Tres, dos, uno, contacto

9 Febrero 2010

En 1982, Televisión Española (TVE) emitía un programa juvenil  llamado “Tres, dos, uno, contacto” que presentaba la mítica Sonia Martínez. El programa trataba sobre ciencia y tecnología. Adivinad quién aparece, brevemente, a partir del segundo 38.

LA TELE DE TU VIDA – Tres, dos, uno, contacto (1982). 1:12 min.


Consejos frente a un ataque nuclear

7 Febrero 2010

Hace ya unos 10 años que conozco el artículo siguiente. No recuerdo la fuente original pero lo tenía guardado en un Word que rescaté hace poco. Tiene licencia Copyleft. Se trata de una serie de consejos de Protección Civil frente a un ataque nuclear. Si se sobrevive, lógicamente. Recuerdo que este artículo fue muy comentado entre los compañeros y amigos de la Facultad, mientras estudiábamos Físicas. Es realmente sorprendente y, aún hoy, después de releerlo, me parece impactante. He resaltado los párrafos más interesantes. ¡Buena suerte!

Medidas a tomar antes del ataque.

Debes intentar tener a mano los siguientes elementos, empaquetados en bolsas de plástico hermético y protegidos en un lugar como el que se destina a proteger a las personas (ver más adelante):

-Mantas.
-Ropa para mudarse. Ropa de temporada y ropa de invierno, aunque sea verano.
-Zapatillas de deporte y botas altas.
-Mascarillas (para protegerse del polvo radiactivo), tapones para los oídos, gafas y guantes.
-Pastillas antinucleares. Contienen yodo y otros productos para saturar tu cuerpo y evitar que absorbas
sus contrapartes radiactivas. Pídelas en tu farmacia.
-Productos de higiene personal.
-Esparadrapo y cinta aislante.
-Papel, bolígrafos, lápices.
-Dinero en efectivo, en moneda de curso legal o en oro. Las tarjetas no funcionarán y los cheques no se aceptarán.
-Botiquín de primeros auxilios completo.
-Analgésicos, tranquilizantes y estimulantes.
-Agua potable en envases no transparentes (tetra-brik preferiblemente).
-Latas de conserva y comida de fácil preparación (arroz, legumbres…), que tarde en caducar.
-Si tienes permiso de armas, un arma y munición.
-Martillo, escoplo y cizalla.
-Una radio, una linterna y un amplio surtido de pilas de larga duración en sus propios embalajes para una y otra, introducidas en una bolsa antiestática (pídela en una tienda de informática), a su vez empaquetada en papel de plata (para hacer una precaria jaula de Faraday).
-Tijeras, cuchillo, aguja de coser, hilo y cuerda.
-Un cubo.
-Pastillas potabilizadoras (no quitan la radiactividad, pero sí muchas otras cosas).
-Un extintor.
-Este documento, plastificado y anillado.

Sella con algún material autoadhesivo puertas y ventanas. Si tienes contraventanas, manténlas cerradas. Si tienes escaparates o grandes ventanales, protégelos con maderas.

Estimación de objetivos.

Podemos suponer que un ataque se dirigiría contra objetivos bien seleccionados, en el siguiente orden de importancia (para un Estado no nuclear como España):

Aeropuertos y puertos utilizables por las fuerzas aéreas y la marina de la OTAN dotados de armas nucleares. Es evidente que el primer blanco de un ataque nuclear es la fuerza nuclear enemiga y sus instalaciones de apoyo y despliegue.
Instalaciones de mantenimiento y fabricación de repuestos.
Estaciones de radar, especialmente los radares de descubierta de largo alcance.
Polígonos e instalaciones de carácter aeroespacial.
Acuartelamientos militares de relevancia y depósitos de municiones.
Nudos de comunicaciones.
Centrales de producción de energía eléctrica.
Áreas industriales.
Ciudades relevantes.
En caso de un conflicto total, este orden podría variar.

Indicadores de inicio del ataque.

En un mundo ideal, cabría esperar información amplia y suficiente a través de los medios de comunicación de masas. Ni qué decir tiene que los intereses políticos y económicos de estos medios pueden hacer que el preaviso sea muy breve. Como no podremos confiar en ellos, se ofrecen algunos posibles indicadores de inicio de un ataque nuclear.
Interrupción de servicio en equipos electrónicos. Es de esperar que un ataque nuclear se inicie con un ataque de pulso electromagnético (EMP), o que la detonación de armas relativamente próximas lo genere. Si se interrumpe el servicio de equipos electrónicos, luz, agua, telecomunicaciones y/o equipos operados por baterías (como los relojes de pulsera), cabe suponer que ha ocurrido un EMP.
Los vehículos, especialmente los más modernos (encendido electrónico, gestión electrónica del motor) pueden detenerse. Reducción masiva de la durabilidad de baterías.

