De Madrid a la Luna, la exposición de Telefónica sobre la participación española en el Programa Apolo

3 junio 2019

La Fundación Telefónica, en su Espacio Efemérides de la segunda planta de su emblemático edificio de la Gran Vía de Madrid, organiza una exposición sobre el papel de España en la llegada del Hombre a la Luna. Efeméride que cumple 50 años durante este año 2019. Para el que no lo sepan aún, el ser humano pisó la superficie lunar por primera vez en julio de 1969 durante la misión Apolo 11 y España, a través de una serie de estaciones de seguimiento de naves espaciales y de enlace de comunicaciones por satélite en su territorio, ayudó a que esto fuera posible.

Esta exposición es especial para mí ya que tengo el honor de ser el comisario de la misma.

En este artículo describiré cómo se ha estructurado el espacio expositivo, hasta cuándo se puede visitar y algún detalle más. Mi intención, por otro lado, es contar, en otro artículo, cómo se gestó el proyecto, quién participó en él y como se llegó a materializar todo. Pero para eso habrá que esperar un poco.

¿QUÉ SE PUEDE VER?

Nada más salir del ascensor que sube a la segunda planta podemos ver el espacio expositivo a mano derecha. Lo primero que nos encontramos es una columna central con imágenes y videos dentro de unos cubos de diferente tamaño. Detrás de esa columna hay un muro con paneles y vitrinas y a la derecha de la columna otro muro con más paneles y vitrinas. El espacio disponible es pequeño y se ha tenido que hacer una labor de resumen importante. Labor que ha implicado descartar muchos hechos y acontecimientos que seguramente deberían estar presentes. Mis disculpas, de antemano.

MURO GENERAL

En el muro de la derecha se cuenta, cronológicamente, el contexto histórico general, es decir, desde el lanzamiento del primer satélite artificial en 1957 por parte de la Unión soviética – el Sputnik -, hasta la última misión Apolo a la Luna (Apolo 17) en 1972. En la primera vitrina nos encontramos una serie de objetos relacionados con el Programa Apolo como las insignias de todas las misiones tripuladas, una fotografía de Alan Shepard jugando al golf en la Luna, una maqueta del lanzador Saturno V y un certificado de agradecimiento de NASA a un empleado de Telefónica (D. Vicente San Miguel, Director de la estación de Buitrago). Bajo esta vitrina hay un cajón en el que se puede ver el BOE con el primer acuerdo firmado entre los Gobiernos de España y Estados Unidos en 1960 y una medalla conmemorativa realizada con el metal de la nave Apolo a nombre de D. Valeriano Claros Guerra, ingeniero de la estación de NASA en Canarias. En la otra vitrina se puede ver una maqueta de la nave Apolo en órbita lunar, una réplica de la placa que dejaron los astronautas en la pata del módulo lunar Eagle del Apolo 11 y una réplica de la linterna que llevaban los astronautas en su equipamiento personal. Para terminar, en este muro, hay una proyección de un video sobre la misión del Apolo 11.

Exposición De Madrid a la Luna. Muro general.

MURO DEL FONDO

En el muro del fondo se explica la participación de Telefónica en toda esta historia. Participación que arranca desde el mismo momento en el que empieza la Carrera espacial, ya que Telefónica se encargaba de trasmitir la voz y los datos que se recibían en la estación que NASA instaló en 1960 cerca de la Playa de Maspalomas hasta su central, en la ciudad de Las Palmas, y de ahí, por enlace de radio a Londres, desde donde se reenviaban por cable submarino a Estados Unidos. Posteriormente a los Programas Mercury y Géminis, en 1967, NASA y Telefónica firmaron un contrato para que Telefónica se incorporase a la red NASCOM con dos estaciones terrenas de comunicaciones por satélite. Estas dos estaciones iban a dar servicio a las dos estaciones de NASA en España que se utilizaron durante el Programa Apolo: la principal en Fresnedillas de la Oliva (junto con su reserva de Robledo de Chavela) y la secundaria en Montaña Blanca en la isla de Gran Canaria. El contrato original es uno de los documentos que se exhiben en una vitrina. A parte de los paneles informativos, existen tres pantallas que muestran un video con imágenes del Proyecto Mercury, otro video con gráficos explicando la red NASCOM y un tercero con imágenes de la estación de Telefónica en Buitrago del Lozoya (Madrid). Este video se sustituirá en breve por otro con imágenes del recorrido que realizaron en coche descapotable los tres astronautas del Apolo 11 (Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins) por Madrid en su visita a la capital en octubre de 1969.

