siga difundiendo, sin ningún tipo de escrúpulo, los mismos argumentos erróneos ya desmentidos en multitud de libros, documentos, seminarios, programas de televisión, documentales e incluso fotografías recientes de sondas orbitando la Luna. Quiero creer que tamaño comportamiento sólo puede ser debido a un gran desconocimiento sobre la materia que se imparte. Afortunadamente, ésta situación se puede corregir, con un poco de esfuerzo e interés, mediante el estudio, por ejemplo, de la amplia bibliografía que existe en distintos soportes. Desde aquí, me propongo ayudar al señor ponente proporcionándole información útil, razonable y contrastada sobre la materia de la que habla en su charla para que no vuelva a caer en el ridículo en un futuro próximo.

Empezaremos seguidamente, y de forma más o menos exhautiva, a comentar las afirmaciones y conclusiones erróneas que en dicho evento surgieron. Para ello haremos referencia, sobre todo, a libros y webs que se pueden encontrar facilmente por parte del público en general. No nos remitiremos, por tanto, a informes o documentos secretos sino a información pública.

En la primera parte de la charla, el ponente relata los comienzos de la carrera espacial dentro del periodo histórico denominado como Guerra fría. Habla del discurso del Presidente Kennedy en la Universidad de Rice (Texas) “el 12 de diciembre de 1962”, así como del cohete Saturno V, para, posteriormente, hablar de las metas y logros que estaba consiguiendo la Unión Soviética. Primera corrección: el discurso de Kennedy fue dado el 12 de septiembre. Hasta aquí todo más o menos dentro de lo que los historiadores han relatado en multitud de ocasiones. Sin embargo, me surge una primera duda, viendo los primeros minutos de la charla, y es ¿por qué el ponente se cree, da por verdadero, este relato histórico y otros sucesos relacionados con el mismo no se los cree? Al ser una pregunta retórica no espero contestación, pero al menos podemos afirmar que hay cosas que el señor Camacho si parece creerse. No es un incrédulo total, lo cual me permite albergar ciertas esperanzas en que, con una explicación racional sobre otros hechos, el ponente será capaz de asumirlos también como verdaderos.

Breve Historia de la carrera espacialPero sigamos con la conferencia. El señor Camacho afirma que: “los norteamericanos estaban absolutamente desesperados”  por los éxitos de la Unión Soviética pero que, “en el año 1969 misteriosamente los EE.UU. se ponen a la cabeza” con el Apolo 11. “Esto es muy extraño, de repente llega EE.UU. y se pone por delante de todo”. Ni fue una cosa misteriosa, ni fue una cosa extraña ni fue de repente. Para entender qué y cómo ocurrieron esos sucesos, nos remitiremos, por ejemplo, a dos libros: Breve historia de la carrera espacial y Project Apollo: The tough decisions. Así mismo, en el artículo titulado “¿Existió realmente una carrera entre los EEUU y la URSS para llegar a la Luna?“, que publiqué en este mismo blog hace unos años, se explica cómo los EE.UU fueron adelantando poco a poco, y con mucho esfuerzo, a la URSS. Lo que si se puede concluir de lo dicho por el ponente es el hecho de que, aún siendo calificado como “misterioso”, los EE.UU. adelantaron a la URSS en la carrera espacial.

Después de esta especie de prólogo histórico, el orador cambia de tema y menciona a Bill Kaysing y el supuesto cálculo que hizo este ingeniero sobre la probabilidad de que el cohete Saturno V llegara la Luna. Pero el orador no explica nada más, ni cómo se hizo ese supuesto cálculo de probabilidades ni en qué se basó, ni nada de nada, eso si, a cambio, nos comenta que existe una fotografía de los astronautas del Apolo 1 supuestamente rezando ante una maqueta del módulo lunar…. ¿Qué insinua con esto señor Camacho? ¿Qué concluye con esos sesudos argumentos? Me remitiré a otro libro, muy fácil de conseguir, de un profesor de física español llamado Eugenio Fernández Aguilar, en donde habla también de Bill Kaysing. El libro en cuestión se titula “La conspiración lunar, ¡vaya timo!” donde las hipótesis planteadas por Kaysing son rebatidas con bastante facilidad. Señor Camacho, si hubiera leído este libro antes de preparar la charla que dió en Sitges, probablemente se hubiera ahorrado bastante tiempo y ridículo.

