Houston, tenemos un problema (falso documental)

4 septiembre 2018

He tenido la oportunidad de ver recientemente en Netflix el documental eslovaco titulado “Hjuston, imamo problem” que parte de la idea de que los EE.UU. compraron a la Yugoslavia del comunista Tito su programa espacial.

¿Perdón? Si, al inicio de la carrera espacial, cuando los soviéticos lanzaron el Sputnik, iban muy por delante de los norteamericanos. Éstos encadenaban fracaso tras fracaso porque no tenían (supuestamente) los conocimientos técnicos necesarios para desarrollar los cohetes ni la tecnología que pudiera competir con los soviéticos. Sin embargo, los yugoslavos si los tenían (no se sabe cómo) pero carecían del dinero necesario para desarrollar un programa espacial. Dinero que si tenían los EE.UU. Así que Tito vendió a Kennedy sus desarrollos y permitió que los millones de dólares que llegaron del otro lado del Atlántico sirvieran para mejorar la vida en el antiguo país balcánico.

Esta rocambolesca idea es la base del documental. De este falso documental. Parece que en los últimos años se ha puesto de moda realizar documentales y películas que tergiversan claramente los hechos históricos. La diferencia de éste respecto a otros, es que al final se dice que es falso y que se ha hecho para trata de explicar cómo funcionan muchas de las teorías de la conspiración.

Se puede ver, no llega a hora y media, y al menos conoces un poco más sobre quién era Tito y qué pasó en Yugoslavia. Eso sí, lo del viejo en silla de ruedas se hace bastante aburrido.

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El primer hombre – First man (tráiler)

25 agosto 2018

Hoy, 25 de agosto de 2018, se cumplen seis años del fallecimiento de Neil Armstrong, el primer ser humano que pisó la Luna con sus propias botas.

Para recordar a su persona y la histórica hazaña que consiguió con el Apolo 11,  junto con su compañero Buzz Aldrin, nada mejor que visionar la película que se estrenará en España el próximo 11 de octubre. La película “El primer hombre” está basada en el libro escrito por James R. Hansen titulado “El primer hombre: La vida de Neil A. Armstrong”. Este libro también saldrá a la venta, en español, el próximo mes de Septiembre aunque en inglés lleva ya editado desde el año 2012.

Libros: Primer Hombre – First Man.

Aunque el libro trata sobre todo la vida de Armstrong, la película comprende el periodo de tiempo desde 1961 – cuyos hitos principales son el vuelo de Yuri Gagarin y el anuncio del Presidente Kennedy de enviar hombres a la Luna – y 1969 – fecha del Apolo 11 -.

Ryan Gosling interpretando a Neil Armstrong

Seguramente la película quiera aprovechar el tirón que supondrá celebrar en julio del año que viene el 50 aniversario de la llegada del Hombre a la Luna. Aunque quizás lo más importante no sea eso sino que el actor que encarna a Neil Armstrong, Ryan Gosling, sea capaz de interpretar a ese hombre tan especial. Quizás el mejor resumen que define a Armstrong lo escribió su otro compañero del Apolo 11, Michael Collins, en un artículo publicado en el Washington Post unas semanas después de su fallecimiento. En ese artículo, Collins definió a Armstrong como una persona modesta y humilde, que poseía una competencia técnica abrumadora, que era un apasionado de la aviación y del espacio pero que, sobre todo,  era un experto decisor, que es, al fin y al cabo, lo que se busca en un comandante de misión. En definitiva: Neil Armstrong era el mejor.

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Apollo (libro)

14 febrero 2018

Apollo. Por Zack Scott. Editorial: Headline Group. 2017. Idioma: inglés. 160 páginas. ISBN-13: 978-1472247889. Calificación: 4 estrellas de 5.

Zack Scott es un inglés apasionado por el diseño que ha sido capaz de recopilar los principales datos y cifras del Programa Apolo para crear una serie de gráficos e infografías muy potentes visualmente. Estas imágenes permiten entender magníficamente aquella gran hazaña que posibilitó pisar la Luna por el ser humano.

