Los orígenes de el Bulli

30 septiembre 2009

Yo estoy en el Bulli por la Armada.

Ferrán Adriá, cocinero español (Visto en El Mundo)

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La conspiración lunar ¡Vaya timo!

29 septiembre 2009

La conspiración lunar ¡Vaya timo! Autor: Eugenio Fernández Aguilar. Editorial: Laetoli, Año: 2009. Páginas: 166. ISBN: 9788492422142. Calificación 4 estrellas de 5.

Eugenio Fernández Aguilar es un físico, como nosotros, que ejerce la docencia en un instituto de Cádiz. Además, escribe en su blog, Ciencia en el XXI, artículos muy recomendables sobre ciencia.

Pero lo que hoy nos trae por aquí es comentar el libro que ha escrito sobre el mito de la conspiración lunar. Obra que pertenece a la colección titulada ¡Vaya timo! que está coordinando Javier Armentia – Director del Planetario de Pamplona – y la Sociedad para el avance del pensamiento crítico.

La obra desmiente las 50 principales hipótesis que los llamados conspiranoicos utilizan para, intentar demostrar que el hombre no llegó a pisar la Luna en julio de 1969. Algunas de estas hipótesis son realmente absurdas y no llegan a aguantar un mínimo razonamiento serio, otras, sin embargo, requieren conocer algún concepto físico para poder ser entendidas. Ya que, como dice el autor, que hemos citado en este blog anteriormente, “el problema de los conspiranoicos es que no entienden las anomalías que observan”.

El libro comienza con una breve introducción donde se critica la moda actual de poner todo en cuestión, pero haciéndolo de una manera nada crítica. En el capítulo 1, el autor nos hace un breve resumen sobre la historia de la carrera espacial, centrándose en los esfuerzos que tanto norteamericanos como soviéticos, realizaron para poder alcanzar la Luna. La última parte del capítulo trata sobre el Programa Apolo.

En el capítulo 2, se aborda la conspiración propiamente dicha y los conspiranoicos más famosos. Comentando sus obras, libros y artículos relacionados con este mito. El capítulo 3 es, quizás, el más importante de todos ya que se comentan, una por una, las 50 hipótesis. Por supuesto, todas son desmentidas.

Eugenio Fernández no solo refuta hipótesis sino que también aporta 10 pruebas que demuestran que tanto Neil Armstrong como sus demás compañeros del Programa Apolo, llegaron a pisar la Luna. El último capítulo, el número 5, es un pequeño compendio de declaraciones de personajes famosos donde nos cuentan cómo vivieron aquella noche del 20 al 21 de julio de 1969. Entre ellos están Miguel de la Cuadra Salcedo, Jesús Hermida, Manuel Lozano Leyva, Manuel Toharia, etc….

Está muy bien, también, la última parte del libro en la que podemos encontrar unas breves reseñas sobre libros relacionados con este asunto, webs, blogs y películas.

Se echan en falta más fotografías que ayuden al lector a comprender las hipótesis y las explicaciones para desmentirlas. Sin embargo, el autor, a través de su blog personal, ha publicado una sección titulada Apoyo multimedia a “La conspiración lunar ¡Vaya timo!” donde se proporciona más información en este sentido.

En definitiva, un buen libro para comprender de forma muy amena y refutar todas las hipótesis planteadas por los conspiranoicos lunares.

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¿Existió realmente una carrera entre los EEUU y la URSS para llegar a la Luna?

28 septiembre 2009

Durante las décadas de los años 70 y 80, el asunto fue objeto de mucha discusión ya que  la respuesta pública por parte de la URSS fue que ellos no trataron de enviar hombres a pisar la Luna. Seguramente esta respuesta estaba motivada por la derrota clara que habían sufrido éstos al ser incapaces de conseguir ese objetivo. Cosa que si hicieron los norteamericanos.

Pero realmente,  ¿estaban los soviéticos planeando un aterrizaje en la Luna?

Para intentar responder a esta pregunta, debemos tener claro qué es lo que hace falta para conseguir el objetivo de llevar hombres a la superficie de nuestro planeta. La respuesta, a priori, es bien sencilla: Hacen falta experiencia y tecnología.

