La charla en Quixote Innovation y una breve reflexión

21 octubre 2019

El pasado viernes 27 de septiembre Joaquín González, el presidente y promotor de Quixote Innovation, me invitó (en realidad “me lió”) a impartir un par de conferencias en Valdepeñas (Ciudad Real). 😊

Os dejo a continuación el video de la segunda, la que di por la tarde en el maravilloso Museo del vino de la ciudad manchega. Solo por visitarlo ya merece la pena acercarse hasta allí.

La primera charla la impartí en el IES Gregorio Prieto para los chavales del instituto y fue parecida a la del video, aunque un poco más divulgativa y menos técnica.

Tengo que decir que la experiencia vivida ese fin de semana fue de las que no se olvidan y no tanto por las dos charlas en sí, que por supuesto, sino por lo que descubrí sobre lo que está haciendo Quixote Innovation.

Quixote Innovation es una iniciativa privada liderada por Joaquín e Isa. Dos personas que se gastan su tiempo y dinero en ofrecer una alternativa de futuro, basada en la innovación y la transformación digital, a personas y negocios de la zona. Y lo mejor de todo es que parece que funciona. Están generando mucho interés como pude comprobar yo mismo durante el fin de semana que pasé con ellos. Los temas, actividades y gente que están consiguiendo que se acerquen hasta allí dan prueba de ello también. Por ejemplo, y ya aprovecho para publicitarlo, el próximo viernes 25 de octubre, va a estar en Valdepeñas la Dra. Alicia Sintes explicando las ondas gravitacionales. Un auténtico lujo.

Alicia Sintes – Valdepeñas – 25 de octubre (viernes) a las 20:30h.

Y ya digo, que todo esto lo hacen con su propio esfuerzo y por amor al arte. Es inevitable pensar que si está iniciativa tuviera más apoyo, los resultados para el beneficio general serían inmediatos. Es cierto que, de momento, detrás de Quixote Innovation hay una serie de patrocinadores (como Bodegas ArÚspide, Quesería Mendoza, Ajos Garrido) y colaboradores que ponen su granito de arena, pero hacen falta más. Muchos más.

Con estas líneas, animo a todos los interesados en cómo mejorar las cosas a través de la innovación y la transformación digital, que sigan las actividades de Quixote Innovation de cerca.

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Las mil caras de la Luna

22 agosto 2019

Las mil caras de la Luna. Autora: Eva Villaver. Edición: Miguel A. Delgado. Editorial: HarperCollins. Año: 2019. 205 páginas. ISBN: 978-84-9139-368-9.

Tengo que reconocer que leyendo este libro de la simpática astrofísica palentina Eva Villaver, me ha sacado un poco del “monotema Apolo 11” de estas últimas semanas en las que se cumplían 50 años de aquella gesta humana. Y es que, aunque no me he ido de la Luna, si me ha ayudado a poner el foco en otros aspectos distintos a los puramente históricos o técnicos en los que suelo moverme cuando miro hacía ella.

Eva, a la que tuve el gusto de conocer cuando compartimos el “Hay vida en martes” que organizó Fundación Telefónica sobre la llegada del ser humano a la Luna por primera vez, es capaz de mostrarnos la cara oculta de la Luna, lo que ha estado muchas veces escondido, o al menos, esas pequeñas historias (y no tan pequeñas) que pasan desapercibidas pero que, en realidad, siempre han estado ahí, porque como dice el subtítulo de esta obra; no tenemos que regresar a la Luna, porque siempre hemos estado allí.

De todas las historias que me ha descubierto Eva, algunas de las que marqué con un lápiz en el lateral del libro son: de donde viene el bello nombre del mar de la Tranquilidad, su crítica al esoterismo pseudocientífico y al método Velikovski de hoy en día, la explicación del viento haciendo uso del reguetón y la música clásica y la alergia, o más bien rinitis, que puede provocar la Luna, la cual tiene una ligera atmósfera que podría caber casi toda ella en un camión de 24 toneladas…

La Luna siempre ha estado presente para el ser humano y hasta que pudimos llegar a visitarla, hace ahora 50 años, nos hemos dedicado a contemplarla, a imaginarla, a escribirla, a fotografiarla, a quererla y a temerla, a soñarla, a amarla, a odiarla… La Luna es parte de nosotros, la Luna somos nosotros porque sin su presencia, probablemente, la vida no hubiera sido posible en la Tierra.

