Anecdotario de la Conquista de la Luna, conferencia de José Manuel Grandela

29 marzo 2017

El pasado 26 de marzo de 2017 nuestro admirado José Manuel Grandela impartió una conferencia en la sede de la Sociedad Filatélica de Madrid (SOFIMA) titulada “Anecdotario de la Conquista de la Luna”.

En ella, José Manuel nos cuenta la misión del Apolo 11 y cómo la vivió en primera persona cuando estaba en la estación de Fresnedillas. Además, en las diapostivas, va presentando referencias filatélicas dado que Grandela es Académico de la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal.

(Vía Toni Rigo).

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¿Se dice Proyecto Apolo o Programa Apolo?

15 marzo 2017

Portada de un documento oficial de NASA en el que se aprecia la denominación “Project Mercury”

Cuando nos referimos al conjunto de misiones espaciales de algún país utilizamos, muchas veces y de forma indistinta, tanto la palabra “proyecto” como la palabra “programa“. Es muy habitual referirnos, por ejemplo, al Programa Apolo, al Proyecto Mercury, al Programa Vostok pero también al Proyecto Apolo, al Programa Mercury o al Proyecto Vostok, pero ¿se pueden utilizar las dos formas o hay alguna diferencia entre ambas designaciones?

La pista, que comparto con todos los lectores del blog, me la dio, hace unos meses, el gran José Manuel Grandela, ex ingeniero de la NASA y divulgador:

La diferencia es fácil de entender: “proyecto” es el sueño aún no realizado, y “programa” es el sueño hecho realidad o en pleno desarrollo. Así cuando yo llegué a la NASA, se hablaba del Programa Apollo y del Proyecto Apollo Application (asentamiento permanente de una base en la Luna tras el vuelo del Apollo XX).

De forma parecida, los satélites en proceso de desarrollo tenían su nombre seguido por una letra del vocabulario empezando por la “A”, siguiendo un riguroso orden cronológico, por ejemplo: el Pioneer-F pasó a llamarse Pioneer-10 en cuanto despegó hacia Júpiter. Y así con todos los demás.”.

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10 cosas que desconocías sobre el módulo de mando de la nave Apolo

9 marzo 2017

Módulo de Mando y Servicio “Endeavor” (Apolo 15)

La nave Apolo que llevó a 12 astronautas norteamericanos a pisar la Luna entre 1969 y 1972, constaba, a su vez, de tres partes. Una parte era el módulo lunar LEM (que a su vez tenía dos partes; la etapa de ascenso y la etapa de descenso), otra parte era el módulo de mando CM y la última era el módulo de servicio SM que estaba adosado permanentemente al módulo de mando excepto cuando los astronautas reentraban en la atmósfera terrestre, al regreso de la Luna, en el que se desprendía por motivos aerodinámicos y de seguridad.

Pues bien, North American Rockwell Corporation, en cooperación con NASA, publicó un libro titulado Apollo Spacecraft News Reference en el que, de forma breve, se repasaban aspectos curiosos sobre las características y el diseño del módulo de mando. Aquí os traemos algunos de ellos:

  • Se calculó que la posibilidad de que un micro meteorito del tamaño de un trozo de ceniza de un cigarrillo golpeara el módulo de mando durante una misión lunar de 8 días era de 1 entre 1230, es decir, 0.000813. Por tanto, la probabilidad de que el módulo de mando no fuera alcanzado era de 0.999187.
  • El panel de mandos incluía 24 instrumentos, 566 interruptores, 40 indicadores parciales (mecánicos) y 71 luces.

  • El módulo de mando de la nave Apolo ofrecía 2 metros cúbicos de espacio a cada astronauta contra los 1,9 m3 por hombre de un automóvil de aquella época. En comparación, la cápsula Mercury ofrecía 1,5 metros cúbicos para su único viajero y la Geminis proporcionaba 1,13 metros cúbicos por hombre.
  • El módulo de mando se diseñó para poder soportar un agujero de hasta 0.6 centímetros de diámetro y mantener la presión dentro de la nave durante 15 minutos, que se considera tiempo suficiente para que un astronauta se pusiera el traje espacial.