Para ello, ha consultado diferentes fuentes, desde distintas webs de NASA hasta libros de reconocido prestigio en la materia como Apollo by the numbers de Richard W. Orloff.

Además, a los maravillosos gráficos se añaden una serie de textos en inglés, muy bien redactados, que permiten al lector comprender los aspectos relacionados con los vuelos a la Luna. Hay una primera parte dedicada a toda la maquinaria desarrollada; los cohetes Saturno V,  las naves Apolo, los Rover lunares, etc. Posteriormente se explican las distintas misiones, centrándose en las tripuladas (del Apolo 7 al 17), sin olvidarse del Skylab y de la Apolo-Soyuz de 1975. La tercera parte se centra en el selecto grupo de los doce astronautas que lograron posarse sobre la superficie de nuestro satélite y la última parte, quizás la más curiosa, hace un repaso a cifras, estadísticas y detalles como por ejemplo la edad de los astronautas o el número de empleados de NASA durante la década de los años 60  entre otras cosas.

Misión Apolo 11 (ejemplo gráfico)

Sin duda se trata de un libro que hay que tener bien para realizar alguna consulta rápida o bien para recrearse en las estupendas infografías desarrolladas por Scott.

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La precisión en el aterrizaje lunar y en el amerizaje al regreso de las misiones Apolo

28 diciembre 2017

Despedimos el año con uno de esos artículos curiosos que tanto gustan. Esta vez se trata de conocer la precisión que tuvieron las seis misiones lunares que lograron posarse sobre la superficie de nuestro satélite y la de los módulos de mando de todas las misiones tripuladas que amerizaron sobre el océano.

Charles Conrad, examina la sonda Surveyor III . El Módulo Lunar está al fondo a la derecha.

Todas las misiones lunares tenían designado un punto exacto sobre la superficie de la Luna en el que debía posarse el módulo lunar. En realidad se trataba de una zona elíptica. Para alcanzar dicha zona había que tener en cuenta numerosas variables, como por ejemplo la cantidad de combustible disponible en el cohete Saturno V, el lugar de lanzamiento terrestre (en este caso Cabo Cañaveral), si la nave Apolo viajaría por una trayectoria de retorno libre o no y unas cuantas cosas más que hacían que llegar a ese punto exacto fuera realmente un ejercicio de auténtica precisión. La misión que más cerca estuvo fue la del Apolo 14, a tan solo 53 metros del objetivo. Le siguió el Apolo 12 a 183 metros. La tercera misión más precisa fue el Apolo 17 a 200 metros, seguida por el Apolo 16 que aterrizó a 212 metros. El Apolo 15 aterrizó a 549 metros de su objetivo y la primera misión, la del Apolo 11, logró posarse nada más y nada menos que a casi 7 kilómetros del punto donde debía hacerlo.

Kit de prensa del Apolo 14. Lugar previsto del amerizaje.

Si miramos ahora cuál fue la precisión en el amerizaje sobre el océano de todas las misiones tripuladas del Programa Apolo, volvemos a felicitar al Apolo 14 ya que fue la que más cerca estuvo de su objetivo. Tan solo a un kilómetro. El Apolo 17, el Apolo 15 y el Apolo 13 estuvieron entre el kilómetro y medio y los dos kilómetros del punto exacto. El Apolo 8 y el Apolo 10 se posaron sobre el océano a unos 2 kilómetros y medio y el Apolo 11, el Apolo 7 y el Apolo 12 se alejaron entre los 3 y los 4 kilómetros del objetivo. El Apolo 9 cayó exactamente a 5 kilómetros y el que peor precisión tuvo fue el Apolo 16 a 5 kilómetros y medio de donde debía caer.

Amerizaje del Apolo 14 en el océano.

Por tanto, podemos afirmar que la misión del Apolo 14, aquella que estuvo comandada por Alan B. Shepard junto con Edgar D. Mitchell y Stuart A. Roosa, fue la misión más precisa de todo el Programa Apolo sin olvidar que se venía del desastre-éxito del Apolo 13 y NASA no las tenía todas consigo, como se suele decir.

