La importancia de pagar los impuestos antes de ir a la Luna

20 septiembre 2016

La misión del Apolo 13 es bastante conocida por ser la única que no logró aterrizar en la Luna debido a una grave explosión ocurrida en uno de los tanques de oxígeno del módulo de servicio. Iba a ser la tercera vez que los norteamericanos pusieran astronautas allí pero tuvieron que improvisar rápidamente para que la tripulación regresara sana y salva a la Tierra después del accidente. La magnífica película de Ron Howard, protagonizada por el gran Tom Hanks, ayudó bastante a popularizar estos dramáticos hechos en los últimos años.

Jack Swigert (retrato oficial)

Jack Swigert (retrato oficial)

Sin embargo, antes de la explosión, ocurrió una anécdota bastante curiosa y simpática, aunque no para el protagonista de la misma. Mientras el CAPCOM Joe Kerwin contaba por radio a la tripulación las noticias de aquellos días – una de ellas era que los Beatles anunciaban que se disolvían -, les recordó, casi sin querer, el pasatiempo favorito de los norteamericanos: presentar la declaración de la Renta (video a partir del minuto 2:20). Entonces Jack Swigert, piloto del módulo de mando, con voz seria, dice que a él se le ha olvidado y que necesita una prórroga para cuando vuelva de la Luna. A partir de ahí empiezan los comentarios graciosos de todos los demás; James Lovell, comandante de la misión, incluso bromea con que espera que esos impuestos no fueran con los que se fuera a pagar el combustible de la etapa de ascenso del módulo lunar (minuto 4:00) y que serviría para regresar de la Luna. Pero Swigert, como se puede oir en el video, insiste que es una cosa muy seria y que está preocupado. En ese momento Joe Kerwin capta la indirecta y le comenta que no se preocupe, que Tom Stafford se encargará de pedir una prórroga en su nombre.

Moraleja: Si te vas a ir a la Luna, paga antes tus impuestos…

Fuente del video: Project Apollo (Facebook).

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Comentarios a la ponencia titulada como “El Hombre nunca pisó la Luna” del primer congreso de historia, política y conspiración

1 septiembre 2016

Congreso historia politica conspiracion - Sitges - 2016El pasado 25 de junio de 2016 se celebró en Sitges, Barcelona, el primer congreso sobre historia, política y conspiración organizado por Felipe Botaya. Una de las ponencias llevaba el taxativo título de “El Hombre nunca pisó la Luna” y fue impartida por el señor José Luis Camacho.

Como es verano y tengo tiempo, me propuse perder un poco del mismo en tragarmela, gracias a que fue subida al canal de YouTube que tiene el ponente. Reconozco que miento si afirmo que en ella me esperaba encontrar nuevos argumentos e indicios que pudieran hacer dudar, razonablemente, sobre la llegada de los norteamericanos a la Luna. Sin embargo, me topé con los mismos comentarios de siempre: que si no hay estrellas en el cielo de las fotografias, que si se ven a los astronautas claramente en mitad de las sombras, que si la radiación de los cinturones de Van Allen habrían matado a los astronautas, etc. Lo que si me sorprendió fue comprobar cómo una persona que se atreve a impartir una conferencia pública, y con la facilidad que hay hoy en día para acceder a todo tipo de información, siga difundiendo, sin ningún tipo de escrúpulo, los mismos argumentos erróneos ya desmentidos en multitud de libros, documentos, seminarios, programas de televisión, documentales e incluso fotografías recientes de sondas orbitando la Luna. Quiero creer que tamaño comportamiento sólo puede ser debido a un gran desconocimiento sobre la materia que se imparte. Afortunadamente, ésta situación se puede corregir, con un poco de esfuerzo e interés, mediante el estudio, por ejemplo, de la amplia bibliografía que existe en distintos soportes. Desde aquí, me propongo ayudar al señor ponente proporcionándole información útil, razonable y contrastada sobre la materia de la que habla en su charla para que no vuelva a caer en el ridículo en un futuro próximo.