  • Se calculó que cuando la nave Apolo volvía a entrar en la atmósfera, generaba una energía equivalente aproximada de 86.000 kilovatios/hora de electricidad, suficiente para iluminar la ciudad de Los Ángeles en 1968 durante unos 104 segundos.
  • El ordenador principal del módulo de mando ocupaba sólo 0,03 metros cúbicos.

  • El módulo de mando de la nave espacial Apolo tenía alrededor de 24 kilómetros de alambre, lo suficiente para conectar 50 hogares de dos dormitorios.
  • La cubierta protectora del módulo de mando del sistema de lanzamiento de escape protegía al módulo de mando de temperaturas de unos 600 grados centígrados alcanzados por el rozamiento con la atmósfera en la fase de lanzamiento.

  • El módulo de mando utiliza sólo unos 2.000 vatios de electricidad, similar a la cantidad requerida por un horno de la época.
  • Mientras que un automóvil de la época tenía menos de 3.000 partes funcionales, el módulo de mando tenía más de 2.000.000, sin contar los alambres y los componentes estructurales.
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Lo que ha divulgado el cine sobre la Luna

1 marzo 2017

01-le-voyage-dans-la-lune-560x162pxDesde los inicios del cine, éste no ha sido ajeno a contar y divulgar historias sobre la Luna. Historias de todo tipo; reales o inventadas, dramas o comedias. Y es que la Luna siempre ha estado ahí, encima de nosotros, durante generaciones y generaciones de seres humanos que imaginaron cómo sería viajar y estar sobre nuestro satélite. El cine, como el resto de las artes, nos ha ayudado a sentir y a evocar lo que sólo 12 hombres pudieron hacer entre 1969 y 1972.

Si echamos la vista atrás, entre los años 1902 y 1929 se produjeron tres películas mudas que, sin duda, han pasado a la historia del cine. La primera de ellas es “El viaje a la Luna” (Le Voyage dans la lune) de Georges Méliès. Seguramente sea la primera película de ciencia ficción que se hizo. En 1919 se adaptó una novela de H.G. Wells para realizar la película “El primer hombre sobre la Luna” (The first men in the moon) y en 1929 el director Fritz Lang envió a la primera mujer allí en “Una mujer en la Luna” (Frau im Mond) después de realizar una de las primeras cuentas atrás de la historia de los lanzamientos espaciales.

02-con_destino_a_la_luna-560pxLa mitad del siglo pasado fue una época bastante prolífica en cuanto a viajes cinéfilos a nuestra satélite. En 1950 se estrenó “Con destino a la Luna” (Destination Moon), una película en Tecnicolor, bastante realista, por cierto, y Óscar a los mejores efectos especiales que ha quedado ya como un clásico del género. Dos años más tarde, Commando Cody tuvo que enfrentarse al rey Retik de la Luna el cual quería apoderarse de la Tierra en “Radar men from the moon”.  En 1953, “Proyecto Base lunar” (Project Moon Base) ya se imaginaba que en los años 70 estaríamos pisando la Luna en medio de la Guerra Fría. Ese mismo año se estrenaba otra maravilla que hará las delicias de muchas mujeres (y hombres) de hoy en día, “Las mujeres gato de la Luna” (Cat-Women of the Moon) en donde unas mujeres vestidas de gato, obvio, quieren liberar a las mujeres terrestres del poder de los hombres, ¿les suena? El año 1958 fue bastante intenso en historias lunares contadas en el cine. Incluso en Italia se atrevieron a enviar a Totó a nuestro satélite en “Totó en la Luna” (Totò nella Luna). “Invasión a la Luna” (Missile to the moon) fue otra cinta que dejó clara la presencia femenina en la Luna. Tampoco podemos olvidar la adaptación de la novela de Julio Verne “De la Tierra a la Luna” (From the Earth to the Moon) que se hizo ese año en Estados Unidos. Finalmente, la década terminaba con una invasión de extraterrestres que procedían de la Luna y que tenían la rara habilidad de adueñarse de los cadáveres de nuestros muertos en “Invasores invisibles” (Invisible invaders).

