Próximas conferencias de Alberto Martos sobre la Luna y el Sistema Solar

29 septiembre 2017

Estamos de enhorabuena. Durante el próximo mes de octubre (2017), nuestro querido y admirado Alberto Martos va a repetir dos de sus últimas y exitosas conferencias sobre la Luna y el Sistema Solar en distintos lugares de la Comunidad de Madrid.

“Cómo llegó Aristarco de Samos al heliocentrismo” – AAM.

La primera de ellas tendrá lugar el martes 3 de octubre en la sede de la Agrupación Astronómica de Madrid (C/ Albendiego 22 – Metro Ventilla) a las 19:30h. Se trata de la conferencia “Cómo llegó Aristarco de Samos al heliocentrismo” que impartió Alberto el pasado 26 de Agosto en Daimiel (Ciudad Real) dentro de las terceras jornadas de astronomía celebradas en aquella ciudad manchega. La conferencia es de libre acceso hasta completar el aforo.

Harrison Schmitt en el módulo lunar (Apolo 17)

Finalmente, el sábado 28 de octubre, en el Centro de Visitantes del MDSCC de Robledo de Chavela, Alberto volverá a repetir la conferencia “¿Por qué hemos de volver a la Luna?” que ya impartió hace unos días en el mismo lugar sobre la posibilidad de utilizar el Helio-3 que hay en la superficie lunar dentro del Proyecto ITER. Se trata de una conferencia interesantísima ya que está extraída de estudios de la Universidad de Wisconsin, en los que tomó parte el único astronauta científico que ha pisado la Luna con el Apolo 17, Harrison Schmitt. Como el aforo es limitado, hay que llamar al teléfono 918.677.321 para reservar previamente.

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Tercera jornada de astronomía en Daimiel (Ciudad Real)

2 agosto 2017

Programa de la tercera jornada de astronomía en Daimiel

El próximo sábado 26 de agosto de 2017 se celebrará, en la ciudad manchega de Daimiel, la tercera jornada de astronomía. Con la llegada del verano se producen numerosos eventos relacionados con el cielo y en esta jornada se realizará una observación solar y, posteriormente, una observación astronómica desde el Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel.

Por la mañana, se impartirán diferentes charlas, siendo la primera del día la de nuestro admirado Alberto Martos titulada “Cómo llegó Aristarco de Samos al heliocentrismo”.

Sin duda un planazo para disfrutar todo el día de las distintas actividades organizadas por la Asociación Daimieleña de Astronomía.

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La generación de Marte, el documental de Netflix

5 julio 2017

Hace unos meses, escribía en el blog de la Asociación Española de Comunicaciçon Científica un artículo sobre si era posible realizar un vuelo tripulado a Marte en la próxima década. Después de razonar sobre una serie de cuestiones como el tipo de misión, el tamaño de la nave, el número de astronautas, las comunicaciones y la financiación, la conclusión a la que llegaba era que veía muy difícil conseguir llevar a unos seres humanos a la superficie de Marte en ese periodo de tiempo.

Sin embargo, al igual que pasa con la Luna, de vez en cuando se divulgan artículos, se realizan reportajes o, como en el caso que nos ocupa, se producen documentales en los que se plantea, o se quiere plantear, la idea de que si se puede conseguir lo que sería, probablemente, el mayor logro del Hombre hasta la fecha. La experiencia, por el contrario, me dice que al final no es más que otra campaña de humo, que se reactiva un tiempo después, en sucesivos ciclos.

El documental “La generación de Marte”, que se puede ver este año 2017 en Netflix, sigue a un grupo de adolescentes norteamericanos que están en un campamento espacial de NASA y juegan, de una manera más o menos realista, a simular cómo sería un viaje espacial tripulado a Marte. Como un documental solo de esta temática sería, probablemente, bastante aburrido, el director intercala entrevistas con expertos – como Neil deGrasse Tyson o Michio Kaku – e imágenes de la historia de la carrera espacial, situando el inicio de la misma en los cohetes V2 diseñados por Wernher von Braun durante la Segunda Guerra Mundial.