Suspensión repentina y extensa de servicios de telecomunicaciones. Específicamente, imposibilidad de establecer contacto con una determinada área (una ciudad, por ejemplo) o la interrupción de comunicación con un área determinada. Esto puede ser indicativo de que esta área ya ha sido atacada. Interrupción general de las comunicaciones por saturación de las centrales como consecuencia del enrutado.
Detonaciones fuertes, profundas y remotas. Destellos violentos en el horizonte. Trazas de misiles en las regiones altas de la atmósfera. Aparición repentina e imprevista de “estrellas fugaces” componentes en reentrada).

Protección contra los efectos mecánicos y térmicos.

En España, pese a ser un país de la OTAN integrado en su estructura militar, con buques y aeronaves dotados de armas nucleares extranjeros, nadie se ha molestado en construir refugios antiatómicos capaces. Los pueblos de España, pese a participar en políticas de la OTAN que podrían llevarnos a una guerra nuclear, están indefensos ante un ataque de estas características. Como consecuencia, es preciso recurrir a la “iniciativa individual” para protegerse del ataque. No es probable que se de una situación de exterminio total.

El efecto más evidente de una detonación nuclear es, naturalmente, sus efectos mecánicos y térmicos: la explosión propiamente dicha. No hay mucho que hacer si uno se encuentra en el área de aniquilación o en el área roja. Pero muchos millones de personas viven –vivimos- fuera de esas áreas. Si tienes datos o indicios de que está en marcha un ataque nuclear, toma inmediatamente las siguientes precauciones.

Ten en cuenta que dispones de escasos minutos o quizás sólo segundos.
En todos los casos, toma en primer lugar la pastilla antinuclear. Recuerda que puede tener efectos secundarios; no te asustes innecesariamente. En ningún caso mires a tu alrededor a ver qué pasa: el “blast” lumínico podría dejarte ciego. La cara ha de estar entre tus rodillas o pegada al suelo, con los ojos cerrados.

- Si te encuentras en el interior de un edificio:

Permanece en el interior. Las paredes, especialmente los rincones, pueden constituir una protección eficaz en las áreas periféricas a la detonación. Si hay sótano, baja a él y ponte en un rincón junto a la entrada pero no directamente frente a ella. Consigue rápidamente una manta y un cubo de agua, échate la manta por encima y ponte en posición defensiva (cabeza entre las rodillas, brazos cubriendo la nuca) tras cerrar las puertas. Siempre de espaldas a las ventanas y lo más lejos posible de ventanales, conducciones o almacenamientos de gas inflamable (gas ciudad, bombonas de butano), conducciones eléctricas, electrodomésticos y muebles pesados. No te empieces a mover inmediatamente después de la primera explosión, puede haber más (cabezas MIRV, ataque múltiple…). Si la manta se incendia por el blast térmico, apártala y utiliza el cubo de agua para apagarte tu (o rueda sobre ti mismo).

- Si te encuentras en el interior de un vehículo:

Si es una aeronave o un buque, sigue escrupulosamente las instrucciones de la tripulación, mantén la calma y contribuye a que los demás la mantengan. Si es un vehículo terrestre, páralo (o exige que lo paren) y sal corriendo a buscar la protección de un edificio (ver punto anterior) o a campo abierto (ver punto posterior). En la medida de lo posible, no se debe permanecer en el interior de un vehículo por los materiales inflamables que transporta (combustible, aceites, etc…) y la posibilidad de quedar sin control como consecuencia de la detonación. Si, y sólo si, se trata de un ferrocarril eléctrico y éste está detenido es razonable utilizarlo de protección como si se tratase de un edificio.

- Si te encuentras en campo abierto:

Intenta localizar una zanja, arcén, depresión, etc., y tírate dentro. Huye inmediatamente si observas que sus paredes son blandas o se desmoronan; podrías quedar enterrado. En cualquier caso arrójate al suelo, boca abajo, lo más pegado posible y con los brazos protegiendo la nuca y la cabeza. En todo caso, aléjate de los edificios (los cristales de las ventanas podrían herirte o matarte), de cualquier elemento que contenga materiales inflamables (vehículos, depósitos, canalizaciones…) y de las líneas eléctricas.