La conspiracion lunar ¡Vaya timo!El siguiente libro que comenta el ponente es el de “Dark Moon” de David Percy y Mary Bennett, libro original que tengo, por cierto, en la biblioteca de mi casa y que compré hace años en una librería del Reino Unido. El señor Camacho afirma que el libro concluye que la misión Apolo fue un fraude y fue grabada en un plató. Para corroborar supuestamente sus conclusiones se basaron en las famosas anomalias detectadas en algunas fotografías. Pero es que, en realidad, si se piensa bien, una cosa no tiene nada que ver con la otra. Y aquí está uno de los principales problemas de los conspiranoicos: que no razonan bien. Ellos dicen: como no entiendo las (supuestas) anomalias que hay en las fotografias entonces concluyo que todo es mentira y todo fue un montaje hecho en un plató. No. El razonamiento correcto no es ese, el razonamiento correcto debería ser: como no entiendo las (supuestas) anomalias que hay en las fotografías entonces he de investigar las fotografias para intentar entender lo que se ve en ellas. Y no que, como no entiendo algo, entonces ese algo tiene que ser mentira. Por cierto, en el libro “La conspiración lunar, ¡vaya timo!” también se realizan objeciones a lo planteado por Percy.

Sigamos un poco más. A estas alturas de la conferencia, el orador comete un despiste, ya que afirma sobre la misión del Apolo 13 “que no llegó a la Luna”. Pero vamos a ver, nos está diciendo que todo es mentira y que ninguna misión Apolo llegó a la Luna, entonces el Apolo 13 en realidad debería ser una misión verdadera (dos negaciones hacen una verdad) porque es la que oficialmente se ha reconocido que no llegó a tocar la superficie lunar. Como vemos, surgen las contradicciones y los despistes del inconsciente muy frecuentemente. Después de esta inocente distracción, el ponente habla sobre las cámaras fotográficas Hasselblad y el carrete Kodak que llevaban los astronautas a la Luna. Sobre el carrete fotográfico afirma que Kodak nunca llegó a comercializar ese carrete tan especial. Razón para insinuar que todo fue un montaje. ¡Olé! El señor orador no ha pensado que, tal vez, Kodak asumió que para el resto de los mortales que jamás iríamos a la Luna no sería interesante comprar un carrete específico para el ambiente lunar, básicamente porque no vamos a poder ir allí a hacernos selfies... ¿Para qué voy a comprar un carrete específico desarrollado para el ambiente lunar si nunca voy a ir allí y con los carretes desarrollados para el ambiente terrestre me valen? Otra conclusión, como vemos, sin pies ni cabeza.

Camara Hasselblad con las crucesAhora entramos en el capítulo, ya clásico, de las (supuestas) anomalías en las fotografías de la Luna. Todas y cada una de esas supuesta anomalías comentadas por el señor Camacho, están explicadas en el libro anteriormente mencionado de “La conspiración lunar ¡vaya timo!”; las cruces de las fotografías, las sombras no paralelas, los astronautas alumbrados en mitad de la sombra, sombras de la misma longitud cuando los objetos tienen distinta altura, la foto de la huella, las famosas estrellas que no aparecen en el cielo, lo de que no hay crater debajo del motor del módulo lunar, lo de que si la radiación de Van Allen (que no Van Halen, señor Camacho) hubiera matado a los astronautas, que si los astronautas van a cámara lenta, que si las colinas que aparecen al fondo de las fotografías son todas iguales lo que indica que NASA reutilizó decorados, que si el Rover lunar no ha dejado huellas, que si se perdieron las cintas donde estaban grabados los videos de las misiones. Todas estas cuestiones, ya digo, están explicadas de forma clara y sencilla en ese maravilloso y estupendo libro. Mi generosidad me obliga a decir públicamente que, si hace falta, estoy dispuesto a regalar al señor Camacho un ejemplar de ese libro para que pueda salir de su error y así poder avanzar en el conocimiento de una materia que, sin lugar a dudas, desconoce en este momento.

Una vez tratado el asunto de las fotografías, el orador nos habla de la nueva nave Orion que está desarrollando la NASA para sus vuelos tripulados futuros. El ponente no se corta y afirma que la NASA “está utilizando la misma tecnología [para la nave Orion] que utilizaba los Apolo”. Si el señor conferenciante fuera un poco más riguroso, sabría que una cosa es la tecnología, lo cual es evidente que no es la misma, y otra cosa es la forma cónica de la nave. Las dos naves tienen forma cónica, pero eso es una cuestión dada por ser el mejor diseño aerodinámico y nada tiene que ver con la tecnología interna de las naves, con lo cual el señor orador confunde dos términos. ¿Por qué los aviones tienen todos más o menos la misma forma, independientemente, del constructor, ya sea Boeing, Airbus u otro? Por ser la mejor forma aerodinámica. Con el fin de entender mejor este concepto, recomiendo otro libro, comentado en este blog hace poco, titulado “Los vuelos espaciales tripulados” por Max Faget. Es irónico, sin embargo, escuchar el tono indignado del ponente en este momento de la charla cuando afirma: “perdonad si hago mucha demagogia pero es que me puede”. ¡Olé! Demagogia no se, pero el ridículo lo hace bastante…

