De porqué al módulo lunar del Apolo 11 se le llamó Eagle y los otros indicativos para las naves Apolo

15 marzo 2018

CAPCOM Charlie Duke, Jim Lovell y Fred Haise durante el Apolo 11: Houston.

Cuando uno se comunica por radio con otra estación, o con un barco o con los astronautas de una nave espacial, por ejemplo, hay que identificar a cada emisor-receptor con lo que se llama indicativo (call sign en inglés). Esto facilita, como digo, la comunicación y la identificación entre los participantes de la conversación y evita, por tanto, problemas que puedan surgir debido a malinterpretaciones, etc.

A partir del Apolo 9, las naves Apolo constaban de dos naves unidas; el módulo de mando (CM) y el módulo lunar o LEM. El primero era donde viajaban los astronautas hasta la Luna, permaneciendo uno de ellos en el CM mientras el módulo lunar bajaba a la superficie de la Luna con los otros dos, para luego regresar a la órbita lunar, donde se desechaba una vez que los astronautas se introducían de nuevo en el módulo de mando.

El Apolo 7 y el Apolo 8 solo constaban del módulo de mando por lo que su indicativo era Apolo 7 y Apolo 8 directamente. Pero a partir del Apolo 9 había que distinguir entre el módulo de mando y el módulo lunar, como decimos, cuando se separaban entre ellos. Cuando estaban unidas el indicativo era el nombre de la misión Apolo.

Módulo de mando y servicio del Apolo 9: Gumdrop (gominola)

En el Apolo 9, al módulo de mando se le denominó como Gumdrop, gominola en español. Esto fue debido a que cuando el módulo de mando llegó a Cabo Cañaveral desde la fábrica para ser montado encima del cohete Saturno V, iba cubierto con una especie de envoltorio azul que recordaba a las gominolas y de ahí el nombre. Para el módulo lunar se utilizó Spider, araña en español. Esto era debido a las cuatro patas del LEM que destacaban como las patas de las arañas.

En el Apolo 10, la misión de prueba antes del Apolo 11, el módulo de mando se llamó Charlie Brown, el personaje de los comics de Snoopy que fue el nombre elegido para el módulo lunar dado que el LEM “husmearía” (snooping se dice en inglés) la Luna en una órbita baja.

El comandante del Apolo 10, Thomas P. Stafford, le toca la nariz a Snoopy.

Y llegamos al Apolo 11 con su módulo lunar Eagle por el águila representada en el emblema de la misión. En este caso, el módulo de mando se identificó con Columbia, el mismo nombre (Columbiad) con el que Julio Verne nombró a la nave que viajara en su novela “De la Tierra a la Luna” y con el que guarda relación con el descubrimiento de América por parte de Colón.

La segunda misión sobre la Luna, la del Apolo 12, contó con el módulo de mando Yankee Clipper, nombre puesto por los trabajadores del fabricante de esta nave espacial y el módulo lunar Intrepid, nombre escogido, de la misma manera, por los empleados de la empresa fabricante del LEM.

Los astronautas del Apolo 13 se salvaron gracias al módulo lunar Aquarius, el portador de agua, que traía la fertilidad y la vida al Valle del Nilo de la misma forma que los astronautas esperaban traer conocimientos de la Luna. Para el módulo de mando se escogió el nombre de Odyssey, Odisea en español, por la epopeya griega de Homero.

Vuelo de los hermanos Wright en Kitty Hawk (EEUU).

El Apolo 14 escogió el nombre de Kitty Hawk para el módulo de mando en honor al nombre del sitio en donde los hermanos Wright lograron volar por primera vez. Por otro lado, Antares fue el nombre del módulo lunar. Nombre de la estrella que usaría el LEM como referencia para el aterrizaje en la superficie lunar.

La primera misión Apolo en utilizar el Rover lunar sobre la superficie lunar fue la del Apolo 15. En esta ocasión el módulo de mando se llamó Endeavour, Esfuerzo, en honor al barco que utilizó el marino inglés James Cook en sus periplos científicos. En la Luna se posó el LEM llamado Falcon, Halcón, que es la mascota de la Academia militar del Fuerza Aérea Norteamericana (USAF). Los tres astronautas del Apolo 15 eran militares de la USAF.