La tecnología se materializa en tener un cohete lo suficientemente potente para salir de la atracción terrestre y, también, en tener una nave que pueda aterrizar y despegar de la superficie lunar.

En cuanto a la experiencia, es necesario tener a hombres entrenados en todo lo relacionado con los vuelos tripulados; procedimientos y maniobras en órbita.

Pero estudiemos más profundamente los hechos y las pruebas que nos ha dejado la Historia.

Si nos fijamos en el gráfico que compara las misiones tripuladas de los EE.UU con las de la URSS, vemos que entre los años 1961 y 1962, los soviéticos, en las cuatro primeras misiones del programa Vostok, consiguieron tres grandes hitos:

  1. Primera órbita terrestre (Vostok 1: 12 de Abril de 1961),
  2. Primer día completo en órbita terrestre (Vostok 2: 6 de Agosto de 1961) y,
  3. Primer encuentro entre dos naves (Vostok 3 y 4: 15 de Agosto de 1962).

Si nos fijamos en los EE.UU, vemos que la primera órbita terrestre y el primer día completo en órbita lo consiguieron un año después que los soviéticos.

  1. Primera órbita: Mercury 6, el 20 de febrero de 1962.
  2. Primer día completo en órbita: Mercury 9, el 15 de mayo de 1963.
  3. El primer encuentro entre dos naves norteamericanas, ocurrió con los Géminis 6 y 7, en Diciembre de 1965, es decir, más de 3 años después de los soviéticos.

Las tornas empezaron a cambiar con la misión del Géminis 8 – la primera que consiguió acoplarse a otra nave, en marzo de 1966 -, pero fue a finales de 1968 cuando los norteamericanos empezaron realmente a despegar, nunca mejor dicho. La misión fue la del Apolo 8. La primera en enviar a 3 hombres a orbitar la Luna. Cosa que nunca consiguió la URSS. A partir de este momento, se podría decir que los americanos iban por delante de los soviéticos de una forma muy clara.

Si nos centramos en la tecnología, como hemos dicho anteriormente, es necesario contar con un lanzador de gran potencia. De lo que no hay ninguna duda ya, es que los soviéticos estaban intentando desarrollar este cohete, denominado N-1 (Nositel-1), muy similar al Saturno V.

El cohete Saturno V (izquierda de la imagen) tenía una altura aproximada de 110 metros. La longitud del N-1 era de 105 metros. Respecto a la masa en el momento del despegue, el Saturno V era de 2.900.000 Kg y la del N-1 de 2.735.000 Kg. Por último, el empuje que desarrollaban los cohetes era de 3.500.000 Kg para el Saturno V y de 5.000.000 Kg para el soviético N-1. Por tanto, como vemos, son valores del mismo orden.

¿Pero cómo sabían los norteamericanos que los soviéticos estaban desarrollando este cohete si lo llevaban todo en secreto? La respuesta la proporcionó la CIA mediante unas fotografías que habían obtenido los satélites espías. En ellas se pudo observar claramente un gran edificio desde el cual surgían unas líneas de ferrocarril hasta una zona de lanzamiento. Un tiempo después, se llegó a fotografiar el propio cohete tumbado (hay que recordar que los soviéticos trasladan los cohetes horizontalmente hasta la rampa de lanzamiento). Este tipo de vehículo sólo puede ser usado para misiones lunares ya que para misiones en órbita terrestre – incluidas las misiones para construir una posible estación espacial -, no hace falta cohetes tan grandes.

Llegados a este punto, sólo nos queda ver si los soviéticos tenían algún tipo de programa con el que desarrollar una nave capaz de aterrizar y despegar de la Luna. La respuesta se confirmó en 1989, cuando caía la URSS. Un grupo de profesores del MIT viajaron a Moscú para visitar las instalaciones aeroespaciales rusas y en ellas pudieron observar claramente una cápsula con una inscripción en ruso que ponía “vehículo para alunizar”.

Por tanto, los soviéticos tenían y desarrollaron tanto la tecnología como la experiencia necesarias para intentar aterrizar en la superficie lunar.

Pero ¿qué ocurrió para que al final fueran los norteamericanos los que ganaran esta carrera espacial? La respuesta la dejaremos para otro post.