los-vuelos-espaciales-tripulados-max-fagetPasamos ahora a escuchar la bonita historia de una (supuesta) injusticia. La víctima Thomas Ronald Baron. Un señor que supuestamente escribió un informe de 500 páginas, con un resumen de 50, en el que informaba a la NASA de los fallos de seguridad que hubo en el accidente del Apolo 1 y no del módulo lunar (“la cabaña”), como afirma el señor ponente. Desgraciadamente, Baron tuvo un accidente en el que muere al ser arrollado por un tren en un paso a nivel y el informe y el resumen jamás ven la luz. Sin embargo el ponente afirma: “existe ¡eh! pero nadie sabe donde anda”. Vamos a ver, nadie lo ha visto, nadie sabe donde está pero existe. ¿Lo ha visto usted señor ponente? En la NASA no se cortan y hablan de ello.

Otra de las grandes pruebas que repiten los conspiranoicos es la que afirma que todo se grabó supuestamente en un plató por el director de cine Stanley Kubrick. Esta es otra de las pruebas que se aclaran en el libro “La conspiración lunar ¡vaya timo!”. Además, recientemente, la propia hija del director ha afirmado en su cuenta de Twitter que nada de eso es cierto y que su padre jamás grabó nada sobre el supuesto montaje a la Luna. Por cierto, el afirmar que Kubrick dejó de viajar en avión a EE.UU. para hacerlo en barco no tiene nada que ver con el hecho de grabar algo en un plató. A estas alturas de la conferencia, comprobamos que el nivel de rigurosidad ha caído a límites preocupantes.

Y llegamos ya a la última de las supuestas pruebas. A finales de 2013 los chinos lograron enviar una sonda a la superficie de la Luna llamada Chang’e 3. Pues bien, según el señor Camacho, las fotografías de la superficie lunar que ha enviado esta sonda son distintas a la de las del Programa Apolo. Yo debo tener algún problema ocular porque cuando veo unas y otras no percibo ninguna diferencia significativa. Lo cual me hace pensar, de nuevo, en que el orador solo quiere creer lo que le apetece creer. ¿Por qué da credibilidad a los chinos, una dictadura comunista por cierto, y no a los norteamericanos, una democracia occidental? ¿Por qué no se cuestionan los resultados obtenidos por la sonda de los chinos y si los resultados de los Apolo? Hay que admitir que el ponente es, al menos, bastante partidista. No es equitativo como se pudiera desear en una persona que pretende ser creíble. Por cierto, tampoco aparecen estrellas en el cielo de las fotografías mandadas por los chinos. ¿Están compinchados también?

Sonda china en la LunaEn definitiva, esta conferencia es un auténtico despropósito. Por mucho que el señor Camacho se empeñe diciendo que “hay algunas pruebas que hacen indicar que efectivamente no llegamos” los supuestos indicios no concluyen nada que puedan corroborar razonablemente el título de la charla. A lo mejor se trata de algunas pruebas que no mostró en la conferencia y las tiene escondidas. De lo que no hay duda es que las supuestas pruebas que ha mostrado en la charla no son, ni de lejos, dignas de ser calificadas como tal.

Da que pensar el despropósito vivido en Sitges el pasado mes de junio… Da que pensar porque o bien se trata de una reunión liderada por una persona de escaso entendimiento y capacidad de raciocinio – el ponente afirma al final: “a nadie nos gusta que nos digan que estás equivocado, incluído en el lote” -, o bien se trata de una burda manipulación, realizada por engañanecios, con fines desconocidos aunque, seguramente, próximos al timo económico.

Señores lectores, por favor, no pierdan más el tiempo – ni su dinero – con estas cosas. Hay tantas evidencias e indicios racionales que indican que los norteamericanos llegaron a la Luna que solo un chiflado o un ser sin escrúpulos dudaría de ello.

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Efemérides relacionadas con el Programa Apolo para este año 2016

8 enero 2016

Un año más recopilamos las fechas importantes relacionadas con el Programa Apolo. Las de este año 2016 son éstas:

  • 50 años de la puesta en marcha de la estación de Cebreros (DSS 62) de la Red de Espacio Profundo.
  • 50 años del apoyo de la estación de Robledo de Chavela (hoy MDSCC) a las dos primeras sondas de la serie Lunar Orbiter para el estudio fotográfico de la Luna previo al Programa Apolo. Además, en Robledo, se recibió la primera foto en que aparece la Tierra vista desde la Luna.
Primera foto de la Tierra vista desde la Luna transmitida el 23 de agosto de 1966 desde el Lunar Orbiter a la estación espacial de Robledo de Chavela (Madrid).

