¿Por qué el cohete utilizado en el Programa Apolo se llamaba Saturno?

8 febrero 2017
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Todos los lanzamientos del cohete Saturno V

El 15 de agosto de 1958, la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación del Departamento de Defensa (ARPA) aprobó, en la orden número 14-59, el anteproyecto para desarrollar un cohete pesado de varias etapas y motores. La primera etapa debería proporcionar 6,7 millones de Newtons de fuerza y fue inicialmente concebido por los diseñadores de la Agencia de Misiles Balísticos del Ejército (ABMA). Así mismo, se le denominaba como Juno V.

Pero en octubre de 1958, el Dr. Wernher von Braun, Director de la División de Operaciones de Desarrollo de ABMA, propuso que el Juno V fuera renombrado como Saturno, cosa que aprobó el ARPA oficialmente el 3 de febrero de 1959.

Wernher von Braun a los pies del Saturno V

Wernher von Braun a los pies del Saturno V

El nuevo nombre escogido por Von Braun era significativo por tres razones:

  • El planeta Saturno es uno de los objetos celestes más brillante del firmamento, por lo que parecia apropiado asociar este nombre al nuevo y poderoso cohete.
  • Saturno, además, es el siguiente planeta después de Júpiter, así que la progresión en el nombre se correspondía con la progresión de los cohetes llamados Júpiter que también había desarrollado ABMA.
  • Finalmente, Saturno es el nombre de un dios romano, por lo que la nueva denominación seguía la costumbre de los Estados Unidos de nombrar a sus cohetes con nombres de dioses mitológicos y héroes clásicos.

Para más información se pueden consultar las siguientes fuentes:
Libro: ORIGINS OF NASA NAMES (NASA SP-4402).
Libro: STAGES TO SATURN por Roger E. Bilstein.

A continuación, un video maravilloso con el lanzamiento de un Saturno V mientras suena la canción Ask the mountains de Vangelis:

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El día que jugamos al golf en la Luna

15 noviembre 2016

Lo que voy a relatar a continuación constituye, al menos para mí, la mejor anécdota de todas las que ocurrieron durante las misiones lunares del Programa Apolo. Sería algo así como la anécdota definitiva.

A finales de enero de 1971, se lanzaba al espacio el Apolo 14. Aquella misión volvió a captar la atención del público mundial después del accidente del Apolo 13. El comandante del 14 era nada más y nada menos que Alan Shepard. Shepard fue el primer astronauta norteamericano y el segundo en la Historia, ya que voló después que el soviético Yuri Gagarin. Pero, posteriormente a su vuelo con el proyecto Mercury, se le detectó un problema en el oído que le impidió volver al espacio con el proyecto Géminis. Tras pasar por el quirófano, volvió a estar operativo para vuelos espaciales con el Programa Apolo.

Alan Shepard vistiéndose para ir a la Luna

Alan Shepard vistiéndose para ir a la Luna

Alan Shepard provenía de la Marina de los EE.UU. Tenía una forma de ser acorde al estereotipo que tenemos de los militares; serio, duro, directo, exigente e incluso antipático. Pocas bromas con él.

Pero Shepard tenía una pasión. Esa pasión era jugar al golf. Actividad que practicaba siempre que podía. Tenía un hándicap de 8, según otras fuentes consultadas dicen que era de 15, pero en cualquier caso quiere decir, para los que no estéis familiarizados con el golf, que era un jugador muy bueno.

Pues bien, justo antes de finalizar la segunda y última EVA (actividad extravehicular sobre la superficie lunar), Alan Shepard construyó un palo de golf con uno de los mangos de una de las herramientas que llevaban los astronautas para recoger rocas y piedras lunares y le acopló una cabeza de un hierro 6 marca Wilson Staff. Todo esto lo había preparado en Tierra en el más estricto secreto, dado que, por la limitación de peso que imponía NASA, no se podían llevar cosas innecesarias dentro del módulo lunar.  Así que, ¿cómo logró Shepard ocultar la cabeza del palo y las pelotas de golf? La cabeza del palo pudo esconderla en el envase de uno de los experimentos que iban a dejar en la Luna y las pelotas de golf dentro de un calcetín.

