Mi visita a la primera Estación de seguimiento de NASA en Canarias (2 de 4)

10 diciembre 2019

De Maspalomas a la Luna (1969-2019)

Este es el segundo artículo relacionado con mi viaje a Maspalomas con motivo de la inauguración de la exposición titulada “De Maspalomas a la Luna”, en donde se explica la participación de esa localidad y de sus habitantes en los programas espaciales tripulados norteamericanos que tenían por objeto llegar a la Luna.

UNA BREVE INTRODUCCIÓN

El 4 de octubre de 1957 la URSS lanzaba al espacio el Sputnik 1. Fue el primer satélite artificial que orbitaba la Tierra. Comenzaba en ese momento lo que se denomina como “la carrera espacial”. Los norteamericanos, por su parte, reaccionaron lanzando sus propios cohetes con muy poco éxito al principio. Sin embargo, sí hicieron una cosa bien: fundar la NASA al año siguiente. Esta agencia federal civil, se creó por la unión de varias instituciones y organismos que operaban por su cuenta, pero que todos se dedicaban al estudio y desarrollo de la astronáutica. Entre los programas en desarrollo que aportaron esas agencias, había uno, liderado por la Fuerza Aérea Norteamericana (USAF), para poner astronautas a orbitar la Tierra dentro de una nave o cápsula espacial. Es lo que se conoció posteriormente como Programa Mercury: si los soviéticos habían lanzado al espacio el primer satélite artificial, ellos, los norteamericanos, serían los primeros en mandar astronautas al espacio.

Los siete astronautas del Programa Mercury norteamericano.

Para mantener el contacto permanente con la nave y el astronauta hacían falta instalar una serie de estaciones de seguimiento, equipadas con antenas y radares, a lo largo de la órbita que seguiría la nave. Como es conocido, los norteamericanos lanzaban (y lanzan) sus cohetes desde Cabo Cañaveral (Florida) hacia el Atlántico, con el fin de aprovechar la rotación de la Tierra. Así, el primer territorio con el que se encuentra la nave después de cruzar el océano son las Islas Canarias. La solución, por tanto, era fácil: el 4 de agosto de 1959 el Gobierno norteamericano contacta, a través de NASA, con el Gobierno español para instalar una de esas estaciones en Canarias. Para, unos meses después, el 18 de marzo de 1960, firmar el acuerdo entre ambos países. El lugar escogido para colocar la estación fueron tres parcelas cedidas por el VIII Conde de la Vega Grande de Guadalupe, Don Alejandro del Castillo y del Castillo, situadas muy cerca del Faro de Maspalomas.  En aquellos días, el sur de la isla de Gran Canaria era una zona agrícola alejada de posibles interferencias. Nada que ver con lo que es hoy.

Estación Mercury (CYI). Localización de las tres parcelas. Autor de la fotografía: se ruega confirmación.

LA ESTACIÓN MERCURY o CYI

Las funciones concretas de una estación de seguimiento de vuelos tripulados en aquella época eran básicamente tres: seguimiento de la nave (es decir, determinar su posición y su velocidad), telemetría (es decir, conseguir los datos acerca del estado de la nave y del astronauta) y, finalmente, comunicarse por voz con el astronauta.

Radar de muy largo alcance (Verlort) en Banda S. Estación de Muchea (arriba) y Bermuda (abajo). El radar de Canarias era similar a estos. NASA SP-45 y carnarvonspace.com

Para la primera función, el seguimiento, se necesitaba instalar un radar de largo alcance. En este caso, para Canarias, se usó uno que operaba en Banda S (entre 2.700 y 2.900 MHz) que se instaló en una parcela a pocos metros al oeste del Faro de Maspalomas, junto a la playa.

Edificio de Telemetría y Control (T&C) con las dos antenas “Acquisition Aid”. Foto escaneada por Tony Pelling (Archivos de Tidbinbilla). Fuente: honeysucklecreek.net. La estación de Maspalomas era similar a esta.

Para obtener la telemetría y poder comunicarse con el astronauta se instalaron una serie de antenas en VHF y HF en dos parcelas distintas, pero cercanas, y al norte del Faro. Justo al lado de la carretera. Las antenas de VHF operaban entre 225 y 300 MHz y la de HF entre 15 y 20 MHz.

Red de seguimiento para el Programa Mercury. La estación de Maspalomas es la conocida como CYI. NASA SP-45.

Todo este complejo era conocido en la red de NASA con las siglas CYI, del inglés Grand CanarY Island. Aunque también se conocía como Canary Station (Estación Canaria) o, en Maspalomas, como Estación Mercury, por el nombre del programa espacial.

Camino que seguían las comunicaciones, desde la Estación Mercury de NASA hasta el centro de control de misión. Nótese la participación de Telefónica. Fuente: Histories of the Space Tracking and Data Acquisition Network (STADAN), the Manned Space Flight Network (MSFN), and the NASA Communications Network (NASCOM).

Aparte de la propia estación, se necesitaba el apoyo de Telefónica, en aquellos días conocida como Compañía Telefónica Nacional de España o por sus siglas CTNE. Su función era trasmitir hacia Estados Unidos todo lo que captaba la Estación Mercury de NASA. Por esta razón, al lado de la estación norteamericana, se colocó una pequeña instalación de Telefónica que reenviaba todas las señales de la Canary Station hacia la central de Telefónica en la ciudad de Las Palmas y, desde allí, vía radio a Londres desde donde cruzarían el Océano Atlántico, camino de Estados Unidos, a través de un cable submarino. El sentido inverso también funcionaba, es decir, desde el centro de control de misión, en Cabo Cañaveral, hacia la nave.

John Glenn se dispone a iniciar su vuelo orbital el 20 de febrero de 1962.

La Estación Mercury operó desde el primer vuelo orbital tripulado del Programa Mercury, el de John Glenn con su nave Amistad-7 (Friendship-7 en inglés) el 20 de febrero de 1962, hasta la última misión del Programa Géminis, la del Géminis 12, en noviembre de 1966. Para el Programa Géminis la Canary Station fue ampliada con el fin de poder dar mejor cobertura a las nuevas misiones, pero para el Programa Apolo, las instalaciones y equipamientos eran insuficientes por lo que se decidió desmantelarla y construir una nueva estación a unos kilómetros de allí, en la zona de Montaña Blanca, al año siguiente. Amén de que la presión turística de la zona, con sus consecuentes interferencias radioeléctricas, recomendaban también su traslado a otro lugar.