Protección contra los efectos radiológicos.

Existen dos amenazas directas: el blast radiactivo y la lluvia radiactiva (fallout). Buscarás protegerte del primero, que se produce junto con la explosión y termina con ella, con paredes, especialmente las de
hormigón armado, y similares. Probablemente no puedas evitarlo en su totalidad, pero puedes reducirlo.
Recuerda que se trata de radiación gamma y X: es penetrante y hacen falta varios metros de plomo para detenerlo en su totalidad.
Con la segunda puedes hacer algo más. La lluvia radiactiva no es necesariamente lluvia, sino que puede ser la deposición de polvo y humos. Básicamente cae desde arriba, como la lluvia, y puede respirarse. Te protegerás de ella cubriéndote con mantas y plásticos, y utilizando gafas, tapones para los oídos, guantes y mascarillas. Si crees que has estado en contacto con ella, depila la zona y lávala en profundidad, rascando bien. Intenta evitar el contacto con la parte de mantas, plásticos, gafas, tapones, guantes o mascarillas que ha estado expuesta, o la contaminación de la parte no expuesta por la expuesta.
La lluvia radiactiva tiende a acumularse en los lugares donde típicamente se acumula el agua. Evítalos como si fuera la peste. No bebas agua acumulada de manera natural a menos que sea una cuestión de vida o muerte.

Después del ataque.

Muévete con cuidado. Puede que pienses que no ha ocurrido nada, pero puedes estar aturdido y no haberte dado cuenta de lo que pasaba a tu alrededor. Mira primero antes de actuar, intentando mantener la calma, y hazte una composición de lugar lo más precisa posible. Si te encuentras en un edificio, recuerda que éste puede estar dañado, debilitado o incendiado en algún otro lugar. Actúa con lentitud y prudencia, pensando antes de hacer. Permanece cubierto por la manta a menos que por alguna razón no te sea posible.
En primer lugar oriéntate y comprueba que el lugar donde te encuentras es seguro. Si estás a oscuras, espera a que tus ojos se acostumbren a la oscuridad. Asegúrate de que los suelos, paredes y techos (los que queden) son estables y no se desmoronan. Mira a ver si los muebles están estables también.

Cuidado con los cristales y fragmentos; lo último que necesitas es una herida o una quemadura.
Comprueba, en primer lugar, la ubicación de cables eléctricos que puedan haber quedado al descubierto y el estado de las conducciones de gas, abriendo únicamente las puertas y ventanas que sean estrictamente necesarias (si es posible, ninguna). Si notas un olor a gas cada vez más fuerte, no estás a seguro y debes huir de ahí. Acto seguido, intenta confirmar que el edificio no esté ardiendo de una manera inteligente, sin salir a pasear por ahí bajo la posible lluvia radiactiva.

Comprueba que tienes los materiales que preparaste siguiendo las instrucciones a tomar antes del ataque.
Asegúrate de que no hay gases en el ambiente o fluidos inflamables en el suelo antes de encender ningún tipo de luz o usar ningún tipo de equipo eléctrico o electrónico.
Si el lugar parece ser seguro, manténte en él y establece allí tu base de operaciones. De lo contrario, ves a un lugar más seguro para poder establecerla. No hagas ningún movimiento sin tener una base a la que volver.

Comprueba lo que todavía funciona, en particular el teléfono, el agua potable y la red eléctrica. Si alguno de estos servicios está interrumpido, ten en cuenta que es posible que tarde mucho tiempo en restablecerse; ahorra tus reservas sustitutorias (pilas, agua potable…). Si el teléfono funciona, no te pongas a llamar como un loco a todo el mundo: probablemente no conseguirás hablar con nadie y además estarás contribuyendo a saturar unas líneas muy necesarias para los equipos de emergencia.
No salgas a descubierto sin una buena razón, y muy especialmente si está lloviendo.