Módulo de mando y de servicio del Apolo 16: Casper.

La penúltima misión lunar, la del Apolo 16, escogió el nombre de Casper, el fantasma de los dibujos animados, para el módulo de mando. Esto se debió a la similitud del color blanco de los trajes espaciales con el blanco del fantasma. El penúltimo LEM en posarse sobre la Luna se llamaba Orión, por la constelación Orión que utilizarían los astronautas como referencia en su navegación por el espacio hacia la Luna.

Y llegamos al Apolo 17, la última misión tripulada. En este caso se eligieron unos nombres acordes a la ocasión. Para el módulo de mando se escogió como nombre el de América. Un tributo y un agradecimiento a las personas que hicieron posible el Programa Apolo. Challenger, Retador en español, fue el nombre del último módulo lunar. Esto se debió por los retos que habría que acometer en el futuro de la Carrera espacial después del Programa Apolo.

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Apollo (libro)

14 febrero 2018

Apollo. Por Zack Scott. Editorial: Headline Group. 2017. Idioma: inglés. 160 páginas. ISBN-13: 978-1472247889. Calificación: 4 estrellas de 5.

Zack Scott es un inglés apasionado por el diseño que ha sido capaz de recopilar los principales datos y cifras del Programa Apolo para crear una serie de gráficos e infografías muy potentes visualmente. Estas imágenes permiten entender magníficamente aquella gran hazaña que posibilitó pisar la Luna por el ser humano.

Para ello, ha consultado diferentes fuentes, desde distintas webs de NASA hasta libros de reconocido prestigio en la materia como Apollo by the numbers de Richard W. Orloff.

Además, a los maravillosos gráficos se añaden una serie de textos en inglés, muy bien redactados, que permiten al lector comprender los aspectos relacionados con los vuelos a la Luna. Hay una primera parte dedicada a toda la maquinaria desarrollada; los cohetes Saturno V,  las naves Apolo, los Rover lunares, etc. Posteriormente se explican las distintas misiones, centrándose en las tripuladas (del Apolo 7 al 17), sin olvidarse del Skylab y de la Apolo-Soyuz de 1975. La tercera parte se centra en el selecto grupo de los doce astronautas que lograron posarse sobre la superficie de nuestro satélite y la última parte, quizás la más curiosa, hace un repaso a cifras, estadísticas y detalles como por ejemplo la edad de los astronautas o el número de empleados de NASA durante la década de los años 60  entre otras cosas.

Misión Apolo 11 (ejemplo gráfico)

Sin duda se trata de un libro que hay que tener bien para realizar alguna consulta rápida o bien para recrearse en las estupendas infografías desarrolladas por Scott.

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La precisión en el aterrizaje lunar y en el amerizaje al regreso de las misiones Apolo

28 diciembre 2017

Despedimos el año con uno de esos artículos curiosos que tanto gustan. Esta vez se trata de conocer la precisión que tuvieron las seis misiones lunares que lograron posarse sobre la superficie de nuestro satélite y la de los módulos de mando de todas las misiones tripuladas que amerizaron sobre el océano.

Charles Conrad, examina la sonda Surveyor III . El Módulo Lunar está al fondo a la derecha.

Todas las misiones lunares tenían designado un punto exacto sobre la superficie de la Luna en el que debía posarse el módulo lunar. En realidad se trataba de una zona elíptica. Para alcanzar dicha zona había que tener en cuenta numerosas variables, como por ejemplo la cantidad de combustible disponible en el cohete Saturno V, el lugar de lanzamiento terrestre (en este caso Cabo Cañaveral), si la nave Apolo viajaría por una trayectoria de retorno libre o no y unas cuantas cosas más que hacían que llegar a ese punto exacto fuera realmente un ejercicio de auténtica precisión. La misión que más cerca estuvo fue la del Apolo 14, a tan solo 53 metros del objetivo. Le siguió el Apolo 12 a 183 metros. La tercera misión más precisa fue el Apolo 17 a 200 metros, seguida por el Apolo 16 que aterrizó a 212 metros. El Apolo 15 aterrizó a 549 metros de su objetivo y la primera misión, la del Apolo 11, logró posarse nada más y nada menos que a casi 7 kilómetros del punto donde debía hacerlo.

Kit de prensa del Apolo 14. Lugar previsto del amerizaje.