Estación Apolo de NASA en Canarias (CYI). Montaña Blanca. Año 1971. Fotografía: Joseph William Hirman.

La nueva estación siguió siendo conocida en la red espacial de vuelos tripulados (MSFN en sus siglas en inglés) como Grand Canary Island Station, CYI, pero en la zona pasó a ser denominada como Estación Apolo hasta que se cerró en 1975.  Cuatro años después se volvió a abrir, siendo gestionada ya por el INTA hasta el día de hoy. Actualmente las instalaciones reciben el nombre de Centro Espacial de Canarias o Estación especializada en Satélites de Observación de la Tierra de Maspalomas. La visita que pude realizar a este mítico lugar, gracias a la ayuda de mi amigo Juan, la contaré en el próximo artículo de esta serie.

EL BAR EL CHARCO Y EL RESTAURANTE MERCURIO

Como he dicho al principio, el lugar escogido para instalar la Estación Mercury era un sitio inhóspito y muy poco transitado. El turismo aún no se había desarrollado, como ocurrió pocos años después. Allí sólo estaba el famoso Faro de Maspalomas desde que se construyera a finales del siglo XIX, las dunas, terrenos de cultivo como tomateras y un bar.

Norteamericanos e isleños jugando al futbolín en el Restaurante Mercurio. Fotografía: Paul Schutzer para Life (1965).

El bar era propiedad de la familia Vega Vega y estaba al lado de la carretera que iba al Faro, justo enfrente de la parcela principal de la Estación, la situada más al norte de las tres.  Posteriormente, a este bar se le renombró como Restaurante Mercurio, por razones obvias, siendo muy conocido por servir langostas. También he podido ver, en otras fuentes, que al bar se le conocía como Bar Vega. En cualquier caso, aquel lugar se llenaba de técnicos de la estación que, al terminar sus turnos de trabajo, bebían cerveza (dicen que de la marca Heineken) y jugaban al futbolín. Otra de las anécdotas que circulan por ahí es que el bar se benefició de la presencia norteamericana dado que pudo tener suministro de electricidad, cosa muy difícil en aquel lugar y en aquella época, gracias a un cable tendido desde la Estación al otro lado de la carretera.

Postal del interior del Restaurante Mercurio (Maspalomas). Fecha y autor desconocidos.

PERO ¿QUÉ QUEDA DE TODO AQUELLO?

En mi reciente viaje a Maspalomas, me propuse buscar los posibles restos de la estación. El primer lugar al que me dirigí fue la parcela donde se situó el radar Verlort, en Banda S, que se localizaba a unos 500 metros al oeste del Faro de Maspalomas, siguiendo la línea de playa y justo al lado del yacimiento arqueológico de Punta Mujeres. El lugar exacto, como pude comprobar, lo ocupa hoy en día, la tienda circular Varadero de la cadena Fund Grube. El progreso es lo que tiene.

Cartel del Yacimiento Punta Mujeres en el que se hace referencia al radar de la Estación Mercury de NASA en Maspalomas.

Posteriormente, decidí volver al Faro y caminar, por la actual Avenida Cristóbal Colón, para buscar las otras dos parcelas. A unos 800 metros al norte del Faro se encontraba la parcela en donde se situaba el edificio con los generadores, el depósito diésel y la antena trasmisora tierra-aire. Ese lugar lo ocupa hoy la enorme piscina del Hotel Lopesan Baobab Resort. En concreto, de las dos que tiene el complejo, la que está más cerca de la rotonda en donde se cruzan la Avenida de Cristóbal Colón con el Paseo Príncipe de Asturias. Más progreso.

Antigua localización, en Maspalomas, de una de las parcelas que conformaban la Estación Mercury o Canary Station (CYI) durante los Programas Mercury y Geminis.

Y por fin llegué a la última parcela, en donde se encontraban la nave principal con el edificio de control y telemetría y las dos antenas de adquisición y recepción montadas en sendas torres. Esta parcela es la que se encuentra enfrente del Restaurante Mercurio y de la centralita de Telefónica. Y estas tres cosas son lo único que queda hoy de todo aquello. Es muy fácil dar con el lugar dado que está en el kilómetro uno de la carretera GC-510.

Localización exacta de la parcela principal de la Estación Mercury (Canary Station) en Maspalomas. Aún está en pie el poste telefónico que unía la CYI con la centralita de Telefónica, más allá del Restaurante Mercurio.

Aunque la parcela está vallada, se puede acceder por un lateral que no lo está. Por primera vez realicé “arqueología espacial”, como me dijo un amigo. Allí pude observar perfectamente la losa de cimentación del edificio. Que es realmente el único resto que queda. Aparte de unos hierros oxidados, un tornillo, una arandela y poco más.  No me puedo olvidar tampoco del poste telefónico, de madera, que aún se mantiene en pie en la esquina norte, pegado a la carretera. El cable permanece ahí, como se puede ver en las fotografías, y cruza la GC-510 en dirección a la centralita de Telefónica, que también sigue operando y que tiene adosada una gran torre para los usos modernos. De ahí, repito, salía una línea de teléfonos hacia Las Palmas. Esta línea es la que se construyó en el año 1960 y se refleja en el Libro de Actas del Consejo de Administración de Telefónica del 15 de junio de ese año. Acta que está expuesta, por cierto, en la exposición “De Madrid a la Luna” en Espacio Fundación Telefónica hasta el día 2 de febrero de 2020.

Lugar exacto donde se encontrada el Edificio de Telemetría y Control y las dos antenas de la Canary Station (CYI) durante los Programas Mercury y Géminis. Se observa perfectamente la losa de cimentación, y al fondo el Restaurante Mercurio.