Empezaremos seguidamente, y de forma más o menos exhautiva, a comentar las afirmaciones y conclusiones erróneas que en dicho evento surgieron. Para ello haremos referencia, sobre todo, a libros y webs que se pueden encontrar facilmente por parte del público en general. No nos remitiremos, por tanto, a informes o documentos secretos sino a información pública.

En la primera parte de la charla, el ponente relata los comienzos de la carrera espacial dentro del periodo histórico denominado como Guerra fría. Habla del discurso del Presidente Kennedy en la Universidad de Rice (Texas) “el 12 de diciembre de 1962”, así como del cohete Saturno V, para, posteriormente, hablar de las metas y logros que estaba consiguiendo la Unión Soviética. Primera corrección: el discurso de Kennedy fue dado el 12 de septiembre. Hasta aquí todo más o menos dentro de lo que los historiadores han relatado en multitud de ocasiones. Sin embargo, me surge una primera duda, viendo los primeros minutos de la charla, y es ¿por qué el ponente se cree, da por verdadero, este relato histórico y otros sucesos relacionados con el mismo no se los cree? Al ser una pregunta retórica no espero contestación, pero al menos podemos afirmar que hay cosas que el señor Camacho si parece creerse. No es un incrédulo total, lo cual me permite albergar ciertas esperanzas en que, con una explicación racional sobre otros hechos, el ponente será capaz de asumirlos también como verdaderos.

Breve Historia de la carrera espacialPero sigamos con la conferencia. El señor Camacho afirma que: “los norteamericanos estaban absolutamente desesperados”  por los éxitos de la Unión Soviética pero que, “en el año 1969 misteriosamente los EE.UU. se ponen a la cabeza” con el Apolo 11. “Esto es muy extraño, de repente llega EE.UU. y se pone por delante de todo”. Ni fue una cosa misteriosa, ni fue una cosa extraña ni fue de repente. Para entender qué y cómo ocurrieron esos sucesos, nos remitiremos, por ejemplo, a dos libros: Breve historia de la carrera espacial y Project Apollo: The tough decisions. Así mismo, en el artículo titulado “¿Existió realmente una carrera entre los EEUU y la URSS para llegar a la Luna?“, que publiqué en este mismo blog hace unos años, se explica cómo los EE.UU fueron adelantando poco a poco, y con mucho esfuerzo, a la URSS. Lo que si se puede concluir de lo dicho por el ponente es el hecho de que, aún siendo calificado como “misterioso”, los EE.UU. adelantaron a la URSS en la carrera espacial.

Después de esta especie de prólogo histórico, el orador cambia de tema y menciona a Bill Kaysing y el supuesto cálculo que hizo este ingeniero sobre la probabilidad de que el cohete Saturno V llegara la Luna. Pero el orador no explica nada más, ni cómo se hizo ese supuesto cálculo de probabilidades ni en qué se basó, ni nada de nada, eso si, a cambio, nos comenta que existe una fotografía de los astronautas del Apolo 1 supuestamente rezando ante una maqueta del módulo lunar…. ¿Qué insinua con esto señor Camacho? ¿Qué concluye con esos sesudos argumentos? Me remitiré a otro libro, muy fácil de conseguir, de un profesor de física español llamado Eugenio Fernández Aguilar, en donde habla también de Bill Kaysing. El libro en cuestión se titula “La conspiración lunar, ¡vaya timo!” donde las hipótesis planteadas por Kaysing son rebatidas con bastante facilidad. Señor Camacho, si hubiera leído este libro antes de preparar la charla que dió en Sitges, probablemente se hubiera ahorrado bastante tiempo y ridículo.