Si tu área ha sido atacada, no esperes que los servicios de ambulancias y policía acudan con normalidad.
Los servicios del estado y privados estarán colapsados, si es que todavía existen. Intenta organizar a la gente de tu alrededor (familiares, vecinos, compañeros de trabajo…) para actuar de manera coordinada.
Si hay heridos, atiéndelos. No acudas a los hospitales por lesiones menores; estarán saturados y no te harán ni caso. Si hay un médico en tu entorno, liberadlo para atender a los heridos. Si hay personas con conocimientos de física, armas o energía nuclear, dejadles al menos algunos márgenes de tiempo para pensar y obtener ideas útiles.
Si tu radio aún funciona, escucha atentamente los partes de guerra y meteorológicos. Ten en cuenta que tu radio puede no funcionar durante algunas horas si entre tu y la emisora hay un área de blackout.  Evita las áreas más dañadas, de mayor contaminación y allá donde esté lloviendo. La lluvia va a ser peligrosa durante mucho tiempo.

Lávate usando el agua con mucha mesura, pero no dejes de lavarte; la higiene es vital en estas condiciones.
Si sospechas que alguien ha estado expuesto a lluvia radiactiva, que se depile al cero y se lave y cambie de ropa.
Evita las algaradas y por supuesto el saqueo. La gente no se va a pensar mucho lo de apretar el gatillo en semejantes circunstancias.
No hagas exhibición del material de supervivencia de que dispones.
No te eches a las carreteras a menos que te conste que no están colapsadas y que hay ruta abierta hacia tu destino. Jamás vagues por ahí, si vas a algún sitio llega hasta él y si no puedes vuelve directamente a tu base de operaciones anterior. Si tu vehículo funciona, ahorra la gasolina y no recojas a nadie. Es duro, pero es necesario. Todo puede ser una trampa. Se solidario pero no tonto. No dejes solo el vehículo hasta que no llegues a tu destino: mucha gente va a necesitar gasolina, bujías… o el vehículo entero.
Si tienes un arma de fuego, jamás la enseñes a menos que vayas a disparar. Si tienes que disparar, hazlo a blanco seguro y ahorrando munición.

La policía y el ejército pueden ser tus amigos… o tus enemigos. Procede con precaución al acercarte a ellos.
Además de que estarán muy nerviosos, habrá gente uniformada que puede que ya no esté obedeciendo órdenes. O que sus órdenes signifiquen tu peligro y tu muerte. Pero tampoco renuncies a su potencial de ayuda o a colaborar con ellos en lo adecuado.
No confíes demasiado en los medios de comunicación social que sigan operativos. Si en la actualidad son ya tan manipuladores, tendenciosos y mentirosos, en una situación tan grave es imposible saber bajo el control de qué poderes podrían quedar.
Contribuye a mantener el orden y los valores. Lo último que necesita una sociedad tan gravemente dañada es convertirse en una selva de cowboys, bandas de saqueadores y mafias. Intenta que niños y adolescentes reciban educación. Toma medidas tan duras como sean necesarias, pero sólo lo estrictamente necesario.
Si dispones de terreno, cultívalo. Es preferible comer comida contaminada a no comer. Hazlo con discreción; no te exhibas ante la necesidad de otras personas. Puede que no se conformen con admirar tu suerte. Ellos también luchan por su vida y la de los suyos.
El lugar ideal para permanecer es una casa rural de muros gruesos con terreno cultivable y/o caza, en una ladera y sin línea visual directa con un posible objetivo, con una fuente de agua próxima y medios eléctricos autónomos. Por el extremo contrario, el peor lugar para permanecer son las ciudades o urbanizaciones.
Además de que pueden ser atacadas, el suministro de agua potable, electricidad y alimentos no está garantizado. Pero no salgas de la ciudad a menos que sepas que las carreteras están libres.

Buena suerte.


Haciendo trial sobre un puente de la A-6 (Madrid)

5 Febrero 2010

Este puente está en Madrid sobre la autopista A-6, al lado del enlace con la M-40, en el kilómetro 10 más o menos.

The Bridge Burn – Madrid – Julien Dupont – RTW S2 (1:23 min)

(Gracias por el chivatazo, Igor)


Breve Historia de la Carrera Espacial

4 Febrero 2010

Breve Historia de la Carrera Espacial. Por Alberto Martos. Editorial Nowtilus. 2009. 352 páginas. ISBN: 978-849763765-7. Calificación 5 estrellas de 5.