Tú lunático, si quieres una lectura refrescante para las noches calurosas de verano, aderezada con un ligero toque canallita e irónico, tienes que hacerte ya con un ejemplar de este libro.

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La conferencia de Alberto Martos en el IIES sobre el origen de la carrera espacial

6 julio 2019

El Instituto de la Ingeniera de España (IIES) ya ha colgado el video con la conferencia que impartió el gran Alberto Martos el pasado 4 de julio en su sede de Madrid.

Alberto nos contó todos los entresijos previos al órdago del presidente Kennedy, cuando anunció, en el año 61, que los norteamericanos irían a la Luna.

Como se puede ver en el video, Alberto es una auténtica enciclopedia. Da gusto escucharle.

Alberto Martos en el IIES (4 julio 2019) – La carrera espacial a la Luna.

Me surgió la duda sobre si los soviéticos crearon también una red de seguimiento de sus vuelos espaciales tripulados. Duda que me resolvió Alberto después, durante el “tradicional vino español. Efectivamente, los soviéticos tenían estaciones de seguimiento en su vasto territorio, y allí donde no llegaban hicieron como los norteamericanos, enviaban buques.

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Cómo viví el “Hay Vida en martes” sobre la Luna, en el Espacio Fundación Telefónica

5 julio 2019

Ya está colgado el video de la nueva edición de “Hay Vida en martes” sobre los cincuenta años de la llegada del hombre a la Luna por primera vez.

El evento, como sabéis si sois habituales a este blog, está organizado por Espacio Fundación Telefónica en el marco de la exposición “De Madrid a la Luna”, y tuve el honor de participar dado que ejerzo de “comisario” de la exposición.

Mi primer comentario ha de ser para mis compañeros de comida, camerino y escenario: la palentina Eva Villaver que ha escrito un libro maravilloso sobre la Luna y que reseñaremos aquí más adelante. Mi admirado Carlos González Pintado del que tanto he aprendido sobre el Programa Apolo y la Carrera espacial. Jesús Sáez, un auténtico crack, que ha sabido contarnos la vida de Carlos en “El gran salto al abismo” y del que también hablaremos aquí. Y, por último, la directora de orquesta, la simpática y profesional América Valenzuela. Para todos ellos mi gratitud y admiración.

Hay vida en Martes: 50 años en la Luna. 2-julio-2019. Cortesía de Fundación Telefónica. Fotografía de Irene Medina

El segundo comentario ha de ser para toda la gente de Telefónica involucrada para que el evento fuera todo un éxito. Cuidan hasta el último de los detalles y eso es lo que marca la diferencia. Las cosas no son excelentes si no tienes detrás a gente con talento e ilusión por hacer las cosas bien; mi queridísima Reyes, la gran Sara, pero también Andrés, Elena, Silvia, Laura… Gracias.

El otro día también tuve la suerte de conocer a Miguel Ángel, editor del libro de Eva, y comisario de otras exposiciones, del que tengo que aprender tanto. Y de la gente de Next Door Publishers, Nuria y Ohian, que han editado el libro de Jesús y Carlos con un gusto increíble.

No quiero olvidarme de los #martianos. El interés y la ilusión (y la inocencia también, en algún caso astrológica) mostrados son un camino seguro al futuro que tenéis por delante. Un placer haberos conocido y estoy a vuestra disposición.

Hay vida en Martes: 50 años en la Luna. 2-julio-2019. Cortesía de Fundación Telefónica. Dibujo de Enrique Flores.

Otro comentario a parte es para mi tocayo Enrique Flores, el cuadernista, que nos metió a todos en un cómic perfectamente ilustrado y para Irene Medina, la fotógrafa que retrató el evento. Sus fotografías hablan por sí solas.