03-cuenta_atras-560pxLa década de los 60, tan importante para la Historia de la carrera espacial, comenzó con “12 to the moon” con más extraterrestres peligrosos, con una comedia para buscar al astronauta ideal en “Man in the moon” y con una película erótica en donde veíamos como la Luna estaba habitada por mujeres desnudas en “Nude on the moon”. En 1963 se estrenaba “Un ratón en la Luna” (The mouse on the moon) otra comedia absurda a más no poder sobre la carrera espacial librada por los norteamericanos y los soviéticos. Un año después se volvía a adaptar la novela de H. G. Wells “First men in the moon” con el título de “La gran sorpresa”. Posteriormente llegaría “Motín en el espacio exterior” (Mutiny in Outer Space) que tiene a un hongo asesino de protagonista, nada menos. En 1967 se estrenaban las comedias “Chiflados del espacio” (Rocket to the Moon) y “El astronauta reacio” (The Reluctant Astronaut) con Leslie Nielsen entre sus protagonistas. En el año 1968, cuando el Programa Apolo empezaba a enviar las primeras misiones tripuladas con el Apolo 7 y el Apolo 8, se estrenó otra película italiana titulada “Órbita mortal” (…4 …3 …2 …1 …morte) en donde, esta vez, somos los humanos los que ayudamos a los extraterrestres. También en ese año se estrenó “Cuenta atrás” (Countdown) en donde se envía a James Caan a la Luna en una misión suicida pero con un trasfondo muy realista sobre el Programa Apolo. Como inciso, también diremos que en 1968 se estrenó “2001, una odisea en el espacio”, en donde hay un extraño monolito sobre una (la) Luna. Un año más tarde, en 1969, cuando el Hombre llegó a la Luna, pudimos ver en los cines “Luna cero dos” (Moon zero two) donde se trata el asunto de los viajes espaciales para turistas y “Atrapados en el espacio” (Marooned) que, aunque no está ambientada específicamente en la Luna, tiene a Gregory Peck, Richard Crenna y Gene Hackman como protagonistas y merece la pena ser visionada.

03-el_astronauta-560pxLos españoles no podíamos desaprovechar los momentos históricos que se estaban desarrollando a principio de los años 70 en relación a nuestro satélite natural, así que José Luis López Vázquez, José Sazatornil, Antonio Ozores y José Luis Coll se pusieron manos a la obra para enviar a Tony Leblanc  a pisar la Luna y arrebatar a los norteamericanos ese honor en “El astronauta”. Por cierto, hay que decir que algunas secuencias de esta película se grabaron en la estación de seguimiento de Fresnedillas (Madrid). Pocas películas sobre el tema se han localizado en instalaciones reales e históricas. Cinco años después de aquello, Italia volvió a sorprendernos con “Huellas de pisadas en la Luna” (Le orme) en donde se contaban las extrañas visiones de la protagonista acerca de un astronauta con cara de Klaus Kinski. Ese mismo año se estrenó “Polizón a la Luna” (Stowaway to the Moon) con un niño de 11 años que desea ver las estrellas y lo consigue casi sin querer. En 1976 se adaptaba para televisión la vida de Buzz Aldrin, segundo hombre en pisar la Luna con el Apolo 11, en “Regreso a la Tierra” (Return to Earth). Casi a punto de finalizar la década de los 70 se volvió a adaptar una novela de H. G. Wells en “El mundo que viene” (The Shape of Things to Come) relatándonos cómo puede ser la vida en colonias en la Luna.

