El Apolo 11 estuvo “en manos” de un niño de 10 años

14 octubre 2009

El 23 de julio de 1969 la nave Apolo 11 con Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, se acercaba rápidamente de regreso a la Tierra, después de haber sido la primera misión en aterrizar en la Luna.

Pero esta histórica misión pudo haber terminado en fracaso sino llega a ser por la ayuda de un niño de 10 años.

La NASA tenía distribuidas por todo el Mundo una serie de antenas de comunicación para poder estar permanentemente en contacto con los astronautas. Era la denominada Manned Space Flight Network (MSFN). La red constaba de 3 antenas principales localizadas en Goldstone (EEUU), Camberra (Australia) y Fresnedillas (cerca de Madrid, España) y 12 secundarias. Una de estas 12 estaciones secundarias era la que estaba localizada en la isla de Guam (Océano Pacífico) y era la encargada, principalmente, de cubrir las operaciones de TLI (Trans Lunar Injection, Injección Trans Lunar) y las maniobras de regreso, cercanas a la Tierra y de amerizaje (Splashdown).

Pero justo la noche anterior al amerizaje, un cojinete o rodamiento de la antena falló. Los técnicos determinaron que había que desmontar una gran parte de la antena para poder arreglar el problema. La cuestión es que no había tiempo para hacerlo ya que los astronautas estaban a punto de llegar a la Tierra y la comunicación con ellos y con la telemetría del módulo de comando era clave.

Entonces, al Director de la Estación de Guam, Charles T. Force, se le ocurrió que quizás, engrasando el rodamiento de la antena ésta podría volver a funcionar. Pero, en este punto surgió otro problema, y es que el agujero por donde se podía aplicar la grasa al cojinete era demasiado pequeño, de unas 2,5 pulgadas – unos 6.25 cm -, para que una mano de una persona adulta pudiera entrar.

De nuevo al Director se le ocurrió otra solución, la de llamar a su propio hijo de 10 años, Greg Force, para que realizara este trabajo.

Fuente: ccn.com

Fuente: cnn.com

El entonces niño pensaba que no estaba haciendo nada del otro mundo, a pesar de que su padre le dijo que era muy importante. Su percepción cambió cuando los medios de comunicación se hicieron eco del suceso, aunque nada comparado con lo que sintió en la visita que realizó Neil Armstrong a Guam para agradecer al personal de la Estación su ayuda en la misión Apolo 11.

Fuente: cnn.com

Fuente: cnn.com

En esta visita, Armstrong agradeció personalmente a Greg su ayuda dedicándole un autógrafo con el texto: “To Greg, with thanks for your help on Apolo 11. Neil Armstrong”. (A Greg, gracias por tu ayuda en el Apolo 11. Neil Armstrong).

Fuente: cnn.com

Fuente: cnn.com

Bookmark and Share