I semana de cine del espacio en Robledo de Chavela

15 agosto 2017

Durante los próximos días 16, 17 y 18 de Agosto se desarrollarán una serie de actividades en Robledo de Chavela, municipio de la sierra de Madrid que alberga las instalaciones del MDSCC de NASA-INTA, relacionadas con la Historia de la carrera espacial.

I semana de cine del espacio – miércoles 16

Cabe destacar la proyección de la película “Apolo 13”, protagonizada por Tom Hanks, y el debate posterior con la participación de nuestro admirado José Manuel Grandela, ingeniero de NASA que vivió aquella misión en 1972 desde su puesto en la Estación de Fresnedillas. Grandela también participara en el debate coloquio que habrá después de la proyección de la película “Marte” el día siguiente.

I semana de cine del espacio – Jueves 17 y Viernes 18

Os animamos, desde este blog, a asistir y participar en todos estos estupendos actos si estáis por la zona.

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La generación de Marte, el documental de Netflix

5 julio 2017

Hace unos meses, escribía en el blog de la Asociación Española de Comunicaciçon Científica un artículo sobre si era posible realizar un vuelo tripulado a Marte en la próxima década. Después de razonar sobre una serie de cuestiones como el tipo de misión, el tamaño de la nave, el número de astronautas, las comunicaciones y la financiación, la conclusión a la que llegaba era que veía muy difícil conseguir llevar a unos seres humanos a la superficie de Marte en ese periodo de tiempo.

Sin embargo, al igual que pasa con la Luna, de vez en cuando se divulgan artículos, se realizan reportajes o, como en el caso que nos ocupa, se producen documentales en los que se plantea, o se quiere plantear, la idea de que si se puede conseguir lo que sería, probablemente, el mayor logro del Hombre hasta la fecha. La experiencia, por el contrario, me dice que al final no es más que otra campaña de humo, que se reactiva un tiempo después, en sucesivos ciclos.

El documental “La generación de Marte”, que se puede ver este año 2017 en Netflix, sigue a un grupo de adolescentes norteamericanos que están en un campamento espacial de NASA y juegan, de una manera más o menos realista, a simular cómo sería un viaje espacial tripulado a Marte. Como un documental solo de esta temática sería, probablemente, bastante aburrido, el director intercala entrevistas con expertos – como Neil deGrasse Tyson o Michio Kaku – e imágenes de la historia de la carrera espacial, situando el inicio de la misma en los cohetes V2 diseñados por Wernher von Braun durante la Segunda Guerra Mundial.

Según el documental, la generación de Marte es la generación de los adolescentes actuales. Ellos son los que deben convertirse en astronautas y explorar el planeta rojo. Alguno afirma, incluso, que se ha de ir porque simplemente es “cool” (palabra inglesa que significa genial, guay…). Y es que, a falta de dinero, no queda más remedio que pensar en otro tipo de motivaciones.

Es cierto que ir a Marte sería algo grandioso. Que el precedente del Programa Apolo nos dejó con ganas de más y que seguramente nadie se arrepiente de haber ido a la Luna hace ya casi cincuenta años. Es cierto también que a todos nos gustó ir a la Luna y que ir a Marte sería mejor aún pero mientras no haya un líder visionario, como Kennedy lo fue en su momento, que apoyado por unas acciones de marketing que vendieran muy bien al, ya famoso, “contribuyente” el tremendo esfuerzo que va a ser necesario realizar, ningún avance real se va a lograr.

Sin duda, el mayor problema tecnológico que existe hoy en día es que ir con un cohete a la órbita baja de la Tierra (a unos 400 kilómetros de altura) resulta muy caro. Sin embargo, poca innovación se ha producido en los últimos cincuenta años para resolver este asunto. La prueba es que el nuevo cohete que está desarrollando NASA, el SLS, utiliza prácticamente los mismos motores que se diseñaron para el transbordador espacial. La solución parece que va a venir de Elon Musk y sus cohetes reutilizables de SpaceX pero no se sabe aún si este proyecto actuará como catalizador que haga reaccionar, de una vez, a las agencias espaciales de los distintos países y a la industria privada.

