La manzana roja en el traje de los astronautas del Programa Apolo

18 mayo 2017

Buzz Aldrin en la Luna (Apolo 11)

En muchas de las fotografías de los astronautas del Programa Apolo en la Luna se puede observar, en la parte delantera del traje espacial y a la altura de la cintura, una especie de bolita roja.

Esta bola, llamada “la manzana roja” por razones obvias, colgaba de un cable con un pasador de bloqueo en el otro extremo. Cuando se tiraba de la bolita roja, el sistema se desbloqueaba y permitía a los  astronautas girar la válvula de purga de doble posición que permitía seleccionar un caudal alto o bajo de oxígeno.

Válvula de purga de doble posición y manzana roja

La válvula de purga se utilizaba junto con el sistema de purga de oxígeno (OPS en sus siglas en inglés) en los casos de que la mochila principal (PLSS – Portable Life Support System) no pudiera proporcionar oxígeno al traje, tuviera un mal funcionamiento (por ejemplo, cuando no se pudiera gestionar correctamente el dióxido de carbono generado por la respiración del astronauta) o hubiera una fuga en el traje espacial.

Con la posición de bajo caudal de oxígeno seleccionada,  se permitía refrigerar, respirar y vaciar el CO2 del astronauta de forma normal. Sin embargo, si se giraba para obtener un caudal alto, el astronauta podía respirar y eliminar el CO2 pero se refrigeraba mínimamente. La presión dentro del traje espacial se mantenía a 0,27 atmósferas (4 psi).

PLSS (Portable Life Support System) y OPS (Oxigene Purge System)

En el Apolo 14, tanto el Comandante Alan Shepard como el Piloto del módulo lunar Ed Mitchell, tuvieron dificultades con los cambio de posición de la válvula y estuvieron practicando antes hasta que se sintieron seguros de que podían hacerlo correctamente sin riesgo para sus vidas. Sin embargo, a ambos astronautas no les gustó nada el diseño de esta parte del traje espacial.

En la misión del Apolo 16, a John Young se le salía a menudo el pasador cuando se subía al Rover lunar y se echaba hacia adelante. Por esta razón, su compañero en la Luna, Charlie Duke, le tenía que recordar a menudo que se asegurase de tener la válvula cerrada para no dejar escapar el oxígeno lo cual acortaría el tiempo de sus paseos por la superficie lunar.

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El día que jugamos al golf en la Luna

15 noviembre 2016

Lo que voy a relatar a continuación constituye, al menos para mí, la mejor anécdota de todas las que ocurrieron durante las misiones lunares del Programa Apolo. Sería algo así como la anécdota definitiva.

A finales de enero de 1971, se lanzaba al espacio el Apolo 14. Aquella misión volvió a captar la atención del público mundial después del accidente del Apolo 13. El comandante del 14 era nada más y nada menos que Alan Shepard. Shepard fue el primer astronauta norteamericano y el segundo en la Historia, ya que voló después que el soviético Yuri Gagarin. Pero, posteriormente a su vuelo con el proyecto Mercury, se le detectó un problema en el oído que le impidió volver al espacio con el proyecto Géminis. Tras pasar por el quirófano, volvió a estar operativo para vuelos espaciales con el Programa Apolo.

Alan Shepard vistiéndose para ir a la Luna

Alan Shepard vistiéndose para ir a la Luna

Alan Shepard provenía de la Marina de los EE.UU. Tenía una forma de ser acorde al estereotipo que tenemos de los militares; serio, duro, directo, exigente e incluso antipático. Pocas bromas con él.

Pero Shepard tenía una pasión. Esa pasión era jugar al golf. Actividad que practicaba siempre que podía. Tenía un hándicap de 8, según otras fuentes consultadas dicen que era de 15, pero en cualquier caso quiere decir, para los que no estéis familiarizados con el golf, que era un jugador muy bueno.

Pues bien, justo antes de finalizar la segunda y última EVA (actividad extravehicular sobre la superficie lunar), Alan Shepard construyó un palo de golf con uno de los mangos de una de las herramientas que llevaban los astronautas para recoger rocas y piedras lunares y le acopló una cabeza de un hierro 6 marca Wilson Staff. Todo esto lo había preparado en Tierra en el más estricto secreto, dado que, por la limitación de peso que imponía NASA, no se podían llevar cosas innecesarias dentro del módulo lunar.  Así que, ¿cómo logró Shepard ocultar la cabeza del palo y las pelotas de golf? La cabeza del palo pudo esconderla en el envase de uno de los experimentos que iban a dejar en la Luna y las pelotas de golf dentro de un calcetín.

Alan Shepard y el palo utilizado para jugar al golf en la Luna

Alan Shepard y el palo utilizado para jugar al golf en la Luna

Shepard se colocó delante de la cámara de televisión que habían instalado en la superficie lunar y avisó a Houston. Les dijo que, como podían reconocer, en una de sus manos llevaba un auténtico hierro 6 y en la mano izquierda una pequeña bolita [de golf] blanca, muy familiar para millones de norteamericanos y que dejaría caer al suelo lunar. Posteriormente, continuó diciendo, que dado que el traje estaba tan rígido no podría golpear la pelota agarrando el palo con las dos manos (como lo haría cualquier golfista), así que intentaría golpearla como si estuviera en un bunker de arena de un campo de golf.