La década de los años 80 no fue muy prolífica en cuanto a cine sobre la Luna, a lo mejor por el influjo que empezaba a tener Marte como anhelo próximo. Sin embargo, en 1987, se estrenaba “Amazonas en la Luna” (Amazon Women on the Moon) el típico despropósito de aquellos años. Dos años más tarde podíamos ver “Trampa en la Luna” (Moontrap), con más robots que quieren invadirnos desde nuestro satélite.

apolo-13Los 90 tampoco fueron años de mucha producción sobre la Luna. Se empezaba con una película de terror en el espacio llamada “La cara oculta de la Luna” (The Dark Side of the Moon) que seguro que hace las delicias de Iker Jiménez. Sin embargo, en 1995 se estrenó “Apolo 13” (Apollo XIII). Una obra maestra y la mejor película que se ha hecho sobre el Programa Apolo. El nivel de detalle y exactitud sobre la, posiblemente, mejor actuación de toda la historia de NASA, a pesar de ser una misión fallida, es abrumador. No es de extrañar que Tom Hanks cogiera el testigo tres años después  y decidiera producir una serie para televisión de 12 capítulos contando todo el Programa Apolo, con ese mismo equipo técnico, que es casi mejor aún que la propia película. Estamos hablando de “De la Tierra a la Luna” (From the Earth to the Moon).

05-moon-560pxEl nuevo milenio comenzó con Clint Eastwood narrando, como solo él sabe hacer, una historia del espacio llamada “Space Cowboys”. La Luna no es protagonista de la misma pero sí que tiene una secuencia final con Frank Sinatra cantando “Fly me to the Moon” de las que no se olvidan. Tuvimos que esperar nueve años más para ver otra grandiosa película, rodada con muy pocos medios pero con mucha imaginación, titulada “Luna” (Moon) en donde podemos ver a un enorme Sam Rockwell. En 2010, la BBC emitió por televisión la adaptación, una vez más, de la novela de H. G. Wells con el título de “Los primeros hombres sobre la Luna” (The First Men in the Moon).

A partir de 2011 nos encontramos, solamente, con películas sobre la conspiración lunar. La moda empezó con “Apolo 18” (Apollo 18), una película de terror rodada con metraje encontrado que nos habla de una misión secreta durante el Programa Apolo. Por otro lado tenemos “Caminantes lunares” (Moonwalkers) de 2015 y finalmente “Operación Avalancha” (Operation Avalanche) todas pasaron sin pena ni gloria.

En estos tiempos en los que el ser humano no sabe muy bien qué hacer en el espacio, donde el viaje a Marte parece ser el siguiente paso natural que se debería tomar pero que resulta, no nos engañemos, extremadamente complicado y caro, quizás deberíamos volver a mirar un poco más cerca para darnos cuenta de que, en el fondo, lo que habría que hacer sería volver a la Luna. A lo mejor, recordando las películas anteriormente citadas, podemos volver a recuperar ese espíritu aventurero, propio de nuestra especie, y que hizo que quisiéramos no solamente observar ese gran punto blanco que hay en el cielo sino ir allí en persona.

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Figuras ocultas (película)

14 febrero 2017

00-figuras-ocultasEn 1961 no hacía aún ni 100 años desde que se hubiera abolido la esclavitud en EE.UU. – recordemos que fue en 1863 cuando el presidente estadounidense Abraham Lincoln proclamó la emancipación y hasta 1865, cuando terminó la Guerra de Secesión norteamericana, no pudo entrar en vigor -. Por otro lado, desde hacía 6 años, se estaba produciendo lo que se llamaría el movimiento por los derechos civiles en Estados Unidos que comenzó en 1955 con el asesinato de un joven negro llamado Emmett Till. Si eso no fuera suficiente, en 1961, empezaba a librarse otro conflicto entre los EE.UU. y la Unión Soviética por el control del espacio. Conflicto en el que empezaban ganando claramente los rusos al haber enviado antes que nadie al cosmonauta Yuri Gagarin al espacio.

