50 años del Apolo 11: un gigantesco salto para la humanidad

16 julio 2019

Y llegó el momento de la verdad. El Apolo 10, la misión previa, había sido un éxito total. Ya no había vuelta atrás. La humanidad, encarnada en tres hombres, intentaría pisar la Luna por primera vez. Si no lo conseguían por cualquier motivo, pero, sobre todo, si lo lograban, sus nombres quedarían grabados para siempre en el listado de protagonistas de los hitos conseguidos por el Homo sapiens: Neil Armstrong, Edwin Buzz Aldrin y Michael Collins.

Tripulación del Apolo 11: Armstrong (izq.), Collins (centro) y Aldrin (dcha.).

El Apolo 11 comenzó el 16 de julio de 1969 con el lanzamiento del Saturno V a las 9:32 am, hora local de Florida. Cuatro días después, durante la noche del 20 de julio, el módulo lunar tocó la superficie de nuestro satélite. Enseguida los dos astronautas, Armstrong y Aldrin, salieron a la superficie metidos, eso sí, dentro de sus trajes espaciales. Permanecieron allí fuera dos horas y media, regresando a la Tierra el día 24 de julio (para conocer un poco mejor sobre los pormenores de la misión, os enlazo el artículo que publiqué en el suplemento “Fuera de Serie” de los diarios Expansión y El Mundo el fin de semana del 6 y 7 de julio de 2019).

Lanzamiento del Apolo 11 por un cohete Saturno V (16 julio 1969).

El indicativo de llamada elegido para el módulo de mando fue “Columbia” y para el módulo lunar “Águila” (Eagle en inglés). Michael Collins afirmó en su momento que le gustaba el nombre de Columbia por su relación con el nombre de Colón, el descubridor de América.  Otros, sin embargo, quisieron relacionarlo con el “Columbiad”, el cañón imaginado por Julio Verne para lanzar a unos astronautas hacia la Luna en su novela “De la Tierra a la Luna”. El nombre del Águila vino por el emblema de la misión. Ahí se quiso representar al ave nacional de los Estados Unidos. El Columbia, la única parte de la nave que regresó a la Tierra, se puede admirar desde entonces en el grandioso Museo Nacional del Aire y el Espacio de Estados Unidos situado en la ciudad de Washington D.C.

El Columbia en el Museo del Aire y del Espacio (EE.UU.). Foto cortesía: Smithsonian Institution, National Air and Space Museum.

Actualmente, solo Buzz Aldrin y Michael Collins siguen vivos. Desgraciadamente el primer hombre que puso el pie en la Luna falleció hace ya casi siete años.

Cuentas de Aldrin y Collins en Twitter.

La red de seguimiento de naves espaciales tripuladas (MSFN en sus siglas en inglés), apoyada por la red del espacio profundo (DSN, también en sus siglas en inglés), se preparó a su máxima capacidad. El lanzamiento y las operaciones en órbita terrestre eran soportadas por las estaciones con las antenas de 30 pies (9 metros) de diámetro. En España, la estación de NASA en Maspalomas (Gran Canaria) era la encargada de confirmar que el lanzamiento del Saturno V había transcurrido bien. Cuando la nave Apolo se encontraba, aproximadamente, a una altitud de 16.000 kilómetros, las tres antenas principales de 26 metros de diámetro, separadas 120 º unas de otras, tomarían el control del seguimiento. La antena “prime” en Fresnedillas de la Oliva (Madrid) era la encargada de realizar esta función desde suelo español. Pero no estaría sola, a pocos kilómetros de Fresnedillas se encontraba la estación de NASA para el espacio profundo, en Robledo de Chavela, cuya antena actuaba de reserva de la “prime” en caso de emergencia, pero también, seguiría al módulo de mando y de servicio, con Collins dentro, cuando se separase del módulo lunar Eagle en la Luna y hasta el regreso de éste desde la superficie de nuestro satélite. Según el informe de NASA “Network Controller’s Mission Report for Apolo 11”, se puede comprobar que Fresnedillas (MAD) estuvo soportando la misión durante 87 horas y 2 minutos, Robledo (MADX) 85 horas y 56 minutos y Maspalomas (CYI) 76 horas y 75 minutos. Además, Fresnedillas estuvo controlando el descenso a la superficie lunar, recibiéndose allí, por primer vez en la Tierra, la famosa frase de Neil Armstrong: “El Águila ha aterrizado” (The Eagle has landed, en inglés).

