MODUS-VIVENDI (Hogares Innovadores Personalizados), lo último en arquitectura modular

7 febrero 2011

Próxima promoción - CC - vía flickr - simplifica

La crisis inmobiliaria está suponiendo un cambio en las prioridades y planteamientos de muchas personas en relación a la adquisición de una vivienda. Afortunadamente hoy en día se ha avanzando mucho en el abaratamiento de precios sin descuidar la calidad, incluso, aunque suene contradictorio, aumentándola en muchos casos.

Pero esto ¿cómo puede ser? Pues sencillamente aplicando la industrialización en la construcción, es decir, utilizando sistemas constructivos modulares. Hay que empezar a desterrar la idea de que las viviendas y demás tipologías de edificios, se tienen que construir en el sitio.  El sistema modular o industrial permite construir un edificio dentro de una fábrica, como ocurre con los coches o los aviones, por módulos que, posteriormente, se transportan al lugar donde se pretende ubicar el edificio ganando tiempo y dinero principalmente, pero también mejorando la seguridad y la protección del medio ambiente.

Boceto MODUS-VIVENDI - Modelo 5 habitaciones

Aunque no lo parezca, es un sistema muy habitual en América y en los países del Norte de Europa, incluso una conocida empresa de muebles vende este tipo de viviendas en esos países. Por tanto hay que olvidarse ya de que las soluciones modulares son o bien las típicas casetas de obra o bien las típicas casas de madera.

¿Qué ventajas tiene la arquitectura modular? Principalmente las que ya hemos comentado anteriormente. Por un lado el ahorro de costes ya que una de las tareas más costosas a la hora de adquirir una vivienda unifamiliar es el número de horas de diseño que tiene que utilizar el arquitecto. Con este sistema se diseña una vez, utilizando muy pocas horas para adaptar ese diseño al terreno donde se pretende ubicar la casa. Además no es un sistema cerrado puesto que se pueden personalizar con multitud de opciones, por ejemplo, el tipo de fachada. Si el cliente quiere, puede escoger entre piedra, madera, cerramientos vegetales, etc.

Fabricación en Modultec

Otra gran ventaja es el ahorro de tiempo. Normalmente cuando un cliente quiere hacerse una casa tiene que buscar un arquitecto, exponerle la idea que quiere y después de varias reuniones y horas de trabajo, el arquitecto entrega el diseño de la misma. Una vez hecho esto, hay que solicitar los permisos y las licencias municipales oportunas. No hay que olvidarse tampoco de contratar a un constructor. En definitiva, mucho tiempo. Una solución modular te evita todo esto puesto que el propio fabricante de la vivienda también la transporta y monta en la parcela. Además, el hecho de construir dentro de una fábrica, hace que se eliminen las dificultades que generan las inclemencias del tiempo, aumenta los niveles de seguridad de los operarios y permitiendo realizar los trabajos de forma planificada y continua.

La eficiencia energética y la sostenibilidad es otra de las grandes ventajas que tiene la arquitectura modular ya que reduce el impacto en el medio ambiente, construyendo de forma más sostenible desde el punto de vista medioambiental, económico y social.

MODUS-VIVENDI

Para satisfacer la demanda que está surgiendo actualmente dentro de este mercado ha nacido MODUS-VIVENDI :: Hogares Innovadores Personalizados. Una empresa de arquitectura modular creada para satisfacer las necesidades de todas aquellas personas que tienen un terreno y quieren hacerse una casa pero que no están dispuestas a pagar las grandes sumas de dinero que hacen falta en una construcción tradicional ni, por supuesto, tampoco están dispuestas a tener que esperar bastantes meses para poder entrar a vivir en su nuevo hogar.

 

MODUS-VIVENDI, modelo C

Actualmente disponen de tres modelos que van desde los 90 m2 hasta los 180 m2, este último modelo es de dos plantas. Como decíamos antes, las posibilidades de personalización de las viviendas son muy amplias: fachadas, cubiertas, carpinterías, ventanas, pavimentos… Además se pueden instalar sistemas de recogida de aguas pluviales para aprovecharla después, sistemas de seguridad, sistemas domóticos y un sinfín de cosas más. Sin olvidarse tampoco del ahorro energético ya que se ha elegido un sistema de fachada ventilada que se adapta a cualquier tipo de clima y a los gustos del cliente,  diseñando posteriormente el aislamiento térmico que se necesite en función del lugar. Se han escogido también, en las viviendas básicas, unas ventanas con rotura de puente térmico y acristalamiento de calidad para completar la función eficiente. Lo mejor de todo es que si no te gustan los modelos propuestos MODUS-VIVENDI te diseña tu vivienda desde cero.

