Las mil caras de la Luna

22 agosto 2019

Las mil caras de la Luna. Autora: Eva Villaver. Edición: Miguel A. Delgado. Editorial: HarperCollins. Año: 2019. 205 páginas. ISBN: 978-84-9139-368-9.

Tengo que reconocer que leyendo este libro de la simpática astrofísica palentina Eva Villaver, me ha sacado un poco del “monotema Apolo 11” de estas últimas semanas en las que se cumplían 50 años de aquella gesta humana. Y es que, aunque no me he ido de la Luna, si me ha ayudado a poner el foco en otros aspectos distintos a los puramente históricos o técnicos en los que suelo moverme cuando miro hacía ella.

Eva, a la que tuve el gusto de conocer cuando compartimos el “Hay vida en martes” que organizó Fundación Telefónica sobre la llegada del ser humano a la Luna por primera vez, es capaz de mostrarnos la cara oculta de la Luna, lo que ha estado muchas veces escondido, o al menos, esas pequeñas historias (y no tan pequeñas) que pasan desapercibidas pero que, en realidad, siempre han estado ahí, porque como dice el subtítulo de esta obra; no tenemos que regresar a la Luna, porque siempre hemos estado allí.

De todas las historias que me ha descubierto Eva, algunas de las que marqué con un lápiz en el lateral del libro son: de donde viene el bello nombre del mar de la Tranquilidad, su crítica al esoterismo pseudocientífico y al método Velikovski de hoy en día, la explicación del viento haciendo uso del reguetón y la música clásica y la alergia, o más bien rinitis, que puede provocar la Luna, la cual tiene una ligera atmósfera que podría caber casi toda ella en un camión de 24 toneladas…

La Luna siempre ha estado presente para el ser humano y hasta que pudimos llegar a visitarla, hace ahora 50 años, nos hemos dedicado a contemplarla, a imaginarla, a escribirla, a fotografiarla, a quererla y a temerla, a soñarla, a amarla, a odiarla… La Luna es parte de nosotros, la Luna somos nosotros porque sin su presencia, probablemente, la vida no hubiera sido posible en la Tierra.

Tú lunático, si quieres una lectura refrescante para las noches calurosas de verano, aderezada con un ligero toque canallita e irónico, tienes que hacerte ya con un ejemplar de este libro.

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Dos horas y media en la Luna, el artículo en el suplemento “Fuera de Serie”

13 julio 2019

Fuera de Serie (6 y 7 de julio 2019). Expansión y El Mundo.

“A las 9:32 a.m. del 16 de julio de 1969, los cinco motores F-1 del Saturno V rugían enérgicamente para emprender su vuelo hacia la Luna. Capaces de bombear más de 12.000 litros por segundo, eran los más potentes construidos hasta la fecha. Los cañaverales de la costa de Florida estaban atestados de gente que no quería perderse el momento histórico profetizado por Kennedy ocho años antes.

En lo alto del cohete, dentro del módulo de mando de la nave Apolo, iban tres astronautas: el comandante Neil Armstrong, el piloto del módulo lunar Edwin “Buzz” Aldrin y el piloto del módulo de mando Michael Collins. Solo los dos primeros intentarían bajar a la superficie de la Luna, dentro del módulo lunar, cuatro días más tarde. Sería la primera vez en la Historia. Era la misión número 11 del Programa Apolo.

A los 2 minutos y 42 segundos, la primera fase del cohete se separaba, caía al Atlántico, 66 kilómetros más abajo, y se encendía la segunda, que permitiría llegar a los 187 kilómetros de altitud. Los alcanzó solo nueve minutos después del lanzamiento. No quedaba más que un último empujón de tres minutos, pero antes el cohete tenía que desprenderse de la segunda fase, que también caería al Atlántico, encendiéndose la tercera y última. Doce minutos después del lanzamiento, el Saturno V alcanzó la órbita terrestre a unos 190 kilómetros de altitud. Esta fase se controlaba y confirmaba desde la estación terrestre que NASA, en colaboración con el Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA), había instalado en las Islas Canarias. Comprobado que la nave y sus tripulantes se encontraban bien, la tercera fase se volvía a encender proporcionando la velocidad necesaria para salir de la influencia de la gravedad terrestre y recorrer los 384.000 kilómetros que les separaban de la Luna.

