Falleció Alan Bean, el pintor lunar

29 mayo 2018

Alan Bean en el Océano de las Tormentas (Apolo 12) – GPN-2000-001428.

Desgraciadamente el pasado 26 de mayo de 2018 fallecía Alan Bean, piloto del módulo lunar en el Apolo 12 y, por tanto, el cuarto hombre en pisar la Luna.

A parte de la faceta humana, que está siendo ampliamente recordada estos días, quisiera destacar su faceta artística y es que Alan Bean era gran pintor que dedicó su obra a retratar al óleo algunos momentos vividos (o imaginados) por él o por los otros “moonwalkers” en la superficie de la Luna durante aquellas misiones del Programa Apolo. Pintura que, aparte del simbolismo de las mismas, consigue acercar a los que no hemos estado en la Luna esas sensaciones que pudieron vivir aquellos 12 elegidos.

Alan Bean en su estudio de pintura

Soy de la opinión de que al espacio no solo deben viajar físicos, ingenieros o pilotos, también deben viajar poetas, pintores y cualquier otro tipo de artista que ayuden, con su obra, a comprender al resto de las personas lo que es viajar al espacio y a otros mundos. Quiero recordar las palabras que Alan Bean le dijo a Eduardo García Llama en una entrevista que le realizó en noviembre de 2014.

Después de dejar la NASA, se ha dedicado de lleno a la pintura y me gustaría hablar acerca de esta faceta artística. ¿Por qué la pintura? ¿Qué desea transmitir a la gente con su arte?

Dejé la NASA, el mejor trabajo del mundo para mí, para contar historias acerca de la gran aventura que fue Apollo y algunas que se habrían perdido para siempre, y contarlas de una manera que inspire a futuros exploradores que vayan al espacio. Cuando futuros exploradores vayan al espacio y lean mis libros, tal vez digan ‘¿sabes?, podemos hacerlo mejor que lo que esos tipos hicieron en esas historias y en esas pinturas, podemos hacer más que ellos’. Algunas de las pinturas que hago versan sobre cosas que me gustaría haber hecho en la Luna y que no hice. Cuando otros vean esas cosas en las pinturas de Alan Bean, podrán decidir hacerlas y hacer cosas mejores. Por ejemplo, cuando vayan a la Luna podrían llevar una pelota de fútbol [americano] o de soccer y hacer algo con ella allí arriba y retransmitirlo por televisión para que la gente en la Tierra lo disfrutara; además, nosotros también lo habríamos disfrutado (risas). Nosotros nunca pensamos en su día nada de eso. Alan Shepard [Apollo XIV] golpeó una bola de golf en la Luna pero nosotros no pensamos en nada similar, así que cuando la próxima tripulación vaya a la Luna tal vez vean una pintura mía titulada ‘Are you ready for some football’ (‘¿Estás listo para algo de fútbol?’) y les inspire para llevar una pelota y lanzarse algún pase y jugar frente a la televisión en el vacío del espacio, a un sexto de gravedad, vistiendo un traje espacial, únicamente durante unos pocos minutos, claro, pero sólo porque estas son las cosas que hacemos los humanos y son cosas que a otros humanos les encantaría ver. Esta es más o menos la razón por la que pinto lo que pinto, para celebrar y recordar cosas que gustarán a los seres humanos en el futuro.

“Pete y yo” – Pintura de Alan Bean (Apolo 12)

Después del fallecimiento de John Young, en enero de 2018, con el de Alan Bean ya sólo quedan vivos cuatro de los doce astronautas que pisaron la Luna: Buzz Aldrin (Apolo 11), Dave Scott (Apolo 15), Charlie Duke (Apolo 16) y Harrison “Jack” Schmitt (Apolo 17).

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De porqué al módulo lunar del Apolo 11 se le llamó Eagle y los otros indicativos para las naves Apolo

15 marzo 2018

CAPCOM Charlie Duke, Jim Lovell y Fred Haise durante el Apolo 11: Houston.

Cuando uno se comunica por radio con otra estación, o con un barco o con los astronautas de una nave espacial, por ejemplo, hay que identificar a cada emisor-receptor con lo que se llama indicativo (call sign en inglés). Esto facilita, como digo, la comunicación y la identificación entre los participantes de la conversación y evita, por tanto, problemas que puedan surgir debido a malinterpretaciones, etc.