Losa de cimentación y restos del Edificio de Telemetría y Control de la Canary Station (CYI) durante los Programas Mercury y Géminis. Al fondo antenas de la centralita de Telefónica.

El otro gran resto que actualmente permanece en pie es el Restaurante Mercurio. El de la cerveza y las partidas de futbolín entre guiris e isleños. Ahora mismo permanece cerrado y viendo el actual estado del edificio, se hace difícil imaginar que ese local, en su día, fuera famoso por las langostas que se servían en él.

Restaurante Mercurio en 2019. Observese la langosta del cartel y la central de Telefónica detrás. El cable telefónico es el que procede de la parcela principal donde estaba la Canary Station (CYI).

Y ya está. No queda más de toda aquella aventura ocurrida durante los primeros años de la carrera espacial.

Es cierto que, afortunadamente, la Estación Apolo, actual Centro Espacial de Canarias, ahí sigue. Pero eso lo contaré en el próximo artículo.

ANOTACIONES RELACIONADAS:

De Maspalomas a la Luna (exposición)

27 noviembre 2019

De Maspalomas a la Luna (1969-2019)

Se puede afirmar, sin ningún género de duda, que gracias al acuerdo que firmaron los Gobiernos español y norteamericano el 18 de marzo de 1960 para que se pudiera instalar una estación de seguimiento de las naves tripuladas del Programa Mercury, se sentaron los cimientos de la participación española en el Programa Apolo a la Luna.

Si los norteamericanos no se hubieran fijado en nuestras queridas Islas Canarias para establecer allí una base fundamental para controlar el lanzamiento y las demás fases de los vuelos orbitales del Programa Mercury, la historia hubiera sido muy distinta a como la conocemos hoy y, lo más seguro, es que no existiera siquiera el Complejo de Comunicaciones con el Espacio Profundo de Madrid (en inglés: Madrid Deep Space Communications Complex o MDSCC). Una de las tres estaciones de la red DSN de NASA operada, íntegramente, por personal español. Por tanto, no miento cuando afirmo que todo empezó en Canarias, en la isla de Gran Canaria, en concreto al sur, en Maspalomas, muy cerca de sus dunas y de su esbelto faro.

Faro de Maspalomas desde el interior de la sala de exposiciones. Fotografía cortesía de Laura García Morales.

Pues bien, desde el próximo jueves 28 de noviembre hasta el jueves 30 de enero de 2020, se va a poder disfrutar, en el Faro de Maspalomas, de la exposición titulada “De Maspalomas a la Luna” en horario de lunes a viernes desde las 10:30h a las 17:30h. La comisaria de la muestra, Laura García Morales, ha planteado la exposición desde un punto de vista transversal, en donde no solo se explica la participación histórica de Maspalomas y sus gentes en el programa espacial norteamericano desde el inicio del mismo y que llevaría a que doce hombres pisaran la Luna entre 1969 y 1972, sino también cómo esas instalaciones, y los técnicos norteamericanos que trabajaron en ellas, influyeron, en distintos aspectos, a los canarios en general y a los tirajaneros en particular.

La exposición también recoge la visita de los astronautas del Apolo 11 a Maspalomas, dentro de la gira mundial de buena voluntad, y de la que también se acaba de cumplir 50 años como recogimos en este blog, y de los astronautas del Apolo 12 en febrero de 1970.

Pieza de la Estación regalada al Hotel Oasis Maspalomas. Fotografía cortesía de Laura García Morales.

Entre los objetos que se pueden ver están catálogos y manuales originales de NASA utilizados por los técnicos en las estaciones, fotografías (algunas dedicadas), sellos, insignias y medallas, vídeos con testimonios de trabajadores canarios y una pieza de un repetidor de comunicaciones de la Canary Station de la época de las misiones Apolo que los astronautas dejaron en el Hotel Maspalomas Oasis cuando se hospedaron allí.

El Instituto Nacional de Tecnología Aeroespacial (INTA), a través del Centro Espacial de Canarias, colabora cediendo parte de la maquinaria original de la sala de control de la estación y que, según parece, había estado almacenada en un contenedor durante más de 40 años, además de una maqueta de la cápsula espacial Géminis.

Géminis VI. 15 diciembre 1965.

La Fundación Telefónica participa también con esta muestra, cediendo los videos que se han producido para la exposición “De Madrid a la Luna”, de la cual soy comisario, como bien saben los lectores habituales del blog (😊). Por ese motivo, el Cabildo de Gran Canaria y el Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana han tenido la amabilidad y la generosidad de invitarme a la inauguración de esta exposición.

Los actos comenzarán el jueves 28 a las 11h de la mañana con una presentación a los medios de comunicación. A las 18:30h, en el exterior del Faro de Maspalomas, se producirá el acto principal. En él está previsto que hablen el periodista Ángel Tristán Pimienta – que recordará cómo vivieron los periodistas y la población en general la visita de los astronautas durante los días que permanecieron en Maspalomas – y el mítico Valeriano Claros Guerra, – exdirector de Operaciones del Centro Espacial de la NASA en Maspalomas (1969-1975) -, que explicará la importancia que tuvo el centro espacial de la NASA en Maspalomas en la misión del Apolo 11 así como en el resto de las misiones Apolo. Posteriormente tomarán la palabra los representantes del Cabildo de Gran Canaria y del Gobierno de Canarias, así como también la Alcaldesa de San Bartolomé de Tirajana, Concepción Narváez. Finalmente, y antes de proceder a la visita de la exposición, está previsto que actúe durante unos minutos la banda de música “Maspalomas Sol y Arena”. Además, en el exterior del Faro, se instalará megafonía y una pantalla de 4 x 2 metros en la que se proyectarán, desde las 18h, imágenes de las portadas y páginas del interior de los periódicos y revistas del año 1969, con el seguimiento de la noticia de la visita de los astronautas y fotografías de su estancia.

Interior de la sala de exposiciones (edificio del Faro de Maspalomas). Fotografía cortesía de Laura García Morales.