Los norteamericanos, como decimos, iban bastante más retrasados, pero NASA intentaba poner toda la carne en el asador para cambiar cuanto antes esa situación. Para ello disponía de una cantidad ingente de recursos, tanto económicos como de personal. Obviamente se buscaban a los mejores ingenieros, científicos y gestores. La gran mayoría del personal, como se puede uno imaginar, eran hombres blancos. En aquella época, en aquel lugar, había poco sitio para las mujeres y menos aún para las mujeres negras. Sin embargo, a pesar del evidente machismo y segregación de esa sociedad, había un pequeño grupo de mujeres negras que trabajaban para NASA en labores técnicas, en concreto, matemáticas que calculaban y repasaban todas las operaciones necesarias que definían los parámetros de los vuelos al espacio. Hay que recordar que en aquellos tiempos los ordenadores no eran aparatos comunes ni habituales.

02-figuras-ocultasPues bien, entre esas mujeres negras, destacaron tres por su nivel de excelencia en sus respectivos campos. Tanto fue así que incluso tuvieron un papel fundamental en confirmar los cálculos para que los vuelos al espacio de los primeros astronautas norteamericanos del Programa Mercury fueran todo un éxito. Sin embargo, esa excelencia no las proporcionó facilidades inmediatas en ese ambiente machista y racista en el que vivían. A pesar de todo, pocos aceptaban su compañía ni reconocían sus esfuerzos por hacer un buen trabajo. Pero su perseverancia, inteligencia y actitud lograrían, con mucho trabajo eso si, que poco a poco cambiara esa situación. Llegando a ser reconocidas públicamente, unos años después, por NASA y por el Gobierno norteamericano como pioneras en la carrera espacial.

Pues bien, de todo esto trata la película de “Figuras ocultas”.  Una película interesante desde el punto de vista formal; guión y ritmo correcto, buenas interpretaciones en general y efectos especiales y banda sonora que apoyan la historia. En definitiva, un buen entretenimiento para pasar dos horas.

03-figuras-ocultasSin embargo, como puntos débiles, destacaríamos que, aunque es una historia que capta la atención del espectador, no consigue que empaticemos totalmente con ella, probablemente porque, en definitiva, se trata de un relato histórico muy específico de los EE.UU. Nuestra sociedad y cultura se han movido y se mueven actualmente por otros derroteros. Hay que recordar que aún hoy en día el tema del racismo en EE.UU. es delicado cuanto menos.

Podríamos afirmar que se trata de una película de moda. Ya que en los últimos años se han realizado filmes que tratan de sacar a la luz historias sobre el racismo, la esclavitud y la lucha por los derechos civiles de las personas de raza negra. Seguramente, como un ejercicio de perdón de parte de la sociedad “blanca” norteamericana hacia ellos.

Para los amantes de la Historia de la carrera espacial es un film que hay que ver y que en muchos momentos se disfrutará.

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¿Por qué el cohete utilizado en el Programa Apolo se llamaba Saturno?

8 febrero 2017
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Todos los lanzamientos del cohete Saturno V

El 15 de agosto de 1958, la Agencia de Proyectos Avanzados de Investigación del Departamento de Defensa (ARPA) aprobó, en la orden número 14-59, el anteproyecto para desarrollar un cohete pesado de varias etapas y motores. La primera etapa debería proporcionar 6,7 millones de Newtons de fuerza y fue inicialmente concebido por los diseñadores de la Agencia de Misiles Balísticos del Ejército (ABMA). Así mismo, se le denominaba como Juno V.

Pero en octubre de 1958, el Dr. Wernher von Braun, Director de la División de Operaciones de Desarrollo de ABMA, propuso que el Juno V fuera renombrado como Saturno, cosa que aprobó el ARPA oficialmente el 3 de febrero de 1959.

Wernher von Braun a los pies del Saturno V

Wernher von Braun a los pies del Saturno V

El nuevo nombre escogido por Von Braun era significativo por tres razones:

  • El planeta Saturno es uno de los objetos celestes más brillante del firmamento, por lo que parecia apropiado asociar este nombre al nuevo y poderoso cohete.
  • Saturno, además, es el siguiente planeta después de Júpiter, así que la progresión en el nombre se correspondía con la progresión de los cohetes llamados Júpiter que también había desarrollado ABMA.
  • Finalmente, Saturno es el nombre de un dios romano, por lo que la nueva denominación seguía la costumbre de los Estados Unidos de nombrar a sus cohetes con nombres de dioses mitológicos y héroes clásicos.