GRÁFICOS SUPERIORES

En la parte superior de los muros principales hay dos gráficos que muestran las etapas del viaje desde la Tierra a la Luna y el regreso desde la Luna a la Tierra. En el lateral del muro del fondo hay un cajetín con una hoja explicativa de cada etapa.

COLUMNA CENTRAL

La columna central sirve de apoyo a los dos muros con imágenes y videos. En especial quiero destacar el video con los testimonios de José Manuel Grandela, Valeriano Claros y Alberto Martos – técnicos de las estaciones de NASA en Madrid y Canarias -, y de Vicente San Miguel – Director de la estación de Telefónica en Buitrago -. En este video se han seleccionado sus comentarios sobre las relaciones personales entre los técnicos norteamericanos y los españoles.

VIDEO EN LA SALA DE LA HISTORIA DE LAS TELECOMUNICACIONES

No quisiera olvidarme de comentar que al lado del espacio expositivo está la exposición permanente que la Fundación Telefónica tiene sobre la Historia de las Telecomunicaciones. En esa otra exposición se ha colocado un video de 15 minutos de duración, a modo de mini documental, contando cómo fue la participación española en esta aventura de la Humanidad. Aunque hay que verlo de pie creo que merece la pena.

Exposición De Madrid a la Luna. Columna central en primer término, muro del fondo a la izquierda y acceso a la sala Historia de las Telecomunicaciones (derecha).

FECHAS Y HORARIOS:

La exposición se puede visitar desde el 11 de mayo hasta el domingo 17 de noviembre, en horario de 10 a 20 horas de martes a domingo. El lunes está cerrado.

REDES SOCIALES:

Sobre redes sociales comentar que el Twitter de la Fundación Telefónica ha creado la etiqueta #DeLaSierraALaLuna para concentrar aquí todos los mensajes sobre la exposición.

POSIBLE ITINERANCIA POR ESPAÑA:

Desde la Fundación Telefónica me han comentado que es posible que la exhibición itinere posteriormente por otros lugares de España.

Si te gustaría que la exposición llegase a tu ciudad o comentarme tus impresiones sobre la misma, por favor, mándame un correo electrónico.

AGRADECIMIENTOS:

Para finalizar quisiera agradecer a la Fundación Telefónica haber apostado por este proyecto, en especial a Reyes y a Laura. Tampoco me puedo olvidar mencionar  a mis compañeros de viaje de Mykado Media; Carmen (productora) y Gustavo (realizador). Ni de Iria, que me animó y ayudó desde el momento en el que le conté que tenía esta idea.

A todos muchas gracias y, por supuesto también, muchas gracias a todos los que habéis visitado ya la exposición.

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50 años del Apolo 10: todo o nada

18 mayo 2019

Después de comprobar que el módulo lunar (conocido como LEM, en sus siglas en inglés) funcionaba perfectamente durante la misión del Apolo 9, la idea de pisar la Luna empezaba seriamente a transformarse desde un anhelo a una realidad.

La misión del Apolo 10, que probaría si el LEM también podía funcionar en órbita lunar, – sin llegar a tocar la superficie de nuestro satélite -, sería algo parecido a cuando se apuesta en el casino al rojo o al negro. Todo o nada. Si el módulo lunar actuaba según lo que se esperaba de él, la siguiente misión, la 11, tendría una oportunidad real de ser la primera en pisar la Luna. Sin embargo, si por alguna razón el LEM no ofrecía las garantías esperadas, seguramente el Programa Apolo se hubiera retrasado, poniendo en peligro el objetivo marcado por John F. Kennedy ocho años antes.

Lanzamiento del Apolo 10. 18 de mayo de 1969.

Pero volvamos a la misión. El lanzamiento se produjo el 18 de mayo de 1969 desde Cabo Cañaveral, como todas las misiones Apolo. La única diferencia es que el cohete Saturno V partió desde la rampa 39B y no desde la 39A. Fue la única misión de todo el Programa Apolo que se inició desde ese lugar.