Si miramos ahora cuál fue la precisión en el amerizaje sobre el océano de todas las misiones tripuladas del Programa Apolo, volvemos a felicitar al Apolo 14 ya que fue la que más cerca estuvo de su objetivo. Tan solo a un kilómetro. El Apolo 17, el Apolo 15 y el Apolo 13 estuvieron entre el kilómetro y medio y los dos kilómetros del punto exacto. El Apolo 8 y el Apolo 10 se posaron sobre el océano a unos 2 kilómetros y medio y el Apolo 11, el Apolo 7 y el Apolo 12 se alejaron entre los 3 y los 4 kilómetros del objetivo. El Apolo 9 cayó exactamente a 5 kilómetros y el que peor precisión tuvo fue el Apolo 16 a 5 kilómetros y medio de donde debía caer.

Amerizaje del Apolo 14 en el océano.

Por tanto, podemos afirmar que la misión del Apolo 14, aquella que estuvo comandada por Alan B. Shepard junto con Edgar D. Mitchell y Stuart A. Roosa, fue la misión más precisa de todo el Programa Apolo sin olvidar que se venía del desastre-éxito del Apolo 13 y NASA no las tenía todas consigo, como se suele decir.

Fuente: Apollo by the numbers. Por Richard W. Orloff.

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Próximas conferencias de Alberto Martos sobre la Luna y el Sistema Solar

29 septiembre 2017

Estamos de enhorabuena. Durante el próximo mes de octubre (2017), nuestro querido y admirado Alberto Martos va a repetir dos de sus últimas y exitosas conferencias sobre la Luna y el Sistema Solar en distintos lugares de la Comunidad de Madrid.

“Cómo llegó Aristarco de Samos al heliocentrismo” – AAM.

La primera de ellas tendrá lugar el martes 3 de octubre en la sede de la Agrupación Astronómica de Madrid (C/ Albendiego 22 – Metro Ventilla) a las 19:30h. Se trata de la conferencia “Cómo llegó Aristarco de Samos al heliocentrismo” que impartió Alberto el pasado 26 de Agosto en Daimiel (Ciudad Real) dentro de las terceras jornadas de astronomía celebradas en aquella ciudad manchega. La conferencia es de libre acceso hasta completar el aforo.

Harrison Schmitt en el módulo lunar (Apolo 17)

Finalmente, el sábado 28 de octubre, en el Centro de Visitantes del MDSCC de Robledo de Chavela, Alberto volverá a repetir la conferencia “¿Por qué hemos de volver a la Luna?” que ya impartió hace unos días en el mismo lugar sobre la posibilidad de utilizar el Helio-3 que hay en la superficie lunar dentro del Proyecto ITER. Se trata de una conferencia interesantísima ya que está extraída de estudios de la Universidad de Wisconsin, en los que tomó parte el único astronauta científico que ha pisado la Luna con el Apolo 17, Harrison Schmitt. Como el aforo es limitado, hay que llamar al teléfono 918.677.321 para reservar previamente.

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Efemérides relacionadas con el Programa Apolo para este año 2017

4 enero 2017

Durante este año 2017, que ahora comienza, van a tener lugar las siguientes conmemoraciones relacionadas con el Programa Apolo y con la exploración de la Luna:

  • 27 de Enero de 1967: 50 años del accidente del Apolo 1, que causó la muerte a los astronautas Grissom, White y Chaffee.

    Tripulación del Apolo 1 durante un entrenamiento

    Tripulación del Apolo 1 durante un entrenamiento

  • 50 años de las misiones a la Luna: Lunar Orbiter 3 y 4.
  • 50 años de las misiones a la Luna: Surveyor 3, 4, 5 y 6.
  • 45 años de la misión Apolo 16.
  • 45 años de la última misión tripulada a la Luna: Apolo 17.
  • 27 de Diciembre de 1982: 35 años de la muerte de Jack Swigert, tripulante del Apolo 13.
  • 2 de Diciembre de 1987: 30 años de la muerte de Donn Eisele, tripulante del Apolo 7.
  • 3 de Mayo de 2007: 10 años de la muerte de Walter Schirra, Comandante del Apolo 7.
  • 25 de Agosto de 2012: 5 años del fallecimiento de Neil Armstrong, Comandante del Apolo 11.
  • 4 de febrero de 2016: Primer aniversario de la muerte de Edgar Mitchell, tripulante del Apolo 14.