El primer golpe no fue muy bueno, se calcula que sólo recorrió 40 metros, y su compañero Mitchell comentó que había golpeado más arena que bola, cosa que reconoció Shepard a continuación.  Fred Haise, que hacía de CAPCOM en ese momento, dijo que le parecía que Shepard había hecho un slice (un golpe de golf en el que la bola va con efecto hacia la derecha).

Alan Shepard, previsor de que esto le podía pasar, sacó la segunda bola y lo intentó de nuevo, esta vez mucho mejor, por lo que afirmó exuberantemente aquello de: Millas y millas y millas. Sugiriendo que la bola, bajo los efectos de la baja gravedad lunar, volaba y volaba y volaba muchos metros antes de caer de nuevo a la superficie de nuestro satélite. Posteriormente, se estimó que la segunda bola había recorrido una distancia de entre 180 y 370 metros.

Captura de la imagen de tv del momento en el que Alan Shepard juega al golf en la Luna

Captura de la imagen de tv del momento en el que Alan Shepard juega al golf en la Luna

Cuando regresó a la Luna, Shepard donó el palo de golf al Museo de la Asociación Norteamericana de Golf, en Nueva Jersey, a una hora de Nueva York y allí sigue expuesto a pesar de que el Smithsonian reclamó la propiedad dado que al haber volado en una nave federal era, por tanto, propiedad federal. Aquello no tuvo éxito y el Smithsonian tuvo que conformarse con mostrar una réplica del palo.

La acción de Alan Shepard también le valió otra reprimenda desde St. Andrews, la cuna del golf situada en Escocia y la institución que redacta las reglas de este deporte. El motivo es que hay una regla de etiqueta que dice que después de golpear una bola desde dentro del bunker hay que rastrillar y alisar las marcas dejadas en la arena, cosa que el genial astronauta no hizo en aquel momento.

Alan Shepard con el palo utilizado para jugar al golf en la Luna

Alan Shepard con el palo utilizado para jugar al golf en la Luna

En cualquier caso, la acción del comandante del Apolo 14 le valió ser merecedor de la Medalla al mérito en Golf por un hecho que causó sensación entre todos los aficionados a este deporte.

El hecho de ir a la Luna ya es, de por sí, suficientemente poderoso, intenso y sublime para definir al Homo Sapiens como especie singular y transcendental. Pero que un individuo que vaya a vivir esa experiencia en primera persona se plantee, además, de forma premeditada, realizar allí una actividad tan banal, a priori, como es jugar al golf, implica una genialidad que sólo a un Ser humano podría ocurrírsele. Este gesto, quizás, nos defina más como especie que cualquier otro hecho realizado sobre la Luna. De ahí que haya querido titular este artículo en primera persona del plural.

A continuación os dejo el video donde Shepard dona el palo de golf al Museo de la USGA y explica cómo preparó todo.

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Falleció Edgar Mitchell, el sexto hombre en pisar la Luna

15 febrero 2016

ap14-S70-55388El pasado 5 de febrero se conmemoraba el 45 aniversario de la llegada del Apolo 14 a la Luna. Y el destino ha querido que, un día antes, el 4 de febrero, falleciera Edgar Mitchell, piloto del módulo lunar de esa misión y sexto hombre en pisar la superficie de nuestro satélite.

Se ha escrito y recordado mucho a Mitchell en internet durante estos diez días que han transcurrido, aproximadamente, desde su fallecimiento. Obviamente esos recuerdos han sido, y todavía son, totalmente justificados. Desde este blog nos unimos, humildemente, a todos ellos y mandamos nuestro pésame a su familia, amigos y compañeros del Programa Apolo.

De Edgar Mitchell, personalmente, me quedo con ese misterio que desprendía su mirada. Y que se acentuó al volver de su extraordinario viaje a la Luna en donde dijo que conectó con todo el Universo, como una especie de revelación.

Edgar MitchellEn cuanto a sus anécdotas, cómo no recordar sus experimentos telepáticos mientras iba y volvía de la Luna, o su lanzamiento de jabalina sobre la superficie lunar o su mala suerte al no poder llegar, junto con su compañero de misión, al cráter Cono (Cone), quedándose sólo a 20 metros del borde, porque estaban tan cansados que casi se habían perdido. No podemos olvidar tampoco que sus primeras palabras sobre la Luna fueron tan simples como “lo está soltando ahora”, en el minuto 113.56.53 de la misión.

Edgar Mitchell sobre la LunaDespués de la muerte de Ed Mitchell, sólo quedan siete de los doce astronautas que pisaron la Luna entre 1969 y 1972. Es triste pensar cómo el tiempo está ayudando a olvidar a todos aquellos hombres que, de una u otra manera, participaron en la que, quizás, fue la mayor proeza que, como civilización, hayamos conseguido. D.E.P.