NASA: Antenas españolas (Fresnedillas, Robledo y Maspalomas)

Todos los datos, la voz y las imágenes de televisión que se enviaban desde la nave y los astronautas y que se recogían en las estaciones de la red MSFN, se reenviaban al centro de control de misión de Houston (EE. UU.) mediante la red NASCOM (NASA Communications). Para las estaciones españolas de Canarias y Madrid, era Telefónica (CTNE en aquel entonces) la encargada de suministrar ese enlace. El enlace principal se realizaba a través de dos estaciones de comunicaciones vía satélite situadas en Maspalomas (para dar soporte a la estación de NASA allí) y Buitrago del Lozoya (para dar soporte a las estaciones de NASA en la sierra de Madrid). Ambas estaciones se conectaban con Andover, en Estados Unidos, a través de un satélite INTELSAT situado sobre el Océano Atlántico. Además, las dos estaciones de Telefónica estaban, a su vez, interconectadas (gracias a un cable submarino entre las Islas Canarias y la Península) con el fin de reconducir los tráficos en caso de ocurrir alguna incidencia.

Detalle de las conexiones de la red NASCOM entre España y EE.UU para el Apolo 11

Pero ¿qué pasaba si las estaciones funcionaban bien pero el satélite de comunicaciones sobre el Atlántico era el que fallaba? Pues eso es lo que ocurrió el 29 de junio, diecisiete días antes del lanzamiento del Apolo 11. El satélite INTELSAT III-F2 falló y quedó inutilizado. Había que buscar, por tanto, otras rutas secundarias para redireccionar todo el tráfico de datos, voz y televisión que se recibiría en Fresnedillas. Las reglas de la misión eran claras (Sección 4 – Ground Instrumentation Requirements): si no se conseguían asegurar las comunicaciones de la red, el lanzamiento se tenía que suspender y la oportunidad de ir a la Luna, antes de que acabara la década de los años 60 como había profetizado el presidente Kennedy, se perdería probablemente. En aquella época se necesitaba una señal digital multiplexada de 48 kilobits para poder trasmitir a la vez los distintos canales de voz y datos. Se propuso como solución utilizar de nuevo el primer satélite comercial de comunicaciones del Mundo (llamado Early Bird o Pájaro del Alba ó INTELSAT I), lanzado en 1965. El problema era que no se confiaba en que la estación de Telefónica de Buitrago fuera capaz de comunicarse con él dado que las baterías del satélite estaban ya muy debilitadas y solo era capaz de emitir una débil señal. De hecho, eso fue lo que ocurrió: el enlace entre Buitrago y el corresponsal al otro lado del Atlántico, a través del Early Bird, tenía mucho ruido y por tanto poca calidad. La otra solución posible era negociar, a toda prisa, enlaces con otras compañías telefónicas para buscar una ruta alternativa a través de otros circuitos. Se movilizó a personal de Telefónica y de ITT puesto que este tipo de trámites y conexiones requerían de su tiempo. Cuando quedaban 2 horas y 7 minutos para el lanzamiento del Apolo 11 en Cabo Cañaveral, Guenter Wendt, el jefe de la plataforma de lanzamiento, daba la orden para cerrar la escotilla del Columbia con los tres astronautas ya preparados en su interior. Dos minutos después, cuando quedaban 2 horas y 5 minutos, se consiguió juntar todos los circuitos secundarios (y una docena de cables submarinos bajo el Atlántico) que garantizaban los 48 kilobits de señal. El jefe de la red trasmitió el GO inmediatamente a Control de Misión. La histórica misión podía continuar, muy pocos, sin embargo, conocían lo que había estado pasando en esos días previos.