Tres días después, separada ya de la tercera fase (que, a diferencia de las de la mayoría de otras misiones lunares, que se estrellaban sobre la superficie de la Luna, acabó en órbita heliocéntrica, dando vueltas al Sol), la nave Apolo entró en órbita lunar. Estaban ya a solo 120 kilómetros de la superficie. Mientras Collins permanecía en el módulo de mando Columbia, Armstrong y Aldrin ocupaban sus puestos en el módulo lunar Águila. Cerraron la escotilla que comunicaba los dos módulos y las dos naves se separaron. “¡El Águila tiene alas!”, dijo Armstrong. Comenzaba el momento crucial, pero antes había que comprobar que las varillas que pendían de las patas del módulo lunar estaban bien desplegadas para que pudieran detectar el primer contacto con la Luna. Todo estaba perfectamente, por lo que se inició el descenso. Era el 20 de julio de 1969.

Para bajar a la Luna, lo que tenía que hacer el módulo lunar, básicamente, era frenar y así disminuir su velocidad orbital. Si en la maniobra algún problema hiciera tomar la decisión de cancelar la misión, los astronautas del módulo lunar podían volver a encontrarse con Collins, situado unos kilómetros por encima.

Cuando el Águila se encontraba a unos 10 kilómetros de la superficie sonaron dos alarmas (la 1202 y la 1201) que avisaban de que el ordenador estaba saturado con múltiples operaciones y tenía que priorizarlas. Pasaron unos largos segundos hasta que se comprobó que no eran motivo de cancelación y el descenso podía continuar. Cuando quedaban solo 10 metros, los astronautas pudieron ver por las ventanillas cómo los gases del motor de la etapa de descenso del módulo lunar formaban una nube de polvo. A poco más de metro y medio las sondas de las patas tocaron el suelo y se encendió la luz de contacto. “Contact light”, anunció Buzz Aldrin. El módulo lunar se había posado. Después de unos segundos eternos, Armstrong dijo: “Houston, aquí Base Tranquilidad, el Águila ha aterrizado”. Fue en la estación de NASA de Fresnedillas de la Oliva, en la sierra de Madrid, donde se pudieron escuchar esas palabras por primera vez en la Tierra, y de allí, gracias a un enlace de comunicaciones proporcionado por la Compañía Telefónica Nacional de España, al centro de control de misión en Houston.

Solo quedaba poner la guinda al pastel: salir del módulo lunar y caminar sobre la superficie. 109 horas, 24 minutos y 23 segundos después del lanzamiento del Saturno V, y cuando Neil Armstrong presionaba el polvo lunar con una de sus botas, se pudo escuchar la famosa frase que quedaría grabada en la Historia del Homo sapiens: “Este es un pequeño paso para un hombre, un gigantesco salto para la humanidad.” A los pocos minutos, Aldrin salió a la superficie lunar calificando el paisaje que veía como de una “magnífica desolación”. Después vinieron las fotografías, la recolección de rocas, la instalación de diversos experimentos científicos, la colocación de la bandera y una conversación telefónica con el presidente Nixon. Todo ello en dos horas y media: 2 horas, 31 minutos y 40 segundos, exactamente.

El retorno a la órbita lunar, donde les esperaba Collins, y el regreso a la Tierra transcurrieron de forma rutinaria. Todo lo rutinario que podía ser un regreso así. El 24 de julio el Columbia amerizó en el Pacífico con los tres insignes pasajeros y 20 kg de rocas lunares. Ya en tierra, para asegurarse de que los astronautas no traían patógenos peligrosos, fueron puestos en cuarentena tres semanas.

En noviembre de ese año, otros dos astronautas, Charles Conrad y Alan Bean, volvieron a pisar la Luna con el Apolo 12. La última misión lunar fue la del Apolo 17, en diciembre de 1972. En total 12 hombres han caminado sobre la Luna. El tiempo conjunto que permanecieron suma 300 horas, poco más de 12 días.

Ninguna otra persona ha vuelto. Aparte de ser una aventura muy peligrosa, no existen los condicionantes políticos ni se dispone del dinero para financiar otra gesta similar. Pero mereció la pena. Nuestra civilización había probado, por primera vez, que era capaz de realizar viajes interplanetarios.”.