Al día siguiente, viernes 29, tendré el honor de impartir una charla sobre los inicios de la Canary Station. Esta breve conferencia es un complemento a la charla principal que impartirá después mi admirado Valeriano Claros sobre el crucial papel de la estación INTA-NASA en Gran Canaria durante las misiones Apolo a la Luna. Estas conferencias empezarán a las 9:30h en el Centro Socio Cultural de Mayores de San Fernando de Maspalomas.

El lunes 2 de diciembre se estrenará, a las 19 horas en el Centro Cultural de Maspalomas, el documental “Moon on the Man” del director grancanario Gerardo Carrera. Se trata de un trabajo audiovisual que recoge los testimonios de antiguos trabajadores y otras figuras que vivieron estos acontecimientos. Este documental se exhibirá en una sala del Faro de Maspalomas, mientras dure la exposición.

Documental canario “Moon on the man”.

No quiero olvidarme tampoco de mencionar que, el jueves 19 de diciembre, la canaria Nadjejda Vicente hablará de su experiencia, como periodista especializada en el espacio y de su labor como relaciones públicas y divulgadora científica. Nadjejda ha publicado el magnífico libro “La cuenta atrás. De la carrera espacial al turismo cósmico”. Se trata de un apasionante relato que tengo pendiente de reseñar en el blog pero que os invito a leerlo ya porque está muy bien. Además, Nadjejda, es autora de la tesis doctoral: “Ayer, hoy y mañana de la información espacial: metamorfosis del periodismo especializado en la era espacial”.

Como se puede comprobar, los actos vienen cargados. Si esto no fuera suficiente voy a poder visitar el Centro Espacial de Canarias, la antigua estación que se abrió en Montaña Blanca, para dar servicio a las misiones Apolo con la antena en Banda S Unificada (USB) de 9 metros (¡gracias Juan!). Además, prometo hacer muchas fotografías y recorrer los otros lugares míticos, como las ubicaciones originales de la estación Mercury (aunque algunos ya no existen), la estación de Telefónica de Agüimes e intentaré localizar los terrenos en donde se instaló la primera estación de Telefónica en Maspalomas, la que tenía las dos antenas blancas de 12,6 metros de diámetro. A mi vuelta, intentaré publicar todo en otro artículo.

Estación Intelsat de Telefónica en Maspalomas para el Programa Apolo. Ya no existe. Fotografía cortesía Fundación Telefónica.

¡Vamos!

PAO: This is Apollo Control. The Canary Island station has acquisition of Apollo 11 now. We’ll continue to stand by live for any air-to-ground communication. We’re showing an orbital weight of the combined vehicles of 297,914 pounds.

000:17:38 Comm Tech: Uh, you… Houston Comm Tech. Canary Comm Tech.

000:18:18 McCandless: Apollo 11, this is Houston through Canary. Over.

000:18:23 Armstrong: Roger. Reading you loud and clear. Our insertion checklist is complete, and we have no abnormalities.

ANOTACIONES RELACIONADAS:

La exposición “De Madrid a la Luna” en Espacio Fundación Telefónica se prorroga hasta febrero de 2020

5 noviembre 2019

Ya es oficial. La exposición “De Madrid a la Luna” sobre la participación española y, en concreto, de Telefónica en el Programa Apolo que llevó a que doce hombres pisaran la Luna se prorroga hasta el próximo domingo 2 de febrero de 2020.

En principio, esta pequeña exposición iba a durar hasta el domingo 17 de este mes de noviembre, pero la Fundación Telefónica ha decidido alargarla casi tres meses más.

Como comisario de la exposición nada más que puedo agradecer a los responsables de la Fundación el haber decidido ampliarla. Tampoco puedo olvidarme de todas las personas que ya la han visitado a las que también les agradezco que se hayan pasado por allí. Y a los que aún no lo han hecho, invitarles a encontrar un hueco en sus agendas porque estoy convencido de que a muchos les sorprenderá esta curiosa y poco conocida historia sobre el papel de España en la llegada del ser humano a la Luna a finales de los años 60 y principios de los 70.

Recuerdo que la exposición está en la segunda planta del Espacio Fundación Telefónica de la Calle Fuencarral nº 3 de la ciudad de Madrid. El horario de visitas es de martes a domingo (el lunes está cerrado), de 10h de la mañana a 20h de la tarde. El acceso es gratuito.

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Maspalomas, un lugar histórico en la exploración del espacio exterior. Memorias (libro)

16 octubre 2019

Maspalomas, un lugar histórico en la exploración del espacio exterior. Memorias. Autor: Antonio-Román Rodríguez del Pino. Edita: Ayuntamiento de San Bartolomé de Tirajana. 191 páginas. ISBN: 13978-84-09-08937-6.

Es complicado conseguir este libro, pero gracias a Valeriano Claros tengo un ejemplar. Llegué a hablar con el autor, incluso, que me sugirió que me pusiera en contacto con el Ayuntamiento para ver si me podían enviar una copia dado que, en ese momento, no se podía comprar por Internet (no se si ahora se puede o tampoco). Hice dos gestiones con el consistorio que no llegaron a ningún sitio. Bueno, el caso es que, como digo, Valeriano Claros me consiguió uno y me lo regaló.

Tenía mucho interés en leerlo después de conocer quién lo ha escrito y es que Don Antonio-Román fue el secretario del director norteamericano de la Estación (STADIR) de NASA en Canarias (CYI) el Sr. Charles “Chuck” Rouiller, desde el año 1963 hasta 1969.  Estamos, por tanto, ante un protagonista en primera persona de lo que ocurrió allí. Y es que, al contrario de las otras estaciones españolas de NASA (Fresnedillas de la Oliva y Robledo de Chavela) no hay mucha información sobre cómo se vivió toda la carrera espacial desde Gran Canaria. Y eso que la “Canary Station” fue protagonista, desde el primer momento, del hecho histórico conocido como la Carrera espacial: si el Sputnik, el primer satélite artificial enviado al espacio por el ser humano, se lanzó en octubre de 1957, la NASA, el 4 de agosto de 1959, informaba al Gobierno español de que requería instalar una estación de seguimiento en las Islas Canarias.