Finalmente, a todos los que asististeis, tanto presencial como digitalmente. Me han dicho que vinisteis casi 300 personas y se conectaron 69 (Chus, gracias). Espero que os lo pasarais bien y mereciera la pena. Me gustó saludar a mucha gente conocida como Carlos, Juan, el pajarito y a otros a los que conocí allí por primera vez; Rafael, Elena, Pablo, Carlos, Joaquín… El agradecimiento a la familia presente: Iria, Javier y virtual: mis padres, mi hermana, mi cuñado, mis sobrinos

Hay vida en Martes: 50 años en la Luna. 2-julio-2019. Fotografía de Carlos Herranz.

Algunos me habéis dicho que hablé poco o que fui prudente… Bueno, en este tipo de actos, siempre hay alguien que habla más y alguien que habla menos. Lo importante es que lo que se dijera resultara interesante y valioso para los que pudisteis ver el evento. Además, lo bueno si breve, dos veces bueno. 😉

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La charla de Walter Cunningham en Madrid y la posterior mesa redonda

30 junio 2019

La tarde del jueves 27 de junio de 2019 tuvo lugar, en la sede de la Fundación Giner de los Ríos de Madrid, una charla de Walter Cunningham, astronauta del Apolo 7, a la cual tuve la fortuna de poder asistir. Después de la conferencia de Walt, que era así como le llamaban todos en NASA en aquella época, se organizó una mesa redonda, moderada por la periodista Patricia Fernández de Lis, con Pedro Duque, José Manuel Grandela, Santa Martínez y el propio Cunningham.

Como se puede disfrutar del evento completo en el video que enlazamos arriba, sólo voy a comentar aquí aquellas cosas que me llamaron la atención.

Walter Cunningham (Apolo 7) en Madrid – 27 de junio 2019.

La primera es la autobiografía de Walter Cunningham: The All-American Boys. Reconozco que aún no la he leído, pero también confieso que la acabo de encargar.  Por cierto, Cunningham, aparte de ser astronauta, también es Físico.

Me gustó mucho como definió al Programa Apolo: una mezcla de exploración y aventura. También la referencia y la comparación con la primera vuelta al Mundo realizada por España al mando de Elcano y Magallanes.

“¿Tenías miedo? No. El único miedo era a fracasar y a defraudar a tus compañeros.”

Si él tuviera que resumir qué fue todo aquello, se quedaría con las palabras que dijo su compañero y astronauta del Apolo 17, Harrison Schmitt, ante el Congreso de los Estados Unidos y también con el mensaje de buena voluntad de John Gorton, el primer ministro australiano, que se mandó a la Luna en el Apolo 11, dentro de un disco de silicio junto con los mensajes de otros líderes mundiales. Schmitt dijo, tres semanas después de volver de la Luna, “primero me gustaría contarles algo de un lugar que he visto en el Sistema Solar. El valle Taurus Littrow. Este valle ha sido cambiado por nuestra presencia, pero también nosotros hemos cambiado por el viaje”. Gorton escribió “que el coraje y el genio técnico que hicieron posible este logro, se utilicen en el futuro para que la humanidad viva en un universo en el que la paz, la expresión personal y la posibilidad de aventuras peligrosas estén disponibles para todos.”.

“En la exploración, no se trata de eliminar los riesgos sino de gestionar esos riesgos.”

En la mesa redonda posterior, me llamó la atención el comentario de Cunningham diciendo que cuando se decide asumir un gran reto para un país, éste debería escoger a las mejores personas para hacer ese trabajo. No se debería ser políticamente correcto. Siempre es mejor alentar a los mejores. Es mucho mejor alentar la calidad entre los mejores que alentar la justicia en cuanto a razas o igualdad de oportunidades. ¿Quién es el mejor?

Walter Cunningham (Apolo 7) en Madrid y la posterior mesa redonda con Pedro Duque Y José Manuel Grandela entre otros.

En el turno de preguntas, nuestro admirado Alberto Martos le preguntó sobre si fue tan fuerte el efecto Pogo sufrido en el cohete Saturno V pero desgraciadamente a Cunningham le debieron hacer mal la traducción porque su respuesta no tuvo mucho que ver con la pregunta formulada.  Por mi parte, intenté hacerle una pregunta sobre el maldito resfriado, pero me quedé con las ganas. No llegué a tiempo para conocer si esa famosa anécdota fue tan significativa en la misión (y en su carrera posterior de astronauta) como nos han contado multitud de veces.