NOTA: Artículo publicado en el suplemento “Fuera de Serie” del fin de semana del 6 al 7 de julio de 2019. Este suplemento se entrega junto con el diario Expansión y el diario El Mundo.

Agradezco, desde aquí, a “Fuera de Serie” y, en especial, a Víctor Rodríguez su generosa invitación.

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Novedades editoriales sobre el Programa Apolo: tres libros más y un cómic

11 julio 2019

Esto es un no parar. Ya lo decía aquí hace casi dos meses; surge material nuevo casi a diario, con esto de celebrar los cincuenta años del Apolo 11.

OBJETIVO LA LUNA: Testimonios de la carrera espacial. De National Geographic. RBA libros. Recopila una serie de artículos de la época del Programa Apolo, desde 1959 hasta 1969, con una selección de fotografías y gráficos de altísima calidad.

VIAJE A LA LUNA: Curiosidades y hechos fascinantes que aún no conoces. De Montero, Mosquera y Reyero. Editorial Lid. El libro se presenta el próximo día 18 de julio en la Librería Pangea de Madrid. Por tanto, a día de hoy, aún no lo he podido tener entre mis manos, pero parece que no tiene mala pinta a priori.

EN LA MAGNÍFICA DESOLACIÓN: La odisea del Apolo 11 y los misterios de la Luna. De Daniel Valverde. Editorial Guante Blanco.  Otro libro que estoy a la espera de recibir. A priori parece que lucha contra los “conspiranoicos”.

APOLO. De Fitch, Baker y Collins. Norma Editorial. Comic sobre la misión del Apolo 11. Muy bien editado y bastante preciso con relación a los hechos ocurridos, pero sin dejar de ser un cómic.

Por cierto, las editoriales parece que se han puesto de acuerdo con la elección de la fotografía de las portadas…

No descartéis que siga habiendo más novedades. Hay que aprovechar, que luego estaremos meses (o años) de sequía otra vez. 😉

¡Ah! Y gracias a Carlos, Alfonso y Juan por los “chivatazos”.

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Cómo viví el “Hay Vida en martes” sobre la Luna, en el Espacio Fundación Telefónica

5 julio 2019

Ya está colgado el video de la nueva edición de “Hay Vida en martes” sobre los cincuenta años de la llegada del hombre a la Luna por primera vez.

El evento, como sabéis si sois habituales a este blog, está organizado por Espacio Fundación Telefónica en el marco de la exposición “De Madrid a la Luna”, y tuve el honor de participar dado que ejerzo de “comisario” de la exposición.

Mi primer comentario ha de ser para mis compañeros de comida, camerino y escenario: la palentina Eva Villaver que ha escrito un libro maravilloso sobre la Luna y que reseñaremos aquí más adelante. Mi admirado Carlos González Pintado del que tanto he aprendido sobre el Programa Apolo y la Carrera espacial. Jesús Sáez, un auténtico crack, que ha sabido contarnos la vida de Carlos en “El gran salto al abismo” y del que también hablaremos aquí. Y, por último, la directora de orquesta, la simpática y profesional América Valenzuela. Para todos ellos mi gratitud y admiración.

Hay vida en Martes: 50 años en la Luna. 2-julio-2019. Cortesía de Fundación Telefónica. Fotografía de Irene Medina

El segundo comentario ha de ser para toda la gente de Telefónica involucrada para que el evento fuera todo un éxito. Cuidan hasta el último de los detalles y eso es lo que marca la diferencia. Las cosas no son excelentes si no tienes detrás a gente con talento e ilusión por hacer las cosas bien; mi queridísima Reyes, la gran Sara, pero también Andrés, Elena, Silvia, Laura… Gracias.

El otro día también tuve la suerte de conocer a Miguel Ángel, editor del libro de Eva, y comisario de otras exposiciones, del que tengo que aprender tanto. Y de la gente de Next Door Publishers, Nuria y Ohian, que han editado el libro de Jesús y Carlos con un gusto increíble.

No quiero olvidarme de los #martianos. El interés y la ilusión (y la inocencia también, en algún caso astrológica) mostrados son un camino seguro al futuro que tenéis por delante. Un placer haberos conocido y estoy a vuestra disposición.