Telefónica: Antenas Intelsat – NASCOM para el Programa Apolo. Fotos: cortesía de Telefónica.

Dando un repaso a las hemerotecas de algunos periódicos de entonces, vemos que diez días antes del lanzamiento ya se empezaban a redactar informaciones, comentarios y noticias. La agencia EFE, la agencia Cifra, Europa Press, Pyresa, con sus enviados especiales a Houston, Cabo Cañaveral, Washington, Nueva York, Fresnedillas, Maspalomas, no paraban de enviar sus crónicas.  En los días previos al alunizaje, muchos de los medios trasmitían la preocupación sobre la coincidencia del Apolo 11 con la sonda soviética Luna 15 y las posibles interferencias que pudieran dar al traste con la histórica misión norteamericana. El lunes 21 de julio no hubo periódicos en España, por lo que se tuvo que esperar al martes 22 para leer todas las noticias relacionadas con el alunizaje. La apoteosis de aquellos días se trasladó a los medios escritos. Podemos ver, incluso, artículos profetizando ya la llegada del hombre a Marte en los siguientes años sin olvidar tampoco cómo se resaltó la participación española a través de las estaciones de NASA y de la red de Telefónica. Dos curiosidades más reflejadas en los periódicos: la cantidad de municipios que pusieron los nombres de los tres astronautas a alguna de sus calles y los anuncios de multitud de empresas aprovechando el tirón lunar.

Fotografía de Buzz Aldrin tomada en la Luna por su Neil Armstrong (Apolo 11).

Pero volviendo a la misión: el Apolo 11 había hecho historia. El reto lanzado por John F. Kennedy, ocho años antes, se había cumplido: los norteamericanos eran justos ganadores de la carrera espacial. Pero lo más importante: se acababa de demostrar que nuestra civilización podía realizar viajes interplanetarios. Además, aquellos días del verano de 1969, toda la humanidad pareció ser un único género humano con un espíritu común.

La tripulacion del Apolo 11 en Nueva York (Agosto 1969).

La aventura no acabó ahí. De hecho, quizás, empezaba de verdad. Otros tres hombres; Charles Conrad, Alan Bean y Richard Gordon se preparaban ya con el Apolo 12 para repetir la gesta de Armstrong, Aldrin y Collins en el mes de noviembre.

Godspeed, Apollo 11!

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La conferencia de Alberto Martos en el IIES sobre el origen de la carrera espacial

6 julio 2019

El Instituto de la Ingeniera de España (IIES) ya ha colgado el video con la conferencia que impartió el gran Alberto Martos el pasado 4 de julio en su sede de Madrid.

Alberto nos contó todos los entresijos previos al órdago del presidente Kennedy, cuando anunció, en el año 61, que los norteamericanos irían a la Luna.

Como se puede ver en el video, Alberto es una auténtica enciclopedia. Da gusto escucharle.

Alberto Martos en el IIES (4 julio 2019) – La carrera espacial a la Luna.

Me surgió la duda sobre si los soviéticos crearon también una red de seguimiento de sus vuelos espaciales tripulados. Duda que me resolvió Alberto después, durante el “tradicional vino español. Efectivamente, los soviéticos tenían estaciones de seguimiento en su vasto territorio, y allí donde no llegaban hicieron como los norteamericanos, enviaban buques.

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Un par de exposiciones fotográficas sobre el Programa Apolo que no debes perderte

10 abril 2019

Exposición fotográfica en Fresnedillas (Casa de la Cultura)

Este mes de abril de 2019 se inauguran un par de exposiciones fotográficas sobre la Carrera espacial y el Programa Apolo. Ambas en la Comunidad de Madrid.

Exposición en la Facultad de Ciencias Fisicas (Madrid). Foto: Twitter de la Facultad.

La primera de ellas se puede ver, desde el día 4, en la planta baja de la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid. Estará allí hasta el sábado 27. Son pocos días así que hay que aprovechar. Una pena no habernos enterado antes porque la exposición se abrió con una conferencia de Carlos González.