Dcha. a izq: David Wilkins (BFEC), José Joaquín Mendizábal Solano (INTA), H. William Wood (Director de la División de Operaciones de NASA-GSFC), Charles A. Rouiller, Jr. (director de la estación NASA-CYI) y Antonio-Román Rodríguez Del Pino. Foto: ARRDP.

Pues bien, una vez leído, el libro me ha parecido una joya rara. Joya porque da luz a muchos aspectos que estaban olvidados y raro porque tiene una estructura que no es habitual. No sigue el relato temporal, sin embargo, esto no es una crítica puesto que la historia se cuenta y comprende, evitando el previsible lío al lector con tanto ir y volver.

El estilo es claro, directo y conciso, como corresponde a un autor que desde su juventud colaboró tanto con medios de prensa nacionales como con medios locales canarios (El Eco de Canarias y el Diario de Las Palmas). Además, se ilustra con muchas fotografías – algunas inéditas puesto que son de la colección particular de Don Antonio-Román -.

Creo que es necesario contar en detalle lo que ocurrió en Maspalomas y, sin duda, este libro va a ser una gran fuente para cuando se realice esa empresa. Agradecemos a Don Antonio-Román haber compartido estas memorias que todo “astrotrastornado” debería leer.

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Actualización: cinco conferencias más sobre el Programa Apolo

2 octubre 2019

Con este artículo queremos actualizar y ampliar con cinco nuevas conferencias el artículo publicado el pasado 23 de septiembre titulado: “Unas cuantas conferencias que no deberías perderte en las próximas semanas”.

El próximo martes día 8 de octubre se impartirá la charla “1869-1969: visita guiada por las conquistas científicas que la ingeniería coronó en el Apolo 11” por parte de Javier García Álvarez, fundador del Museo de la Informática y las Transformaciones Digitales (MITD). Este evento tendrá lugar en la sede de la Real Academia de Ingeniera situada en la C/ Don Pedro 10 de Madrid a las 18h.

ACTUALIZACIÓN (20/10/19): La conferencia se puede ver en este enlace.

Ese mismo día, pero a las 19:30h, en el salón de actos de la sede de la Fundación Ramón Areces de Madrid (C/ Vitruvio 5) tendrá lugar la conferencia titulada “¿Por qué no volvimos a la luna? La historia desconocida del programa Apolo” impartida por Rafael Clemente. El Sr. Clemente es el autor del libro “Un pequeño paso para [un] hombre” que ya reseñamos en este blog hace unos meses. Para asistir es necesario inscribirse previamente ya que el aforo es limitado. Esta conferencia pertenece al ciclo: La conquista del espacio. 50 años de la llegada a la luna. Historia e historias de la exploración espacial.

ACTUALIZACIÓN (20/10/19): Enlazo, a continuación, el video de la magnífica charla del Sr. Clemente y una breve entrevista que se le hizo en la Fundación Ramón Areces.

El viernes 11 de octubre vuelvo a casa (antes de Navidad) para impartir la conferencia: “La participación española en la llegada del hombre a la Luna: 50 años del Apolo 11” en el salón de actos de la ETS de Ingenieros Industriales y de Telecomunicación de Santander (Cantabria). Esta conferencia ha sido organizada por ERZIA y SANTANDER TELEPORT con la colaboración de la Universidad de Cantabria. ¡Ah!, empezaremos a las 13h y la entrada es gratuita. En la charla explicaré el papel de las estaciones de seguimiento españolas de la red MSFN y NASCOM de NASA durante el Programa Apolo.

ACTUALIZACIÓN (20/10/19): Enlazo el video de una breve entrevista que me hicieron en la Universidad de Cantabria para promocionar la conferencia que dí.

El viernes siguiente, 18 de octubre a las 18 horas, nuestro admirado Carlos González Pintado se trasladará hasta el nuevo edificio del Museo de Ciencias naturales de la ciudad de Granollers (Barcelona) para dar la conferencia “Carrera espacial a la Luna: Un salto de gigante”.

ACTUALIZACIÓN (20/10/19): Parece ser que la conferencia de Carlos se anuló.

Saltamos al 15 de noviembre (viernes) en Boadilla del Monte (Madrid). A las 18:30h tendrá lugar en el Aula Medioambiental de Boadilla (Avda. de Adolfo Suárez 35) un mano a mano entre Carlos González y Alberto Martos. El primero impartirá su conferencia “Apolo 11: Un salto de gigante” y el segundo la conferencia “El legado científico del Proyecto Apolo”.

Así que actualizad vuestras agendas. ¡Os esperamos!

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El papel de la estación INTA/NASA en Maspalomas durante la misión del Apolo 11, por Valeriano Claros

25 septiembre 2019

Valeriano Claros Guerra. We are NASA. US Embassy Madrid.

Valeriano Claros Guerra ha tenido la generosidad de ceder a este blog el artículo que escribió el pasado mes de julio con motivo de los cincuenta años del lanzamiento del Apolo 11. Para Mr.Gorsky es todo un honor poder publicarlo y alojarlo aquí para que quede constancia en el futuro. Así mismo quiero expresar mi infinita gratitud a Valeriano por ello.

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“Escribo estas vivencias para revindicar, en el día del cincuentenario del lanzamiento del Apolo 11, el trabajo que españoles y americanos, codo con codo, hicimos en la estación de NASA de la Isla de Gran Canaria (CYI) para contribuir al éxito del Programa Apolo.

MSFN – Red de vuelos espaciales tripulados de NASA. En rojo la situación de la estación CYI.

CYI fue la primera estación de la red MSFN que durante el seguimiento del Apolo 11 confirmó la inserción en la órbita de aparcamiento y, después con las otras estaciones de la red, contribuir al control y preparación de la nave para su inyección a la órbita translunar.

Estación de NASA en Canarias (CYI). Montaña Blanca. Año 1971.