En definitiva, si te estás planteando hacerte una vivienda no descartes la opción modular. Probablemente, hoy en día, es la mejor elección.

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La vida en un submarino de la Armada

3 febrero 2011

Ateneo de Madrid

Cambiamos un poco la temática de los últimos posts para recomendaros, si estáis en Madrid la semana que viene, otra interesante conferencia en el salón de actos del Ateneo de Madrid (C/ Prado 21) titulada “La vida en un submarino de la Armada” con motivo de la presentación del libro del mismo título.

La conferencia correrá a cargo del Almirante Don Gabriel Portal y del Capitán de Corbeta Don Santiago de Colsa Trueba y será presentada por el Presidente de la Agrupación El Mar y sus Ciencias, Don Juan Manuel Gracia Menocal, el próximo martes día 8 de febrero de 2011 a las 19:30 horas.

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Entrevista a Don Luis Ruiz de Gopegui (segunda parte)

1 febrero 2011

Continuamos con la segunda parte de la entrevista a Don Luis Ruiz de Gopegui.

Don Luis Ruiz de Gopegui

MG: “El de aquí al lado” dice: Quiero preguntar a Luis Ruiz de Gopegui si conoce el pasado en las SS de von Braun, ¿era nazi de verdad?

Este es un tema sobre el que tengo muy poca información. Yo me imagino que al terminarse la 2ª Guerra Mundial se desplazaron a Alemania mucho personal especializado americano, y ruso y de otros países, y estos irían entrevistando a gente para llevársela a América y sondearían en su pasado político, pero yo no tengo esa información. Considero que von Braun era un ingeniero altamente cualificado en Alemania y que por su cargo tenía que pertenecer al partido del régimen más bien por obligación probablemente. Yo no creo que fuera un miembro de las SS activo pero ya digo que tengo poca información sobre eso.

MG: David dice: “con permiso, ante la pregunta ¿está justificado el gasto en exploración espacial? usted respondería con las aplicaciones tecnológicas derivadas de la misma ¿o estaría justificado igualmente aunque no existiesen dichas aplicaciones?

LRG: Si nos olvidamos de los enormes beneficios de las aplicaciones tecnológicas que resultan de la investigación espacial, sólo quedan los beneficios científicos. No hay duda de que estos justifican la exploración espacial. Estamos conociendo mucho mejor el Universo gracias, por ejemplo, a los telescopios espaciales y a otras muchas sondas no tripuladas que han explorado el Sistema Solar y que han salido del Sistema Solar. Entonces, teóricamente, sí estaría justificado, pero ¿de dónde se sacaría el dinero? El dinero hoy en día se saca de las grandes empresas que quieren contribuir a la exploración espacial porque de ahí sacan beneficios que luego les reportan a ellos grandes beneficios, hablábamos de los GPS, de Internet o de los teléfonos móviles, la miniaturización. Si quitas todo esto y pones los beneficios científicos de enterarnos de la dinámica de los anillos de Saturno, por ejemplo, pues no habría dinero. Es como la pescadilla que se muerde la cola, con dinero los beneficios científicos son importantísimos, pero primero hay que sacar ese dinero.

Syncom, el primer satélite geosíncrono

MG: También está el tema histórico, el “hacer historia”, el hecho de que el ser humano pueda ir más allá.

LRG: Estoy totalmente de acuerdo. El ser humano ha sido toda su vida explorador. Ha explorado la Tierra entera y quiere seguir explorando. Pero volvemos a lo mismo, hace falta dinero.

MG: Chus dice: “¿Cree usted que algún día el turismo espacial será una realidad al alcance de todos, no como en la actualidad en la que sólo unos pocos multimillonarios pueden pagarse el billete con los rusos o con la Virgin Galactic? ¿Será posible salir al espacio e incluso poder ir a la Luna por el mismo precio que ahora nos vamos un mes a Japón o a las Seychelles? Yo estoy convencido de que será así pero lo que no sé es cuándo. Muchas gracias y un cordial saludo desde Asturias.

LRG: Estoy de acuerdo con Chus en que así será, pero el cuándo es el quid de la cuestión. El turismo espacial, como ha dicho, de irnos a la Luna con un billete económico barato aunque sea diez veces más caro que el de la Seychelles está muy lejos. Ahora bien, el turismo del que hablan ahora de subir al espacio estar tres minutos  en ingravidez y bajar sí, ese turismo se puede hacer cada vez más barato.  El turismo de ir a un hotel en la Luna yo no lo veré, mis nietos no lo verán, mis tataranietos tampoco, sinceramente eso lo veo mucho más lejos.