Cartel a la entrada de Fresnedillas de la Oliva (Madrid) – 2019. Foto: MrGorsky.

La otra la organiza el Ayuntamiento de Fresnedillas de la Oliva dentro de los actos sobre el cincuenta aniversario de la llegada a la Luna, por primera vez, con el Apolo 11. En la Casa de la Cultura se puede ver una colección de imágenes en blanco y negro de la estación de Fresnedillas durante la época de los vuelos del Programa Apolo. Tuve el placer de asistir a la inauguración el pasado sábado día 6 y he de decir que, junto con la conferencia que impartió Ernesto García Pérez sobre el Saturno V, mereció mucho la pena.

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El órdago de Kennedy, próxima conferencia de Alberto Martos en el CEV del MDSCC

8 abril 2019

Alberto Martos. (Foto: web MDSCC)

El gran Alberto Martos, Ingeniero técnico de Telecomunicaciones que vivió en Fresnedillas el Programa Apolo, impartirá, el próximo domingo 14 de abril de 2019, una conferencia en el Centro de Entrenamiento y Visitantes del Madrid Deep Space Communications Complex (MDSCC) sobre el Programa Apolo y la apuesta del Presidente Kennedy para vencer a los soviéticos.

Para poder asistir es necesario reservar plaza llamando previamente al teléfono 918.677.321.

El Centro de Entrenamiento y Visitantes INTA-NASA está en la  carretera de Colmenar del Arroyo a Robledo de Chavela, km. 7. M-531.

Para más información visitar el siguiente enlace.

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Un pequeño paso para [un] hombre, (libro)

2 abril 2019

Un pequeño paso para [un] hombre. La historia desconocida de la llegada del hombre a la Luna. Autor: Rafael Clemente. Editorial: Libro Cúpula (Planeta de Libros). Año: 2018. 325 páginas. ISBN: 978-84-480-2494-9.

Rafael Clemente, ingeniero catalán, veterano de la divulgación y fundador del Museo de la Ciencia de Barcelona, nos sorprendió gratamente con la publicación de este libro a finales del año pasado.

En él se cuenta, de forma muy sencilla y amena, muy divulgativa, cómo se fraguó la llegada, por primera vez, del hombre a la superficie de la Luna durante la misión del Apolo 11.

La obra está planteada de forma, más o menos, cronológica, comenzando en la fundación de NASA en el año 1958.

El libro cuenta con multitud de puntos fuertes, que sin duda obligan a adquirir un ejemplar. A parte de la facilidad con que se lee y que demuestra el conocimiento del autor en la materia, la obra tiene multitud de gráficos y fotografías. Otro aspecto interesante son las notas a pie de página que hay de vez en cuando. Personalmente me han resultado muy útiles para ampliar ciertos conocimientos.

En la parte final de este libro, nos encontramos con un epílogo, un glosario de términos y siglas y un listado de referencias: libros y páginas web. La obra se despide con una serie de agradecimientos a varias personas.

He echado en falta, sin embargo, un par de cosas. La primera, ampliar la historia sobre lo que pasó en las misiones posteriores al Apolo 11. Como seguramente bien sabe el lector, hubo seis misiones más a la Luna, del 12 al 17, pero el libro se detiene en la más famosa y comenta ligeramente aspectos de las siguientes pero sin llegar a profundizar mucho. Por otro lado, no se dice nada sobre la participación española en aquella aventura. Aventura que se siguió desde las estaciones de seguimiento de Maspalomas (Islas Canarias) y Fresnedillas y Robledo de Chavela en Madrid.

Pero bueno, se trata de un excelente texto que os hará disfrutar sin duda alguna.

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59 años del acuerdo entre España y EE.UU para establecer una estación de seguimiento del Proyecto Mercury en Canarias

18 marzo 2019

Captura del acuerdo España – EEUU – 1960

Aunque la cifra no es redonda, – el año que viene se cumplirán 60 años -, tiene su importancia. Y es que el 18 de marzo de 1960 se oficializaba un acuerdo histórico y de gran importancia.