Fuente: Apollo by the numbers. Por Richard W. Orloff.

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Mission Control: The Unsung Heroes of Apollo, un documental sobre los héroes olvidados del Programa Apolo

27 noviembre 2017

John Aaron, Sly Liebergot, Glynn Lunney, Ed Fendell, Bill Moon…, quizás estos nombres no os suenen tanto como los de Buzz Aldrin, Michael Collins o Neil Armstrong pero fueron igual de importantes, o más, que los que se llevaron la gloria y la fama por sus viajes a la Luna durante el Programa Apolo de NASA.

Cuando los astronautas Jim Lovell, Fred Haise y Jack Swigert sufrieron la explosión del módulo de servicio del Apolo 13, lo primero que hicieron fue informar al centro de control de la misión diciendo la famosa frase de “Houston, we have a problem…” ¿Alguien duda sobre el desastre que hubiera ocurrido con los tres astronautas de no existir esos controladores de misión en Tierra?

Pues bien, este magnífico documental cuenta la historia de esos profesionales, en su mayoría técnicos, científicos e ingenieros, que fueron los encargados de controlar y proteger a los astronautas durante sus misiones. Trabajo totalmente necesario y sacrificado (recordamos que están las 24 horas pendientes en turnos rotatorios, obviamente) y que aún hoy en día se sigue realizando para la misión más sencilla, como puede ser vigilar el estado de un satélite, hasta la más compleja, como la de controlar la Estación Espacial Internacional y los astronautas que la habitan.

Centro de control de misión (Houston) durante la trasmisión del Apolo 14

Los controladores también son especiales, como lo son los astronautas. Gente con esa habilidad para pensar rápidamente cuando surge un problema. Porque la clave es el tiempo y la habilidad para encontrarle sentido a las cosas que están más allá de la comprensión y poder comenzar a resolver el problema, como bien apunta Eugene Kranz durante el documental. Otra de las características de los controladores es su implicación. Puede que no estén físicamente dentro de la nave que viaja por el implacable espacio exterior, sin embargo, hablan como si ellos mismos permanecieran también dentro de la misma, y es que, cuando transcurre una misión, “todos estamos lejos de casa”.

En la época de los vuelos a la Luna, los norteamericanos ya tenían algo de experiencia en el control y seguimiento de las misiones espaciales. Experiencia obtenida durante el Programa Mercury y el Programa Géminis de los años anteriores. Sin embargo, ir a la Luna requería de otros procedimientos y protocolos mucho más complejos y seguros que hubo que desarrollar y evolucionar por gente cuya edad media rondaba los 30 años y que cobraba unos 6.700 Dólares norteamericanos de los años 60. Sin duda todo ese excelente trabajo no hubiera sido posible sin el liderazgo de Christopher C. Kraft. Y es que, como él mismo dice en el documental, “para ser un líder tienes que estar dispuesto a aceptar las responsabilidades que requiere el puesto, y eso es lo que la gente no entiende sobre la gestión. No entienden que se requiere un compromiso que tienes que estar dispuesto a aceptar.”.

En primer término, a la izquierda Gene Kranz y a la derecha Christopher Kraft.

Se trata de un gran documental que cuenta con la participación de varios de los astronautas del Programa Apolo como Charlie Duke, Jim Lovell o el recientemente fallecido Eugene Cernan y que sin duda hará las delicias de los “astrotrastornados”.

Para acabar esta reseña, quiero compartir el comentario que Gene Kranz realizó a sus controladores después del trágico accidente del Apolo 1 que costó la vida a los tres astronautas de esa misión en 1967. Kranz les dijo: “Quiero que vuelvan a sus oficinas, y en sus pizarras quiero que escriban: fuertes y competentes, y no quiero que lo borren jamás. Fuertes porque nunca vamos a eludir nuestras responsabilidades porque somos responsables por lo que hacemos, o en el caso de la Apolo 1, por lo que no hicimos. Competentes porque nunca daremos nada por hecho. Nunca dejaremos de aprender.”.