Además del equipamiento como estación de seguimiento, NASA estableció en Gran Canaria, un Observatorio de la Red de Partículas Solares integrado en la red de la National Oceanographic and Atmospheric Administration (NOAA) de Carnarvon (Australia del Oeste) y Houston, y que constaba de un telescopio óptico para la observación de la radiación solar el espectro Hα y un radiotelescopio solar. Su función era predecir tormentas solares y poder proteger a los astronautas durante todo el vuelo y especialmente en la superficie lunar, avisándoles, si la intensidad de la radiación era superior a la protección que les daba los trajes espaciales, protegerse en el Módulo de Excursión Lunar (LEM) y, si no era suficiente debían abortar la misión y regresar al módulo de mando (CSM) en la órbita lunar posicionándolo de forma que quedasen protegidos por el gran grosor del escudo térmico del frente del módulo que estaba preparado para la reentrada en la Tierra.

CYI SPAN. Telescopio y radiotelescopio de observación solar.

Comienzo mis recuerdos en diciembre de 1968, cuando apareció un anuncio en el ABC de Madrid en el que el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) solicitaba ingenieros y técnicos en electrónica y telecomunicaciones que hablasen inglés para las Estaciones de Seguimiento de Satélites INTA/NASA del Programa Apolo de NASA en Fresnedillas de la Oliva (Madrid) y en la Isla de Gran Canaria.

Entrada a la Estación Madrid Apollo Prime. Red NASA MSFN. Fresnedillas de la Oliva. Autor: se ruega confirmación.

Con mi experiencia en la fábrica de ITT en Boksburg (África del Sur) para adaptar un equipo de comunicaciones – que multiplicaba por cuatro las comunicaciones simultáneas en las líneas de hilo de cobre – del sistema NEP al sistema ISEP y ponerlo en producción en Standard Eléctrica. S.A, yo consideraba que, tras dos años en la industria, era el momento de cambiar de trabajo y, por ello, me presenté a solicitar información.

INTA y NASA me seleccionaron para ocupar el puesto de Supervisor de Comunicaciones en la estación de Fresnedillas, pero cuando estaba a punto de pedir mi baja en Standard Eléctrica, me comunicaron que por razones del Reglamento del Personal no funcionario de la Administración Militar, por el que me contrataban, tenían que dárselo a un ingeniero que procedía de la estación de Robledo.

Estación Madrid Apollo Wing. Red NASA DSN. Actualmente MDSCC. Robledo de Chavela (Madrid).

Me ofrecieron el mismo puesto en la estación de la Isla de Gran Canaria y me propusieron un viaje a Canarias para ser entrevistado por el director de NASA y los ingenieros de BENDIX que eran los responsables de Mantenimiento y Operaciones (M&O) de dicha estación.

CYI: Antenas de control de satélites. Alejadas de las antenas VHF y Banda S para evitar interferencias.

Parece que quedaron satisfechos y, el 1 de febrero de 1969, me trasladé a Las Palmas con una maleta de ropa, un baúl de libros y muchas ilusiones para empezar mi vida profesional en las actividades espaciales y poder participar en las misiones tripuladas Apolo de NASA a Luna a pesar de tener que renunciar a la beca que me había concedido la Fundación Fullbright para cursar un Máster en la Universidad de Rochester en el estado de New York.

NASA. Configuración de la red NASCOM para el Apolo 11.

Rápidamente encajé en el grupo de técnicos de BENDIX y con el Supervisor de Comunicaciones, Ed Crough, que me encargó del Mini Centro de Conmutación de la estación y de las relaciones con TELEFÓNICA para intentar mejorar el funcionamiento de los circuitos telefónicos con Goddard Space Flight Centre (GSFC) y el Centro de Conmutación NASCOM, situado en la Estación de Robledo Chavela. También de la implementación de un servicio especial de vigilancia y mantenimiento durante los periodos críticos de las operaciones, especialmente durante los viajes de ida y vuelta a la Luna. Fue fácil, pues al frente de la Estación de INTELSAT que construyó TELEFÓNICA junto a la Estación Apolo, que nos daba servicio, estaba mi compañero de carrera y gran amigo, Enrique Used Aznar.

Primera estación de la CTNE en Maspalomas para el Programa Apolo. Fotografía cortesia de TELEFÓNICA.

Una vez aclimatado al entorno canario y al trabajo en equipo muy regulado por normas estrictas de NASA, viajé al Centro de Entrenamiento y Pruebas de la Red de Estaciones (Network Training and Test Facility, NT&TF) en Greenbelt, Maryland, donde permanecí casi dos meses para conocer en profundidad el funcionamiento de la Red de Estaciones de Vuelos Tripulados (Manned Space Flight Network, MSFN),  los detalles de la trayectoria de los vuelos, los 16 momentos críticos del viaje de ida y vuelta a la Luna y la coordinación de las comunicaciones en la red NASCOM (12 estaciones con antenas parabólicas de 10 metros de diámetro y 3 con antenas de 27 m) así como las particularidades de los diferentes sistemas y equipamientos de la estación. Fue el curso denominado Adiestramiento en la Red de Vuelos Tripulados (MSFN Indoctrination) por el que pasamos muchos de los ingenieros y técnicos de todas las estaciones de la red.

Portada del manual de entrenamiento sobre la red MSFN de NASA. Apollo MSFN Indoctrination.

Allí, no sólo me enseñaron las nuevas técnicas de modulación para las señales de telemetría, telemando y medidas de distancias, sino a la operación de los equipos relacionadas con ellas muy especialmente los módems que por aquellos tiempos tenían velocidades de 2.4 o 4.8 kbps. Pero lo fundamental fue que tanto los compañeros americanos como los profesores imbuyeron en mí su entusiasmo por llegar a la Luna que bullía en la sociedad americana.

Consolas de control de la estación CYI de NASA. Fotografia: Cortesía de Andrew Wells – Guildford, R.U.

Para ilustrarlo una anécdota: al terminar el curso entrenamiento, el director del Centro me preguntó que, si volvía directamente a Canarias, podría llevarme una pieza que era requerida para la antena de CYI antes de lanzamiento del Apolo 11.