Histórico porque aquella aventura del Proyecto Mercury, que se iniciaba bajo el mandato del Presidente norteamericano Eisenhower, concluiría, nueve años después, con los pies de Neil Armstrong y Buzz Aldrin sobre la superficie de la Luna en la misión del Apolo 11. Misión de la que este año 2019 se cumplirán 50 años.

Y España jugaría un papel destacable desde ese mismo momento. Papel que se mantiene hasta nuestros días gracias al Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid (Madrid Deep Space Communications Complex o MDSCC) situado en Robledo de Chavela. Sin olvidar que en Maspalomas, lugar escogido finalmente para la estación del Proyecto Mercury, sigue existiendo hoy en día una gran instalación de seguimiento de satélites.

Estación Espacial de Maspalomas (años 60). Fotos: ESA.

Siendo rigurosos con las fechas, un año antes de la firma del acuerdo, en 1959, fue cuando los dos Gobiernos empezaron a mantener conversaciones al respecto. En concreto, el 4 de agosto de 1959, la NASA informaba al Gobierno español de que requería instalar una estación de seguimiento en las Islas Canarias. Seis días más tarde, el 10 de agosto, una delegación de NASA visitaba ya las islas. Para ponerlo todo en contexto, en diciembre del 59 el Presidente Eisenhower vendría a España en visita oficial.

Si observamos el acuerdo, podemos destacar varias cosas. La primera que fue bastante sencillo, ya que solo consta de 14 puntos que caben en tres hojas. Otro punto que me llamó la atención fue que en el punto 3 dice que “La estación estará compuesta […] de las instalaciones necesarias para las comunicaciones de punto a punto en aquellos casos en que las comunicaciones no puedan ser facilitadas por los servicios telefónicos y telegráficos locales y previo acuerdo entre ambos Gobiernos”. Me llamó la atención porque este punto daba pie a la participación de la Compañía Telefónica Nacional de España (CTNE). Finalmente, otro punto importantísimo fue el 10 en donde se acordaba que en la estación también hubiera “personal español calificado en relación con el funcionamiento y mantenimiento de la estación”.

Habiendo pasado tantos años de aquello y viendo como transcurrieron posteriormente los acontecimientos, creo que es de recibo reconocer que se trató de un gran acuerdo. Por esta razón, mi reconocimiento al Ministro de Asuntos Exteriores de la época, que fue quien firmó aquel acuerdo, Don Fernando Castiella.

Diario Falange – Canarias – 22 marzo 1960

La única manera que tuve de conseguir ver este acuerdo fue a través del lado norteamericano, dentro de un volumen que recopila los tratados y acuerdos de los Estados Unidos durante el año 1960, encontrado en Google. Por parte española, el diario ABC publicaba la noticia el día 20 de marzo. En los medios de Canarias, solo hemos visto la publicación de la noticias el día 22 en el diario Falange.

ACTUALIZACIÓN (22/03/19): El acuerdo, por parte española, se puede ver en el BOE del día 7 de abril de 1960.

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La conferencia de José Manuel Urech en la semana “España en el Universo” de Tres Cantos (Madrid)

18 febrero 2019

Al igual que ocurrió hace unos días con la conferencia que impartió Carlos González, ahora le toca el turno a la conferencia de José Manuel Urech. Gracias al canal de YouTube de la U. P. Carmen de Michelena Tres Cantos podemos saber más acerca de las estaciones de NASA cerca de Madrid. Como sabéis, la instalación actual, el MDSCC de Robledo de Chavela, sigue siendo parte de la Red de comunicaciones del espacio profundo (DSN).

La conferencia de Urech fue la última que se impartió dentro de los actos de la semana titulada como “España en el Universo” y que organizó la U. P. Carmen de Michelena de Tres Cantos en Madrid con motivo de los cincuenta años de la primera misión tripulada a la Luna (Apolo 11).

Gracias a la Universidad y a José Manuel.

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