Terminadas las preguntas, los organizadores del evento nos invitaron al “tradicional vino español” donde volvimos a coincidir con amigos a los que acababa de ver por la mañana y a otros que hacía tiempo que no veía y a otros, como José Luis Tajada, que sólo conocía digitalmente y que, por fin, pude verle en persona.

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La conferencia de José Manuel Urech en la semana “España en el Universo” de Tres Cantos (Madrid)

18 febrero 2019

Al igual que ocurrió hace unos días con la conferencia que impartió Carlos González, ahora le toca el turno a la conferencia de José Manuel Urech. Gracias al canal de YouTube de la U. P. Carmen de Michelena Tres Cantos podemos saber más acerca de las estaciones de NASA cerca de Madrid. Como sabéis, la instalación actual, el MDSCC de Robledo de Chavela, sigue siendo parte de la Red de comunicaciones del espacio profundo (DSN).

La conferencia de Urech fue la última que se impartió dentro de los actos de la semana titulada como “España en el Universo” y que organizó la U. P. Carmen de Michelena de Tres Cantos en Madrid con motivo de los cincuenta años de la primera misión tripulada a la Luna (Apolo 11).

Gracias a la Universidad y a José Manuel.

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La precisión en el aterrizaje lunar y en el amerizaje al regreso de las misiones Apolo

28 diciembre 2017

Despedimos el año con uno de esos artículos curiosos que tanto gustan. Esta vez se trata de conocer la precisión que tuvieron las seis misiones lunares que lograron posarse sobre la superficie de nuestro satélite y la de los módulos de mando de todas las misiones tripuladas que amerizaron sobre el océano.

Charles Conrad, examina la sonda Surveyor III . El Módulo Lunar está al fondo a la derecha.

Todas las misiones lunares tenían designado un punto exacto sobre la superficie de la Luna en el que debía posarse el módulo lunar. En realidad se trataba de una zona elíptica. Para alcanzar dicha zona había que tener en cuenta numerosas variables, como por ejemplo la cantidad de combustible disponible en el cohete Saturno V, el lugar de lanzamiento terrestre (en este caso Cabo Cañaveral), si la nave Apolo viajaría por una trayectoria de retorno libre o no y unas cuantas cosas más que hacían que llegar a ese punto exacto fuera realmente un ejercicio de auténtica precisión. La misión que más cerca estuvo fue la del Apolo 14, a tan solo 53 metros del objetivo. Le siguió el Apolo 12 a 183 metros. La tercera misión más precisa fue el Apolo 17 a 200 metros, seguida por el Apolo 16 que aterrizó a 212 metros. El Apolo 15 aterrizó a 549 metros de su objetivo y la primera misión, la del Apolo 11, logró posarse nada más y nada menos que a casi 7 kilómetros del punto donde debía hacerlo.

Kit de prensa del Apolo 14. Lugar previsto del amerizaje.

Si miramos ahora cuál fue la precisión en el amerizaje sobre el océano de todas las misiones tripuladas del Programa Apolo, volvemos a felicitar al Apolo 14 ya que fue la que más cerca estuvo de su objetivo. Tan solo a un kilómetro. El Apolo 17, el Apolo 15 y el Apolo 13 estuvieron entre el kilómetro y medio y los dos kilómetros del punto exacto. El Apolo 8 y el Apolo 10 se posaron sobre el océano a unos 2 kilómetros y medio y el Apolo 11, el Apolo 7 y el Apolo 12 se alejaron entre los 3 y los 4 kilómetros del objetivo. El Apolo 9 cayó exactamente a 5 kilómetros y el que peor precisión tuvo fue el Apolo 16 a 5 kilómetros y medio de donde debía caer.

Amerizaje del Apolo 14 en el océano.

Por tanto, podemos afirmar que la misión del Apolo 14, aquella que estuvo comandada por Alan B. Shepard junto con Edgar D. Mitchell y Stuart A. Roosa, fue la misión más precisa de todo el Programa Apolo sin olvidar que se venía del desastre-éxito del Apolo 13 y NASA no las tenía todas consigo, como se suele decir.

Fuente: Apollo by the numbers. Por Richard W. Orloff.

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