Naturalmente accedí, pero hubo un pequeño retraso en la entrega y, como tenía que tomar el avión en Baltimore, aceleré un poco más de lo debido en el trayecto al aeropuerto. A mitad de camino, oí la sirena de la moto de un policía de tráfico que me indicaba que parase. Lo hice, bajé y me espetó: “Va a más velocidad de la permitida (You are speeding!). Le expliqué la situación, le hablé del Apolo 11, le mostré el paquete y su entusiasmo fue tal que dijo: “Usted no va a perder hoy su avión hoy porque yo también he contribuido con mis dólares al programa, pero le recuerdo que aquí cuando alguien corre más de lo debido, lo llevamos a la comisaria y al día siguiente el juez le indica la sanción que merece. Sígame” y me escoltó en el camino hasta la terminal de Baltimore y todo se saldó satisfactoriamente.

Valeriano Claros (izq.) a bordo del avión Super Constellation de NASA utilizado para el entrenamiento y simulación de las estaciones de la red MSFN.

A mi vuelta a Gran Canaria, comencé a participar en las simulaciones del lanzamiento del Apolo 11: era fantástico comprobar que todo lo que nos habían enseñado se llevaba a cabo con precisión casi militar (muchos de los ingenieros y técnicos americanos de BENDIX procedían del cuerpo de los Marines o de la USAF) y adquirir la experiencia que era necesaria para ocupar un puesto activo en el Apolo 11.

Lanzamiento del Apolo 11 el 16 de julio de 1969. NASA.

Y llegó el ansiado 16 de julio de 1969: yo tenía asignado el turno de tarde (16:00-24:00) en la consola de ComTech, con el compañero americano Jim Martin, y nuestra función era verificar las señales de voz de los astronautas que se recibían por tres antenas: la parabólica de 10 metros de diámetro en Banda S Unificada (USB), la Teltrac y la Agave, ambas en VHF. Nosotros seleccionábamos la de mejor calidad para enviarla por los canales de comunicaciones asignados a GSFC que, a su vez, la retransmitía a Houston.

CYI. Antenas VHF Teltrac y Agave. NASA S68-37982.

Todo el personal de la estación estaba expectante: el Director de NASA, Chuck Rouiller, una gran persona y mi mentor ante NASA Head Headquarters, estaba solo en su despacho (había sido subteniente de submarinos de la Flota del Pacífico en la Segunda Guerra Mundial y sabía de la soledad del mando) donde disponía de un intercomunicador telefónico (Switching, Conferencing and Monitoring Arrangement, SCAMA) que le daba acceso a todas las líneas de comunicación tanto internas como externas de la Estación.

Charles “Chuck” Rouillier dentro del círculo rojo. Autor: Gary Schulz. Libro: Read you loud and clear.

De memoria,  y quedan otros muchos , recuerdo que la consola principal estaba tripulada por el M&O Manager, George Cantrell y su asistente,  Dave Wilkins; los sistemas de la Antena de USB por Gerry Petro, Jim McCarthy  y Víctor Sirvent; Computadores por Ray Deely y Félix Gracia Castañer; el sistema de adquisición de las antenas Teltrac y Agave, por Frank Yenalevich y José Méndez ; el de Telemetría y registradores de cinta magnética y papel por Roger Lee y Óscar Aranguren; y en el radar de banda C que permitía obtener datos para confirmar la corrección de la órbita estaba John Adams; otros muchos servicios generales estaban también preparados: generadores de energía, aire acondicionado, seguridad, etc, todos capitaneados por John Vaughn y Andrés Rodríguez… En el SPAN estaban los observadores del Sol; Pepe Castellanos, Félix Herrera y Jim Ryan.

CYI. Antena USB (Banda S Unificada) de 10 metros. NASA MSFN. Año 1969. Autor: se ruega confirmación.

Mi compañero de consola, Jim Martin, me ha recordado recientemente que tenía la carne de gallina y a mí me preocupaba si podría seguir en inglés tantas conversaciones simultáneas y hacer el trabajo de control y calidad, pues había que estar atentos a los canales instrucciones internas y externas y no perder las conversaciones de los astronautas además de las explicaciones que proporcionaba el Oficial de Relaciones Públicas desde el Centro de Control.

A la hora del despegue menos 8,5 segundos, Houston anunció el comienzo de la ignición de los motores del Saturno V y confirmó el despegue a las 16:32:00 GMT (una hora más en Canarias pues era horario de verano).

En esos momentos del lanzamiento hubo alguna preocupación en Houston porque el motor principal del lanzador no alcanzaba la potencia de empuje que se esperaba, pero se hizo un cambio y se puso en marcha la turbobomba del cohete para inyectar oxígeno líquido desde su depósito en lugar por la manguera de la torre de lanzamiento y todo quedó solventado.

Lanzamiento del Apolo 11. 16 julio 1969. NASA.

Emocionados, fuimos escuchando los hitos que se iban cumpliendo hasta conseguir insertar el Apolo 11 en la órbita terrestre y que eran anunciados por el Oficial de Relaciones Públicas, contados a partir del tiempo transcurrido desde el despegue (Ground Elapsed Time, GET): A las 00:13 GET comenzaron maniobras de alabeo y cabeceo de la nave; a los 00:42 GET se sobrepasó el modo interrupción del lanzamiento I-B; a 01:57 GET se sobrepasó el modo de interrupción del lanzamiento I-C; a los 02:17 GET se anunció el apagado S-IC y a las 03:13 GET la separación de las fases S-IC/S-II; a las 03:17 GET se sobrepasó el modo interrupción del lanzamiento III S-IVB a COI (Contingency Orbit Insertion); a las 07:42 GET se apagó el S-II; a las 09:00 GET se sobrepasó el modo interrupción del lanzamiento S-IV; a las 000:09:15 GET ocurrió la separación de las fases S-II/S-IVB y finalmente a las 00:11:45 GET se anunció la inserción en la órbita de aparcamiento.

Separación del Sistema de Lanzamiento de Escape (LES) de la nave Apolo. NASA S66-5114.

Los eventos de interrupción del lanzamiento estaban previstos para activar si había algún problema que no se podía resolver, el sistema de evacuación de los astronautas (Launch Escape Tower), situado en la parte alta del lanzador Saturno V anclado al módulo de mando (CSM), que lo separaba del lanzador y los astronautas llegaban a tierra en paracaídas, salvando así sus vidas.

USNS Vanguard. Utilizado por NASA en el Atlántico para dar soporte a la red MSFN.