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TRAPPIST-1, los nuevos exoplanetas y otras conferencias de la Semana de la Ciencia 2017

27 octubre 2017

La Fundación Madri+d, encargada de organizar los eventos anuales de la Semana de la Ciencia, ha tenido a bien invitarme, a través del Colegio Oficial de Físicos (COFIS), a impartir la conferencia “TRAPPIST-1 y la posibilidad de encontrar vida en los nuevos exoplanetas descubiertos”.  La fecha elegida es el miércoles 8 de Noviembre, a las 19 horas, en la sede del Colegio Oficial de Físicos situada en la calle Monte Esquinza 28, 3º dcha. de la ciudad de Madrid.En la conferencia intentaré razonar si pueden existir civilizaciones extraterrestres en los exoplanetas que giran alrededor de TRAPPIST-1, una estrella enana roja mucho más fría y más pequeña que nuestro Sol. Si fuera así se podría tratar del mayor descubrimiento en la Historia de la Humanidad aunque, a lo mejor, de lo que se trata es de un hallazgo más propagandístico que real.Para poder asistir, es necesario reservar plaza llamando al teléfono +34.914.470.677 o bien escribiendo un email a administracion@cofis.es.

Por otro lado, no quiero dejar pasar la oportunidad de comentaros otras conferencias interesantes que he visto en el programa de esta XVII edición de la Semana de la Ciencia:

¡Qué las disfrutéis!

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Blade Runner 2049

24 octubre 2017

Blade Runner 2049 de Denis Villeneuve (2017) con Ryan Gosling, Harrison Ford, Ana de Armas y Jared Leto.

¡Ojo que te la puedo destripar! De nada.

Reconozco que fui al cine a ver la segunda parte de Blade Runner con bastantes reticencias. Reticencias por las estupendas críticas previas que estaba teniendo el film ya que, en general, no me suelen gustar las películas que maravillan a críticos o salen premiadas en famosísimos festivales. Y, sobre todo, reticencias con respecto a Denis Villeneuve, el director de la película.  Hace casi un año, reseñé en este mismo blog “La llegada”, el último trabajo del director canadiense. Reseña bastante crítica por mi parte, calificando a Villeneuve como bluf. Pero como se suele decir, a la tercera va la vencida… No sé si Villeneuve leyó mi crítica y leyó la obra de Don Luis Ruiz de Gopegui (en especial “Cibernética de lo Humano”) o este hombre tenía talento pero no quería gastarlo antes de tiempo o ambas. Y es que Blade Runner 2049 está muy bien. Reconozco que entré al cine frunciendo el ceño y salí del mismo con una sonrisa tonta.

Desde un punto de vista cinematográfico, la película es merecedora de todos los elogios que está recibiendo. El ritmo es bueno a pesar de las dos horas y media largas del metraje y del pequeño bajón a mitad del mismo pero se recupera bien. La combinación de lo visual junto con la banda sonora sigue siendo brutal, aunque reconozco que eché en falta a Vangelis. Y los actores muy bien, salvo Jared Leto. Muy “intensito” en comparación con los replicantes. Aunque tampoco hay que olvidar que la mayoría de los personajes son replicantes y la empatía la tienen por los suelos…

Rutger Hauer interpretando al replicante en Blade Runner (1982)

Pero sin duda, lo mejor es que Blade Runner 2049 resuelve muchas dudas de las planteadas hace treinta años en la película original y amplia y mejora en muchos otros aspectos el universo imaginado por Ridley Scott. Me quedo, sobre todo, en el planteamiento de la evolución de la vida inteligente, la consciencia y los cambios emocionales. Todas estas variables conforman el mensaje más importante que quiere trasmitir el film. Y lo mejor no es que lo trasmite excelentemente si no que, incluso, da pie para una tercera parte, aunque esperemos que no haya que aguantarse treinta años más.

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