A partir del Apolo 9, las naves Apolo constaban de dos naves unidas; el módulo de mando (CM) y el módulo lunar o LEM. El primero era donde viajaban los astronautas hasta la Luna, permaneciendo uno de ellos en el CM mientras el módulo lunar bajaba a la superficie de la Luna con los otros dos, para luego regresar a la órbita lunar, donde se desechaba una vez que los astronautas se introducían de nuevo en el módulo de mando.

El Apolo 7 y el Apolo 8 solo constaban del módulo de mando por lo que su indicativo era Apolo 7 y Apolo 8 directamente. Pero a partir del Apolo 9 había que distinguir entre el módulo de mando y el módulo lunar, como decimos, cuando se separaban entre ellos. Cuando estaban unidas el indicativo era el nombre de la misión Apolo.

Módulo de mando y servicio del Apolo 9: Gumdrop (gominola)

En el Apolo 9, al módulo de mando se le denominó como Gumdrop, gominola en español. Esto fue debido a que cuando el módulo de mando llegó a Cabo Cañaveral desde la fábrica para ser montado encima del cohete Saturno V, iba cubierto con una especie de envoltorio azul que recordaba a las gominolas y de ahí el nombre. Para el módulo lunar se utilizó Spider, araña en español. Esto era debido a las cuatro patas del LEM que destacaban como las patas de las arañas.

En el Apolo 10, la misión de prueba antes del Apolo 11, el módulo de mando se llamó Charlie Brown, el personaje de los comics de Snoopy que fue el nombre elegido para el módulo lunar dado que el LEM “husmearía” (snooping se dice en inglés) la Luna en una órbita baja.

El comandante del Apolo 10, Thomas P. Stafford, le toca la nariz a Snoopy.

Y llegamos al Apolo 11 con su módulo lunar Eagle por el águila representada en el emblema de la misión. En este caso, el módulo de mando se identificó con Columbia, el mismo nombre (Columbiad) con el que Julio Verne nombró a la nave que viajara en su novela “De la Tierra a la Luna” y con el que guarda relación con el descubrimiento de América por parte de Colón.

La segunda misión sobre la Luna, la del Apolo 12, contó con el módulo de mando Yankee Clipper, nombre puesto por los trabajadores del fabricante de esta nave espacial y el módulo lunar Intrepid, nombre escogido, de la misma manera, por los empleados de la empresa fabricante del LEM.

Los astronautas del Apolo 13 se salvaron gracias al módulo lunar Aquarius, el portador de agua, que traía la fertilidad y la vida al Valle del Nilo de la misma forma que los astronautas esperaban traer conocimientos de la Luna. Para el módulo de mando se escogió el nombre de Odyssey, Odisea en español, por la epopeya griega de Homero.

Vuelo de los hermanos Wright en Kitty Hawk (EEUU).

El Apolo 14 escogió el nombre de Kitty Hawk para el módulo de mando en honor al nombre del sitio en donde los hermanos Wright lograron volar por primera vez. Por otro lado, Antares fue el nombre del módulo lunar. Nombre de la estrella que usaría el LEM como referencia para el aterrizaje en la superficie lunar.

La primera misión Apolo en utilizar el Rover lunar sobre la superficie lunar fue la del Apolo 15. En esta ocasión el módulo de mando se llamó Endeavour, Esfuerzo, en honor al barco que utilizó el marino inglés James Cook en sus periplos científicos. En la Luna se posó el LEM llamado Falcon, Halcón, que es la mascota de la Academia militar del Fuerza Aérea Norteamericana (USAF). Los tres astronautas del Apolo 15 eran militares de la USAF.

Módulo de mando y de servicio del Apolo 16: Casper.

La penúltima misión lunar, la del Apolo 16, escogió el nombre de Casper, el fantasma de los dibujos animados, para el módulo de mando. Esto se debió a la similitud del color blanco de los trajes espaciales con el blanco del fantasma. El penúltimo LEM en posarse sobre la Luna se llamaba Orión, por la constelación Orión que utilizarían los astronautas como referencia en su navegación por el espacio hacia la Luna.

Y llegamos al Apolo 17, la última misión tripulada. En este caso se eligieron unos nombres acordes a la ocasión. Para el módulo de mando se escogió como nombre el de América. Un tributo y un agradecimiento a las personas que hicieron posible el Programa Apolo. Challenger, Retador en español, fue el nombre del último módulo lunar. Esto se debió por los retos que habría que acometer en el futuro de la Carrera espacial después del Programa Apolo.