Según el documental, la generación de Marte es la generación de los adolescentes actuales. Ellos son los que deben convertirse en astronautas y explorar el planeta rojo. Alguno afirma, incluso, que se ha de ir porque simplemente es “cool” (palabra inglesa que significa genial, guay…). Y es que, a falta de dinero, no queda más remedio que pensar en otro tipo de motivaciones.

Es cierto que ir a Marte sería algo grandioso. Que el precedente del Programa Apolo nos dejó con ganas de más y que seguramente nadie se arrepiente de haber ido a la Luna hace ya casi cincuenta años. Es cierto también que a todos nos gustó ir a la Luna y que ir a Marte sería mejor aún pero mientras no haya un líder visionario, como Kennedy lo fue en su momento, que apoyado por unas acciones de marketing que vendieran muy bien al, ya famoso, “contribuyente” el tremendo esfuerzo que va a ser necesario realizar, ningún avance real se va a lograr.

Sin duda, el mayor problema tecnológico que existe hoy en día es que ir con un cohete a la órbita baja de la Tierra (a unos 400 kilómetros de altura) resulta muy caro. Sin embargo, poca innovación se ha producido en los últimos cincuenta años para resolver este asunto. La prueba es que el nuevo cohete que está desarrollando NASA, el SLS, utiliza prácticamente los mismos motores que se diseñaron para el transbordador espacial. La solución parece que va a venir de Elon Musk y sus cohetes reutilizables de SpaceX pero no se sabe aún si este proyecto actuará como catalizador que haga reaccionar, de una vez, a las agencias espaciales de los distintos países y a la industria privada.

Está muy bien entrenar a chavales desde pequeños para que puedan ir a Marte en un futuro más o menos cercano, pero si no se va al planeta rojo no es por falta de entrenamiento sino por falta de apoyo público y de “marketing”, básicamente. Mientras esto no se canalice lo único que nos quedará será visionar, de vez en cuando, este tipo de documentales porque, ahora, todos sabemos que en realidad, la generación de Marte va a ser la generación perdida de Marte…

(Artículo publicado originalmente en el blog de la Asociación Española de Comunicación Científica).

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Ludwig, el extraterrestre (libro)

12 junio 2017

Ludwig, el extraterrestre. Por Luis Ruiz de Gopegui. Editorial Media Vaca. 2017. 224 páginas. ISBN: 978-84-943625-7-6.

“Ludwig, el extraterrestre” es la segunda novela que ha escrito, recientemente, Don Luis Ruiz de Gopegui sobre si estamos, o no, solos en el Universo. Recordamos que la primera novela que escribió fue “82 Erídano”. La diferencia entre esa primera novela y esta segunda es que la primera trataba sobre el problema de la comunicación con unos extraterrestres que venían a la Tierra y “Ludwig, el extraterrestre” se centra en el origen de la vida.  La idea planteada es simple. Un meteorito llega a la Tierra y unos científicos que se han dedicado a estudiarlo descubren que contiene unas células orgánicas. Después de una serie de experimentos, logran extraer el ADN de la roca y traen a la vida a un humanoide extraterrestre.

No se trata de una novela fantástica de ciencia ficción, en la que muchas veces se plantean más preguntas que respuestas, sino que se trata de una obra de anticipación científica, como le gusta definir a su autor. Esto quiere decir que se trata de ficción realista porque todo lo que relata Don Luis no va en contra de las leyes de la naturaleza, ya sean físicas, químicas o biológicas. Otra cosa es la mucha o poca probabilidad de que ocurra lo que imagina el autor en esta cuidada publicación.

El relato sigue el estilo propio de Gopegui; claro, directo, cercano, amable. Va al grano y no se detiene en descripciones pesadas o que no aportan nada a la historia. Por tanto es de muy fácil lectura por el fondo y por la forma. Hay que recordar también que la novela está formada por capítulos muy cortos que proporcionan esta sensación. Tampoco hay que olvidar que el estilo de Don Luis es muy didáctico ya que, en ocasiones, la lectura de algunos párrafos parecen sacados de un ensayo más que de una novela fantástica.

Como decíamos anteriormente, se trata de una edición muy cuidada por parte de la editorial Media Vaca en la que se nota el cariño con la que han tratado a esta obra. Esta editorial ya publicó, hace unos años, un cuento de Gopegui titulado “Seis niños en Marte” la diferencia ahora es que “Ludwig, el extraterrestre” no es cuento, aunque haya un cuento dentro de la novela. Por tanto la obra no está enfocada a niños o adolescentes sino que es una novela para todos los públicos.