A modo de resumen, el Apolo 10 fue una misión histórica por los siguientes motivos:

  • Se probó el LEM en órbita lunar por primera vez. A las 98h47m52s de iniciar la misión, mientras se separaba el LEM del Módulo de mando y servicio (CSM), el Comandante Stafford se despidió de su compañero John Young – que se quedaba en el CSM – con un “adiós” en español.
  • El módulo lunar se quedó a tan solo 15 kilómetros de la superficie lunar. Era una altitud de seguridad, ya que el punto más alto de la Luna no llega superar los 11 kilómetros.
  • Fue la primera vez que se usó la televisión en color desde la Luna.
  • Se fotografió el Mar de la Tranquilidad, el lugar donde estaba previsto que se posara el Apolo 11 dos meses más tarde. Este trabajo fue tan concienzudo que incluso los astronautas llegaron a bautizar a las Rimas Hypathia como la autopista US-1, pero de esto hablaremos en otro artículo.
  • La etapa de ascenso del módulo lunar no se estrelló en la superficie del satélite una vez abandonada,  como se hizo con todas las demás misiones lunares, sino que fue puesta en órbita solar, donde todavía sigue hoy en día.
  • El Apolo 10 batió el record de velocidad en la reentrada a la Tierra.  Según el libro Guinness de los Records la nave llegó a alcanzar los 39.987 km/h. Además de ser los astronautas más rápidos también fueron los humanos que han estado más lejos de la Tierra; 408.950 km. Esto fue debido al tipo de órbita que siguieron.

Charlie Brown y Snoopy en el control de misión de Houston. 20 de mayo de 1969. NASA. S69-34343.

El indicativo de llamada elegido para el módulo de mando y de servicio fue Charlie Brown y, como no podía ser de otra manera, se escogió Snoopy para el LEM. Además, el verbo husmear, en inglés, se dice snoop que es lo que haría el LEM sobre la Luna… Fisgar la superficie para seleccionar el mejor sitio de alunizaje para el Apolo 11.

De los tres astronautas que participaron en aquella misión sólo el comandante Thomas P. Stafford sigue vivo a día de hoy. Desgraciadamente John Young, piloto del módulo de mando, falleció en enero de 2018 y Eugene Cernan, piloto del módulo lunar, en enero de 2017.

El Módulo de mando Charlie Brown se exhibe en el Museo de la Ciencia de Londres. Es la única nave Apolo que se puede visitar fuera de los EE.UU.

Apolo 10. Cámara de TV en color. Imágenes del LEM y de la Tierra obtenidas por la cámara. NASA. S69-34438, S69-33993 y S69-33995.

En relación a la red de seguimiento, su configuración fue esencialmente similar a la de la misión del Apolo 8. Sin embargo, esta vez se necesitaba tener más capacidad para poder recibir las imágenes de televisión en color. Otra diferencia con el Apolo 8 fue que en el Apolo 10 hubo que seguir dos naves en órbita lunar. Las tres antenas principales (Apollo prime) de la red de seguimiento de vuelos tripulados (MSFN) seguirían al módulo lunar y las antenas de la red de espacio profundo (DSN – Apollo wing) al módulo de mando. En general, la red demostró que podía seguir y comunicarse con dos naves a distancias lunares.

El módulo de mando visto desde el módulo lunar y viceversa. Apolo 10. NASA

Con respecto a la red de comunicaciones de NASA, NASCOM, la configuración fue similar a la de misiones anteriores. Destacando que se utilizaron, otra vez, los dos satélites de comunicaciones INTELSAT, siendo el que estaba situado sobre el océano Atlántico con el que se comunicaban las estaciones españolas de Maspalomas en las Islas Canarias (CYI) y las de Madrid (Fresnedillas y Robledo). Para el caso de Canarias, el enlace con Estados Unidos lo proporcionaba la estación de la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE) situada también en Maspalomas y para el caso de la estación principal de Fresnedillas (Madrid Apollo prime) la situada en Buitrago del Lozoya a unos 80 kilómetros al norte de Madrid.