Está muy bien entrenar a chavales desde pequeños para que puedan ir a Marte en un futuro más o menos cercano, pero si no se va al planeta rojo no es por falta de entrenamiento sino por falta de apoyo público y de “marketing”, básicamente. Mientras esto no se canalice lo único que nos quedará será visionar, de vez en cuando, este tipo de documentales porque, ahora, todos sabemos que en realidad, la generación de Marte va a ser la generación perdida de Marte…

(Artículo publicado originalmente en el blog de la Asociación Española de Comunicación Científica).

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El astronauta, la película de Tony Leblanc rodada en la estación de Fresnedillas

23 junio 2017

En 1970, un año después de la llegada del Hombre a la Luna con el Apolo 11, se estrenaba la película española titulada “El astronauta”. Se trataba de una comedia producida por el gran Pedro Masó y protagonizada por los geniales Tony Leblanc, José Luis López Vázquez, José Luis Coll y José Sazatornil entre otros. En ella se relataba la hilarante historia en la que la agencia espacial española SANA (jugando con las mismas letras que NASA) intentaría mandar a Tony Leblanc a pisar la Luna… Si los norteamericanos podían hacerlo, los españoles no íbamos a ser menos… El resultado mejor verlo para disfrute de todos los espectadores.

Pues bien, como se ha contado en este blog varias veces, hubo algunas secuencias que se grabaron dentro de la estación de seguimiento de vuelos tripulados de NASA-INTA que se encontraba, durante los vuelos de los Apolo, en Fresnedillas de la Oliva (Madrid). Luis Ruiz de Gopegui, el director español de la estación en aquellos tiempos, me contó que, una vez finalizado el rodaje de esas secuencias, se organizó una comida entre los trabajadores de Fresnedillas y los actores. José Manuel Grandela también me contó que el famoso botijo que sale en la película se lo pidió Tony Leblanc y era el que utilizaban los técnicos “reales” para sofocar el calor dentro de la estación.

Ahora, gracias a otro técnico, Luis F. Rojo, se ha podido localizar en YouTube las partes de la película en la que salen las secuencias grabadas dentro de la estación de Fresnedillas y que adjuntamos a continuación para vuestro deleite. Pero no dudéis en ver la película entera, que merece la pena.

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Lunar, un corto hecho con las fotografías del Programa Apolo

30 mayo 2017

Seguimos creyendo que el Programa Apolo que consiguió llevar a 12 hombres a pisar la superficie de la Luna, sigue fascinando a muchas personas. La prueba es que, a casi 50 años de la llegada del Apolo 11 a nuestro satélite, se sigue generando material y contenido sobre aquella gran aventura del Ser humano.

Lo último que hemos podido ver, y admirar, en ese sentido, es un corto de poco más de 7 minutos titulado “Lunar” el cuál se ha realizado, única y exclusivamente, con las fotografías que tomaron los astronautas en todas las misiones Apolo. Si a eso le añades una banda sonora y, sobre todo, aplicas una serie de técnicas a las fotografías para dar sensación de movimiento el resultado es realmente maravilloso.

Captura del corto “Lunar”.

Hay que dar las gracias a los hermanos Christian y Wolfgang Stangl que han trabajado durante 18 meses para dar forma a este corto tan espectacular y les animamos, desde aquí, a que continúen con este tipo de iniciativas.

(Vía mi madre, ¡gracias mamá!).

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Life (Vida), la película

18 abril 2017

La amplitud del cine de ciencia ficción permite visionar películas claramente fantásticas o, como en el caso de Life, proponer una situación que, a día de hoy, se antoja un tanto lejana pero que en unas pocas décadas podría ser algo a tener en cuenta. En cierta manera, Life, podría ser calificado como un film visionario.

Y es que la premisa de Life [ojo spoiler], una sonda procedente de Marte que trae consigo unas muestras biológicas para ser analizadas en la Estación Espacial Internacional (EEI) y determinar que, efectivamente, hay vida (y de la peligrosa) en Marte antes de ser re-enviadas con seguridad a la Tierra, podría ser una situación bastante realista de aquí a unos pocos años.