Para más información se pueden consultar las siguientes fuentes:
Libro: ORIGINS OF NASA NAMES (NASA SP-4402).
Libro: STAGES TO SATURN por Roger E. Bilstein.

A continuación, un video maravilloso con el lanzamiento de un Saturno V mientras suena la canción Ask the mountains de Vangelis:

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Operación Avalancha, otra (mala) película sobre la conspiración lunar

1 febrero 2017

Operación Avalanchaoperacion-avalancha de Matt Johnson y Josh Boles (2016). Parece que se está poniendo de moda últimamente hacer películas sobre la conspiración lunar. Si hace unos meses reseñábamos, en este mismo blog, la película protagonizada por el estupendo Ron Perlman titulada Moonwalkers (2015), sobre cómo los máximos responsables de NASA, con la inestimable ayuda de la CIA, intentaban contratar a Stanley Kubrick para que filmara en un plató el supuesto montaje lunar, ahora nos llega esta otra cinta que participó en el festival de cine de Sitges del 2016.

El argumento parte de que la CIA cree que un agente soviético se ha infiltrado en NASA en 1967, es decir, el año en el que se produce el accidente del Apolo 1 y dos años antes de que termine el plazo fijado por el Presidente Kennedy para llegar a la Luna. Pues bien, unos tipos que trabajan en el departamento audiovisual de la Agencia, se enteran y proponen a la CIA ir a las instalaciones de NASA para hacerse pasar por unos documentalistas que van a grabar a todos los que trabajan allí con el fin de hacer un falso documental y detectar al supuesto espía. Sorprendentemente la CIA aprueba el plan y los pone manos a la obra. El resultado no lo vamos a desvelar pero realmente es lo de menos.

Es lo de menos porque la película, en nuestra opinión, es poca cosa. Aburrida incluso. Da la sensación de que está grabada con pocos medios, además los actores principales son también los guionistas – y uno de ellos es incluso el director -. La historia es un lío. Enrevesada. Si eso no fuera poco, la cinta tiene un ritmo muy pesado, con diálogos lentos y silencios largos entre frase y frase. Sólo hay una escena reseñable: la persecución de los coches. Lo mejor de la película. No podemos tampoco dejar de mencionar el estilo que han utilizado para contar la historia; el metraje encontrado y los 16 mm.

operacion-avalancha-01Es interesante destacar que muchas secuencias fueron grabadas en las propias instalaciones de NASA, como se puede reconocer en algunos planos, especialmente en el MOCR de Houston, lo cual hace que te preguntes por qué NASA entra al trapo de proyectos que tratan sobre la conspiración lunar. Pues bien, parece ser que el director y guionista del film mintió para conseguir el permiso de NASA. No me extrañaría que ahora se estuvieran arrepintiendo en Houston.

Para echar un poco más de leña al fuego sobre esta película, diremos que también se hace un mal uso de la documentación oficial y de las fotografías, mezclando fechas y misiones. Utilizando documentación y fotografías que aún no se habían creado por ser de misiones posteriores a 1967. Eso sí, para el espectador que no esté acostumbrado a ver los Mission Reports de NASA de aquella época, seguro que dará el pego.

La conspiración lunar sigue de moda, y el cine actual parece que quiere aprovechar el tirón. Sin embargo, lo que realmente se echa de menos son películas como Apolo 13 o series como De la Tierra a la Luna. Auténticas maravillas que siguen fielmente la historia y cuidan los detalles hasta el máximo extremo. No estamos en contra de que se hagan películas de ficción teniendo de base los hechos del Programa Apolo u otros, pero creemos que hacer películas con guiones enrevesados que no aportan nada y echan más gasolina al fuego de los conspiranoicos no es el camino a seguir.

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