El día del lanzamiento, el periódico canario El Eco de Canarias informaba de que la estación de NASA en Maspalomas “se hallaba preparada” así como también la estación de Telefónica que permitiría enviar por el satélite”Intelsat IIF3” “las comunicaciones por voz y teletipo” a y desde EE.UU.

El Eco de Canarias (20/05/1969) – ed. especial sobre el Apolo 10 en TVE.

En la edición del día 20, se puede comprobar en la programación diaria de Televisión Española, como a las 22:10 horas iba a emitirse un programa especial sobre el Apolo 10 de 10 minutos de duración.

El ABC del día 27 de mayo publicaba una nota de la agencia Cifra, contabilizando el número de horas en las que estuvo la estación de Fresnedillas en contacto con el Apolo 10. Fueron nada más y nada menos que 105, lo que representó un 55 % del total de horas de la misión. Aunque de esas 105 horas, solo un 29 %, es decir, 56 fueron en exclusiva.

Los astronautas del Apolo 10 a su regreso de la misión. De izq. a dcha: Young, Cernan y Stafford. NASA. AP10-S69-20549.

El Apolo 10 fue una misión excelente. Buena parte de ese éxito fue debido a la tripulación escogida. Tres astronautas veteranos con muchas horas de vuelo en el espacio durante el Programa Géminis.

Solo una pieza faltaba ya para encajar en el inmenso puzle… El Apolo 11 estaba listo para pasar a la Historia.

Godspeed, Apollo 10!


De porqué al módulo lunar del Apolo 11 se le llamó Eagle y los otros indicativos para las naves Apolo

15 marzo 2018

CAPCOM Charlie Duke, Jim Lovell y Fred Haise durante el Apolo 11: Houston.

Cuando uno se comunica por radio con otra estación, o con un barco o con los astronautas de una nave espacial, por ejemplo, hay que identificar a cada emisor-receptor con lo que se llama indicativo (call sign en inglés). Esto facilita, como digo, la comunicación y la identificación entre los participantes de la conversación y evita, por tanto, problemas que puedan surgir debido a malinterpretaciones, etc.

A partir del Apolo 9, las naves Apolo constaban de dos naves unidas; el módulo de mando (CM) y el módulo lunar o LEM. El primero era donde viajaban los astronautas hasta la Luna, permaneciendo uno de ellos en el CM mientras el módulo lunar bajaba a la superficie de la Luna con los otros dos, para luego regresar a la órbita lunar, donde se desechaba una vez que los astronautas se introducían de nuevo en el módulo de mando.

El Apolo 7 y el Apolo 8 solo constaban del módulo de mando por lo que su indicativo era Apolo 7 y Apolo 8 directamente. Pero a partir del Apolo 9 había que distinguir entre el módulo de mando y el módulo lunar, como decimos, cuando se separaban entre ellos. Cuando estaban unidas el indicativo era el nombre de la misión Apolo.

Módulo de mando y servicio del Apolo 9: Gumdrop (gominola)

En el Apolo 9, al módulo de mando se le denominó como Gumdrop, gominola en español. Esto fue debido a que cuando el módulo de mando llegó a Cabo Cañaveral desde la fábrica para ser montado encima del cohete Saturno V, iba cubierto con una especie de envoltorio azul que recordaba a las gominolas y de ahí el nombre. Para el módulo lunar se utilizó Spider, araña en español. Esto era debido a las cuatro patas del LEM que destacaban como las patas de las arañas.

En el Apolo 10, la misión de prueba antes del Apolo 11, el módulo de mando se llamó Charlie Brown, el personaje de los comics de Snoopy que fue el nombre elegido para el módulo lunar dado que el LEM “husmearía” (snooping se dice en inglés) la Luna en una órbita baja.

El comandante del Apolo 10, Thomas P. Stafford, le toca la nariz a Snoopy.

Y llegamos al Apolo 11 con su módulo lunar Eagle por el águila representada en el emblema de la misión. En este caso, el módulo de mando se identificó con Columbia, el mismo nombre (Columbiad) con el que Julio Verne nombró a la nave que viajara en su novela “De la Tierra a la Luna” y con el que guarda relación con el descubrimiento de América por parte de Colón.