Hay vida en Martes: 50 años en la Luna. 2-julio-2019. Cortesía de Fundación Telefónica. Dibujo de Enrique Flores.

Otro comentario a parte es para mi tocayo Enrique Flores, el cuadernista, que nos metió a todos en un cómic perfectamente ilustrado y para Irene Medina, la fotógrafa que retrató el evento. Sus fotografías hablan por sí solas.

Finalmente, a todos los que asististeis, tanto presencial como digitalmente. Me han dicho que vinisteis casi 300 personas y se conectaron 69 (Chus, gracias). Espero que os lo pasarais bien y mereciera la pena. Me gustó saludar a mucha gente conocida como Carlos, Juan, el pajarito y a otros a los que conocí allí por primera vez; Rafael, Elena, Pablo, Carlos, Joaquín… El agradecimiento a la familia presente: Iria, Javier y virtual: mis padres, mi hermana, mi cuñado, mis sobrinos

Hay vida en Martes: 50 años en la Luna. 2-julio-2019. Fotografía de Carlos Herranz.

Algunos me habéis dicho que hablé poco o que fui prudente… Bueno, en este tipo de actos, siempre hay alguien que habla más y alguien que habla menos. Lo importante es que lo que se dijera resultara interesante y valioso para los que pudisteis ver el evento. Además, lo bueno si breve, dos veces bueno. 😉

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Recopilación de revistas con artículos sobre los 50 años del Apolo 11

2 julio 2019

Como no podía ser de otra manera, durante estas semanas previas a la celebración de los cincuenta años de la llegada del hombre a la Luna por primera vez, multitud de publicaciones se hacen eco de ello y dedican números y artículos especiales.

Quiero recopilar las que he descubierto por ahora. Digo por ahora porque seguramente otras se me hayan pasado. De todas formas, los artículos publicados en periódicos no los tengo en cuenta, aunque a lo mejor comento algún suplemento dominical en el futuro. 😉

NATIONAL GEOGRAPHIC ESPAÑA. Julio 2019.

Consta de un dossier especial con dos artículos y un mapa a doble cara con información de la Luna. En los artículos destacan las fotografías y, sobre todo, las infografías. La calidad, en general, es muy buena como siempre. ¡Ojalá llevara algún reportaje más! Precio: 4,95 Euros.

INVESTIGACIÓN Y CIENCIA. Julio 2019.

Informe especial con seis artículos. Uno de ellos de nuestro admirado Eduardo García Llama. Quiero destacar también el breve artículo de Edward Bell, el director artístico de Scientific American, con una explicación visual maravillosa de los últimos 183 metros del alunizaje del Apolo 11. Se menciona también la exposición “De Madrid a la Luna” en el Espacio Fundación Telefónica de Madrid. Muy recomendable. Precio: 6,90 Euros.

ASTRONOMÍA. Julio-Agosto 2019.

Tres grandes artículos firmados Eugenio Manuel Fernández, Daniel Marín y Antonio Bernal, junto con otro más pequeño de Herminio Rodríguez relatando una anécdota lunar relacionada con España, conforman el especial de esta revista. Recomendable. Precio: 8 Euros.

HISTORIA Y VIDA. Julio 2019.

Consta de dos artículos muy buenos. Uno de Rafael Clemente, autor del libro reseñado aquí “Un pequeño paso para [un] hombre”, con buenos gráficos y otro del periodista Pablo Villarrubia sobre la participación española en aquella gesta, hacen que recomiende adquirir este número. Precio: 4,95 Euros.

¿Habrá más publicaciones? Ya veremos. Intentaré estar al tanto y avisar por aquí.

ACTUALIZACIÓN (08/07/2019):

SELECCIONES READER’S DIGEST. Julio 2019.

Artículo especial de James Donovan, autor del nuevo libro sobre el Apolo 11 titulado Shoot for the Moon. Precio: 3,85 Euros.

ACTUALIZACIÓN (19/07/2019):

MUY INTERESANTE. Julio 2019.

Número especial con forma redonda plagado de reportajes, fotografías e infografías. En particular quiero destacar el excelente artículo escrito por Juan F. Cabrero sobre el papel español en esta gesta; a través de las estaciones de la red de seguimiento de vuelos tripulados (MSFN en sus siglas en inglés) situadas en Fresnedillas de la Oliva, Robledo de Chavela y Maspalomas en las Islas Canarias y de las estaciones de Telefónica de la red NASCOM. Seguramente este ejemplar será objeto de coleccionismo dentro de unos años. Precio: 4,95 Euros.