Alan Shepard y el palo utilizado para jugar al golf en la Luna

Alan Shepard y el palo utilizado para jugar al golf en la Luna

Shepard se colocó delante de la cámara de televisión que habían instalado en la superficie lunar y avisó a Houston. Les dijo que, como podían reconocer, en una de sus manos llevaba un auténtico hierro 6 y en la mano izquierda una pequeña bolita [de golf] blanca, muy familiar para millones de norteamericanos y que dejaría caer al suelo lunar. Posteriormente, continuó diciendo, que dado que el traje estaba tan rígido no podría golpear la pelota agarrando el palo con las dos manos (como lo haría cualquier golfista), así que intentaría golpearla como si estuviera en un bunker de arena de un campo de golf.

El primer golpe no fue muy bueno, se calcula que sólo recorrió 40 metros, y su compañero Mitchell comentó que había golpeado más arena que bola, cosa que reconoció Shepard a continuación.  Fred Haise, que hacía de CAPCOM en ese momento, dijo que le parecía que Shepard había hecho un slice (un golpe de golf en el que la bola va con efecto hacia la derecha).

Alan Shepard, previsor de que esto le podía pasar, sacó la segunda bola y lo intentó de nuevo, esta vez mucho mejor, por lo que afirmó exuberantemente aquello de: Millas y millas y millas. Sugiriendo que la bola, bajo los efectos de la baja gravedad lunar, volaba y volaba y volaba muchos metros antes de caer de nuevo a la superficie de nuestro satélite. Posteriormente, se estimó que la segunda bola había recorrido una distancia de entre 180 y 370 metros.

Captura de la imagen de tv del momento en el que Alan Shepard juega al golf en la Luna

Captura de la imagen de tv del momento en el que Alan Shepard juega al golf en la Luna

Cuando regresó a la Luna, Shepard donó el palo de golf al Museo de la Asociación Norteamericana de Golf, en Nueva Jersey, a una hora de Nueva York y allí sigue expuesto a pesar de que el Smithsonian reclamó la propiedad dado que al haber volado en una nave federal era, por tanto, propiedad federal. Aquello no tuvo éxito y el Smithsonian tuvo que conformarse con mostrar una réplica del palo.

La acción de Alan Shepard también le valió otra reprimenda desde St. Andrews, la cuna del golf situada en Escocia y la institución que redacta las reglas de este deporte. El motivo es que hay una regla de etiqueta que dice que después de golpear una bola desde dentro del bunker hay que rastrillar y alisar las marcas dejadas en la arena, cosa que el genial astronauta no hizo en aquel momento.

Alan Shepard con el palo utilizado para jugar al golf en la Luna

Alan Shepard con el palo utilizado para jugar al golf en la Luna

En cualquier caso, la acción del comandante del Apolo 14 le valió ser merecedor de la Medalla al mérito en Golf por un hecho que causó sensación entre todos los aficionados a este deporte.

El hecho de ir a la Luna ya es, de por sí, suficientemente poderoso, intenso y sublime para definir al Homo Sapiens como especie singular y transcendental. Pero que un individuo que vaya a vivir esa experiencia en primera persona se plantee, además, de forma premeditada, realizar allí una actividad tan banal, a priori, como es jugar al golf, implica una genialidad que sólo a un Ser humano podría ocurrírsele. Este gesto, quizás, nos defina más como especie que cualquier otro hecho realizado sobre la Luna. De ahí que haya querido titular este artículo en primera persona del plural.

A continuación os dejo el video donde Shepard dona el palo de golf al Museo de la USGA y explica cómo preparó todo.

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Otra bonita comparativa entre el Saturno V y los edificios de la Plaza de España de Madrid

26 octubre 2016

Hace un par de años publicábamos en este blog una bonita comparativa entre la altura del cohete Saturno V, utilizado para ir a la Luna en el Programa Apolo, y la estatua de la Libertad de Nueva York. Además, en ese mismo artículo, poníamos otra comparativa visual entre la antena principal del MDSCC y La Cibeles.