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Apollo (libro)

14 febrero 2018

Apollo. Por Zack Scott. Editorial: Headline Group. 2017. Idioma: inglés. 160 páginas. ISBN-13: 978-1472247889. Calificación: 4 estrellas de 5.

Zack Scott es un inglés apasionado por el diseño que ha sido capaz de recopilar los principales datos y cifras del Programa Apolo para crear una serie de gráficos e infografías muy potentes visualmente. Estas imágenes permiten entender magníficamente aquella gran hazaña que posibilitó pisar la Luna por el ser humano.

Para ello, ha consultado diferentes fuentes, desde distintas webs de NASA hasta libros de reconocido prestigio en la materia como Apollo by the numbers de Richard W. Orloff.

Además, a los maravillosos gráficos se añaden una serie de textos en inglés, muy bien redactados, que permiten al lector comprender los aspectos relacionados con los vuelos a la Luna. Hay una primera parte dedicada a toda la maquinaria desarrollada; los cohetes Saturno V,  las naves Apolo, los Rover lunares, etc. Posteriormente se explican las distintas misiones, centrándose en las tripuladas (del Apolo 7 al 17), sin olvidarse del Skylab y de la Apolo-Soyuz de 1975. La tercera parte se centra en el selecto grupo de los doce astronautas que lograron posarse sobre la superficie de nuestro satélite y la última parte, quizás la más curiosa, hace un repaso a cifras, estadísticas y detalles como por ejemplo la edad de los astronautas o el número de empleados de NASA durante la década de los años 60  entre otras cosas.

Misión Apolo 11 (ejemplo gráfico)

Sin duda se trata de un libro que hay que tener bien para realizar alguna consulta rápida o bien para recrearse en las estupendas infografías desarrolladas por Scott.

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La precisión en el aterrizaje lunar y en el amerizaje al regreso de las misiones Apolo

28 diciembre 2017

Despedimos el año con uno de esos artículos curiosos que tanto gustan. Esta vez se trata de conocer la precisión que tuvieron las seis misiones lunares que lograron posarse sobre la superficie de nuestro satélite y la de los módulos de mando de todas las misiones tripuladas que amerizaron sobre el océano.

Charles Conrad, examina la sonda Surveyor III . El Módulo Lunar está al fondo a la derecha.

Todas las misiones lunares tenían designado un punto exacto sobre la superficie de la Luna en el que debía posarse el módulo lunar. En realidad se trataba de una zona elíptica. Para alcanzar dicha zona había que tener en cuenta numerosas variables, como por ejemplo la cantidad de combustible disponible en el cohete Saturno V, el lugar de lanzamiento terrestre (en este caso Cabo Cañaveral), si la nave Apolo viajaría por una trayectoria de retorno libre o no y unas cuantas cosas más que hacían que llegar a ese punto exacto fuera realmente un ejercicio de auténtica precisión. La misión que más cerca estuvo fue la del Apolo 14, a tan solo 53 metros del objetivo. Le siguió el Apolo 12 a 183 metros. La tercera misión más precisa fue el Apolo 17 a 200 metros, seguida por el Apolo 16 que aterrizó a 212 metros. El Apolo 15 aterrizó a 549 metros de su objetivo y la primera misión, la del Apolo 11, logró posarse nada más y nada menos que a casi 7 kilómetros del punto donde debía hacerlo.

Kit de prensa del Apolo 14. Lugar previsto del amerizaje.

Si miramos ahora cuál fue la precisión en el amerizaje sobre el océano de todas las misiones tripuladas del Programa Apolo, volvemos a felicitar al Apolo 14 ya que fue la que más cerca estuvo de su objetivo. Tan solo a un kilómetro. El Apolo 17, el Apolo 15 y el Apolo 13 estuvieron entre el kilómetro y medio y los dos kilómetros del punto exacto. El Apolo 8 y el Apolo 10 se posaron sobre el océano a unos 2 kilómetros y medio y el Apolo 11, el Apolo 7 y el Apolo 12 se alejaron entre los 3 y los 4 kilómetros del objetivo. El Apolo 9 cayó exactamente a 5 kilómetros y el que peor precisión tuvo fue el Apolo 16 a 5 kilómetros y medio de donde debía caer.

Amerizaje del Apolo 14 en el océano.

Por tanto, podemos afirmar que la misión del Apolo 14, aquella que estuvo comandada por Alan B. Shepard junto con Edgar D. Mitchell y Stuart A. Roosa, fue la misión más precisa de todo el Programa Apolo sin olvidar que se venía del desastre-éxito del Apolo 13 y NASA no las tenía todas consigo, como se suele decir.