Antigua web oficial de Ed MitchellP.D: He intentado entrar en la web personal de Mitchell pero como podéis ver, desgraciadamente, ya no está operativa.

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La edad dorada de NASA resumida en una preciosa infografía

17 marzo 2015
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The golden age of NASA por Matt Baker.

The golden age of NASA es una preciosa infografía de Matt Baker en la que se resumen todas las misiones espaciales tripuladas norteamericanas desde la Freedom 7 hasta la Apolo-Soyuz de 1975.

Como se puede ver, de una manera muy sencilla, se proporciona mucha información de cada misión y de los astronautas involucrados en las mismas.

¡Qué la disfruteis!

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Sobre el afeitado de los astronautas durante las misiones Apolo

3 marzo 2015

Uno de los temas más delicados en cualquier misión espacial tripulada es el de la higiene de los astronautas. Si la misión dura unas dos semanas, como era el caso de las misiones lunares del Programa Apolo, la cosa se complica un poco más.

Maquinilla de afeitar Gillette Techmatic.

Maquinilla de afeitar Gillette Techmatic.

Dentro de la higiene personal, el afeitado de los astronautas era un tema prioritario. Realmente no se inventó nada especial para ellos y utilizaban maquinillas de afeitar normales, como la Gillette Techmatic. Era necesario, eso sí, ponerse bien de espuma de afeitar para evitar que los pelos quedaran flotando por la nave. Se descartó usar maquinillas de afeitar eléctricas porque no se podían enchufar a ningún sitio dentro de la nave.

Maquinilla Mónaco de Haverhill's usada en el Apolo 14.

Maquinilla Mónaco de Haverhill’s usada en el Apolo 14.

En el Apolo 14 (Shepard y Roosa) utilizaron una maquinilla que funcionaba dándole cuerda. Era el modelo Mónaco de la marca Haverhill’s. Mitchell decidió dejarse barba. Hay que recordar aquí que afeitarse no era obligatorio y el caso de Mitchell dejándose barba no fue el único dentro de los astronautas que volvieron de la Luna. Por ejemplo Michael Collins (Apolo 11) se dejó bigote y Jack Schmitt (Apolo 17) barba como puede verse en el montaje fotográfico siguiente.

Collins a la izq. (Apolo 11) y Schmitt a la dcha. (Apolo 17).

Collins a la izq. (Apolo 11) y Schmitt a la dcha. (Apolo 17).

Aunque no lo parezca, afeitarse, para algunos astronáutas, era importante ya que no podían ducharse. Por ejemplo, Eugene Cernan, en el Apolo 10, dijo sentirse “revitalizado” después de afeitarse. La tripulación del Apolo 8, y seguramente algunas otras, tuvieron a su disposición una maquinilla eléctrica en el helicóptero que los trasladaba desde el punto de amerizaje hasta el buque de rescate, con el fin de que se afeitaran rápidamente antes de llegar a la cubierta del barco. Sin embargo, como se puede ver en las fotografías, sólo Borman, del Apolo 8, parece que la usó.

ap8-68-HC-883NASA, en su momento, realizó unos ensayos con una maquinilla eléctrica que incorporaba una especie de manguera de vacío que aspiraba los pelos pero al ver que no tuvo mucho éxito dejó apartado el asunto.

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¿Dónde están ahora las cápsulas y naves espaciales tripuladas norteamericanas?

17 febrero 2015
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Where to See America’s Greatest Spaceships (Infographic) – Space.com

Preciosa y útil infografía realizada por Karl Tate para Space.com donde se recopila el “lugar de reposo final” de todas las naves y cápsulas espaciales tripuladas de EE.UU. Están todas, desde la Freedom 7 que llevó por primera vez a un norteamericano al espacio, hasta los transbordadores espaciales retirados en 2011.

Pues nada, habrá que planificar un viaje a EE.UU. para visitarlas todas. Aunque, por suerte, nos pilla más cerca el módulo de mando del Apolo 10 en el Museo de la Ciencia de Londres.

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El documental sobre el Programa Apolo “In the shadow of the Moon” en español

8 enero 2012

En la sombra de la Luna – In the shadow of the Moon (1h 39 min.)

Esta tarde de domingo puede ser una gran ocasión para ver este IMPRESCINDIBLE documental sobre el Programa Apolo contado por los propios astronautas y con unas imágenes de altísima calidad. Pero si esto, por si mismo, no fuera suficiente, tenemos que añadir que se pueden poner subtítulos en español (pinchando en el botón CC que aparece debajo del video mismo, en la barra que añade YouTube).

A parte de escuchar y ver lo que sintieron ese grupo de hombres privilegiados cuando pisaron la Luna, podremos descubrir nuevas anécdotas, entre ellas la que cuenta Buzz Aldrin cuando estaba descendiendo por la escalerilla del Módulo Lunar… ¡Maravillosa! 😉

Así que ya sabéis, palomitas, pantalla completa y a disfrutar… ¡No digáis que no os lo advertí!

(Visto en Microsiervos & El Navegante)

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