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Conspiranoicos

26 septiembre 2009

El problema de los conspiranoicos es que no entienden las anomalías que observan.

Eugenio Fernández en su libro La conspiración lunar ¡vaya timo!.


El concurso de acreedores de toda la vida

24 septiembre 2009

Esto de la suspensión [de pagos] no es más que decir a los que les debes dinero: “Dejad que me tranquilice, y luego hablamos”.

Leopoldo Abadía en Cotizalia.


¿Quieres ver qué se siente cuando te pilla un alud?

24 septiembre 2009

La avalancha empieza en el minuto 1:20 y rescatan al esquiador en el 6:07. ¡Impresionante!


Cómo darse de baja de tu operador de telefonía móvil

23 septiembre 2009

¿Quién no ha querido darse de baja alguna vez de una compañía de telefonía móvil? Seguramente muchos de vosotros. ¿Y qué es lo que suele ocurrir? Pues que cuando comunicas a la compañía tus intenciones, empieza una auténtica pesadilla. Te dicen que tienes que mandar una carta por fax, o directamente pasan de ti dándote largas, o incluso, casualmente, empiezan a surgir problemas con la comunicación y te cuelgan. En fin, un infierno en toda regla.

Pues bien, como uno de los objetivos de Mr. Gorsky es hacer feliz a sus lectores, hemos recopilado una serie de técnicas, encontradas por la red, para que seáis vosotros los últimos en reír. 🙂

  • Por conversión a tarjeta prepago:
  1. Llama al operador (609 si eres de MoviStar).
  2. Dí que quieres darte de alta.
  3. Cuando hables con un comercial dile que quieres cambiar tu línea normal a modalidad prepago. Si no tienes compromisos de permanencia, estarán obligados a hacerlo.
  4. En principio sólo tienes que esperar 6 meses sin utilizar ese móvil ya que ese es el plazo en el que el número deja de funcionar.
  • Por petición personal:
  1. Llama a tu operador.
  2. Di que quieres de dar de baja una línea.
  3. Te preguntarán por el motivo: Robo, pérdida o petición personal.
  4. Si has escogido petición personal, cuando hables con el comercial de turno, le vuelves a decir que te quieres cambiar de contrato a prepago.
  5. Si el comercial insiste en proponeros alguna otra alternativa podéis decirle que queréis hacer este cambio por que: a) No gastáis la cantidad mínima. b) Queréis darle la línea a vuestra hija y que tenga tarjeta, no queréis contrato para ella. c) Os vais del país y no volveréis hasta después de Navidades (y no queréis tener un gasto adicional mientras estéis fuera). d) Con tarjeta controláis más el gasto que hacéis de teléfono.
  • Por robo:
  1. Llama a tu operador.
  2. Di que quieres de dar de baja una línea.
  3. Te preguntarán por el motivo: Robo, pérdida o petición personal.
  4. Si has escogido robo, pide que te den de baja la tarjeta SIM.
  5. Esperas 3 meses sin usar el teléfono.
  • Por desvío a otro teléfono:
  1. Desvías las llamadas de la línea que quieras dar de baja a otro número (mejor si es de otro operador).
  2. Si tienes paciencia y un poco de suerte, es posible que el propio operador te mande una carta diciéndote que van a dar dejar en suspenso tu número durante 3 meses porque han visto que el consumo que haces es mínimo.
  3. Esperas 3 meses y enmarcas la carta.
  • Por burofax:
  1. Envía un burofax, con acuse de recibo, al domicilio que os faciliten en el teléfono de información (que no sea un apartado de correos) o al domicilio social de la empresa en el caso de que no os faciliten ninguno.
  2. En el escrito notificáis la baja con una fecha determinada, avisando que a partir de dicha fecha todos los recibos serán devueltos.
  3. Así mismo, y una vez cumplido el plazo de la baja, enviáis una carta certificada al responsable del fichero de datos personales solicitando la baja del mismo.
  • Portabilidad:
  1. Este caso es por si quieres mantener el número de teléfono y quieres cambiarte a otra compañía. Simplemente hablas con la otra compañía y les pides la portabilidad de tu número.

Así que ya sabéis unos truquitos para que no se cachondeen de nosotros. Si alguno conoce alguno más, se agradecería que lo comentase. ¡Suerte!

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