Fuente: Apollo by the numbers. Por Richard W. Orloff.

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La publicidad actual ama al Programa Apolo

31 mayo 2016

Recientemente se está emitiendo un anuncio de la nueva versión del deportivo R8 de Audi. En el mismo se ve a un hijo que va a visitar a su padre mayor a casa. Este hombre ha sido un astronauta que ha viajado a la Luna y actualmente no tiene ningún tipo de motivación ya que añora esa época en donde la tecnología y la velocidad permitieron llegar tan lejos. Obviamente el hijo deja conducir a su padre el coche y éste recupera la sonrisa y las sensaciones pasadas. Pero lo mejor es que lo disfrutéis vosotros mismos.

Por otro lado, hace un año, se emitió en España un anuncio de Vodafone en el que Alan Bean, cuarto hombre en pisar la Luna con el Apolo 12, hablaba de su experiencia en aquella misión y de lo que se había conseguido con una tecnología que hoy en día daría risa. Bean plantea una pregunta muy clara; si él fue capaz de llegar a la Luna con esa tecnología tan básica, qué serás capaz tu de hacer con la tecnología de hoy en día. Obviamente esa tecnología y velocidad te la proporciona ONE de Vodafone. Merece la pena ver el anuncio a continuación.

Últimamente es común ver anuncios en los que se quiere relacionar el Programa Apolo a la Luna con diferentes marcas. Que dos marcas tan poderosas como Audi y Vodafone lo hayan hecho recientemente es quizás el ejemplo más claro de lo que hablamos.

Pero ¿por qué estas dos grandes marcas se quieren asociar a la mayor aventura emprendida por el ser humano?

Como hemos comentado muchas veces en este blog, el Programa Apolo supuso un esfuerzo tecnológico brutal para EE.UU. No se va a la Luna  si no tienes una tecnología puntera, como muy bien aprendieron los soviéticos. Hoy en día estamos acostumbrados a la alta tecnología y a proyectos magníficos en este sentido, como por ejemplo la Estación Espacial Internacional (EEI) o el Gran Colisionador de Hadrones (GCH), pero el salto hacia adelante que supuso el Programa Apolo, en el que en la mayoría de los casos no había ninguna base sobre la que desarrollar tecnología, fue realmente enorme. A este concepto es al que quieren asociarse estas y otras marcas.

Audi y Vodafone son marcas tecnológicas. Pero no solo eso, son marcas que quieren relacionarse con la última tecnología. Si esto no fuera poco, además, quieren unirse a sensaciones en las que la gesta, el esfuerzo y la épica al más alto nivel están presentes, esa es la diferencia entre el Programa Apolo y la EEI o el GCH en donde no existen esos sentimientos.

Vodafone One - Alcanza la LunaEn mi opinión la elección ha sido magnífica. Y el trabajo de los creativos de las agencias de publicidad para captar y condensar todo esto ha sido excelente. Mi enhorabuena a todos ellos.

En resumen, muchas de las grandes marcas se han dado cuenta de que el Programa Apolo aporta unos valores tan excelentes que asociarse con ellos les puede reportar mucho beneficio económico.

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Apolo 12: Pinpoint for Science

26 noviembre 2015

Aprovechando que en estos días se cumplen 46 años de la misión Apolo 12, la segunda en aterrizar en la Luna, compartimos este video “retro” de NASA sobre la misma.

El video está en inglés y no llega a 30 minutos.

GPN-2000-001316

Se puede ver una descripción de todas las fases de la misión, incluyendo alguna anécdota como cuando el cohete Saturno V fue alcanzado por un rayo a los pocos segundos del despegue. También hace bastante hincapié en el encuentro con la sonda Surveyor 3.

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10 cosas que tal vez desconocías sobre los parches de las misiones Apolo

15 octubre 2015

La insignia o parche de cualquier misión espacial es una forma visual de identificar y diferenciar cada una de estas misiones además de representar, simbólicamente, una serie de conceptos y valores. A continuación os contamos diez curiosidades sobre las insignias del Programa Apolo.

La importancia del número 8 en la trayectoria a la Luna.

Insignia del Apolo 8La forma triangular de la insignia del Apolo 8 simboliza el módulo de mando de la nave Apolo. El número 8 en rojo que rodea a la Tierra y a la Luna, no solo representa el número de la misión sino también las trayectorias seguidas por la nave en su camino hacia y desde la Luna. Es lo que se conoce como inserción translunar e inserción transterrestre.