1969-saturno-5-comparativa-madridPues bien, hace poco, hemos encontrado en la web “Madrid – Apollo Tracking Station” de Google+, esta estupenda imagen en la que se coloca al Saturno V, de 110 metros de altura aproximadamente, en medio de la Plaza de España de Madrid para tener una idea de su altura en relación a los dos edificios principales de ese famoso lugar; la Torre de Madrid de 142 metros de altura y el Edificio España de 117 metros.

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La importancia de pagar los impuestos antes de ir a la Luna

20 septiembre 2016

La misión del Apolo 13 es bastante conocida por ser la única que no logró aterrizar en la Luna debido a una grave explosión ocurrida en uno de los tanques de oxígeno del módulo de servicio. Iba a ser la tercera vez que los norteamericanos pusieran astronautas allí pero tuvieron que improvisar rápidamente para que la tripulación regresara sana y salva a la Tierra después del accidente. La magnífica película de Ron Howard, protagonizada por el gran Tom Hanks, ayudó bastante a popularizar estos dramáticos hechos en los últimos años.

Jack Swigert (retrato oficial)

Jack Swigert (retrato oficial)

Sin embargo, antes de la explosión, ocurrió una anécdota bastante curiosa y simpática, aunque no para el protagonista de la misma. Mientras el CAPCOM Joe Kerwin contaba por radio a la tripulación las noticias de aquellos días – una de ellas era que los Beatles anunciaban que se disolvían -, les recordó, casi sin querer, el pasatiempo favorito de los norteamericanos: presentar la declaración de la Renta (video a partir del minuto 2:20). Entonces Jack Swigert, piloto del módulo de mando, con voz seria, dice que a él se le ha olvidado y que necesita una prórroga para cuando vuelva de la Luna. A partir de ahí empiezan los comentarios graciosos de todos los demás; James Lovell, comandante de la misión, incluso bromea con que espera que esos impuestos no fueran con los que se fuera a pagar el combustible de la etapa de ascenso del módulo lunar (minuto 4:00) y que serviría para regresar de la Luna. Pero Swigert, como se puede oir en el video, insiste que es una cosa muy seria y que está preocupado. En ese momento Joe Kerwin capta la indirecta y le comenta que no se preocupe, que Tom Stafford se encargará de pedir una prórroga en su nombre.

Moraleja: Si te vas a ir a la Luna, paga antes tus impuestos…

ACTUALIZACIÓN (09/11/2016): Revisando, recientemente, mis notas y artículos de coleccionismo sobre esta misión, vi un chiste gráfico, sobre esta anécdota, publicado en algún periódico español de la época pero que desconozco.

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Chiste sobre el Apolo 13 aparecido en un periódico español de la época.

Fuente del video: Project Apollo (Facebook).

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La ventana al espacio de la Catedral Nacional de EEUU en Washington

19 mayo 2016

national-cathedral-space-window3El 21 de Julio de 1974, en una breve ceremonia, la tripulación del Apolo 11 hizo entrega a la Catedral Nacional de EE.UU. en Washington, de una piedra lunar recogida en el Mar de la Tranquilidad. La roca lunar tenía un peso de 7,18 gramos y una edad estimada de 3.600 millones de años. El regalo fue hecho con la autorización del Presidente de los EE.UU. Richard Nixon.

national-cathedral-space-window2Además, el administrador de la NASA por aquel entonces, Thomas O. Paine, donó también una vidriera a la Catedral. Esta vidriera sería conocida como “la ventana al espacio” y tenía la peculiaridad de que, incrustada en la misma, iba la roca lunar regalada.

La vidriera fue diseñada por el artista Rodney Winfield que también supervisó su construcción. En color naranja, rojo y blanco se representaban las estrellas y los planetas sobre un campo azul y verde.

La roca lunar fue colocada y precintada dentro de una cápsula llena de nitrógeno de unos 6,3 cm de diámetro y se situó en el centro de la mitad superior de la vidriera.

Así que ya sabéis, si vais a Washington D.C. no dejéis de ir a ver esta auténtica curiosidad.

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¿Cuántos elefantes hacen falta para mandar a un hombre a la Luna?

13 mayo 2016

La respuesta es bastante fácil de obtener, aunque parezca mentira. El cohete Saturno V, para ir a la Luna, quemaba 4.887,5 litros de combustible por segundo. Como la densidad del combustible utilizado era de 1,2 kg/litro, entonces los 4.887,5 litros se convierten en 5.864,4 kg. Hasta aquí todo bien.