Hace unos meses ya dedicamos a este libro unas cuantas entradas en Mr Gorsky. Informamos de la presentación del libro por parte del autor, Alberto Martos, con prólogo de Don Luis Ruiz de Gopegui, el pasado mes de Octubre en el Planetario de Madrid. Y hoy, después de haberlo leído, os paso a comentar mis impresiones. Como habréis leído ya, le he dado la mayor calificación: 5 estrellas. Y es que, el libro es realmente espectacular. Lógicamente tiene algún fallo menor, sobre todo unas cuantas erratas relacionadas con las fechas, pero no me extrañaría nada que este libro se convirtiera en un libro de culto, al mismo nivel que el “Hombres en el espacio, pasado, presente y futuro” de Gopegui.

Como ya dijimos en su momento, el autor, Alberto Martos, es Ingeniero técnico de Telecomunicaciones y ha desarrollado su carrera profesional como ingeniero de sistemas en las estaciones de Fresnedillas (NASA) y de Villafranca (ESA), aparte de que no es el primer libro que escribe sobre estos temas. En resumen, Alberto Martos participó de lleno en la propia Carrera Espacial, así que, como se suele decir, “sabe mucho de esto”. Y la verdad es que sus amplios conocimientos se notan por todo el libro. Es realmente espectacular el apéndice final donde se explica de manera muy sencilla los fundamentos de los vuelos espaciales, sobre todo como funciona la navegación inercial y el rastreo por radio de las naves. También resultan muy útiles la gran cantidad de notas al pie que hay en cada capítulo.

La obra consta de 10 capítulos, donde se cuentan, en orden cronológico, todo lo relacionado con la Luna. El primer capítulo, por tanto, es una recopilación de las ideas antiguas de Grecia y Roma sobre el Universo, donde ya comienza a tener especial importancia nuestro satélite.

El siguiente capítulo narra el nacimiento de la astronáutica donde, básicamente, Tsiolkovski y Goddard ponen los cimientos teóricos del vuelo espacial. El tercer capítulo cuenta los primeros experimentos con cohetes, donde Alemania, con el mítico Wernher von Braun, realiza avances espectaculares.

Pero llega el Sputnik y, aquí, comienza la verdadera carrera espacial hacia la Luna, que termina con la misión del Apolo 11 y la gloria para los norteamericanos. Al final de todos estos capítulos, del cuarto al décimo, se incluyen unas tablas cronológicas de las misiones, tanto tripuladas como no tripuladas, explicadas en el capítulo correspondiente.

Una de las virtudes de este libro es la narración de la carrera espacial vista desde el lado soviético. Esto es muy importante puesto que siempre ha habido muy poca información al respecto como consecuencia del totalitarismo comunista. Alberto Martos ha sabido rebuscar en los documentos desclasificados para aportar información muy valiosa desconocida hasta hace muy poco.

Es realmente excitante descubrir los detalles de la misión del primer hombre en el espacio, Yuri Gagarin, y de la dramática misión de Komarov en la nave Soyuz.

Finalmente, a parte del Apéndice ya comentado, la obra se complementa con un estupendo glosario de términos y una correcta bibliografía incluyendo páginas web.

En resumen, cómprate este estupendo libro.


Luis Ruiz de Gopegui y Wernher von Braun

3 Febrero 2010

Navegando por la web del, esperemos, futuro Museo Español del Espacio me encontré con esta histórica fotografía de nuestro admirado Luis Ruiz de Gopegui con el mítico Wernher von Braun.

Gopegui y Von Braun (Fuente MEE)

Gopegui y Von Braun (Fuente: MEE)

La fotografía pertenece a la colección privada de Don Luis que, en Septiembre de 2008, donó toda su colección personal a los fondos del futuro Museo. Esta colección es conocida desde entonces como “Colección Espacial Luis Ruiz de Gopegui” y contiene multitud de objetos, documentos y fotografías que abarcan cuarenta años de actividades espaciales.


Extraños aviones de guerra que nunca entraron en combate

3 Febrero 2010

La industria aeronáutica, a veces, diseña prototipos realmente extraños. En Nocturnabsas han hecho una recopilación fotográfica de muchos de estos raros aviones de guerra.


Esto si que es motivación

2 Febrero 2010

¡Pero qué grande está Al Pacino en esta escena de Un Domingo cualquiera!


Fotografías de Kamikazes atacando

1 Febrero 2010

Volvemos con las recopilaciones de fotografías. Esta vez se trata de ataques Kamikaze japoneses sobre los buques de los EEUU en la Segunda Guerra Mundial. La recopilación está en Environmental Graffiti.