Un pequeño punto rojo en el Apolo 9.

Insignia del Apolo 9Los nombres de los astronautas aparecen alrededor del borde superior y el del nombre de la misión en la parte inferior. La letra “D” en McDivitt tiene el interior pintado de color rojo para simbolizar que se trataba de una misión tipo “D” dentro de la serie de misiones del Programa Apolo.

We came in peace for all Mankind…

Insignia del Apolo 11En el Apolo 11, el águila americana, símbolo de los Estados Unidos, está a punto de aterrizar en la Luna. En sus garras lleva una rama de olivo para indicar que los astronautas llegan en paz en nombre de toda la Humanidad. También, por esa razón, no se escribieron los nombres de los astronautas en la insignia. La Tierra está sobre un fondo negro para representar el enorme vacío del espacio exterior.

El espacio hoy es como el océano para nuestros antepasados.

Insignia del Apolo 12Un clíper americano y la utilización del color azul marino con el oro significaban que los astronautas del Apolo 12 pertenecían, todos ellos, a la Marina de los EE.UU. También se quiso comparar como los clíperes, en el pasado, unían costas distantes entre sí con el hecho de que naves espaciales abrieran los nuevos caminos entre los planetas.

Recordando a un compañero fallecido.

Clifton WilliamsTambién en la insignia del Apolo 12 se ven cuatro estrellas que representan a la tripulación y al astronauta Clifton Williams que iba a ser el piloto del módulo lunar si no hubiera muerto en un accidente aéreo.

El pin dorado de NASA.

Insignia del Apolo 14El parche del Apolo 14 lleva el pin dorado de los astronautas. Un pin que se otorga a los astronautas que han volado al espacio. Como se puede observar, el pin dorado se acerca a la Luna dejando un rastro desde el lugar de despegue en la Tierra.

Pájaros en un diseño italiano.

Insignia del Apolo 15En el centro se representan tres pájaros estilizados simbolizando a la tripulación del Apolo 15, se superpusieron sobre el lugar de aterrizaje en la Luna; el valle Hadley Riley a los pies de los Apeninos lunares. Hay dos pájaros que vuelan más cerca de la superficie y representan a los dos miembros de la tripulación que realmente aterrizaron en la Luna. El diseño de este parche fue realizado por el diseñador de ropa italiano Emilio Pucci.

En este mismo parche, en el centro y a la derecha de los pájaros, se formó el número romano “XV” de la misión aprovechando una serie de formaciones lunares.

El chebrón de oro.

Insignia del Apolo 16Descansando en un campo gris que representa la superficie lunar, el escudo de rayas y el águila de América rindió homenaje al pueblo de los Estados Unidos en el parche del Apolo 16. Cruzando el escudo, mientras orbita la Luna, está un chebrón de oro, a menudo también llamado vector, igual al que hay en rojo en la insignia de NASA. Este chebrón es un ala que representa a la aeronáutica. En el borde de la insignia hay dieciséis estrellas que representan el número de misión y los nombres de los tripulantes.

Una escultura vaticana usada como modelo.

El Apolo de BelvedereComo se puede ver, la insignia del Apolo 17 está dominada por la imagen del Dios griego del Sol, el Dios Apolo. El modelo utilizado para el rostro es la escultura del Apolo de Belvedere situada en el Museo Pío-Clementino de los Museos Vaticanos de Roma.

El parche de la última misión Apolo es puro simbolismo.

Insignia del Apolo 17En el parche del Apolo 17 se puede ver, suspendida en el espacio, detrás de la cabeza de Apolo, un águila americana. Las barras de color rojo en el ala del águila representan las barras de la bandera de los Estados Unidos. Las tres estrellas blancas simbolizan a los miembros de la tripulación. El fondo es de color azul oscuro. Dentro están la Luna, Saturno y una galaxia espiral. La Luna fue en parte cubierta por el ala del águila que sugiere que se trata de un cuerpo celeste visitado y conquistado por los seres humanos. El empuje del águila y la mirada de Apolo hacia Saturno y la galaxia da a entender que las metas humanas en el espacio incluirán algún día la visita a los planetas y tal vez a las estrellas. Los colores de la insignia son el rojo, el blanco y el azul, los colores de la bandera norteamericana, con la adición del oro como símbolo de la época dorada de los vuelos espaciales.

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