Finalmente, destacar al otro autor de la novela, Juan Miguel Aguilera, que con su magnífico trabajo ha ilustrado todos los capítulos con maravillosas imágenes. Imágenes que ayudan a sentir mejor el relato de Don Luis. Imágenes con un estilo propio y que encierran, algunas de ellas, pequeños guiños para descubrir. Sin duda todo un acierto por parte de Media Vaca que hace que merezca la pena comprar un ejemplar de este libro.

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“La carrera espacial”, próxima conferencia de Alberto Martos en el CEV del MDSCC

8 mayo 2017

El sábado 13 de mayo de 2017, a las 12 horas, tendrá lugar la conferencia titulada “La carrera espacial” en el Centro de Entrenamiento y Visitantes (CEV) del Madrid Deep Space Communications Complex (MDSCC) en Robledo de Chavela (Madrid). El ponente será el maestro Alberto Martos. Los que leen este blog saben que sentimos una gran admiración por Alberto, no sólo porque tiene unos infinitos conocimientos sobre la materia sino también porque se trata de una excelente persona. Para los que no lo sepan, Alberto fue un antiguo ingeniero de la Estación de seguimiento de misiones tripuladas de NASA-INTA en Fresnedillas de la Oliva (Madrid), durante las misiones Apolo, Skylab y Apolo-Soyuz, entre otras. Además ha escrito un libro imprescindible sobre aquellos acontecimientos.

Breve historia de la carrera espacial. Por Alberto Martos.

La conferencia que va a impartir Alberto responderá a la cuestión principal de si la carrera espacial, entre norteamericanos y soviéticos por conseguir llegar a la Luna antes que nadie, fue un duelo entre caballeros (o no). También se hablará, entre otras cosas, sobre si la ciencia fue el principal objetivo del Proyecto Apolo. Para responder a esta y otras cuestiones relacionadas, Alberto Martos ha aprovechado su experiencia y la reciente desclasificación de documentos secretos en los EE.UU. y de la política de transparencia (Glasnost) en la antigua URSS.

Alberto Martos

Como el salón de actos del CEV tiene un aforo limitado es necesario reservar previamente antes de ir. Para ello hay que llamar al teléfono 918.677.321.

El CEV está en la carretera de Colmenar del Arroyo a Robledo de Chavela, km. 7. M-531.

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Presentacion: Ludwig, el extraterrestre

25 abril 2017

El próximo sábado 27 de mayo de 2017, a las 12 horas, tendrá lugar la presentación del nuevo libro de Don Luis Ruiz de Gopegui titulado “Ludwig, el extraterrestre” de la editorial Media Vaca (ISBN:  978-84-943625-7-6.).

El acto se celebrará en la Biblioteca Pública Municipal Eugenio Trías (antigua Casa de Fieras de El Retiro) situada en el Paseo Fernán Nuñez 24 de Madrid.

Además contará con la participación de la nieta del autor, Mariú Bertolo, de 13 años, que presentará la nueva obra de su abuelo.

El libro, de 224 pagínas, saldrá próximamente a la venta. En él, Don Luis, se plantea (nos plantea) la pregunta de si existe vida en otras partes del Universo.

Finalmente comentar también que la obra está plagada de magníficas ilustraciones realizadas por Juan Miguel Aguilera.

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Life (Vida), la película

18 abril 2017

La amplitud del cine de ciencia ficción permite visionar películas claramente fantásticas o, como en el caso de Life, proponer una situación que, a día de hoy, se antoja un tanto lejana pero que en unas pocas décadas podría ser algo a tener en cuenta. En cierta manera, Life, podría ser calificado como un film visionario.

Y es que la premisa de Life [ojo spoiler], una sonda procedente de Marte que trae consigo unas muestras biológicas para ser analizadas en la Estación Espacial Internacional (EEI) y determinar que, efectivamente, hay vida (y de la peligrosa) en Marte antes de ser re-enviadas con seguridad a la Tierra, podría ser una situación bastante realista de aquí a unos pocos años.