La conspiracion lunar ¡Vaya timo!El siguiente libro que comenta el ponente es el de “Dark Moon” de David Percy y Mary Bennett, libro original que tengo, por cierto, en la biblioteca de mi casa y que compré hace años en una librería del Reino Unido. El señor Camacho afirma que el libro concluye que la misión Apolo fue un fraude y fue grabada en un plató. Para corroborar supuestamente sus conclusiones se basaron en las famosas anomalias detectadas en algunas fotografías. Pero es que, en realidad, si se piensa bien, una cosa no tiene nada que ver con la otra. Y aquí está uno de los principales problemas de los conspiranoicos: que no razonan bien. Ellos dicen: como no entiendo las (supuestas) anomalias que hay en las fotografias entonces concluyo que todo es mentira y todo fue un montaje hecho en un plató. No. El razonamiento correcto no es ese, el razonamiento correcto debería ser: como no entiendo las (supuestas) anomalias que hay en las fotografías entonces he de investigar las fotografias para intentar entender lo que se ve en ellas. Y no que, como no entiendo algo, entonces ese algo tiene que ser mentira. Por cierto, en el libro “La conspiración lunar, ¡vaya timo!” también se realizan objeciones a lo planteado por Percy.

Sigamos un poco más. A estas alturas de la conferencia, el orador comete un despiste, ya que afirma sobre la misión del Apolo 13 “que no llegó a la Luna”. Pero vamos a ver, nos está diciendo que todo es mentira y que ninguna misión Apolo llegó a la Luna, entonces el Apolo 13 en realidad debería ser una misión verdadera (dos negaciones hacen una verdad) porque es la que oficialmente se ha reconocido que no llegó a tocar la superficie lunar. Como vemos, surgen las contradicciones y los despistes del inconsciente muy frecuentemente. Después de esta inocente distracción, el ponente habla sobre las cámaras fotográficas Hasselblad y el carrete Kodak que llevaban los astronautas a la Luna. Sobre el carrete fotográfico afirma que Kodak nunca llegó a comercializar ese carrete tan especial. Razón para insinuar que todo fue un montaje. ¡Olé! El señor orador no ha pensado que, tal vez, Kodak asumió que para el resto de los mortales que jamás iríamos a la Luna no sería interesante comprar un carrete específico para el ambiente lunar, básicamente porque no vamos a poder ir allí a hacernos selfies... ¿Para qué voy a comprar un carrete específico desarrollado para el ambiente lunar si nunca voy a ir allí y con los carretes desarrollados para el ambiente terrestre me valen? Otra conclusión, como vemos, sin pies ni cabeza.

Camara Hasselblad con las crucesAhora entramos en el capítulo, ya clásico, de las (supuestas) anomalías en las fotografías de la Luna. Todas y cada una de esas supuesta anomalías comentadas por el señor Camacho, están explicadas en el libro anteriormente mencionado de “La conspiración lunar ¡vaya timo!”; las cruces de las fotografías, las sombras no paralelas, los astronautas alumbrados en mitad de la sombra, sombras de la misma longitud cuando los objetos tienen distinta altura, la foto de la huella, las famosas estrellas que no aparecen en el cielo, lo de que no hay crater debajo del motor del módulo lunar, lo de que si la radiación de Van Allen (que no Van Halen, señor Camacho) hubiera matado a los astronautas, que si los astronautas van a cámara lenta, que si las colinas que aparecen al fondo de las fotografías son todas iguales lo que indica que NASA reutilizó decorados, que si el Rover lunar no ha dejado huellas, que si se perdieron las cintas donde estaban grabados los videos de las misiones. Todas estas cuestiones, ya digo, están explicadas de forma clara y sencilla en ese maravilloso y estupendo libro. Mi generosidad me obliga a decir públicamente que, si hace falta, estoy dispuesto a regalar al señor Camacho un ejemplar de ese libro para que pueda salir de su error y así poder avanzar en el conocimiento de una materia que, sin lugar a dudas, desconoce en este momento.