La película plantea un bicho que va creciendo por momentos tanto en tamaño como en mala leche. Esto, hay que reconocer, no es nuevo en el cine y se ha contado ya en numerosas ocasiones. Tampoco es nueva la actitud que toman los astronautas hacia el bicho, que no es otra que la de intentar acabar con él a toda costa. Life no se va a destacar por su originalidad en el uso, por parte de la tripulación de la EEI, de los distintos recursos para acabar con la vida del bicho. Retahíla de métodos de destrucción demasiados usados ya en el cine de ciencia ficción. Por un lado nos encontramos con el uso de un lanzallamas dentro de una nave espacial. Algo que en la realidad sólo se podría calificar como de auténtica locura ya que un fuego en el espacio, aparte de consumir parte del oxígeno que hay en la nave para poder respirar, es de las cosas más peligrosas que existen puesto que es muy difícil de apagar en gravedad cero. En otro momento de la película se plantea abrir las escotillas de la nave para sacar el oxígeno (y hacer que el bicho muera de asfixia) o bien para que la temperatura de la nave se iguale a la del espacio exterior, que es de unos -270º C aproximadamente, y congelarlo. Eso sin olvidar tampoco la bajada de la presión que afectaría negativamente, tarde o temprano, al organismo procedente de Marte.

Pero lo realmente interesante de la película es el planteamiento, muy acertado, sobre qué hacer en caso de encontrar vida más allá de nuestro planeta. Cómo deberíamos reaccionar y, sobre todo, qué procedimientos deberíamos desarrollar para evitar que una gran oportunidad como esa se transforme en una amenaza grave para toda la humanidad.

Life (Vida) – Fotograma de la película.

Sin duda, encontrar vida en otros lugares del Universo sería considerado como el mayor descubrimiento hecho por los Seres humanos. Resolvería muchas cuestiones científicas y generaría tal cantidad de nuevo conocimiento que sería beneficioso para todos nosotros. Sin embargo, este hecho conllevaría un dilema, una paradoja, y es la de cómo descartamos que esa nueva fuente de vida no sea, en realidad, un arma de doble filo. De hecho, hoy en día, muchos científicos como Stephen Hawking abogan por controlar nuestras emisiones radioeléctricas hacia el Universo para evitar ser detectados por civilizaciones extraterrestres más avanzadas que nosotros y evitar posibles “sustos”.  Por tanto, desde un punto de vista científico, tan importante sería encontrar vida extraterrestre como desarrollar todos los procedimientos recurrentes de seguridad que, cómo se muestra en el film, permitan evitar que la amenaza se propague si falla uno o varios de ellos. Procedimientos de seguridad que en muchos casos ya están implementados en la vida civil, como por ejemplo en hospitales para evitar el riesgo de contagiar epidemias o en el caso de las centrales nucleares para, en caso de accidente, contener la radiación. También ha habido un precedente real durante la carrera espacial cuando en las tres primeras misiones del Programa Apolo que tocaron la Luna (Apolo 11, Apolo 12 y Apolo 14), los astronautas que regresaban de allí eran metidos en una caravana aislada a modo de cuarentena por si en la Luna hubiera algún organismo peligroso para la humanidad. Pero enseguida se comprobó que no había peligro, cosa que no siempre va a ser así. Por esa razón, lo más seguro para nosotros, como especie, sería estudiar esa posible vida en su medio natural, es decir, enviando astronautas y científicos a la superficie de Marte, si ese fuera el caso.

Tripulación del Apolo 14 en el módulo de cuarentena después de regresar de la Luna.

Volviendo a la película, todos estos asuntos de seguridad se tratan desde una perspectiva bastante realista, aunque haya otros aspectos, como decíamos al principio, que se obvian con el fin de generar la típica tensión al espectador en este tipo de tramas. En resumen podemos afirmar que estamos ante un film bastante correcto.

En definitiva, si te gusta la ficción realista, al estilo de Gravity, mezclada con un poco de tensión, al estilo de Alien, no debes perderte Life, pero lleva cuidado que tanta curiosidad mató al gato…

(Este artículo se publicó, previamente, en el blog de cine El Palomitrón el día 16 de abril de 2017 como una colaboración).

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Lo que ha divulgado el cine sobre la Luna

1 marzo 2017

01-le-voyage-dans-la-lune-560x162pxDesde los inicios del cine, éste no ha sido ajeno a contar y divulgar historias sobre la Luna. Historias de todo tipo; reales o inventadas, dramas o comedias. Y es que la Luna siempre ha estado ahí, encima de nosotros, durante generaciones y generaciones de seres humanos que imaginaron cómo sería viajar y estar sobre nuestro satélite. El cine, como el resto de las artes, nos ha ayudado a sentir y a evocar lo que sólo 12 hombres pudieron hacer entre 1969 y 1972.