La película plantea un bicho que va creciendo por momentos tanto en tamaño como en mala leche. Esto, hay que reconocer, no es nuevo en el cine y se ha contado ya en numerosas ocasiones. Tampoco es nueva la actitud que toman los astronautas hacia el bicho, que no es otra que la de intentar acabar con él a toda costa. Life no se va a destacar por su originalidad en el uso, por parte de la tripulación de la EEI, de los distintos recursos para acabar con la vida del bicho. Retahíla de métodos de destrucción demasiados usados ya en el cine de ciencia ficción. Por un lado nos encontramos con el uso de un lanzallamas dentro de una nave espacial. Algo que en la realidad sólo se podría calificar como de auténtica locura ya que un fuego en el espacio, aparte de consumir parte del oxígeno que hay en la nave para poder respirar, es de las cosas más peligrosas que existen puesto que es muy difícil de apagar en gravedad cero. En otro momento de la película se plantea abrir las escotillas de la nave para sacar el oxígeno (y hacer que el bicho muera de asfixia) o bien para que la temperatura de la nave se iguale a la del espacio exterior, que es de unos -270º C aproximadamente, y congelarlo. Eso sin olvidar tampoco la bajada de la presión que afectaría negativamente, tarde o temprano, al organismo procedente de Marte.

Pero lo realmente interesante de la película es el planteamiento, muy acertado, sobre qué hacer en caso de encontrar vida más allá de nuestro planeta. Cómo deberíamos reaccionar y, sobre todo, qué procedimientos deberíamos desarrollar para evitar que una gran oportunidad como esa se transforme en una amenaza grave para toda la humanidad.

Life (Vida) – Fotograma de la película.

Sin duda, encontrar vida en otros lugares del Universo sería considerado como el mayor descubrimiento hecho por los Seres humanos. Resolvería muchas cuestiones científicas y generaría tal cantidad de nuevo conocimiento que sería beneficioso para todos nosotros. Sin embargo, este hecho conllevaría un dilema, una paradoja, y es la de cómo descartamos que esa nueva fuente de vida no sea, en realidad, un arma de doble filo. De hecho, hoy en día, muchos científicos como Stephen Hawking abogan por controlar nuestras emisiones radioeléctricas hacia el Universo para evitar ser detectados por civilizaciones extraterrestres más avanzadas que nosotros y evitar posibles “sustos”.  Por tanto, desde un punto de vista científico, tan importante sería encontrar vida extraterrestre como desarrollar todos los procedimientos recurrentes de seguridad que, cómo se muestra en el film, permitan evitar que la amenaza se propague si falla uno o varios de ellos. Procedimientos de seguridad que en muchos casos ya están implementados en la vida civil, como por ejemplo en hospitales para evitar el riesgo de contagiar epidemias o en el caso de las centrales nucleares para, en caso de accidente, contener la radiación. También ha habido un precedente real durante la carrera espacial cuando en las tres primeras misiones del Programa Apolo que tocaron la Luna (Apolo 11, Apolo 12 y Apolo 14), los astronautas que regresaban de allí eran metidos en una caravana aislada a modo de cuarentena por si en la Luna hubiera algún organismo peligroso para la humanidad. Pero enseguida se comprobó que no había peligro, cosa que no siempre va a ser así. Por esa razón, lo más seguro para nosotros, como especie, sería estudiar esa posible vida en su medio natural, es decir, enviando astronautas y científicos a la superficie de Marte, si ese fuera el caso.

Tripulación del Apolo 14 en el módulo de cuarentena después de regresar de la Luna.

Volviendo a la película, todos estos asuntos de seguridad se tratan desde una perspectiva bastante realista, aunque haya otros aspectos, como decíamos al principio, que se obvian con el fin de generar la típica tensión al espectador en este tipo de tramas. En resumen podemos afirmar que estamos ante un film bastante correcto.

En definitiva, si te gusta la ficción realista, al estilo de Gravity, mezclada con un poco de tensión, al estilo de Alien, no debes perderte Life, pero lleva cuidado que tanta curiosidad mató al gato…

(Este artículo se publicó, previamente, en el blog de cine El Palomitrón el día 16 de abril de 2017 como una colaboración).

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