Una vez tratado el asunto de las fotografías, el orador nos habla de la nueva nave Orion que está desarrollando la NASA para sus vuelos tripulados futuros. El ponente no se corta y afirma que la NASA “está utilizando la misma tecnología [para la nave Orion] que utilizaba los Apolo”. Si el señor conferenciante fuera un poco más riguroso, sabría que una cosa es la tecnología, lo cual es evidente que no es la misma, y otra cosa es la forma cónica de la nave. Las dos naves tienen forma cónica, pero eso es una cuestión dada por ser el mejor diseño aerodinámico y nada tiene que ver con la tecnología interna de las naves, con lo cual el señor orador confunde dos términos. ¿Por qué los aviones tienen todos más o menos la misma forma, independientemente, del constructor, ya sea Boeing, Airbus u otro? Por ser la mejor forma aerodinámica. Con el fin de entender mejor este concepto, recomiendo otro libro, comentado en este blog hace poco, titulado “Los vuelos espaciales tripulados” por Max Faget. Es irónico, sin embargo, escuchar el tono indignado del ponente en este momento de la charla cuando afirma: “perdonad si hago mucha demagogia pero es que me puede”. ¡Olé! Demagogia no se, pero el ridículo lo hace bastante…

los-vuelos-espaciales-tripulados-max-fagetPasamos ahora a escuchar la bonita historia de una (supuesta) injusticia. La víctima Thomas Ronald Baron. Un señor que supuestamente escribió un informe de 500 páginas, con un resumen de 50, en el que informaba a la NASA de los fallos de seguridad que hubo en el accidente del Apolo 1 y no del módulo lunar (“la cabaña”), como afirma el señor ponente. Desgraciadamente, Baron tuvo un accidente en el que muere al ser arrollado por un tren en un paso a nivel y el informe y el resumen jamás ven la luz. Sin embargo el ponente afirma: “existe ¡eh! pero nadie sabe donde anda”. Vamos a ver, nadie lo ha visto, nadie sabe donde está pero existe. ¿Lo ha visto usted señor ponente? En la NASA no se cortan y hablan de ello.

Otra de las grandes pruebas que repiten los conspiranoicos es la que afirma que todo se grabó supuestamente en un plató por el director de cine Stanley Kubrick. Esta es otra de las pruebas que se aclaran en el libro “La conspiración lunar ¡vaya timo!”. Además, recientemente, la propia hija del director ha afirmado en su cuenta de Twitter que nada de eso es cierto y que su padre jamás grabó nada sobre el supuesto montaje a la Luna. Por cierto, el afirmar que Kubrick dejó de viajar en avión a EE.UU. para hacerlo en barco no tiene nada que ver con el hecho de grabar algo en un plató. A estas alturas de la conferencia, comprobamos que el nivel de rigurosidad ha caído a límites preocupantes.

Y llegamos ya a la última de las supuestas pruebas. A finales de 2013 los chinos lograron enviar una sonda a la superficie de la Luna llamada Chang’e 3. Pues bien, según el señor Camacho, las fotografías de la superficie lunar que ha enviado esta sonda son distintas a la de las del Programa Apolo. Yo debo tener algún problema ocular porque cuando veo unas y otras no percibo ninguna diferencia significativa. Lo cual me hace pensar, de nuevo, en que el orador solo quiere creer lo que le apetece creer. ¿Por qué da credibilidad a los chinos, una dictadura comunista por cierto, y no a los norteamericanos, una democracia occidental? ¿Por qué no se cuestionan los resultados obtenidos por la sonda de los chinos y si los resultados de los Apolo? Hay que admitir que el ponente es, al menos, bastante partidista. No es equitativo como se pudiera desear en una persona que pretende ser creíble. Por cierto, tampoco aparecen estrellas en el cielo de las fotografías mandadas por los chinos. ¿Están compinchados también?

Sonda china en la LunaEn definitiva, esta conferencia es un auténtico despropósito. Por mucho que el señor Camacho se empeñe diciendo que “hay algunas pruebas que hacen indicar que efectivamente no llegamos” los supuestos indicios no concluyen nada que puedan corroborar razonablemente el título de la charla. A lo mejor se trata de algunas pruebas que no mostró en la conferencia y las tiene escondidas. De lo que no hay duda es que las supuestas pruebas que ha mostrado en la charla no son, ni de lejos, dignas de ser calificadas como tal.