Si echamos la vista atrás, entre los años 1902 y 1929 se produjeron tres películas mudas que, sin duda, han pasado a la historia del cine. La primera de ellas es “El viaje a la Luna” (Le Voyage dans la lune) de Georges Méliès. Seguramente sea la primera película de ciencia ficción que se hizo. En 1919 se adaptó una novela de H.G. Wells para realizar la película “El primer hombre sobre la Luna” (The first men in the moon) y en 1929 el director Fritz Lang envió a la primera mujer allí en “Una mujer en la Luna” (Frau im Mond) después de realizar una de las primeras cuentas atrás de la historia de los lanzamientos espaciales.

02-con_destino_a_la_luna-560pxLa mitad del siglo pasado fue una época bastante prolífica en cuanto a viajes cinéfilos a nuestra satélite. En 1950 se estrenó “Con destino a la Luna” (Destination Moon), una película en Tecnicolor, bastante realista, por cierto, y Óscar a los mejores efectos especiales que ha quedado ya como un clásico del género. Dos años más tarde, Commando Cody tuvo que enfrentarse al rey Retik de la Luna el cual quería apoderarse de la Tierra en “Radar men from the moon”.  En 1953, “Proyecto Base lunar” (Project Moon Base) ya se imaginaba que en los años 70 estaríamos pisando la Luna en medio de la Guerra Fría. Ese mismo año se estrenaba otra maravilla que hará las delicias de muchas mujeres (y hombres) de hoy en día, “Las mujeres gato de la Luna” (Cat-Women of the Moon) en donde unas mujeres vestidas de gato, obvio, quieren liberar a las mujeres terrestres del poder de los hombres, ¿les suena? El año 1958 fue bastante intenso en historias lunares contadas en el cine. Incluso en Italia se atrevieron a enviar a Totó a nuestro satélite en “Totó en la Luna” (Totò nella Luna). “Invasión a la Luna” (Missile to the moon) fue otra cinta que dejó clara la presencia femenina en la Luna. Tampoco podemos olvidar la adaptación de la novela de Julio Verne “De la Tierra a la Luna” (From the Earth to the Moon) que se hizo ese año en Estados Unidos. Finalmente, la década terminaba con una invasión de extraterrestres que procedían de la Luna y que tenían la rara habilidad de adueñarse de los cadáveres de nuestros muertos en “Invasores invisibles” (Invisible invaders).

03-cuenta_atras-560pxLa década de los 60, tan importante para la Historia de la carrera espacial, comenzó con “12 to the moon” con más extraterrestres peligrosos, con una comedia para buscar al astronauta ideal en “Man in the moon” y con una película erótica en donde veíamos como la Luna estaba habitada por mujeres desnudas en “Nude on the moon”. En 1963 se estrenaba “Un ratón en la Luna” (The mouse on the moon) otra comedia absurda a más no poder sobre la carrera espacial librada por los norteamericanos y los soviéticos. Un año después se volvía a adaptar la novela de H. G. Wells “First men in the moon” con el título de “La gran sorpresa”. Posteriormente llegaría “Motín en el espacio exterior” (Mutiny in Outer Space) que tiene a un hongo asesino de protagonista, nada menos. En 1967 se estrenaban las comedias “Chiflados del espacio” (Rocket to the Moon) y “El astronauta reacio” (The Reluctant Astronaut) con Leslie Nielsen entre sus protagonistas. En el año 1968, cuando el Programa Apolo empezaba a enviar las primeras misiones tripuladas con el Apolo 7 y el Apolo 8, se estrenó otra película italiana titulada “Órbita mortal” (…4 …3 …2 …1 …morte) en donde, esta vez, somos los humanos los que ayudamos a los extraterrestres. También en ese año se estrenó “Cuenta atrás” (Countdown) en donde se envía a James Caan a la Luna en una misión suicida pero con un trasfondo muy realista sobre el Programa Apolo. Como inciso, también diremos que en 1968 se estrenó “2001, una odisea en el espacio”, en donde hay un extraño monolito sobre una (la) Luna. Un año más tarde, en 1969, cuando el Hombre llegó a la Luna, pudimos ver en los cines “Luna cero dos” (Moon zero two) donde se trata el asunto de los viajes espaciales para turistas y “Atrapados en el espacio” (Marooned) que, aunque no está ambientada específicamente en la Luna, tiene a Gregory Peck, Richard Crenna y Gene Hackman como protagonistas y merece la pena ser visionada.