Primera fotografía de la Tierra vista desde la Luna

MG: Jorge Hernández dice: “Estaba usted presente en Fresnedillas cuando se recibió la primera foto de la Tierra desde la Luna por la sonda Lunar Orbiter en 1966? Gracias, un saludo.

LRG: El Lunar Orbiter era una nave no tripulada, era una sonda. Las sondas no tripuladas se seguían desde Robledo de Chavela. Yo estaba entonces en Robledo de Chavela y recuerdo cuando llegó esa fotografía. Se hizo un acuerdo con NASA, a través de JPL, para que nada más recibir la fotografía se retransmitiera a EEUU y posteriormente se publicara al mismo tiempo en América y en España . En España se mandó al ABC, me parece recordar. Y sí, yo estaba en Robledo como ingeniero jefe de los sistemas de radiofrecuencia y, por tanto, intervine mucho menos. A mí me destinaron a Fresnedillas en marzo del 68, y esa foto ocurrió en agosto del 66. La primera misión que yo cubrí en Fresnedillas fue la del Apolo 6,  en abril del 68, que era una misión sin tripulación y la primera tripulada, la del Apolo 7, en octubre del 68.

MG: Cuando había alguna misión Apolo tripulada, ¿qué hacíais exactamente? ¿Estabais todo el tiempo de guardia escuchando las conversaciones?

LRG: La estación tenía tres turnos de trabajo de 8 horas, estoy hablando de los técnicos de la estación. Cuando había cambio de turno se transferían los mandos de las antenas y el anterior turno se iba a su casa a descansar. Yo tenía un turno variable, elegía la fase más crítica para estar presente. Recuerdo que me compré un chalecito en Robledo de Chavela y me iba a dormir allí si no me daba tiempo a venir a Madrid. En verano mi familia estaba allí conmigo. Yo estaba en mi despacho oyendo las conversaciones y, cuando había algún problema, salía del despacho y me iba a la zona del problema e intentaba ayudar en lo posible, aunque claro era muy difícil, porque muchas veces eran cuestiones muy técnicas y eran los especialistas los que lo resolvían.

Estación de Madrid en la época de los Apolo (Fuente: http://www.honeysucklecreek.net)

MG: Lo que no tengo muy claro es la cronología de las estaciones. ¿La primera que se montó fue Fresnedillas?

LRG: No, la primera que se montó fue en Canarias, Maspalomas. Esa se montó muy al principio para el programa Mercury en 1962. Esta estación se hizo primero junto al faro de Maspalomas. En la playa de Maspalomas hay un gran faro, y muy cerquita del faro se puso la estación. Se llamaba la estación Mercury. Los americanos la manejaron ellos solos, España no intervino para nada. Los americanos vinieron e hicieron un acuerdo con el gobierno español. La razón por la que pusieron la estación ahí es evidente. Lanzan de Cabo Kennedy y a los diez minutos pasan sobre Canarias.

MG: ¿Maspalomas se usó para el Apolo o solamente se usó para el Mercury?

LRG: No, se usó para el Apolo pero la estación Mercury era muy pequeña, con muy pocos elementos y luego la ampliaron enormemente pero ya la pusieron en una localización mejor. No al lado del puerto,  ya que había hoteles e interferencias, después la subieron a la montaña y ahí pusieron la estación Apolo. Para el Programa Apolo, había tres estaciones fundamentales, que eran Camberra, Goldstone y Madrid, y luego 10 o 12 secundarias que se usaban cuando la nave estaba en órbita alrededor de la Tierra con el fin de cubrir toda la órbita. Entonces pasaba por Canarias, después había otra estación en la isla Ascensión, luego otra en Hawai y en una zona muy amplia que no había nada, en medio del Pacífico, había un barco que era una estación, llevaba las mismas antenas pequeñas como la de Canarias que era de 8 metros, me parece.

La primera fue Maspalomas en el 62 y después fue Robledo de Chavela en el 64 (esta era para Deep Space, Espacio Profundo). Para el programa Géminis se usó Maspalomas. Después de Robledo vino Cebreros que era gemela completamente de Robledo, y después Fresnedillas. Pero centrándonos en los vuelos tripulados, las antenas eran Maspalomas y Fresnedillas.