Da que pensar el despropósito vivido en Sitges el pasado mes de junio… Da que pensar porque o bien se trata de una reunión liderada por una persona de escaso entendimiento y capacidad de raciocinio – el ponente afirma al final: “a nadie nos gusta que nos digan que estás equivocado, incluído en el lote” -, o bien se trata de una burda manipulación, realizada por engañanecios, con fines desconocidos aunque, seguramente, próximos al timo económico.

Señores lectores, por favor, no pierdan más el tiempo – ni su dinero – con estas cosas. Hay tantas evidencias e indicios racionales que indican que los norteamericanos llegaron a la Luna que solo un chiflado o un ser sin escrúpulos dudaría de ello.

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Cuatro años sin Neil Armstrong

25 agosto 2016

Tributo a Neil ArmstrongTal día como hoy, de hace cuatro años, fallecía Neil Armstrong. Desde este blog seguimos recordando su hazaña y la de tantas y tantas personas que trabajaron para que el ser humano pudiera pisar la Luna por primera vez aquel día de julio de 1969.

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Los vuelos espaciales tripulados, el libro

10 agosto 2016

Los vuelos espaciales tripulados - Max FagetLos vuelos espaciales tripulados. Por Max Faget. Editorial Pomaire. 1965 – 1968. 191 páginas.

Maxime “Max” Faget, escribió hace más de 50 años esta pequeña joya sobre los conceptos básicos que intervienen en los vuelos espaciales tripulados. Pequeña porque, en no más de 200 páginas, el diseñador de la nave espacial Mercury, resume todos los aspectos que hay que tener en cuenta cuando se mandan seres humanos al espacio. Y joya porque, desde la elegancia de la sencillez, Faget transmite todo su conocimiento de una forma ordenada y entendible para el público general.

El primer aspecto que se aborda en la obra trata sobre el medio ambiente en el que se mueven las naves espaciales, esto es, el espacio exterior, con sus problemas de radiación, el vacío o los meteoros entre otros problemas a resolver. En segundo lugar se estudia la tripulación y donde se va a albergar durante el viaje. Posteriormente se tratan los aspectos del lanzamiento de la nave espacial, la navegación, comando y control y las necesidades de la tripulación. Finalmente se abordan los sistemas de rastreo y comunicaciones, las fuentes de energía eléctrica en el espacio y el retorno a la Tierra.

Sin duda se trata de un libro que, seguramente, pueda pasar desapercibido en muchos casos. Sin embargo, los conocimientos expresados en el mismo constituyen la base de lo que hoy nos parece algo relativamente común y, por tanto, sencillo, como es el que los seres humanos puedan viajar al espacio.

Otro de los aspectos que hacen interesante este libro es la biografía de su autor. Max Faget, como hemos adelantado antes, fue el diseñador de la cápsula donde fueron alojados los sietes astronautas del Programa Mercurio, los primeros astronautas norteamericanos en ir al espacio. Posteriormente trabajó, como no podía ser de otra forma, en el Programa Géminis, el Programa Apolo y en el diseño del transbordador espacial.

Estos hechos le confieren al autor la categoría de pionero, lo que hizo que fuera incluido en el Salón de la Fama del Espacio en 1969, en el Salón de la Fama de Inventores Nacionales Norteamericanos y que recibiera de la NASA la Medalla al Liderazgo Sobresaliente entre otras distinciones.

Sin duda un libro imprescindible para la biblioteca de cualquier espacio-trastornado.

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The last man on the Moon, un documental sobre Eugene Cernan y el Apolo 17

4 agosto 2016

the_last_man_on_the_moon-651708840-largeEl 14 de diciembre de 1972 el Hombre dejaba la Luna por última vez. Aquel hecho histórico ocurrió al finalizar la misión del Apolo 17, la sexta que logró aterrizar en la superficie de nuestro satélite. Y en aquel lugar, en aquel momento, se encontraba un hombre: Eugene Cernan. Un auténtico veterano del espacio con tres misiones a sus espaldas tan importantes como la Geminis 9A, el Apolo 10 y la mencionada misión del Apolo 17.

The last man on the moon es un documental, de poco más de hora y media, sobre la vida de Eugene Cernan, literalmente el último hombre en pisar la Luna.