La segunda misión sobre la Luna, la del Apolo 12, contó con el módulo de mando Yankee Clipper, nombre puesto por los trabajadores del fabricante de esta nave espacial y el módulo lunar Intrepid, nombre escogido, de la misma manera, por los empleados de la empresa fabricante del LEM.

Los astronautas del Apolo 13 se salvaron gracias al módulo lunar Aquarius, el portador de agua, que traía la fertilidad y la vida al Valle del Nilo de la misma forma que los astronautas esperaban traer conocimientos de la Luna. Para el módulo de mando se escogió el nombre de Odyssey, Odisea en español, por la epopeya griega de Homero.

Vuelo de los hermanos Wright en Kitty Hawk (EEUU).

El Apolo 14 escogió el nombre de Kitty Hawk para el módulo de mando en honor al nombre del sitio en donde los hermanos Wright lograron volar por primera vez. Por otro lado, Antares fue el nombre del módulo lunar. Nombre de la estrella que usaría el LEM como referencia para el aterrizaje en la superficie lunar.

La primera misión Apolo en utilizar el Rover lunar sobre la superficie lunar fue la del Apolo 15. En esta ocasión el módulo de mando se llamó Endeavour, Esfuerzo, en honor al barco que utilizó el marino inglés James Cook en sus periplos científicos. En la Luna se posó el LEM llamado Falcon, Halcón, que es la mascota de la Academia militar del Fuerza Aérea Norteamericana (USAF). Los tres astronautas del Apolo 15 eran militares de la USAF.

Módulo de mando y de servicio del Apolo 16: Casper.

La penúltima misión lunar, la del Apolo 16, escogió el nombre de Casper, el fantasma de los dibujos animados, para el módulo de mando. Esto se debió a la similitud del color blanco de los trajes espaciales con el blanco del fantasma. El penúltimo LEM en posarse sobre la Luna se llamaba Orión, por la constelación Orión que utilizarían los astronautas como referencia en su navegación por el espacio hacia la Luna.

Y llegamos al Apolo 17, la última misión tripulada. En este caso se eligieron unos nombres acordes a la ocasión. Para el módulo de mando se escogió como nombre el de América. Un tributo y un agradecimiento a las personas que hicieron posible el Programa Apolo. Challenger, Retador en español, fue el nombre del último módulo lunar. Esto se debió por los retos que habría que acometer en el futuro de la Carrera espacial después del Programa Apolo.

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Falleció John Young, el noveno hombre en pisar la Luna

10 enero 2018

El pasado 5 de enero de 2018 falleció John Young debido a una complicación en la neumonía que padecía. Contaba con 87 años.

Y es que John Young no era un cualquiera. Hoy en día es fácil encontrar información detallada de su biografía y de sus anécdotas, pero para resumir diremos que participó en seis misiones espaciales: Geminis 3, Geminis 10, Apolo 10, Apolo 16, STS-1 y STS-9. Estuvo más de 20 horas dentro de su traje espacial trabajando en actividades extravehiculares (EVAs en inglés) y pasó más de 34 días en el espacio. Se incorporó a NASA en 1962 y se retiró en 2004, nada menos que 42 años.

Como es lógico, Young vivió multitud de anécdotas. Muchas de ellas se recuerdan durante estos tristes días después de su fallecimiento. El sándwich de contrabando que introdujo en su primera misión al espacio o cuando durante el Apolo 10 se convirtió en el primer hombre en orbitar la Luna solo, o cuando condujo el Rover lunar más rápido que nadie durante el Grand Prix del Apolo 16, o cuando tuvo que hablar con el médico porque tenía gases mientras estaba en la superficie lunar (anécdotas sobre el Apolo 16 que ya contamos en este blog). Y es que 42 años de servicio en NASA dan para muchas historias.