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Hay vida en martes: 50 años en la Luna, próxima actividad en el Espacio Fundación Telefónica

25 junio 2019

El Espacio Fundación Telefónica ha tenido la generosidad de invitarme al próximo evento de HAY VIDA EN MARTES, el próximo 2 de julio a las 19 horas, que se celebrará en el edificio de Telefónica de la Gran Vía de Madrid (entrada por la C/ Fuencarral 3).

Para los que no sepáis qué es esto, se trata de un encuentro que llevan realizando desde 2014 y en el que se abordan, de manera distendida, diversas temáticas culturales, científicas o tecnológicas y que, en esta ocasión, se centra en la efeméride de los cincuenta años del aterrizaje del Apolo 11 en la Luna.

Durante el evento, el ilustrador Enrique Flores dibujará todo lo que suceda en el escenario y un grupo de adolescentes (entre 14 y 21 años), los #martianos, nos preguntarán en directo desde el público. El resto de las preguntas llega únicamente a través de Twitter y nos las va transmitiendo la moderadora que en este caso es América Valenzuela.

El formato del evento suele componerse de dos partes diferenciadas:

– Entrevistas individuales a los invitados (De 19h a 19:45h aproximadamente).

– Puesta en común, todos juntos, intercalando preguntas de la moderadora, los #martianos y de Twitter (De 19:45h a 20:30h).

Como invitados estarán Eva Villaver, autora del libro “Las mil caras de la luna“, Jesús Sáez y el gran Carlos González, autor y protagonista respectivamente del libro “El gran salto al abismo y yo mismo en calidad de comisario de la exposición “De Madrid a la Luna”.

El evento se puede seguir en directo a través de la web y se subirá, posteriormente, al canal de YouTube.  En Twitter se podrá comentar bajo la etiqueta #VidaMartes. Tampoco os olvidéis de las etiquetas #DeLaSierraALaLuna y #Apollo50 que enmarcan las actividades relacionadas con los 50 años del Apolo 11 y la exposición “De Madrid a la Luna”.

¡No olvidéis apuntaros – gratuitamente – en la web del evento para reservar sitio (botón verde “RESERVA”)!

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Apolo 11, ya queda menos para la publicación del libro de Eduardo García Llama

19 junio 2019

La semana que viene, el 25 de junio, sale a la venta el nuevo libro del gran Eduardo García Llama y que ya anunciamos aquí hace unas semanas.

Eduardo es un físico español que trabaja, nada más y nada menos, que en Centro Espacial Johnson de la NASA en Houston (EE. UU.) y además tiene la habilidad de escribir fenomenalmente bien. En su cuenta de Twitter os podéis encontrar joyitas como esta del pasado 15 de junio:

“Aparco ayer en el trabajo y al salir del coche, alguien me dice “está cada vez más complicado aparcar por aquí”. Es una persona mayor a quien reconozco inmediatamente. A partir de ahí, comparto conversación distendida de camino al Mission Control con Fred Haise, Apolo 13.”

Bueno, como os decía, dentro de una semana sale su libro “Apolo 11, la apasionante historia de cómo el hombre pisó la Luna por primera vez“. En este blog escribiremos una reseña cuando toque, pero quería comentar ahora que, si te registras en la web de la editorial (Planeta de libros), puedes leer ya mismo el primer capítulo de la novela. Pero, ojo, igual no es buena idea porque después te vas a quedar con ganas de más y hay que esperar una semana… Yo he tenido la misma sensación que cuando veías un capítulo de Juego de Tronos y tenías que esperar siete días hasta el siguiente. Así que, advertidos estáis.

El libro hace un repaso de la misión del Apolo 11 desde su lanzamiento hasta la vuelta a la Tierra. Según me adelantó Eduardo en su momento, y que puedo corroborar ya después de leer el primer capítulo, la novela describe los hechos no solamente desde un punto histórico sino también desde un punto de vista personal, emocional y simbólico. Además, se percibe, y agradece, la mezcla entre novela y ensayo.

Yo me leería el primer capítulo… 😊

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