En el mismo, se repasa la trayectoria profesional ya conocida de Cernan, desde que fue seleccionado para el tercer grupo de astronautas de NASA hasta su regreso de la Luna en su última misión. Pero el film también indaga en la parte personal del protagonista y cómo le cambió la vida al volver de la Luna.

El documental cuenta con la participación de otros de los personajes famosos de la carrera espacial norteamericana, como por ejemplo Christopher Kraft, Gene Kranz, James Lovell, Dick Gordon, Alan Bean o Charlie Duke. Sin embargo, se echa en falta a su compañero en la superficie lunar Harrison H. Schmitt. Compañero con el que no tuvo buena relación pero que debería haber estado en este documental, aunque fuera desde un punto de vista meramente profesional.

Sin duda se trata de un documental que ensalza la figura de este astronauta pero sin olvidar las aspectos más controvertidos de su carrera, como, por ejemplo, los problemas que tuvo durante la caminata espacial en el Geminis 9A que le impidieron completar la misión de prueba de la mochila espacial o los problemas en la elección de la tripulación que pisaría la luna por última vez durante el Apolo 17. De este último aspecto comentar que Christopher Kraft no estaba de acuerdo en cómo se siguió el proceso de selección y, en su opinión, el jefe de los astronautas, Deke Slayton, tenía demasiado poder.

Como hemos dicho antes, otro de los aspectos que aborda el documental es cómo le afecto al protagonista de todo aquello en su vida personal. Como Eugene Cernan reconoce, “pasaba” un poco de lo que ocurría en su casa y nunca estaba allí. Las esposas de los astronautas lo tenían que hacer todo y no niega que fue egoista por su parte. Después de volver de la Luna, y debido al tour mundial que realizó, acabó divorciandose de su esposa, como le ocurrió al 60 % de los astronautas. Su ex-esposa afirma en el documental, de manera rotunda, que si pensamos que ir a la Luna fue difícil, entonces deberían probar quedarse en casa.

No podemos olvidar que en este documental también hay lugar para la épica y el sentimentalismo, como, por ejemplo, el instante en el que Cernan relata que cuando llegó a la Luna fue el momento más silencioso de su vida, o cuando le escribió una carta a su hija Tracy antes del viaje del Apolo 10, o cuando afirma que la adrenalina se te dispara cuando vas camino de la rampa de lanzamiento, o cuando dedicó unas palabras a Neil Armstrong en su funeral. Sin duda, la calidad visual del documental, junto con una buena banda sonora, ayudan a que estos aspectos lleguen al espectador.

Para terminar recogemos unas citas del protagonista:

Debes tener una pasión, un amor por lo que haces, o no deberías hacerlo.

No te rindas. Nunca sabes qué te deparará la suerte.

Nunca me sentí más orgulloso en mi vida que cuando llegué a la Luna. Me había demostrado que era capaz de llegar hasta allí.

En resumen, para todos los Apolo-trastornados este documental es de imprescindible visionado. ¡Qué lo disfruteis!

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Séptimo aniversario de Mr Gorsky

21 julio 2016
La tripulación del Apolo 17 se prepara para cortar la tarta

La tripulación del Apolo 17 se prepara para cortar la tarta

Un año más, hoy 21 de julio, celebramos el cumpleaños de este blog. Y ya van siete.

Como decimos todos los años también, si nos dicen cuando empezábamos que íbamos a durar tanto no nos lo hubiéramos creído. Y de nuevo también, no puede faltar nuestro agradecimiento a todos los que nos leéis y os pasáis por aquí de vez en cuando. Si no fuera por vosotros, esto no tendría sentido. Muchas gracias.

Seguimos en contacto and godspeed!

P.D: Hoy también se cumplen 47 años del Apolo 11.

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Yo caminé sobre la Luna… ¿Qué puedes hacer tú?

13 julio 2016

Nunca te rindas. Nunca sabrás si eres bueno si no lo intentas… Yo caminé sobre la Luna… ¿Qué puedes hacer tú?

Eugene Cernan (Apolo 17) – Documental “The last Man on the Moon“.

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