Muchas de las anécdotas de Young están maravillosamente narradas en el libro “Fresnedillas y los hombres de la Luna”, de nuestro admirado y querido José Manuel Grandela. Pero vamos a recordar una, que no es tan conocida, y que tiene que ver con España, en concreto con la Estación de seguimiento de Fresnedillas, que era una de las encargadas de dar soporte a todos los vuelos tripulados del Programa Apolo. Y es que John Young debe mucho, quizás su propia vida, a los técnicos y a la antena de Fresnedillas. Por eso, a mediados de junio de 1981, realizó una visita a las instalaciones de la Estación, como agradecimiento a esos “favorcillos” que le hicieron en años pasados mientras él estaba en Luna u orbitando la Tierra con el Transbordador espacial. En el libro “Fresnedillas, Estación Apolo de Madrid” hay cuatro fotos que atestiguan esta visita.

Grandela narra en su libro, como decíamos, que durante el viaje de regreso del Apolo 16 desde la Luna a la Tierra, se perdieron durante unos momentos las comunicaciones entre el Control de Misión de Houston y la estación de Fresnedillas que recibía, en ese instante, los datos y las comunicaciones por voz de la nave Apolo. Aquello hizo, obviamente, que los astronautas dejaran de estar en comunicación con Houston, lo cual empezó a inquietar bastante a los inquilinos del módulo de mando Casper ya que no recibían respuesta a sus mensajes. En Fresnedillas veían lo que estaba pasando (y también los electrocardiogramas de los astronautas) pero no podían intervenir hasta que, al ver que las pulsaciones de Young llegaban a 120, el Jefe de Operaciones de Fresnedillas decidió tomar cartas en el asunto para calmar a los astronautas y explicarles lo que estaba pasando. Aquel gesto no sólo tranquilizó a los tres astronautas sino que hizo que Young exclamara de júbilo aquello de “Oh Madrid! Beautiful Madrid! Wonderful Madrid! Outstanding Madrid!” (¡Oh Madrid! ¡Hermoso Madrid! ¡Maravilloso Madrid! ¡Espectacular Madrid!). Puede parecer exagerada la reacción de Young pero hay que verse en una situación como esa, en mitad del espacio pensando que te has quedado solo. Según me contó Alberto Martos hace poco, él oyó todo aquello en primera persona, y en la voz de Young se notaba perfectamente la congoja cuando hablaba. Normal que después fuera a Fresnedillas a agradecerles su excelente trabajo.

Para terminar, quiero recordar las palabras de John Young cuando dejó NASA y que, aunque todo el mundo que le conoció decía de él que era un tipo frío y de pocas palabras, reflejan y resumen como era y lo que sentía realmente esta leyenda de la exploración humana del espacio: “He tenido mucha suerte, creo”. Y en cuanto a qué momento de los que vivió fue más memorable para él, simplemente respondió: “Me gustaron todos”. D.E.P y Godspeed!

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Video: otra forma de ver los parches de las misiones Apolo

17 abril 2015

Neil Smith ha animado, en un video, los parches de cada misión tripulada del Programa Apolo. El resultado, como podéis comprobar, es magnífico. Si a esto, ya de por sí muy interesante, le añades de fondo algún comentario representativo de cada misión el resultado final es maravilloso.

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¿Dónde están ahora las cápsulas y naves espaciales tripuladas norteamericanas?

17 febrero 2015
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Where to See America’s Greatest Spaceships (Infographic) – Space.com

Preciosa y útil infografía realizada por Karl Tate para Space.com donde se recopila el “lugar de reposo final” de todas las naves y cápsulas espaciales tripuladas de EE.UU. Están todas, desde la Freedom 7 que llevó por primera vez a un norteamericano al espacio, hasta los transbordadores espaciales retirados en 2011.

Pues nada, habrá que planificar un viaje a EE.UU. para visitarlas todas. Aunque, por suerte, nos pilla más cerca el módulo de mando del Apolo 10 en el Museo de la Ciencia de Londres.

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Autorretrato lunar

7 enero 2015
De izq. a dcha: Stafford (Apolo 10), Cernan (Apolo 10 y 17), Duke (Apolo 16) y Lovell (Apolo 13).

De izq. a dcha: Stafford (Apolo 10), Cernan (Apolo 10 y 17), Duke (Apolo 16) y Lovell (Apolo 13).

Esto si que es un buen selfie. Ocurrió el pasado 13 de marzo de 2014, en la celebración del cumpleaños de Eugene Cernan. Se nos pasó en su momento comentarlo en el blog y ahora lo subimos, para empezar bien el año.

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