03-el_astronauta-560pxLos españoles no podíamos desaprovechar los momentos históricos que se estaban desarrollando a principio de los años 70 en relación a nuestro satélite natural, así que José Luis López Vázquez, José Sazatornil, Antonio Ozores y José Luis Coll se pusieron manos a la obra para enviar a Tony Leblanc  a pisar la Luna y arrebatar a los norteamericanos ese honor en “El astronauta”. Por cierto, hay que decir que algunas secuencias de esta película se grabaron en la estación de seguimiento de Fresnedillas (Madrid). Pocas películas sobre el tema se han localizado en instalaciones reales e históricas. Cinco años después de aquello, Italia volvió a sorprendernos con “Huellas de pisadas en la Luna” (Le orme) en donde se contaban las extrañas visiones de la protagonista acerca de un astronauta con cara de Klaus Kinski. Ese mismo año se estrenó “Polizón a la Luna” (Stowaway to the Moon) con un niño de 11 años que desea ver las estrellas y lo consigue casi sin querer. En 1976 se adaptaba para televisión la vida de Buzz Aldrin, segundo hombre en pisar la Luna con el Apolo 11, en “Regreso a la Tierra” (Return to Earth). Casi a punto de finalizar la década de los 70 se volvió a adaptar una novela de H. G. Wells en “El mundo que viene” (The Shape of Things to Come) relatándonos cómo puede ser la vida en colonias en la Luna.

La década de los años 80 no fue muy prolífica en cuanto a cine sobre la Luna, a lo mejor por el influjo que empezaba a tener Marte como anhelo próximo. Sin embargo, en 1987, se estrenaba “Amazonas en la Luna” (Amazon Women on the Moon) el típico despropósito de aquellos años. Dos años más tarde podíamos ver “Trampa en la Luna” (Moontrap), con más robots que quieren invadirnos desde nuestro satélite.

apolo-13Los 90 tampoco fueron años de mucha producción sobre la Luna. Se empezaba con una película de terror en el espacio llamada “La cara oculta de la Luna” (The Dark Side of the Moon) que seguro que hace las delicias de Iker Jiménez. Sin embargo, en 1995 se estrenó “Apolo 13” (Apollo XIII). Una obra maestra y la mejor película que se ha hecho sobre el Programa Apolo. El nivel de detalle y exactitud sobre la, posiblemente, mejor actuación de toda la historia de NASA, a pesar de ser una misión fallida, es abrumador. No es de extrañar que Tom Hanks cogiera el testigo tres años después  y decidiera producir una serie para televisión de 12 capítulos contando todo el Programa Apolo, con ese mismo equipo técnico, que es casi mejor aún que la propia película. Estamos hablando de “De la Tierra a la Luna” (From the Earth to the Moon).

05-moon-560pxEl nuevo milenio comenzó con Clint Eastwood narrando, como solo él sabe hacer, una historia del espacio llamada “Space Cowboys”. La Luna no es protagonista de la misma pero sí que tiene una secuencia final con Frank Sinatra cantando “Fly me to the Moon” de las que no se olvidan. Tuvimos que esperar nueve años más para ver otra grandiosa película, rodada con muy pocos medios pero con mucha imaginación, titulada “Luna” (Moon) en donde podemos ver a un enorme Sam Rockwell. En 2010, la BBC emitió por televisión la adaptación, una vez más, de la novela de H. G. Wells con el título de “Los primeros hombres sobre la Luna” (The First Men in the Moon).

A partir de 2011 nos encontramos, solamente, con películas sobre la conspiración lunar. La moda empezó con “Apolo 18” (Apollo 18), una película de terror rodada con metraje encontrado que nos habla de una misión secreta durante el Programa Apolo. Por otro lado tenemos “Caminantes lunares” (Moonwalkers) de 2015 y finalmente “Operación Avalancha” (Operation Avalanche) todas pasaron sin pena ni gloria.