Pero hoy es viernes y se acerca el fin de semana, así que Maxim Sachs y la gente de Business Insider se han dedicado a darle otra vuelta a esto. Otra vuelta divertida.

Maxim Sachs ha calculado cuánto pesa un elefante de media, llegando a la bonita cifra de 4.309 kg.

Por tanto, haciendo una simple división, tenemos que se consumirían 1,36 elefantes cada segundo que estuviera el Saturno V en funcionamiento

Todo esto es muy divertido, pero lo que mola realmente es ver el video de Maxim Sachs y la infografía de Business Insider.

bi_graphics-rocket-fuel-via-elephants¡Buen fin de semana… and Godspeed!

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10 récords que tal vez desconocías del Programa Apolo

23 marzo 2016

Si el ir y volver de la Luna no es ya, de por sí, una marca extraordinaria, hemos recopilado en una lista 10 récords más específicos que se batieron durante el Programa Apolo. Algunos siguen vigentes.

  1. En el Apolo 7 se emitió por primera vez televisión en directo desde una nave espacial tripulada norteamericana.
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Apolo 7: “Keep those cards and letters coming in folks”

2. Los primeros hombres en realizar el viaje a la Luna, y por tanto, en salir de la atracción terrestre fueron los tres astronautas del Apolo 8: Frank Borman, Jim Lovell y William Anders.

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Además fue la primera vez que unos hombres veían la Tierra desde la órbita lunar.

3. Volviendo a la televisión, el Apolo 10 fue la primera misión en la que se utilizó la televisión en color en el espacio.

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Thomas Stafford enseña un dibujo de Snoopy ya que así bautizaron al módulo de mando de esta misión.

4. De acuerdo con el récord Guiness de 2002, también el Apolo 10 estableció el récord de velocidad alcanzado por un vehículo tripulado. La nave llegó a los 39.897 km/h, es decir, 11,08 km/s. Este hecho ocurrió durante la fase de reentrada el 26 de mayo de 1969.

Apollo 10

El Saturno V con el Apolo 10 camino de la Luna. Desgraciadamente no hay fotografías de la reentrada.

5. El Apolo 10 siguió batiendo marcas. Su tripulación posee el récord de ser los humanos que han estado más lejos de la Tierra; 408.950 km. Esto es debido al tipo de órbita que siguieron.

Apolo 10 - GPN-2000-001484

Vista del Rima Ariadaeus desde el Apolo 10.

6. El Apolo 11 tuvo a los primeros hombres en caminar sobre la Luna.

Apolo 11 - GPN-2001-000014

Huella del Hombre en la Luna.

7. En el Apolo 14 se jugó por primera (y última) vez al golf en la Luna. El afortunado golfista fue su comandante, Alan Shepard.

Apolo 14 golf - pintura Alan Bean

Cuadro pintado por Alan Bean (Apolo 12) recreando el vuelo de la pelota de golf sobre la Luna.

8. La primera vez que se condujo un vehículo, el rover lunar, sobre la Luna fue en el Apolo 15.

Apolo 15 - GPN-2000-001306

El rover lunar del Apolo 15 conducido por David Scott.

9. En el Apolo 17 se batió el récord de distancia recorrida con el rover lunar: 35 Km.

Apolo 17 - GPN-2000-001149

Lunarama en Taurus-Littrow. Apolo 17.

10. En el Apolo 16 se llegó a la velocidad máxima con el róver lunar: 17 Km/h. Es lo que se conoció como Grand Prix. Sin embargo, existe una controversia con el Apolo 17, ya que se dice que Eugene Cernan llegó a alcanzar los 18 km/h. ¿Quién tiene razón? En cualquier caso es una gran marca.

Apolo 16 - grand prix

Grand Prix del Apolo 16. A los mandos John Young.

11. (De regalo). Para acabar, el módulo lunar del Apolo 17 tiene el récord de permanencia en la Luna: 74 horas 59 minutos, es decir, más de 3 días.

Apolo 17 - AS17-140-21496

Apolo 17. Schmitt en la roca Tracy. Por encima de la misma, a la derecha se puede ver el módulo lunar a lo lejos.

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