En realidad es más complicado, la reglamentación de los vuelos tripulados era que todo tenía que estar duplicado. ¿Qué pasaba si a la antena de Fresnedillas le caía un rayo? Pues hacía falta otra antena, pero no la de Canarias que era pequeña, hacía falta otra antena grande. Entonces se usaba Robledo de Chavela como backup de Fresnedillas, para lo cual se puso un enlace de microondas que iba de Fresnedillas a la almenara, el monte ese que hay al lado de Robledo de Chavela, y de la almenara a Robledo. En Robledo estaban los equipos asociados a la antena, o sea, radiofrecuencia y frecuencia intermedia. Luego ya, computadores, telemetría, etc, estaba en Robledo porque todo estaba duplicado, incluso el personal de la estación. En las misiones Apolo teníamos personal en Robledo, en Fresnedillas y en Maspalomas. En Robledo sólo en radiofrecuencias.

En Fresnedillas, además de vuelos tripulados, seguía también vuelos orbitales, una serie de satélites de investigación de la Tierra, había muchísimos. Seguíamos 10 al día o así. Después de la misión Apolo-Soyuz nos empezamos a preparar para los transbordadores espaciales. Ahí tuvimos un papel muy importante, pero lo tuvimos solo en los 10 primeros vuelos, ya que después la NASA puso en órbita unos satélites que cubrían todo el espacio por encima del transbordador espacial, en una órbita geoestacionaria. En realidad, si ahora se volviera a la Luna no harían falta las estaciones en Tierra.

En el primer lanzamiento del transbordador espacial Robledo tuvo un papel fundamental. Lanzaban desde Florida y allí había una estación que tenía que determinar la velocidad a la que había salido el cohete, porque si había salido con menos velocidad de la prevista no entraba en órbita y entonces tenía que aterrizar en unas estaciones que había en España, había una en Zaragoza y otra en Canarias. Si llevaba la velocidad prevista se la dejaba entrar en órbita. Había que determinar con mucha precisión la velocidad. Pero lanzaron el primero y la estación de Cabo Kennedy falló por lo que no pudieron determinar la velocidad. Tenían otra estación en Bermudas pero esta también falló. Entonces todas las miradas se dirigieron a Madrid, la siguiente estación. Y Madrid consiguió medir la velocidad, que era óptima. Luego le dieron una medalla al INTA por eso porque fue una actuación crítica. Fue emocionante aquello.

MG: En relación a los cohetes, la primera y la segunda etapa de los cohetes Saturno V caían en el Océano Atlántico, ¿estas etapas se recuperaban, como se hace con las del Shuttle?

LRG: No, se dejaba que se hundieran. Las del Shuttle se recogen porque se reutilizan, pero los del Saturno no se reutilizaban. Las primeras y segundas etapas siguen en el fondo del océano. La tercera etapa al principio también iba al mar, pero en las últimas misiones se lanzaban como proyectiles contra la Luna porque, como en la Luna los primeros Apolos habían colocado detectores sísmicos, querían calibrar esos detectores con el impacto de la tercera etapa.

Cibernética de lo Humano

MG: Quería preguntarle por su futuro como escritor. Me ha comentado que está escribiendo un cuento y quería saber si tiene en mente escribir alguna otra novela.

LRG: El cuento lo he escrito ya hace tiempo y lo mandé a varias editoriales, lo rechazaron, y de pronto mi hija lo mandó a una que sí. Ahora estoy escribiendo temas y si me sale bien los reuniré. Por ejemplo, un tema es “¿Por qué investigamos el espacio?” otro tema es sobre vida extraterrestre, otro sobre biología, que me gusta mucho. Por cierto la conferencia que doy en el Ateneo va a ser de eso: “Inteligencia extraterrestre en el marco de la biología evolutiva”.  Ahora me intereso más por temas sueltos.  En el libro que escribí titulado “Cibernética del humano” hay algunos temas que cuando lo escribí, hace 25 años, eran casi tabú y me llamaron idiota, sobre todo los psicólogos. Y hoy en día hasta Punset los ha tratado. El libre albedrío, la consciencia, todas estas cosas pues ya hay experimentos. Estoy pensando en hacer una actualización de capítulos del libro. Eso que dijeron que era una tontería ahora han demostrado en el laboratorio que es así. Pero de momento sólo son intenciones.

MG: ¿Ha pensado escribir su autobiografía contando, lógicamente, su experiencia personal en la carrera espacial?

LRG: No, la verdad que no he pensado nunca escribir mis memorias. He pensado en recopilar las anécdotas que he contado tantas veces.

Muchísimas gracias Don Luis por sus respuestas y esperamos escucharle pronto en alguna conferencia y leer sus próximos libros.

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