En estos tiempos en los que el ser humano no sabe muy bien qué hacer en el espacio, donde el viaje a Marte parece ser el siguiente paso natural que se debería tomar pero que resulta, no nos engañemos, extremadamente complicado y caro, quizás deberíamos volver a mirar un poco más cerca para darnos cuenta de que, en el fondo, lo que habría que hacer sería volver a la Luna. A lo mejor, recordando las películas anteriormente citadas, podemos volver a recuperar ese espíritu aventurero, propio de nuestra especie, y que hizo que quisiéramos no solamente observar ese gran punto blanco que hay en el cielo sino ir allí en persona.

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Figuras ocultas (película)

14 febrero 2017

00-figuras-ocultasEn 1961 no hacía aún ni 100 años desde que se hubiera abolido la esclavitud en EE.UU. – recordemos que fue en 1863 cuando el presidente estadounidense Abraham Lincoln proclamó la emancipación y hasta 1865, cuando terminó la Guerra de Secesión norteamericana, no pudo entrar en vigor -. Por otro lado, desde hacía 6 años, se estaba produciendo lo que se llamaría el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos que comenzó en 1955 con el asesinato de un joven negro llamado Emmett Till. Si eso no fuera suficiente, en 1961, empezaba a librarse otro conflicto entre los EE.UU. y la Unión Soviética por el control del espacio. Conflicto en el que empezaban ganando claramente los rusos al haber enviado antes que nadie al cosmonauta Yuri Gagarin al espacio.

Los norteamericanos, como decimos, iban bastante más retrasados, pero NASA intentaba poner toda la carne en el asador para cambiar cuanto antes esa situación. Para ello disponía de una cantidad ingente de recursos, tanto económicos como de personal. Obviamente se buscaban a los mejores ingenieros, científicos y gestores. La gran mayoría del personal, como se puede uno imaginar, eran hombres blancos. En aquella época, en aquel lugar, había poco sitio para las mujeres y menos aún para las mujeres negras. Sin embargo, a pesar del evidente machismo y segregación de esa sociedad, había un pequeño grupo de mujeres negras que trabajaban para NASA en labores técnicas, en concreto, matemáticas que calculaban y repasaban todas las operaciones necesarias que definían los parámetros de los vuelos al espacio. Hay que recordar que en aquellos tiempos los ordenadores no eran aparatos comunes ni habituales.

02-figuras-ocultasPues bien, entre esas mujeres negras, destacaron tres por su nivel de excelencia en sus respectivos campos. Tanto fue así que incluso tuvieron un papel fundamental en confirmar los cálculos para que los vuelos al espacio de los primeros astronautas norteamericanos del Programa Mercury fueran todo un éxito. Sin embargo, esa excelencia no las proporcionó facilidades inmediatas en ese ambiente machista y racista en el que vivían. A pesar de todo, pocos aceptaban su compañía ni reconocían sus esfuerzos por hacer un buen trabajo. Pero su perseverancia, inteligencia y actitud lograrían, con mucho trabajo eso si, que poco a poco cambiara esa situación. Llegando a ser reconocidas públicamente, unos años después, por NASA y por el Gobierno norteamericano como pioneras en la carrera espacial.

Pues bien, de todo esto trata la película de “Figuras ocultas”.  Una película interesante desde el punto de vista formal; guión y ritmo correcto, buenas interpretaciones en general y efectos especiales y banda sonora que apoyan la historia. En definitiva, un buen entretenimiento para pasar dos horas.

03-figuras-ocultasSin embargo, como puntos débiles, destacaríamos que, aunque es una historia que capta la atención del espectador, no consigue que empaticemos totalmente con ella, probablemente porque, en definitiva, se trata de un relato histórico muy específico de los EE.UU. Nuestra sociedad y cultura se han movido y se mueven actualmente por otros derroteros. Hay que recordar que aún hoy en día el tema del racismo en EE.UU. es delicado cuanto menos.

Podríamos afirmar que se trata de una película de moda. Ya que en los últimos años se han realizado filmes que tratan de sacar a la luz historias sobre el racismo, la esclavitud y la lucha por los derechos civiles de las personas de raza negra. Seguramente, como un ejercicio de perdón de parte de la sociedad “blanca” norteamericana hacia ellos.

Para los amantes de la Historia de la carrera espacial es un film que hay que ver y que en muchos momentos se disfrutará.

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