Comprueba la rapidez de tus DNS

31 Enero 2010

Uno de los factores que afectan a la velocidad de navegación por Internet es la velocidad con la que se resuelven las direcciones URL de las páginas a las que quieres ir. Normalmente, el proveedor de Internet dispone de una serie de servidores DNS (Domain Name Server) que transforman las direcciones tipo “www.camisetasdebasket.com” en una dirección IP. Estos servidores son más o menos rápidos en realizar esa tarea y, para medir la velocidad, la gente de Google pone a disposición de todos nosotros, de manera gratuita, una pequeña aplicación llamada Namebench que nos dice no sólo cuán rápidos son nuestros servidores DNS sino que nos recomienda una configuración mejor.

Una vez que os bajáis el .exe de la página http://code.google.com/p/namebench, lo ejecutáis haciendo doble click y después pincháis en Extract. El programa no necesita instalación, así que una vez terminada la extracción, Namebench muestra la página principal donde podéis ver los resultados de vuestra conexión una vez que hacéis click sobre Start Benchmark.

(La pista nos la dió Computer Hoy).


Desmontando a los gurús I: el pensamiento lateral

28 Enero 2010

En los últimos 10 años hemos importado muchas costumbres de USA. Desde los manuales de auto ayuda hasta los libros con ‘las claves para triunfar en el negocio del queso’ que se compran en los aeropuertos de tapas color amarillo pastel. Una de las cosas que también hemos importado es el gusto por los gurús.

¿Qué creemos que son los gurús? Gente con una experiencia contrastadísima y una capacidad de análisis y reflexión superior a lo normal que han superado el nivel ‘empresa’ y que ahora reparten en dosis de 1-2 horas todo su saber por el mundo en conferencias o en dosis de 300 páginas en forma de libros. Buscamos respuestas y ellos las ofrecen.

¿Qué son realmente los gurús? Gente que, tras años de trabajarse su nombre y hacer de él una marca personal, se dieron cuenta de que podían ganar más dinero y de forma más fácil vendiendo sus ideas que utilizándolas prácticamente. Con la proliferación de los masters, postgrados, charlas, conferencias, etc detectaron un mercado de gente que está desesperada por conseguir respuestas rápidas que, por supuesto, ellos dicen ofrecer.

El doctor Edward De Bono (fisiólogo, psicólogo, y escritor) introdujo hace años lo que se conoce como ‘pensamiento lateral’. El pensamiento lateral es una técnica para dar solución a problemas sin utilizar una secuencia lógica de pensamiento, lo que él llama ‘patrones de pensamiento habituales’. Ejemplos de esto son:

Pensamiento habitual: las botellas sirven para llenarlas con líquidos, las mesas sirven para poner cosas encima, los tornillos para fijar dos cuerpos.

Pensamiento lateral: las botellas sirven para hacer de lente, las mesas sirven como biombos, los tornillos como proyectiles.

Aunque quizás el ejemplo más conocido fue el de Homer Simpson cuando, mientras huía de unos perros cargado de chuletas y longanizas, utilizó el pensamiento lateral para comerse las chuletas y las longanizas consiguiendo así la energía rápida que necesitaba para correr más deprisa.

De toso esto se ha sacado una rama del márketing que se llama márketing lateral. Los profesores de los masters lo explican como la quintaesencia de la creatividad. Edward de Bono ha sido subido a los altares y es considerado la autoridad mundial en técnicas de proceso creativo. Lo que toda la vida se ha conocido como ‘ocurrencia’ o ‘idea feliz’ un señor le pone un nombre interesante, lo explica someramente y se le reconoce como una de las mayores aportaciones a la creatividad que se conozcan.

La realidad es que el pensamiento lateral es una buena (y honrada) manera de ganarse la vida para un profesor de márketing pero nada más porque lo que nunca se cuenta del pensamiento lateral es que lo más importante de él es la persona que piensa. La experiencia y la capacidad de resolver situaciones son infinitamente más importantes que utilizar el pensamiento lateral a la hora de enfrentarse a un problema. ¿Porqué se ha hecho tan famoso el pensamiento lateral? Porque nos encanta etiquetar, clasificar, ordenar, desmenuzar… y buscamos fórmulas mágicas que, pensando lo menos posible, nos solucionen nuestros problemas. Desgraciadamente la realidad es muy distinta y los problemas reales necesitan de mucho esfuerzo y pensamiento lógico y razonado para sacar soluciones coherentes y seguro que instintivamente y como recurso utilizamos lo que el Dr. De Bono identificó como pensamiento lateral. Eso sin profesores de márketing.