A las 14:33 GET, Houston perdió la señal que recibía el barco Vanguard y a las 15:35 GET la adquirió en la Estación de Gran Canaria. A partir a las 18:23 GET comenzaron las conversaciones entre Houston y el Apolo 11 a través de nuestra estación y a las 18:42 GET, con una muy buena comunicación, Control les informa que hay una discrepancia entre el sistema inercial de guiado de la tercera fase del cohete y el de la del módulo de servicio de 0,22 grados por lo que solicitan que la corrijan. Así lo hicieron y, en algún momento a la vuelta de la Luna, parece que Armstrong comentó que gracias a esa corrección no se pasaron de largo de la Luna…

CYI. Radar de reflexión transportable de banda C, modelo MPS-16 (AN/FPQ-6). Prácticamente no se utilizó porque la antena USB era más precisa.

Los datos que proporcionaron los sistemas de seguimiento de la antena de USB y el radar de Banda C, de Gran Canaria permitieron calcular con exactitud la órbita y el periodo de circunvalación que era de 1 hora, 28 minutos y 16 segundos. Así, la siguiente estación que hacía el seguimiento, que era Tananarive, pudo hacer un apuntamiento muy preciso de su antena.

Estación de NASA en Tananarive (Madagascar). Red MSFN. Autor: se ruega confirmación.

Perdimos la señal en Gran Canaria a las 23:37 GET y los siguientes eventos que ocurrieron a través de las Estaciones de Tananarive (Madagascar), Carnarvon (Australia del Oeste), Honeysuckle Creek (Canberra) y Goldstone (California) fueron:

  • Adquisición de señal en Tananarive a las 37:04 GET.
  • Puesta en marcha los instrumentos ópticos a las 38:46 GET.
  • Adquisición de señal en Carnarvon a las 52:15 GET.
  • Adquisición de señal en Honeysuckle Creek a las 59:33 GET.
  • Adquisición de señal en Goldstone a las 1:29:02 GET.
  • Sobrepaso de interrupción de la Inserción en la órbita Translunar (ITL) a las 1:35:05 GET.
  • Vía libre para ITL a las 2:26:38 GET.
  • Encendido de motores para ITL a las 2:44:16 GET.

A partir de ese momento, el papel de las estaciones con antenas de 10 metros de la red alrededor del mundo incluida la de Gran Canaria, trasladaron la responsabilidad del seguimiento del Apolo 11 a las estaciones con antena de 27 metros de diámetro que, en nuestra longitud geográfica correspondía a la Estación de Fresnedillas y su respaldo, la de Robledo de Chavela, aunque continuaron activas las estaciones durante todo el vuelo como estaciones de reservas en casos de fallo, el seguimiento se hacía en los periodos en los que la nave era visible debido a la rotación de Tierra.

En Gran Canaria todos celebramos que habíamos participado en un hecho histórico que volvimos a celebrar el día 20/21 de julio con el aterrizaje en la Luna, pero esa es otra historia que intentaré contar en otro momento.

Valeriano Claros Guerra.

Las Rozas, 16 de julio de 2019.”

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Unas cuantas conferencias que no deberías perderte en las próximas semanas

23 septiembre 2019

Llega un final de septiembre y un mes de octubre cargado de conferencias interesantes que no deberías perderte si eres un “lunático”. Además, en algún caso, no hace falta venir a Madrid para disfrutarlas, como suele ocurrir en la mayoría de las veces.

Comenzamos con el repaso:

Pasado mañana, 25 de septiembre, José Manuel Grandela imparte, en el Salón de Actos del Museo de la Evolución Humana de Burgos, la charla “El primer hombre en la Luna: España lo hizo posible”.  Hora: 20:15 h.

ACTUALIZACIÓN (20/10/19): Enlazamos el video de la charla y una entrevista a Grandela.

Dos días después, el viernes 27 de septiembre, Quixote Innovation, a través de su presidente, ha tenido la generosidad de invitarme a impartir una charla en el Museo del vino de Valdepeñas (Ciudad Real) sobre el papel de España en la llegada del ser humano a la Luna. Os esperamos allí a partir de las 20:30 h.

Ese mismo día, el viernes 27 de septiembre, José Manuel Urech e Isaac Domínguez darán la conferencia “Exploración y telecomunicaciones espaciales, pasado y presente de las estaciones españolas” en la sede del Instituto de la Ingeniera de España en Madrid. Hora de comienzo: 18:30 h. Hay que recordar que esta actividad se encuadra dentro del ciclo de eventos de exploración espacial para conmemorar el 50º aniversario de la llegada a la Luna y que ya anunciamos en este blog, gracias a Juan F. Cabrero.

Llegamos a octubre. El miércoles 2, a las 19 h, en la sede del CaixaForum de Sevilla, José Manuel Grandela impartirá su conferencia “El primer hombre en la Luna. España lo hizo posible”.

Dos días después, el viernes 4 de octubre, Valeriano Claros impartirá, en la Casa del Cultura de su localidad natal de Fuengirola (Málaga), la charla “50 aniversario de la llegada del hombre a la luna”. El evento comenzará a las 20 h.

El 4 y 5 de octubre, otra vez dentro del ciclo de eventos de exploración espacial para conmemorar los 50 años de la llegada del hombre a la Luna, Juan F. Cabrero nos hablará sobre “Música y Luna” desde el Planetario y el Museo lunar de Fresnedillas. (ACTUALIZACIÓN 24/09/2019: Se ha pospuesto la actividad del Planetario, seguramente hasta el mes de Diciembre. La actividad del día 5 en Fresnedillas será una observación de la Luna y de las estrellas).

A finales de octubre habrá otra conferencia de Valeriano Claros en Madrid, pero hasta que no se confirme oficialmente no lo anunciaremos en el blog y en Twitter. Estad atentos.

El miércoles 4 de diciembre, José Manuel Grandela viajará a Zaragoza para impartir su conferencia “El primer hombre en la Luna. España lo hizo posible” en el CaixaForum de la ciudad. Hora de comienzo: 19 h.

Tenemos trabajo. ¡No os las perdáis!

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