The last man on the Moon, un documental sobre Eugene Cernan y el Apolo 17

4 agosto 2016

the_last_man_on_the_moon-651708840-largeEl 14 de diciembre de 1972 el Hombre dejaba la Luna por última vez. Aquel hecho histórico ocurrió al finalizar la misión del Apolo 17, la sexta que logró aterrizar en la superficie de nuestro satélite. Y en aquel lugar, en aquel momento, se encontraba un hombre: Eugene Cernan. Un auténtico veterano del espacio con tres misiones a sus espaldas tan importantes como la Geminis 9A, el Apolo 10 y la mencionada misión del Apolo 17.

The last man on the moon es un documental, de poco más de hora y media, sobre la vida de Eugene Cernan, literalmente el último hombre en pisar la Luna.

En el mismo, se repasa la trayectoria profesional ya conocida de Cernan, desde que fue seleccionado para el tercer grupo de astronautas de NASA hasta su regreso de la Luna en su última misión. Pero el film también indaga en la parte personal del protagonista y cómo le cambió la vida al volver de la Luna.

El documental cuenta con la participación de otros de los personajes famosos de la carrera espacial norteamericana, como por ejemplo Christopher Kraft, Gene Kranz, James Lovell, Dick Gordon, Alan Bean o Charlie Duke. Sin embargo, se echa en falta a su compañero en la superficie lunar Harrison H. Schmitt. Compañero con el que no tuvo buena relación pero que debería haber estado en este documental, aunque fuera desde un punto de vista meramente profesional.

Sin duda se trata de un documental que ensalza la figura de este astronauta pero sin olvidar las aspectos más controvertidos de su carrera, como, por ejemplo, los problemas que tuvo durante la caminata espacial en el Geminis 9A que le impidieron completar la misión de prueba de la mochila espacial o los problemas en la elección de la tripulación que pisaría la luna por última vez durante el Apolo 17. De este último aspecto comentar que Christopher Kraft no estaba de acuerdo en cómo se siguió el proceso de selección y, en su opinión, el jefe de los astronautas, Deke Slayton, tenía demasiado poder.

Como hemos dicho antes, otro de los aspectos que aborda el documental es cómo le afecto al protagonista de todo aquello en su vida personal. Como Eugene Cernan reconoce, “pasaba” un poco de lo que ocurría en su casa y nunca estaba allí. Las esposas de los astronautas lo tenían que hacer todo y no niega que fue egoista por su parte. Después de volver de la Luna, y debido al tour mundial que realizó, acabó divorciandose de su esposa, como le ocurrió al 60 % de los astronautas. Su ex-esposa afirma en el documental, de manera rotunda, que si pensamos que ir a la Luna fue difícil, entonces deberían probar quedarse en casa.

No podemos olvidar que en este documental también hay lugar para la épica y el sentimentalismo, como, por ejemplo, el instante en el que Cernan relata que cuando llegó a la Luna fue el momento más silencioso de su vida, o cuando le escribió una carta a su hija Tracy antes del viaje del Apolo 10, o cuando afirma que la adrenalina se te dispara cuando vas camino de la rampa de lanzamiento, o cuando dedicó unas palabras a Neil Armstrong en su funeral. Sin duda, la calidad visual del documental, junto con una buena banda sonora, ayudan a que estos aspectos lleguen al espectador.

Para terminar recogemos unas citas del protagonista:

Debes tener una pasión, un amor por lo que haces, o no deberías hacerlo.

No te rindas. Nunca sabes qué te deparará la suerte.

Nunca me sentí más orgulloso en mi vida que cuando llegué a la Luna. Me había demostrado que era capaz de llegar hasta allí.

En resumen, para todos los Apolo-trastornados este documental es de imprescindible visionado. ¡Qué lo disfruteis!

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Yo caminé sobre la Luna… ¿Qué puedes hacer tú?

13 julio 2016

Nunca te rindas. Nunca sabrás si eres bueno si no lo intentas… Yo caminé sobre la Luna… ¿Qué puedes hacer tú?

Eugene Cernan (Apolo 17) – Documental “The last Man on the Moon“.

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