Adiós Luis

Don Luis Ruiz de Gopegui. Fotografía: Antonio Heredia. Cortesía Diario El Mundo.

Hoy, 7 de agosto de 2019, me entero de que nos ha dejado Don Luis Ruiz de Gopegui. Se fue tranquilo y acompañado de su familia en su casa.

Luis estaba mayor y desde que se fue Margarita, su esposa, hace unos años, no quería salir mucho de casa. Sin embargo, mantenía toda la lucidez de siempre, como pude comprobar cuando le llamé por teléfono el pasado 23 de julio, una vez pasada la vorágine de los actos conmemorativos del cincuenta aniversario del Apolo 11. Recuerdo que me dijo que estaba “pachucho y muy mayor ya”. Yo le dije que le vi muy bien en todas las entrevistas que dio la semana anterior, pero él me dijo que era porque “era fácil”. Le comenté que le iba a enviar por correo el pendrive con la grabación de la entrevista que le hicimos para el documental de la exposición en Telefónica. Hoy, Belén, su querida hija, me dijo, cuando hablé con ella, que pudieron verlo con él antes de irse. También pude comentarle la iniciativa de poner el nombre a una estación del Metro de Madrid como Estación Apolo en homenaje a todos los españoles que participaron en el Programa Apolo y como guiño a Fresnedillas. Aquello le pareció muy bien. Recuerdo que nos despedimos y le di muchos ánimos diciéndole que aún había mucha gente que le admirába y se acordaba de él.

No recuerdo exactamente cuando empecé a “seguir” a Luis. Lo que si recuerdo es poner a grabar el video VHS cada vez que salía por televisión en algún programa sobre el espacio. Automáticamente después me empecé a hacer con sus libros, los cuales devoraba una y otra vez. Porque Luis escribía realmente bien: claro, directo, conciso, riguroso, ameno… Daba gusto leerle y también escucharle.

Con Luis en el Planetario de Madrid (Presentación del libro de Alberto Martos – Breve historia de la carrera espacial).

Y llegó el año 2001. La Universidad de Cantabria organizaba todos los años unos cursos de verano en Laredo. Cual fue mi sorpresa cuando vi que ese verano Don Luis iba a impartir uno sobre Cosmología. 22 horas repartidas durante una semana. Ni que decir tiene que me apunté enseguida junto con mi amigo Luisma. Llegó el primer día de curso y cogimos sitio en primera fila. En cuanto hicimos el primer descanso nos acercamos a él para presentarnos. Llevaba conmigo todos sus libros para que me los firmara y dedicara. Luis, tan sensato como siempre, me propuso ir a una cafetería cercana a tomar algo porque teníamos toda la semana aún por delante. Enseguida llegamos a un trato con él: nosotros le invitaríamos todos los días de esa semana al pincho de tortilla y al café a cambio de poder preguntarle cosas. Aceptó gustoso. Creo que ahí comenzó nuestra amistad. Por supuesto yo le “freía” a preguntas sobre el Programa Apolo, pero también hablamos de la exploración del Sistema Solar e incluso de cine, ya que me contó que estaba siendo asesor en la película “Stranded: Náufragos”. Después de aquella semana, mantuvimos el contacto siempre, hasta sus últimos días.

Programa del curso de verano sobre Cosmología impartido por Luis en Laredo (Cantabria).

Los últimos diez años tuve la suerte de estar mucho tiempo con él, gracias en parte a este blog. Siempre publicitaba aquí las conferencias que iba a impartir, a las que, por supuesto, asistía en persona. Luis, tan generoso como era, posteriormente me hacía llegar por correo electrónico los textos de estas para publicarlas en el blog. Y aquí siguen. Recuerdo con mucho cariño las conferencias que daba en el Ateneo de Madrid y, sobre todo, los coloquios y debates que seguían a las mismas en donde surgía siempre la polémica. La respuesta calmada de Luis era dejar hablar al asistente para después responder: no estoy de acuerdo en nada de lo que has dicho. ¡Y vuelta a empezar la polémica! Pero no solo fue generoso con este blog cediendo sus conferencias, también lo fue para concedernos alguna entrevista. Eso sin contar las veces que me abrió las puertas de su casa simplemente para charlar o para dedicarme alguno de sus libros nuevos. Recuerdo que yo les llevaba, a Margarita y a él, unos sobaos cántabros como agradecimiento. Y Margarita, tan educada y atenta siempre, bajaba conmigo al portal de la calle a despedirme cuando Luis y yo terminábamos de hablar.

Don Luis recibiéndonos en su casa.

En aquellas charlas siempre le contaba a Luis los proyectos que tenía en mente. Como el libro que quería escribir sobre el Programa Apolo y que me dijo que me prologaría con gusto demostrando, una vez más, su generosidad. Desgraciadamente no he llegado a tiempo, y eso que él siempre me lo advirtió: “yo te prologo el libro, pero date prisa en escribirlo porque no se cuanto voy a durar”, me decía.

Algunas dedicatorias de Luis (82 Erídano, Rumbo al cosmos y Extraterrestres ¿mito o realidad?)

Hace un par de años le comenté la idea de grabar un documental sobre la participación española en el Programa Apolo. Le pedí si podía contar con su presencia para grabarle una entrevista. Como siempre, me dijo que sí. Cosa que hicimos el 3 de mayo de 2017 en su casa. Aquel proyecto se transformó desde un documental inicial a una exposición en Espacio Fundación Telefónica. Afortunadamente pudimos reutilizar las entrevistas para hacer un minidocumental de 15 minutos de duración que ya se exhibe en la exposición permanente sobre la Historia de las Telecomunicaciones en la segunda planta del edificio de Telefónica de la Gran Vía de Madrid. Allí estará el testimonio de Luis para siempre.

Grabación del 3 mayo 2017. Fotografía: Mykado Media.

Después de aquella grabación no volví a ver a Luis en persona. Sin embargo, le llamaba por teléfono de vez en cuando y hablaba con Belén por email para ver cómo iba. Ella siempre me animaba a llamarle, cosa que hice por última vez el pasado 23 de julio, como he contado al principio.

Se nos ha ido Luis. Hoy es un día triste. Afortunadamente tuve la gran suerte de conocerlo, de disfrutar de su amistad y de su sabiduría. Gracias a su labor de divulgación podremos seguir disfrutando de sus libros, de sus artículos, de sus entrevistas en radio y televisión… Pero sobre todo, gracias a su trabajo y esfuerzo en NASA, por ayudar a ampliar los conocimientos del ser humano sobre el espacio.

Recordando, en estas últimas horas, cómo empezó todo, no creo equivocarme mucho si afirmo que Luis ha sido una de las personas que más me ha inspirado en la vida. Mi más sincero pésame a toda su familia, en especial a su hija y a sus nietos.

Gracias por todo Luis. Descansa en Paz.

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13 Responses to Adiós Luis

  1. vrruiz dice:

    Gracias por haber sido “la” fuente de información sobre las actividades de Luis durante todo este tiempo. DEP 😦

  2. […] Don Luis Ruiz de Gopegui, pero se le aplaudió mucho cuando se le recordó. Desgraciadamente, Luis falleció dos semanas después. Antes de dar paso a los discursos, Tomás nos anunció a los presentes que se estaba preparando […]

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