Transmitida el 23 de agosto de 1966 desde el Lunar Orbiter I.

  • 45 años de la misión Apolo 14 (Del 31 de enero al 9 de febrero de 1971).
  • 45 años de la misión del Apolo 15 (Del 26 de julio al 7 de agosto de 1971).
  • 25 años del fallecimiento de James Irwin, piloto del módulo lunar del Apolo 15 y octavo hombre en pisar la Luna (8 de agosto de 1991).
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Listado y localización en la Luna de los restos de la exploración espacial

5 junio 2015
Space Programs' Dumping Ground (Infographic) - Space.com

Space Programs’ Dumping Ground (Infographic) – Space.com

Karl Tate vuelve a realizar una estupenda infografía para Space.com sobre los lugares, en la Luna, donde quedan restos de la exploración humana. Entre estos restos están las etapas de descenso de los módulos lunares, sondas de esploración o los sitios donde se estrellaron otras naves espaciales como algunas de las etapas de los cohetes Saturno V.

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50 años de la Red de Espacio Profundo (DSN) y del acuerdo para instalar y operar la MDSCC en Madrid

29 enero 2014

Hoy, 29 de enero de 2014, se celebra el 50 aniversario de la firma del acuerdo de cooperación entre España y EE.UU. para instalar y operar la estación de Robledo de Chavela (Madrid), denominada como Madrid Deep Space Communications Complex – MDSCC -. En concreto el acuerdo se firmó el 29 de enero de 1964.

Para celebrarlo, subimos el video que ha publicado JPL con motivo de la creación de la Red de Espacio Profundo o Deep Space Network (DSN) como se denomina en inglés. El video está subtitulado en español.

Y es que la importancia de esta Red se resume en las palabras de Al Bhanji (DSN Project Manager):

Si no existiera esta Red, no existirian las misiones espaciales.

Así mismo publicamos también la infografía que han realizado, con los hitos principales de la DSN.

NASA DSN - Infografia 50 aniversario

¡Muchas felicidades!

(Vía CEV del MDSCC).

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El Programa Apolo, por Carlos González

21 enero 2014

Carlos González pertenece al selecto grupo de científicos e ingenieros españoles que participaron, con su trabajo, directamente en la llegada del Hombre a la Luna a finales de la década de los años 60 y principios de los 70. En este grupo destacan personas muy conocidas para los lectores de este blog como son Luis Ruiz de Gopegui, Alberto Martos, José Manuel Grandela, José Manuel Urech, Manuel Bautista, etc, aunque no hay que olvidar que fueron 400.000 personas, aproximadamente, las que participaron directa o indirectamente en esta gran aventura del Ser Humano.

Personas que, para nuestra alegría, han ido escribiendo libros, impartiendo conferencias, asistiendo a programas de radio y televisión, en donde en mayor o menor medida iban contando sus experiencias. Experiencias que, para los que nos apasiona la Historia de la Carrera Espacial, hacían y hacen nuestras delicias.

Carlos Gonzalez (izq.) y Charlie Duke – Apolo 16 – en el CEV del MDSCC – 28/3/12

Pues bien, ahora le toca a Carlos González, que, aparte de ser uno de los pilares en los que se sujetó la exposición “NASA, la aventura del espacio” de hace justo dos años (Diciembre 2011), acaba de editar un libro recopilando su experiencia y conocimiento sobre el Programa Apolo. Y lo que es mejor, se trata de un libro gratuito, editado en pdf, que podéis bajaros de la web del MDSCC o directamente desde PROGRAMA APOLO DE NASA – Carlos Gonzalez.

Carlos Gonzalez (izq.) en la Inauguración de la exposición sobre NASA en Madrid. Charlie Duke (Apolo 16) está a la derecha de todo.

Como no podía ser de otra forma, el libro condensa de forma espectacular y bastante exhaustiva todo el Programa Apolo. Sinceramente, me ha sorprendido la cantidad de detalles y anécdotas que se cuentan en el, muchas de ellas desconocidas para el “gran público”. Si tuviéramos que sugerir alguna cosa, sería la de que se echa en falta conocer más anécdotas personales de Carlos en el tiempo que trabajó en Robledo de Chavela. Seguramente fueron muchas y muy interesantes.

De cualquier manera, ¡muchas gracias Carlos por tu generosidad en compartir con todos nosotros tus conocimientos sobre aquellos históricos momentos!

¡Qué lo disfrutéis!

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